Así se titula la columna de
Fernando Sánchez Dragó en El Mundo que ha revolucionado las redes sociales. El
texto compara las cifras de 1975 con las del año en curso e invita al
lector a sacar “sus propias conclusiones”. Todo mientras los Rajoy, Sánchez,
Rivera e Iglesias “invisten y embisten”. Se pregunta si “para el viaje iniciado
en 1975 se necesitaban tantas alforjas”.
Dragó advierte que las cifras
que ilustran su análisis “proceden de fuentes oficiales: el BOE, el Ministerio
de Hacienda, el Instituto Nacional de Estadística, la DGIP...”. Entre otros
números, destaca una deuda pública disparada (del 9% al 98% del
PIB), un paro desbocado (del 3'74% al 24'5%) o una población
reclusa que ha pasado de poco más de 8.000 presos a más de 80.000.
A comienzos de los 80, cuando
ya la Transición se había trocado en Desencanto (y no precisamente el de los
Panero), culebreó por España el chascarrillo de que «contra Franco
vivíamos mejor». ¿Y con él? Saque cada lector sus conclusiones mientras los
políticos cotorrean, invisten y embisten. Me pregunto si para el viaje iniciado
en 1975 se requerían las alforjas que pesan sobre los hombros de este país
«solo, triste, cansado, pensativo y viejo». Así se sentía Antonio Machado en
1912. Tenía entonces treinta y cinco años, pero ya se le había muerto lo que
más quería.
El escritor, y autor de “Si habla
mal de España, es español”, recupera algunas citas críticas con nuestra
historia y referidas al llamado ‘problema de España’. Dragó
rememora la España “sola, triste, cansada, pensativa y vieja” de
Machado y otras Españas decadentes de Quevedo o Cernuda, del que toma prestada
una frase trágica. “España ha muerto”.
“A burro muerto”, así se titula la columna de
Fernando Sánchez Dragó en El Mundo que ha revolucionado las redes sociales. El
texto compara las cifras de 1975 con las del año en curso e invita al
lector a sacar “sus propias conclusiones”. Todo mientras los Rajoy, Sánchez,
Rivera e Iglesias “invisten y embisten”. Se pregunta si “para el viaje iniciado
en 1975 se necesitaban tantas alforjas”.
Dragó advierte que las cifras
que ilustran su análisis “proceden de fuentes oficiales: el BOE, el Ministerio
de Hacienda, el Instituto Nacional de Estadística, la DGIP...”. Entre otros
números, destaca una deuda pública disparada (del 9% al 98% del
PIB), un paro desbocado (del 3'74% al 24'5%) o una población
reclusa que ha pasado de poco más de 8.000 presos a más de 80.000.
A comienzos de los 80, cuando
ya la Transición se había trocado en Desencanto (y no precisamente el de los
Panero), culebreó por España el chascarrillo de que «contra Franco
vivíamos mejor». ¿Y con él? Saque cada lector sus conclusiones mientras los
políticos cotorrean, invisten y embisten. Me pregunto si para el viaje iniciado
en 1975 se requerían las alforjas que pesan sobre los hombros de este país
«solo, triste, cansado, pensativo y viejo». Así se sentía Antonio Machado en
1912. Tenía entonces treinta y cinco años, pero ya se le había muerto lo que
más quería.
El escritor, y autor de “Si habla
mal de España, es español”, recupera algunas citas críticas con nuestra
historia y referidas al llamado ‘problema de España’. Dragó
rememora la España “sola, triste, cansada, pensativa y vieja” de
Machado y otras Españas decadentes de Queved
o Cernuda, del que toma prestada una frase
trágica. “España ha muerto”.
Fco.Javier Diez-Ticio y Ferrer

