LA CODORNIZ
La revista más audaz,
para el lector más inteligente.
SLOGANS
(1948)
Hay demasiados rótulos y demasiados <<slogans>>. El hombre se siente ametrallado constantemente por órdenes, consejos y advertencias que sobrecogen su ánimo. <<No más calvos>>, dice un gran letrero. Y el calvo que lo lee cubre temeroso su desnuda cabeza, como si escondiera sus manos pulidas el aristócatra que paseando por un barrio popular oyese gritar mientras le rodeaba una turba de descamisados: <<Mueran los señoritos>>. Sabe que solo martando a los calvos desaparecería de la tierra la calvicie. El <<Metro>> ofrece numerosas muestras de esta irritante literatura condensada. <<Preparense para salir>>. ¿Es que salir es una oposición?
<<No arrojen cáscaras ni otros desperdicios dentro del vagón>>. Es dificil imaginarse a nadie comiendo en un sitio como en el <<Metro>>, en el que lo urgente, lo obsesionsnte, es conservar la estabilidad y la integridad física. Sólo se sabe de un hombre que comiese en el interior de un vagón subterráneo: fue aquel que llevaba bajo el brazo mdio kilográmo de plátanos, y, claro, entre guardarlos en su bolsillo para que se le reventasen o guardarlos en el estómago y que le quitasen lo bailao, eligió esto último. Naturalmente tuvo que tirar las cáscaras al suelo, a pesar del letrerito, pues le fue imposible abrir ninguna de las ventanillas.



