La historia es como es, y
nada ni nadie puede cambiarla sino es con mentiras o medias verdades. Las
nuevas generaciones deben enterarse de la verdad y las mayores en edad, recordarlas con
rigor.
Pensará más de uno que este
articulista e historiador, es franquista y hasta incluso fascista por ir
desmontando todas estas mentiras –que todavía nadie ha sido capaz de rebatirle
en su presencia- y relatar verdades contrastadas históricamente.
Pío Moa
Pues bien, conviene repasar el historial del señor Moa:
Nacido en Vigo (Pontevedra), participó en la
oposición antifranquista dentro del Partido Comunista de España (reconstituido) o PCE (r) y
fue miembro fundador de la organización terrorista de tendencia marxista-leninista y maoísta Grupos de Resistencia Antifascista
Primero de Octubre (GRAPO), el brazo
armado del PCE (r). Formando parte
de ella participó en asaltos a locales
falangistas y a la sede de la revista Gentleman, a la que llamaban “oposición doméstica”. Así mismo tomó
parte en uno de los asesinatos del 1 de
octubre de 1.975, perpetrados en represalia por las Sentencias de las últimas cinco condenas de dos miembros de ETA y tres del FRAP el 27 de septiembre. Enrique
Cerdán Calixto, Alberto Collazo Araújo y Pío Moa penetraron en una sucursal
y si dirigieron hacia el Policía de Servicio. Cerdán le disparó y Moa,
le arrebató el arma al Policía ya muerto. Fue cómplice en el secuestro del Teniente General Villaescusa,
hecho acaecido en el año 1.977, por lo que fue condenado en 1.983 a un año de
prisión, Sentencia que no tuvo que cumplir. Fue expulsado del GRAPO en 1.977 y se acogió a medidas de
reinserción en 1.983, iniciando un
proceso de reflexión y crítica de sus anteriores posiciones políticas
ultraizquierdistas para pasar a sostener posiciones políticas conservadoras.
¿No
será, que se ha dado cuenta de las barbaridades y medias verdades que cuentan y
pregonan los nacionalistas e izquierdas actuales?
¿Franco asesino…? Nota para Anasagasti
(Sobre un debate en Tele5
del 23 de noviembre 2.013. Pío Moa)
Usted cerró el debate del
día 23 en Tele5 con una cita de Besteiro
con la que quería replicar a mi observación sobre los enormes tesoros
expoliados por los dirigentes del Frente Popular al patrimonio artístico e
histórico español, a los particulares y hasta los Montes de Piedad. Con esos
tesoros huyeron al exilio dejando en la estacada, sin ninguna previsión de
huida, a muchos miles de sus sicarios, asesinos y torturadores de las checas. A quienes intentan pasar ustedes
por “víctimas de los crímenes franquistas”. Todo ello está muy bien documentado
por las propias izquierdas, así como sus sórdidas peleas en el exilio por los
bienes robados, en las que intervino el PNV,
por cierto. No pude contestarle entonces porque se cortó el programa, así que
lo hago aquí, aunque sea con menos audiencia.
La frase de Besteiro que usted citó de modo
torticero no desmentía lo que dije, sino lo contrario. Se refería al oro
mandado a Moscú por el Frente Popular, y que había redundado en
tantas muertes y exiliados. De Besteiro son
otras frases como estas: “Estamos derrotados por nuestras propias
culpas (…) por habernos dejado arrastrar a la línea
bolchevique que es la aberración política más grande que han conocido
quizás los siglos (…) La reacción contra ese error de la República de dejarse
arrastrar a la línea bolchevique, la
representan genuinamente, sea los que quieran sus defectos, los nacionalistas
que se han batido en la gran cruzada antiKomintern”.
Besteiro
acertaba: los Nacionales, con Franco
a la cabeza, se habían levantado no contra un régimen legítimo y democrático
como usted pretende, sino contra un Frente Popular salido de unas elecciones
evidentemente fraudulentas, que destruyó la legalidad republicana y emprendió
de inmediato un proceso revolucionario de gran violencia. Si usted llama
democrático a aquel régimen, formado por estalinistas, marxistas revolucionarios, anarquistas,
golpistas como Azaña o Companys y racistas extremos como el PNV,
es porque, evidentemente, usted no es demócrata. Me asombra, además, esa
pretensión de legitimidad en su boca, cuando su partido, el PNV, traicionó al Frente Popular vendiéndole a los
fascistas italianos, después de colaborar con él y sus incontables crímenes,
incluido el genocidio religioso. Porque lo único bueno que hizo el PNV durante la guerra fueron dos cosas:
entrega a Franco las industrias
pesadas y de armamento de Bilbao, y
traicionar la Frente
Popular en Santoña. Luego
en el exilio, su partido se dedicó a espiar para el FBI a sus incautos “compañeros de armas”. Es que al PNV hay que echarle de comer a parte.
