"STREAKING"
Tampoco se nos oculta en este problema del empelotamiento, el descaro de las deformaciones corpóreas. ¿Qué va a ser de los gordos y gordas? ¿Y de las <<lisas>> sin posibilidades de ortopedia pectoral? ¿Y de los bajitos sin alzas? ¿Y de las barriguitas sin faja, de los culos gordos sin disimulo, de las celulitis a la intemperie...? Ya sabemos que una honesta autocrítica es algo bastante difícil y que en las playas del <<antiestreaking>>ya se han exhibido toda clase de animales más o menos racionales con sus deformidades antiestéticas al aire, pero por ello mismo esto del <<streaking>> urbano nos preocupa, dado que uno no puede renunciar, así como así, a sentirse un poco artista y hasta esteta. Ya nos habíamos resignado a que las playas del mundo en verano fueran una especie de <<rastros cárnicos>>, en donde de vez en vez se descubría una joya, pero solamente imaginar que nuestras polucionadas vías urbanas puedan estar invadidas de monstruos de ambos sexos en cueros, nos llena de tristeza y desasosiego.
Realmente uno no sabe a qué carta quedarse en esto del desnudismo locomóvil (que viene, como ustedes saben, de <<loco>> y <<móvil>>, o sea, <<loco en movimiento>>, porque por un lado a uno le apetece regresar al estado natural, pero por otro lado tememos no estar en condiciones.
Más nos preocupa <<el streaking>> a que se está entregando el hombre y la mujer del siglo XX en los ultimísimos tiempos que nos asisten. ¿Y en qué consiste nuestra preocupación? Pues naturalmente en la sospecha de falta de acomodación al medio climatológico en la mayor parte de las zonas habitadas por <<los tíos y las tías>> que circulan actualmente por el mundo. Y hay que tomar en consideración muy seriamente estas <<corrientes plásticas>> porque por la mismísima razón que una señora decimonónica no hubiera podido concebir que sus equivalentes de <<los años sesenta>> iban a ser tan generosamente <<docentes>> enseñando lo que enseñan, tampoco se nos oculta, siguiendo el mismo razonamiento, que si la humanidad se empeña en empelotarse, todos terminaremos empelotados, aunque la decencia marque el deber de usar zapatillas en los moralistas...Porque ya saben ustedes que esto de la moralidad en el vestir no es más que una relación d descaro: el más descarado es el inmoral y el moral es el que se deja en la mente algún prejuicio para enseñar menos. En resumen, que si esto del <<striking>> prospera, loas señoras <<decentes>> irán por la calle con una bufanda.
Años sesenta
Para evitar todos nuestros razonados temores, creemos conveniente que se vaya pensando en un proyecto de ley que impida en un futuro, más o menos próximo, circular desnudos por nuestros núcleos urbanos, nada más que las españolas y españoles menores de veinticinco años que reúnan buenas condiciones físicas como para poder ser contempladas sin asco. Ya sabemos que hay quien se conserva de <<buen ver>> bastantes años de su vida, pero como no se deberán hacer excepciones, esos privilegiados podrán tan solo exhibirse en sus domicilios a sus amistades. Y nada más: De todas formas uno va a ir acostumbrándose ya, por si acaso a estar en cueros en su casa, que luego catarros...
JUANCHO
Bringing Home the Blues --- Blue Stew


