No se hace uno viejo por haber vivido muchos años,
se hace uno viejo por haber defraudado su ideal.

Gral. MacArthur.
Poetas Muertos
INICIO
Mostrando entradas con la etiqueta FRAUDE Y VIOLENCIA EN LAS ELECCIONES DE 1936. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta FRAUDE Y VIOLENCIA EN LAS ELECCIONES DE 1936. Mostrar todas las entradas

9/3/19

FRAUDE Y VIOLENCIA EN LAS ELECCIONES DE 1936
















FRAUDE Y VIOLENCIA EN LAS ELECCIONES DE 1936




Las Elecciones Generales del 16 de febrero de 1936 que oficialmente dieron el triunfo al BLOQUE DE IZQUIERDAS, fueron el preámbulo de los fatídicos acontecimientos de julio.

“Muchos han interpretado la Guerra Civil como un Golpe Militar y reaccionario o fascista contra una democracia, cargando las tintas sobre los asesinatos atribuidos a los alzados. Esa versión procede fundamentalmente de la propaganda comunista, y ha sido aceptada, asombrosamente, por buena o mala parte de la derecha. Desde tal enfoque alzarse contra un Gobierno de derecha elegido por mayoría, como en el 34, sería un ejercicio de democracia; unas elecciones demostradamente fraudulentas son democráticas; y es otro ejercicio de democracia incendiar y asesinar sin tasa.

Dado que la incesante campaña propagandística se centra en las víctimas, debe reconocerse que las izquierdas se mostraron superiores en la  propaganda de guerra, inventando la inexistente matanza de la plaza de toros de Badajoz, exagerando sin tasa sobre el bombardeo de Guernica, etc. Y esa propaganda continúa hoy achacando a los Nacionales una represión genocida, cuando el único genocidio real fue la persecución religiosa. Al tratar estas cuestiones deben recordarse las propagandas totalitarias del siglo XX, tan efectivas en crear odios e histerias, y hoy nuevamente amenazantes.” (Pío Moa)

Niceto Alcalá Zamora convocó elecciones para desalojar a la derecha del Gobierno.


Nadie se explica por qué un Gobierno presidió las Elecciones dimitido en medio del recuento, sin que finalizase un escrutinio dejado en manos de los partidos de izquierdas, con múltiples irregularidades denunciadas en todo el país, un recuento de actas sin apenas interventores para validar la legalidad del resultado final, que en todo caso podría implicar una victoria mínima de cualquiera de los contendientes principales y la necesidad de una segunda vuelta crucial.


Hay que destacar que el fraude electoral no fue en sí el detonante de la guerra civil, sino la aplicación inmediata de una política revolucionaria en donde el centrismo desapareció, ya que pese a las arbitrariedades denunciadas, los partidos antirrevolucionarios principales siguieron participando en las Cortes.

Nace el Frente Popular (16 de diciembre 1935), por iniciativa de Manuel Azaña, ante el fracaso de la convocatoria comunista. Durante todo este año, la agitación social y las perturbaciones del orden público fueron constantes en casi todo el país, como consecuencia de la ofensiva republicana, marxista y cenetista contra los varios Gobiernos conservadores surgidos después de las elecciones de noviembre de 1.933.

El pacto del Frente Popular se suscribió el 15 de enero de 1936, pese a que en un principio los republicanos se oponían a pactar con los comunistas. FORMABAN PARTE DEL MISMO: Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Partido Comunista de España (PCE), Izquierda Republicana (IR), Unión Republicana (UR), Partido Sindicalista, Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM), Partido Republicano Democrático Federal (PRDF), Eusko Abertzale Ekintza - Acción Nacionalista Vasca (EAE-ANV), Partido Galeguista (PG), Esquerra Valenciana (EV).

CON EL APOYO DE: Sindicato Socialista Unión General de Trabajadores (UGT), Sindicato Anarquista Confederación Nacional del Trabajo (CNT), Federación Anarquista Ibérica (FAI), brazo armado del Sindicato Anarquista CNT, Izquierda Radical Socialista, Front d'Esquerres, en Cataluña.


