Quienes durante la Transacción de España vaticinaban que
"El Estado de las Autonomías" supondría finalmente su desmembración,
eran automáticamente calificados -descalificados- como "inmovilistas"
"retrógrados" "franquistas" o "fascistas" y a
partir del 23 de febrero, además, "golpistas".
Hoy, a la vista ya del despeñadero al que nos dirigimos (sin
que nadie al parecer detenga la insensata carrera) son precisamente los
responsables de la Transacción de España, aquellos que por estulticia y
traición se empeñaron en demoler desde
sus cimientos la España Una Grande y Libre, los que acongojados -y puede
incluso que con remordimiento- repiten
aquellas viejas palabras inscritas ya en lo más triste de la historia:
"No era esto, no era esto".
Son los "Padres" "Artífices" y
"Motores" de esa "Transacción" quienes se muestran más
"preocupados" por la que llaman "deriva soberanista"
sabedores de que el Pueblo Español y la Historia los harán responsables de la
catástrofe.
Padres, Artífices y Motores de la Transacción de España (al
precio de que sus enemigos no cuestionaran la Corona) tienen todo el derecho
del mundo para acusar a los independentistas de "Deslealtad
Constitucional"...... el mismo que tienen ellos para responderles con las
palabras eternas que ha consagrado la historia: "ROMA NO PAGA A
TRAIDORES".
Y mientras el independentismo catalán avanza sin pausa para
alcanzar su objetivo, los españoles nos preguntamos si la "serenidad"
del Gobierno de la Nación es una muestra de que está dispuesto a emplear,
cuando llegue el momento, TODOS los resortes legales del Estado para impedir la
secesión (pero haciendo uso de la sorpresa como garantía de victoria) o por el contrario, su "pasiva
serenidad" es la de aquel ciudadano que, hallándose en situación
comprometida, volvía la cabeza de medio lado y le decía al sujeto que tenía a
sus espaldas: "No se quien es usted ni lo que pretende, pero si dentro de
media hora no me ha sacado eso del culo, le voy a denunciar en comisaría"
¿Estará pensando Mariano Rajoy en esperar pacientemente esa
media hora, antes de denunciar a Artur Más en las instituciones europeas?
Ya quedan sólo dos meses para saber si habrá contundente
respuesta, o si Rajoy (y S.M.) piensan esperar hasta que el independentismo
catalán "consume" el acto, para luego protestar
"enérgicamente".
En el segundo caso, que vayan buscando la vaselina, pues el
independentismo vasco ya está en la cola y los demás "pidiendo la vez".
¿Quedará en España algún Daoíz y Velarde, algún teniente
Ruíz, que salven el honor de la Patria, como lo hicieron ellos al desoír la
orden del Capitán General de Madrid que había ordenado a la guarnición pasividad mientras la francesada consumaba?
El tiempo lo dirá.
Lorenzo Fdez-Navarro de los Paños A. Miranda
Gonzalo Rodríguez Colubi Balmaseda

