¿Cuál
es el origen de Papá Noel?
Además
de la fiesta religiosa de la Navidad, la fiesta del 25 de diciembre es la
elegida por la tradición más reciente para asignar a esa fecha el día en que
Papá Noel o Santa Claus reparte regalos en las familias. Pero ¿quién este
personaje? ¿Es Papá Noel o Santa Claus? ¿Qué personaje representa? ¿Existió
realmente o es una fábula? ¿Quién fue San Nicolás?
John
Moore (1.928 – 2.014), inglés que hizo durante muchos años de Papá Noel para
los anuncios de Coca-Cola. Fuera del tiempo navideño, trabajaba de taxista y
camarero.
Diciembre es el mes de Santa Claus, abreviatura traducida de las lenguas germanas de San Nicolás, que vivió entre en los
años 255-355, quien fue Obispo de Myra -ciudad de Asia Menor,
actualmente en Turquía- en tiempos del Emperador Constantino. Desde el 1.087, sus
reliquias se veneran en Bari (Italia).
La devoción de San Nicolás, a lo largo
de tantos siglos, es muy extensa: es uno de los santos más populares en oriente
y occidente y uno de los primeros no
mártires venerado por todas las iglesias cristianas desde el siglo IV.
En
Europa, hay más de seis mil templos dedicados a este santo. Es Patrono de países enteros como Rusia, Grecia, Serbia, Bulgaria; hay
naciones como Austria que tiene 15
localidades que se llaman San Nicolás.
Su nombre es topónimo de miles de barrios y aldeas, de puertos, bahías, ríos e
islas. Es protector de todos los hombres del mar, de farmacéuticos, peregrinos,
viajeros, escolares, panaderos, molineros, banqueros, casaderas de cierta edad,
notarios y un largo etcétera. Entre otros apuros, se acude a su garantizada
intercesión en las necesidades de tipo económico. Y actualmente, cuando llega
la Navidad, los niños de todo el mundo esperan que San Nicolás les traiga sus regalos. En la tradición cristiana latina, su fiesta se celebra el 6 de
diciembre.
¿Santa Claus o Papa Noel?
En
algunos países se confunden Santa Claus
y Papa Noel, y aunque el personaje es el mismo, el origen del nombre no y
merece la pena una breve explicación. Ambos apelativos tienen su origen en el
inicio del protestantismo que invadió
Europa central a partir del siglo XVI.
La nueva confesión cristiana prohibió cualquier culto a los Santos; la
veneración a San Nicolás fue
destituida en su función de obsequiar a los pequeños y, por tanto, se procuró
disolver al Obispo oriental en el
decorado navideño. Así, en Inglaterra, el que trae los regalos a los niños pasó
a llamarse Father Christmas (Papá Navidad); la traducción en francés
será Papa Noel; y en muchos lugares
de Alemania ese papel lo desempeñará Kriss
Kringle (una corrupción de
Christkindle, es decir, Cristo Niño, el Niño Jesús).
La
devoción que a San Nicolás se
extendió en Holanda fue exportada,
por los colonos protestantes a Nueva
Ámsterdam (ahora Nueva York), en 1.642. Aun- que esta práctica estuviera
prohibida, en su patria original Sinterklaas
siguió trayendo sus regalos a los hijos de estos holandeses de América, que
mantuvieron al Obispo de Myra -un tanto secularizado- como aglutinante y
símbolo de la propia identidad nacional. Sus vecinos de otras procedencias
adoptaron con gusto al simpático personaje, cuyo nombre modificaron un poco,
convirtiéndolo en Santa Claus -suena
prácticamente lo mismo que Sinterklaas-,
hasta reducirlo para el lenguaje coloquial a un simple Santa.
El moderno Santa Claus
Los
perfiles de su actual figura, completamente ajenos a los de un Obispo, quedaron fijados a partir del 23
de diciembre de 1.823, cuando en el Troy
Sentinel apareció el poema de C. C.
Moore titulado «Una visita de San Nicolás», que comienza:
"Twas the night befare Christmas ... " ("Era la noche antes de
Navidad ... ").
El
Dr. Clement Clarke Moore (1.779-1.863),
hijo de un Obispo episcopaliano, Ministro
de esa confesión era profesor de literatura griega y hebrea en el Seminario Teológico
General de Nueva York.
El
24 de diciembre de 1.822, al caer la tarde, su esposa comprobó que le faltaban
algunas cosas para la cena, y pidió al marido que fuese a comprarlas. A su regreso,
Clement se entretuvo un rato con el
guarda Jan Duychinck: un holandés
gordo y efusivo, con ganas de contar las tradiciones navideñas de su tierra, en
particular las costumbres relacionadas con Sinterklaas.
Ya en casa, el Dr. Moore, mientras su mujer preparaba la
cena, redactó en verso para sus tres hijas «la visita» que le había hecho San Nicolás. La figura que describió era la misma de Duychinck: un sujeto cordial, de gruesa barriga, ojos chispeantes,
nariz roja y mejillas -también sonrosadas- con hoyuelos, a quien, cada vez que
estallaba en un sonoro "jo, jo, jo", estaba a punto de caérsele al
suelo la pipa que llevaba entre los dientes. Aunque el
"visitante" se llamaba San
Nicolás -no Santa Claus-, carecía de cualquier reminiscencia religiosa y, desde
luego, nada tenía de Obispo: el
objeto de su visita era, cabalmente, modificar las ideas extendidas sobre la
índole, presencia y comportamientos del personaje. Del Santo cristiano sólo
conserva una barba blanca como la nieve. La nieve, precisamente, condiciona el
traje de pieles -pronto sería sustituido en la imaginería popular- con que lo
envolvió Moore, así como la escenografía de trineos arrastrados por
renos (son ocho, cada uno con su temperamento y su lugar propio en el tiro,
cuyos nombres conocen todos los niños americanos: Dasher, Dancer, Prancer, Vixen, Come, Ctupid, Donner y Blitzen).
