Interior del Museo de Santa Cruz.
Nº 5.- Jueves, 30 de julio de 1936.
Tuvimos en el día de ayer, por mañana y tarde, sendas visitas de avión; el de por la mañana, con procedencia del Sur. ¿Podrá ser enlace de nuestras columnas del Sur con las del general Mola? Por la tarde, el avión, a juzgar por un disco rojo presentado en sus alas, debía ser enemigo; ha hecho reconocimiento en dirección al Sur, hacia la carretera de Ciudad Real, y por último se alejó por Algodor. En el transporte del depósito de víveres, al parecer por algún elemento que no merece el cobijo de este histórico y heroico Alcázar, se ha cometido el abuso de quedarse con bebidas y alimentos. En el interés de todos está el evitar estos hechos y el denunciar a los autores para su debida sanción y ejemplaridad. Asimismo se ruega tengan presente las fuerzas e individuos que se alojan o prestan servicios en locales donde se hallan objetos o instrumentos de los gabinetes y museos de esta Academia, los respeten y hagan respetar y no los utilicen ni dejen utilizar para curiosidad y recreo; que el día que abandonemos, no lejano, estos históricos muros, no tenga nadie derecho ni motivo a la menor crítica; que nuestra condición de buenos españoles no la manche ninguna incorrección.
Anuncios.-
Alquileres. Habitaciones confortables, precios módicos, garantizadas de bombardeo.
Sótanos del Alcázar. Aprovechen la ocasión antes de que empiece el «baile».
Ofrecen trabajo a barbero curioso, sea quien fuere, todos los huéspedes de esta admirable e histórica mansión. Dirigirse a la Redacción y a cualquier tío con toda la barba.
Necesítase chico dispuesto y valiente, capaz de transportar, de una sola vez, varios sacos desde la Ciudad Imperial hasta el Palacio de Carlos V. No se dice el contenido de dichos sacos por temor a que todo se convierta en humo.
Compramos central eléctrica, incluso de voltaje reducido, y solamente para poner en marcha unos transmisores de radio.
En cuanto a la situación local, damos a conocer el hecho de haberse presentado varios individuos de filiación extremista solicitando pasar al Alcázar en calidad de rendidos, revelando con esto o la cobardía de los mismos o la situación angustiosa en que se hallan nuestros enemigos de la ciudad.
Orden del Sr. Comandante militar de la Plaza. -
Ha llegado a mi conocimiento que algunos individuos de los que guarecen este Alcázar se han apoderado de objetos de los gabinetes de la Academia y de propiedad particular, así como de víveres y ropas.
Si en todo momento esta acción es vituperable, hoy lo es mucho más, porque puede ser causa de desmoralización, por lo que estoy dispuesto a cortarla con toda energía; a cuyo efecto, todo aquel que sea sorprendido cometiendo tal delito, o se compruebe debidamente que lo ha llevado a cabo, será juzgado con arreglo al Código de Justicia militar.
El Comandante militar, coronel José Moscardó.- Rubricado.- Toledo, 30 de julio de 1936.
Los milicianos disparan desde las ventanas de las casas…
Jose V. Ruiz de Eguílaz y Mondría
Coronel de Caballería