Ningún partido del resto de España le ha superado en hipocresía y carácter
traicionero, y ya es difícil, porque la competencia es fuerte.
Me asombra, además, que
usted trate de asesino a Franco y
hable de sus víctimas. Su “legítimo” Frente Popular empezó los asesinatos y el
terrorismo en plena paz, y durante la guerra los llevó al máximo. Y no sólo
contra la derecha, sino entre las propias izquierdas, tal era su afición.
Cuando los asesinos de izquierda, abandonados por sus jefes, fueron capturados
por los Nacionales, sufrieron el castigo entonces legal. Cierto que, dadas las
circunstancias emocionales de la época, cayeron también algunos inocentes.
Inocentes a los que ustedes insultan equiparándolos a los criminales,
violadores y torturadores: todos “víctimas”. Ahí se retratan ustedes. Y llama
asesino a Franco usted, que
representa al PNV, cuya colaboración
con ETA, rentabilizando sus asesinatos
(las “nueces” de Arzallus) es bien
notorio. Decía Marx
que había alguien más despreciable que el
verdugo: su ayudante. Ustedes son los ayudantes de los pistoleros.
Próximamente saldrá mi libro sobre los separatismos vasco y catalán en la
guerra, el franquismo y la democracia. Espero que resulte de utilidad.
No menos me asombra su
desenvoltura para hablar en nombre de la democracia, como si esta la hubieran
traído ustedes o les debiera algo a ustedes. Voy a informarle de algunos hechos
elementales, implícitos en las frases de Besteiro: "el franquismo fue una solución excepcional a una crisis histórica excepcional,
en la que estaban en peligro extremo la continuidad de la Nación española, de
la cultura cristiana y de otras muchas cosas, como la propiedad privada, etc".
El régimen salido de la guerra cumplió brillantemente su papel, dejando un país
próspero y reconciliado, superando la miseria, el hambre y los odios que
destrozan la República. Dejando un país apto para una democracia estable y no
convulsa como la republicana. Y fue la clase política franquista la que, con
mejor o peor acierto, dio paso a la democracia. Aunque no les guste
reconocerlo.
Dije en el debate que en
tiempos de Franco pocos luchamos
contra él, y quienes lo hicimos no teníamos nada de demócratas. No hubo
oposición democrática a Franco, sino
comunistas y terroristas, y no muchos porque, como dije, éramos pocos y la
gente, en general no nos hacía caso. Pues bien, ustedes, antifranquistas a
destiempo, ahora que ya no existe Franco
ni su régimen, tampoco son demócratas. Ustedes son simplemente beneficiarios
de la democracia. Y más que beneficiarios, parásitos. Pues observe las amenazas
que han distorsionado y degenerado al régimen actual: A) el terrorismo y la colaboración con él por parte de todos los
antifranquistas a destiempo. B) la
corrupción masiva emprendida por aquellos de los “cien años de honradez” y que plaga
el país entero, izquierdas y derechas. C)
los separatismos antiespañoles, que tanto ha explotado el terrorismo y atacan
las libertades en sus regiones. D)
el ataque a Montesquieu, es decir, la politización de la Justicia y la
eliminación de una elemental separación de poderes. Estas cuatro plagas y otras
por el estilo vienen de la izquierda y los separatistas, casi siempre
juntos. Y todas tienen el sello antifranquista. Se ha creado la absurda idea de
que antifranquismo era democracia: cuando
es justamente lo contrario.
Ustedes han ido muy lejos,
no cesan de fomentar los odios como hicieron en la República, y están creando
una grave crisis política y nacional, además de económica. Su industria es la mentira
sistemática, no han aprendido nada de la historia. Espero y deseo que no nos
lleven a una nueva catástrofe, de cuya responsabilidad nadie podría eximirles.
Francisco Javier de la
Uz Jiménez

