No se hace uno viejo por haber vivido muchos años,
se hace uno viejo por haber defraudado su ideal.

Gral. MacArthur.
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2/3/23

UNA MOSCA EN EL CAFÉ

 




LA CODORNIZ

La  

revista más audaz, 

 para el lector más inteligente. 

UNA MOSCA EN EL CAFÉ

 


      - Camarero; Esta mosca tiene un café.
       - ¿Un café? Se habrá caído sin darme cuenta. ¡Como este café está tan lleno de cafés!...
       - Pues ya podía usted tener un poco de cuidado. Llévesela y tráigame otra mosca limpia.
       - No se ponga usted así, que no es para tanto. Después de todo, no será la primera vez que encuentre usted un café dentro de su mosca.


       - No. No es la primera vez que encuentro un café dentro de mi mosca, pero no pretenderá usted que me tome mi mosca con esa porquería de café dentro.
       - Yo no pretendo nada. Soy un hombre honrado como mi padre.
       - Yo también soy un hombre honrado como su padre.
       - ¿Como qué padre?
       - Como su padre de honrado.
       - Yo no tengo padre. ¿Usted cree que si yo tuviese padre iba a estar todo el día sirviendo moscas como un negro?...
       - No tengo ningún interés en que tenga usted padre o no, ni me importa que esté usted aquí todo el día sirviendo moscas, ni me preocupa que sea usted negro. Lo único que pretendo es que me traiga usted una mosca bien caliente y que nos dejemos de discusiones.
       - Sin embargo, usted acaba de decir que yo soy negro.


       - Yo no he dicho que sea usted negro, señor mío. Soy un hombre honrado y llevo viniendo diez años a este café a tomarme mi mosca sin meterme con nadie.
    - Pero usted se ha metido conmigo.
    - Yo no me he metido conmigo.
    - ¿Pero qué es lo que usted quiere?
    - Yo quiero mi mosca, como todo el mundo. Yo no pretendo que me den una mosca más gorda que a los demás clientes, pero tampoco consiento que se me de una mosca pequeña, como si yo fuera Perico el de los Palotes.
    - Está bien. Le traeré su mosca, pero tiene usted que retirar lo de negro.
    - ¿Dónde quiere usted que lo retire?
    - Eso usted sabrá. Usted es el que lo ha traído.
    - ¿Sabe usted lo que le digo?
    - No. Todavía no.
    - ¿Y ahora?
    - No. Ahora tampoco.


    - Pues lo que yo le digo es que alguno de nosotros debe ser tonto.











MOSCAS EN LA CASA