RODOLFA Y EL - PEPE Y ELLA
La Codorniz
ELLA.--- ¿Y por qué no me mira usted a la cara para decírmelo?
EL.--- Es que como para mí es usted tan grande, tengo que mirar hacia arriba para verla.
ELLA.--- ¿De verdad me quiere usted tanto?
EL.--- De verdad me quiere usted tanto.
ELLA.--- ¿Y sería usted capaz de todo por mi?
EL.--- Sí señor, señorita.
ELLA.--- ¿Y eso le ha entrado de repente?
EL.--- Sí señor, señorita. Y le juro que es usted la primera mujer a quien le digo esto.
ELLA.--- Pues dígamelo usted otra vez.
EL.--- Esto.
ELLA.--- Qué hermoso es el amor!
EL.--- ¡Y qué alto!
ELLA.--- ¡Y qué gordo!
EL.--- ¡Rodolfa!
ELLA.--- ¿Qué?
EL.--- Prométame usted que cuando sea mía no llevará el paraguas.
ELLA.--- Se lo prometo
EL.--- Gracias, hombre.
--- Ni yo tampoco
--- Entonces, ¿cómo lo has sabido?
--- Por el médico. Un día me puse malo, y el médico me dijo: "Usted lo que tine es que es egipcio."
--- ¿Y estás contento?
--- Al principio me molestaba bastante tenerme que pasar el día de perfil, pero después m he ido acostumbrando, y ahora me encuentro tan ricamente.
--- ¿Pero tú no eras torero?
--- Antes sí. Pero desde que vine aquí y vi al buey Apis, me dediqué a otra cosa. A ti no te pregunto nada, porque ya te veo hecha una momia.
--- Se hace lo que se puede. Estoy contenta. Tengo una pirámide con gas y agua caliente. Lo peor es que está llena de escarabajos sagrados y no gana una para polvos. Pero, a pesar de eso, no hay como ser momia.
--- ¡Y que lo diga!
--- Pues ya lo estoy diciendo.
https://youtu.be/QCZZwZQ4qNs?si=f0tt6RIPI6vgpP8o