Al
parecer, el poema estaba destinado, en un principio, nada más que a las hijas
del profesor. Pero sus ediciones no han cesado de publicarse y constituye junto a algunos escritos de Washington Irving (1.783-1.859)- algo así como la «biblia» del Santa Claus secularizado. Entre 1.863 y 1.866, el dibujante Thomas Nast (1.840-1.902) publicó, en
el Harper's Illustrated Weekly,
varias viñetas que perfilaron la inconfundible figura de Santa Claus: vestido de paño con
ribetes de piel blanca, gorro flácido y con su taller polar de juguetes.
La
imagen definitiva de Santa, en color, quedó fijada por Haddon Suadblom en sus
diseños publicitarios para Coca Cola, realizado desde 1.931 hasta 1.964.
El
Sinterklaas importado de Holanda y recreado en los Estados Unidos cruzó el Atlántico en
sentido inverso, para establecerse de nuevo en bastantes países del viejo
continente (Alemania, Inglaterra,
Francia, etcétera), despojado de su condición episcopal, y llamándose Santa Claus, Papa Noel o como sea.
El "hombre del saco" y Santa
Claus
Procesión
de San Nicolás en una calle de Holanda
Desde
que se trasladó el cuerpo del Santo a Bari, se extendió una gran devoción
popular por él en la misma región italiana, que se manifestó en canciones y
dichos. Una de las letrillas que canturrean las madres mientras acunan a sus
bebés dice: "Santo Nicola da Bari
- fammelo crescere santo - e se non cresce santo-:- pigliatillo: San Nicolás d'e Bari, házmelo crecer santo
y, si no crece santo, Ilévatelo". Algunos dicen que esta segunda
alternativa -" Ilévatelo" - tiene que ver con el "hombre del saco" que en algunos sitios sirve como
amenaza para los niños malos. En el folclore holandés el hombre del saco se
relaciona con el Negro Piet, paje de San Nicolás, en holandés Sint Nikolaas, que derivó en Sinterklaas. Según la publicidad que hace
el mismo gobierno holandés, Sinterklaas
pasa casi todo el año en España, desde
donde controla cómo se comporta cada niño y lo apunta en un grueso libro rojo.
En alguna parte de África tomó como
asistente al negro Pedro (Zwarte Piet),
que le ayuda en la provisión de regalos. Según esta moderna tradición, a
principios de noviembre, el Santo y Piet
parten hacia Holanda en un barco. Con
ellos viaja también el caballo blanco de Sinterklaas,
llamado Schimmel. A mediados de mes
llegan a su destino, donde son recibidos con grandes ceremonias. Los festivales
de bienvenida se suceden por todo el país hasta principios de diciembre.
Durante las noches, Sinterklaas y Piet
cabalgan sobre Schimmel por los
tejados; comprueban, a través de las chimeneas, la conducta de los niños; y
dejan caer letras de chocolate, figuras de mazapán y otros pequeños regalos
para los que han sido buenos a lo largo del año. Estos obsequios vienen a
depositarse dentro de los zapatos, colocados junto al fuego, en los que se ha
dejado alguna zanahoria o un poco de paja para Schimmel. Los niños malos deben tener mucho cuidado en no pasarse,
pues a los que han sido verdaderamente detestables se los lleva Piet en su saco.
¿Quién fue San Nicolás?
Aunque
es un Santo con una veneración muy extendida,
hay gran escasez de fuentes históricas sobre su vida. La primera biografía es
del siglo VIII, cuatrocientos años
después de su muerte. Se sitúa su nacimiento en el año 275 y su muerte en el
345. Fue Obispo de Myra, en Asia Menor, en la época del Concilio de Nicea (325), ciudad donde fue enterrado,
aunque en 1.087 se trasladaron sus restos a Bari
(Italia). Desde su muerte, se le han atribuido hechos milagrosos en vida y
después de muerto. Su fama de generoso con los bienes materiales, puede venir
de una leyenda en la que un rico venido a menos se encontró con la
imposibilidad de dar dote a sus hijas para casarlas y no se le ocurrió más que
prostituirlas. Conoció Nicolás el
siniestro plan y aquella misma noche se deslizó hasta la ventana del ciudadano
arrojándole un saquito de oro, solucionando el problema. Su generosidad dé
donante secreto se refleja aún hoy en el hecho de que, bajo el nombre de San Nicolás, los niños acostumbren a
recibir, en secreto, regalos en algunos países de tradición católica. El
traslado de su cuerpo a Bari en el siglo XI se debe al deseo de los
cristianos del norte de Italia que organizaron una expedición en la primavera
de 1.087 para rescatarlos del territorio que los sarracenos habían ocupado.
Revista
Mundo Cristiano, nº 654
Francisco Javier de la Uz Jiménez