Bandera Frente Popular formada en 1935


Se ha publicado en España el libro "1936: Fraude y Violencia" de los historiadores de la Universidad Rey Juan Carlos don Manuel Álvarez Tardío y don Roberto Villa García, que demuestra con cifras y documentos el pucherazo electoral llevado a cabo por los Partidos y Sindicatos del Frente Popular en las elecciones de febrero de 1936, en las que dichas fuerzas se atribuyeron mediante el fraude electoral y la violencia sobre las personas y las cosas, al menos, cincuenta escaños que pertenecían a otras fuerzas políticas, logrando así una mayoría absoluta que les permitió formar Gobierno en solitario.

Estos hechos constituyeron un delito de fraude electoral que equivale de facto a un Golpe de Estado contra la Segunda República, que no fue el primero por ellos protagonizado (recordemos la Revolución de Asturias y la proclamación de la Secesión de Cataluña por Companys), aunque sí el único que triunfó, formándose un Gobierno ilegal e ilegítimo compuesto de marxistas, anarquistas, secesionistas y racistas, en contra de la Ley y del derecho de todos los españoles.

Sin embargo, aunque estos hechos eran conocidos desde antiguo, y ya esbozados a través de las memorias del ex Presidente de la Segunda República D. Niceto Alcalá-Zamora, memorias previamente robadas por el Gobierno del Frente Popular y posteriormente secuestradas por orden del Gobierno de Zapatero cuando se hallaron en una caja fuerte, no ha sido hasta ahora cuando  se han aportado cifras exactas y documentos originales con enmiendas y raspaduras en actas electorales, recuentos de votos a puerta cerrada, violencia contra candidatos y electores, y un largo etcétera de actos contrarios a la libertad que conformaron un ambiente viciado, radicalizado, polarizado y caníbal en palabras de los propios autores del libro, llegándose a contar en la campaña electoral hasta 41 muertos y 80 heridos de gravedad.


Jornada electoral de 1936

Estas pruebas irrefutables dan al traste definitivamente con la falsa mitología izquierdista y secesionista con la que los políticos actuales han impuesto una verdad Oficial, también de manera totalitaria, sobre los hechos acaecidos en aquellos años y que, según ellos, hicieron ilegítimo el Alzamiento Nacional contra el supuesto Gobierno legítimo proveniente de aquellas elecciones.

Queda demostrado que los verdaderos golpistas y enemigos de la democracia y de la libertad fueron, precisamente, los que se han autoproclamado sus defensores a lo largo de los 80 años transcurridos. La toma del poder mediante la falsificación de las actas electorales constituye un Golpe de Estado, y los posteriores actos violentos promovidos y amparados por el Frente Popular provocaron la desaparición del Estado de derecho, incluyendo una campaña de exterminio de las personas e instituciones no  afectas a su ideología, que culminó con el asesinato del parlamentario y líder opositor Calvo Sotelo. Ello hizo inevitable y legítimo un alzamiento combinado del Ejército y del pueblo contra el poder ilegítimo, que pasó a la historia como Alzamiento Nacional. Más de media España decidió no dejarse exterminar, plantando cara al Golpe de Estado, los asesinatos, la barbarie, la sinrazón y el caos con las únicas armas que les quedaron, en defensa de sus propias vidas y haciendas, del derecho, de la Iglesia y de la unidad de España.

Cómo demostrado queda, que el PSOE, el PCE, la UGT, la CNT-FAI, el PNV y la ERC asaltaron el poder mediante un Golpe de Estado, en el que usaron la violencia y algunas Instituciones públicas para falsificar actas y privar al pueblo español del legítimo resultado de los comicios, haciéndose con el poder de forma totalitaria y delictiva, y llevando a la Nación entera a la difícil elección entre dejarse matar o rebelarse para tratar de sobrevivir. No existe ya duda de ningún tipo de que el Alzamiento Nacional fue la única alternativa posible ante el totalitarismo de los que se hicieron fraudulentamente con el poder. 


HECHOS RELEVANTES:

Aquel 16 de febrero se prolongó durante cuatro días. Los españoles consideraron las Elecciones Generales que determinaron la victoria del Frente Popular como unos comicios a vida o muerte. A los pocos meses, las dos Españas que se habían enfrentado en las urnas, lo hicieron en las trincheras.

