(Comedia de costumbres andaluza en un acto muy pequeño)
La escena representa una función andaluza, en su casa, a la hora de la siesta. En escena vemos a Rosariyo, al señorito Pepe, el ingeniero, y a una puerta.
EMPIEZA ESTO
EL.--- ¡Ay, Rosariyo de mi vía!
ELLA.--- ¿Cómo sabe usted que yo soy Rosariyo de su vía?
EL.--- Porque me lo ha dicho el apuntador.
ELLA.--- Ese apuntador no se puede callar na. A mi también me ha dicho que usted es er señorito Pepe, el ingeniero, y que tie usté un cafécon leche e su cuarto.
EL.--- Eso se lo dirá a todas
ELLA.--- Bueno, bueno...; pero déjeme usted que le quite los hilos a las judias verdes.
EL.--- ¿Y para qué quie usté quitar los hilos a las judias verdes?
ELLA.--- ¡Qué se yo! Es una costumbre de familia. Mi mare le quitaba los hilos a las judias verdes
EL.--- Entonces eso es atavismo.
ELLA.--- No, señó; son judias verdes.
EL.--- Pues si tu me quisieras y te vinieras conmigoma Seviya, ya no tendrías que quitar hilos a las judias verdes
ELLA.--- ¿Y que iba yo a jasé con mi atavísmo?
EL.--- Lo podríamos meter en un colegio para que se hiciera un atavismo de bien.
ELLA.--- Ustés, los señoritos Pepes, los ingenieros, todos son iguales.
EL.--- No, Rosariyo, no; yo tengo botas.
ELLA.--- Eso también se lo dirá usté a toas.
EL.--- Las mujere son ustedes vosotras muy desconfiás. En cuanto un hombre os die que tie unas botas, pensáis en lo peor.
ELLA.--- Pensamos en las botas; pero como estamos ya tan escarmentás, sabemos que cuando un hombre nos dice que tie botas, lo que quie es otra cosa.
EL.--- ¿Y qué otra cosa pue querer?
ELLA.--- ¡Qué sé yo! Los señoritos Pepes, los ingenieros, son ustés tan raros...
EL.--- ¡Chiquilla!
ELLA.--- ¿Qué?
EL.--- No me hagas más de sufrir, chiquilla mía.
ELLA.--- ¡Señorito Pepe, el ingenieo mío
El Burrito Sabanero

