No se hace uno viejo por haber vivido muchos años,
se hace uno viejo por haber defraudado su ideal.

Gral. MacArthur.
Poetas Muertos
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26/10/23

SLOGANS

 





LA CODORNIZ

La  revista más audaz, 

 para el lector más inteligente. 





SLOGANS

(1948)



    Hay demasiados rótulos y demasiados <<slogans>>. El hombre se siente ametrallado constantemente por órdenes, consejos y advertencias que sobrecogen su ánimo.         <<No más calvos>>, dice un gran letrero. Y el calvo que lo lee cubre temeroso su desnuda cabeza, como si escondiera sus manos pulidas el aristócatra que paseando por un barrio popular oyese gritar mientras le rodeaba una turba de descamisados: <<Mueran los señoritos>>. Sabe que solo martando a los calvos desaparecería de la tierra la calvicie.                                                    El <<Metro>> ofrece numerosas muestras de esta irritante literatura condensada. <<Preparense para salir>>. ¿Es que salir es una oposición?



    <<No arrojen cáscaras ni otros desperdicios dentro del vagón>>. Es dificil imaginarse a nadie comiendo en un sitio como en el <<Metro>>, en el que lo urgente, lo obsesionsnte, es conservar la estabilidad y la integridad física. Sólo se sabe de un hombre que comiese en el interior de un vagón subterráneo: fue aquel que llevaba bajo el brazo mdio kilográmo de plátanos, y, claro, entre guardarlos en su bolsillo para que se le reventasen o guardarlos en el estómago y que le quitasen lo bailao, eligió esto último. Naturalmente tuvo que tirar las cáscaras al suelo, a pesar del letrerito, pues le fue imposible abrir ninguna de las ventanillas.

  <<Solo se despacha mediante receta>. ¿Y qué hago sin la aspirina que ha de calmar mi horrible dolor de muelas, o sin el bicarbonato que ha de apagar las llamas de mi hiperacidez gástrica? ¿Suicidarme?        <<Beba Coñac X>> Pero señor; si a mi lo que me gusta es el anís, ¿por qué pretende nadie obligarme a cambiar de costumbres y de paladar? Por la misma razón podrían conminarnos a todos a usar zapatos del número 40. Además, está ampliamente demostrado que el coñac solo le gusta a un dos por ciento de los que lo beben. Lo que ocurre es que es una bebida con la que se puede presumir de entendido y hablar del <<bouquet>> aunque nos sepa a rayos.
---<<Es pligroso asomarse>>. ¿Solo asomarse? ¿Por qué no advertir también <<Es caro comer en el vagón restaurante>>, <<Es dificil engañar al revisor>>, <<Es raro encontrar agua en el lavabo>>, <<Es mejor desayunar en Villapincho; hay unas tortas muy buenas  y una cantinera estupenda>>?  Ea, ea; o aconsejamos todo lo que hace falta, o nos callamos por completo.                                    <<El tiempo es oro>>. ¡Será el suyo caballero, y por eso l guarda usted tan celosamente! El mío debe ser cobre, paja o detritus, porque llevo dos horas y cuarenta minutos ante su oficina leyendo ese letrerito insultante y odioso. ¡Oro! ¡Ya rebajará usted algo, señor mío!
PALOMINO