Los mismos historiadores explican en un Diario: “Sólo queríamos contar lo que no se había contado, no vamos más allá del momento que estudiamos. Dicen que uno de los méritos de su trabajo es la reconstrucción, “minuto a minuto”, de lo que pasó aquellos cuatro días, entre la votación y el recuento”. Hemos tenido acceso a datos digitalizados, al Archivo del Congreso, al Archivo de la Fundación Pablo Iglesias y al Archivo de Salamanca.


En 1936 una de las innovaciones en la campaña fue el uso del automóvil para lanzar pasquines y papeletas electorales


Abordamos las antiguas encuestas de una manera más precisa y, sobre todo, reconstruimos la votación y el escrutinio. El dietario de Alcalá Zamora también es importante, así como el de Portela. Hemos reconstruido de una forma más precisa aquel periodo, y con el Archivo del Congreso los recuentos, los reconstruimos al completo. Los resultados Oficiales a nivel Nacional no se conocían hasta ahora.

Cuando se publicó el dietario de Alcalá Zamora hace unos años leímos la parte del fraude. El propio Presidente de la República es el que habla de fraude. Sin ese dietario no nos habríamos metido en la investigación. Antes éramos muy escépticos, siempre he dicho que ganaban las izquierdas. Hasta que encontramos las pruebas y documentos cotejados. Veíamos claro el fraude en La Coruña y Cáceres, pero sólo con estos votos la mayoría no cambiaba. Y aparecieron los casos de Tenerife, Las Palmas, Lugo, Pontevedra, Valencia, Jaén, Murcia y hasta Málaga (donde ganan indudablemente las izquierdas, pero el escaño de las minorías debería haber pertenecido a la CEDA y no al PSOE).

Hablamos de una falsificación postelectoral, sobre la documentación hecha sobre las mesas. Hay una falsificación electoral urdida la noche anterior a la reunión de la Junta Provincial en algunas provincias. Un fraude localizado.


Acta manipulada a lápiz para atribuir más votos al FP. Junta Provincial del Censo. Plantilla de escrutinio de Jaén



A nivel Nacional, no se han podido determinar el número de votos fraudulentos. Pero sí a nivel provincial en Valencia, Jaén y Las Palmas. En cuatro provincias, la madrugada del 19, se arrebata el poder a las derechas (La Coruña, Lugo, Tenerife y Cáceres). Y lo importante no es el número de votos, sino el reparto de escaños. Aun sin saber cuántos votos fueron fraudulentos a nivel Nacional, quizá más de 150.000 votos, sobre más de 8.000.000 de votos. Los que fueran bastaron para determinar el reparto, porque el resultado estaba muy apretado. El fraude en Cáceres fue de 10.000 votos. En Jaén, si ganabas te llevabas 10 y si perdías, 3. Se jugaban la mayoría.

Fue un movimiento de manipulación orquestado desde las provincias. Es una dinámica que se repitió en muchos sitios: empezaron celebrando y acabaron asaltando Gobernación Civil. Son las 36 primeras horas de Azaña antes de la reunión de la Junta del Censo. La iniciativa la llevan las Autoridades provinciales. El día 19, cuando Manuel Azaña accede al poder, el Frente Popular y las derechas no tienen mayoría parlamentaria, la cosa está muy abierta. Si el Frente Popular consigue la mayoría final fue gracias a la manipulación.

     























Carteles de propaganda para las elecciones de 1936

La dimisión del Presidente del Consejo de Ministros Manuel Portela, líder liberal, tuvo una importancia absoluta. Se marcha durante el proceso de recuento por la fuerte movilización en la calle. Portela se va porque está muy tocado moralmente, sus candidatos no parece que estén obteniendo los resultados que esperaban y se marcha sin saber cómo queda. Además, la violencia en la calle le asusta. Manuel Azaña preside el final del recuento y no aplaza los ánimos de la movilización instrumentada por los sectores extremistas, con los que luego tendría que negociar para gobernar. La última fase del recuento es muy importante.

No hay orden de Azaña para alterar el recuento. En Madrid hubo pasividad y connivencia con las movilizaciones. El propio Azaña se refiere a los resultados de La Coruña y en Cáceres como la “resurrección de candidatos”. Demostramos un fraude local. Tachones, raspados, manipulaciones. La campaña no fue sucia, ni siquiera el día de las Elecciones. De hecho, hubo un gran despliegue de Fuerzas del Orden para evitar problemas. Sin embargo, Portela no pudo declarar el Estado de Guerra durante el recuento, porque Alcalá Zamora no le deja, pero Azaña sí lo hace en algunas partes.

La segunda vuelta está muy condicionada por la falta de seguridad jurídica, pero ahí no hemos hecho especulaciones. No fue un fraude total, pero sí introduce elementos de fraude en algunas provincias. Son pequeñas diferencias de votos que afectaban al recuento de escaños. Es un fraude en determinados lugares que han hecho bailar escaños. Cuando Azaña acude a la sede de Gobernación se desespera al ver que los Gobernadores han huido y están en manos de los poderes locales, que intimidaron. Hay sitios en los que la intimidación y la coacción fue muy potente. La calle interpreta la salida de Portela como una victoria y van a impedir una victoria por fraude de los conservadores.

Las marchas de aquellos días no eran festivas, sino intimidatorias. La documentación y las fuentes demuestran que la avalancha hacia los Centros de poder no fueron celebratorias, ni festivas, sino para hacerse con el control.





























Celebraciones por la victoria del Frente Popular en 1936




























Un grupo de trabajadores celebra el triunfo del Frente Popular en las elecciones de 1936 

Las protestas que hubo en estas provincias fueron tumultuarias. El Frente Popular no estaba dispuesto a dejar perder ni una sola provincia. Tal y como aparece en el archivo de Pablo Iglesias, Prieto dice de las actas de La Coruña que son “indefendibles”. Cuestionó anular Granada (resultado a favor de la derecha, con denuncia de la izquierda), si no se hacía antes con La Coruña y Cáceres.

En Granada se denunció que miembros de los escopeteros y guardas impedían el voto en pueblos. Ganó la derecha, pero se anuló. El Frente Popular protestó un fraude de 8.000 votos pero no aportaron datos, a pesar de que la diferencia con las derechas era de 50.000. No era un fraude acreditado.


Manuel Azaña con los Ministros del Frente Popular 1936


EL LIBRO:

La erosión de la democracia en España (diciembre de 1935 – julio de 1936) de Stanley G. Payne han puesto encima lo que es una verdad a gritos: que la Segunda República fue una “democracia poco democrática”, y que ni el Frente Popular era democrático ni su Gobierno tampoco.


EL FRAUDE ELECTORAL DE 1936





ANA PASTOR DESTAPA EL JUEGO SUCIO DE SÁNCHEZ: "NINGÚN GOBIERNO PUEDE IR DOPADO"

La Presidenta del Congreso critica que el presidente haga un "uso partidista" de la Diputación Permanente como parte de su campaña electoral: "No se puede jugar con ventaja".

La Presidenta del Congreso de los Diputados se lo ha dejado claro a Pedro Sánchez: "Ningún Gobierno, ni municipal ni autonómico, puede ir dopado a unas elecciones, tienes que ir en igualdad de condiciones". Ana Pastor ha criticado recientemente que el Presidente del Ejecutivo utilice la Diputación Permanente "con fines partidistas"

"No parece razonable, salvo necesidad, que se haga un uso partidista de las instituciones", ha apuntado Pastor, asegurando que el PSOE podría partir con "ventaja". "En política, como en la vida, las normas son claras, y en algo tan serio, como es no interferir con el poder que te han otorgado los ciudadanos, no puedes jugar con ventaja", ha subrayado.

         Parece que el actual Frente Popular, sigue con sus métodos “democráticos”…



Francisco Javier de la Uz Jiménez


Fuentes consultadas:

1936 FRAUDE Y VIOLENCIA  en las elecciones del Frente Popular

Por Manuel Álvarez Tardío y Roberto Villa García