Esta bonita historia creo que merece subirse al tablón del
Club de los Poetas Muertos. Que buen ejemplo y que pocos leales quedan.
Falleció el leal Sargento retirado, español ? saharaui, Brahim uld Burhui
Ante el fallecimiento del Sargento saharaui
Brahim uld Burhui del ejército español, reproducimos artículo que recuerda la
lealtad y el amor a España de este soldado que representa a muchos saharauis
que no han renunciado a su historia española. Al hilo de los episodios de la
Guerra de Ifni, me he encontrado con esta narración que, me parece de interés.
A mí por lo menos me ha llamado la atención. Bonita y bien contada, digna de
una historia de Kipling.
INCIDENTE DE TICHLA
El 2 de Septiembre se cumplió la orden de
evacuar a la tropa europea de los puestos del interior, Gomez Zamalloa se
resistió todo lo que pudo, pero una comunicación urgente del Estado Mayor
Central lo obligó a acatar las órdenes sin rechistar. Tan Tan, fue evacuada por
vía área el día 3 de septiembre, Smara lo fue por vía terrestre, por un convoy
de 5 vehículos. Quedó en el puesto, sólo un sargento y 10 askaris.
Por cierto, según se supo años después, una
partida del EL, había preparado una emboscada contra el convoy en la pista que
unía Smara y el Aaiun, justo en el cauce del Saguia Hamra.
Las fuertes lluvias caídas en el Sahara, no
llueve casi nunca, hicieron que la columna tomara otra ruta.
La Tropa indígena, que hasta ese entonces se
había mantenido por lo general leal a España, sufrió un tremendo desencanto, un
verdadero mazazo, los puestos fueron abandonados. A la tropa indígena no le
quedo otro remedio que, desertar antes de verse rodeados por las bandas del EL,
todo el interior del Sahara quedo en poder de las Bandas. Entre los mandos
españoles la desilusión era tremenda y aquí viene a colación, lo que se conoció
como en el incidente de Tichla.
El Comandante del Grupo Nómada de Villa
Cisneros y a la vez Delegado del Gobierno, Comandante Troncoso Palleiro, en un
vuelo de reconocimiento en un Ju-52, observo que sobre el puesto de Tichla, aun
ondeaba al viento la Bandera Española, cosa que no pasaba en ningún otro.
Al Comandante, el ver la bandera ondeando,
le toco en lo mas intimo y ordeno al piloto del Ejercito del Aire, aterrizar.
El piloto, un Teniente, se negó, sus ordenes
eran estrictas, pero el Comandante le recordó su grado militar, aún así el
Piloto se negó, según las ordenanzas, en un transporte tanto aéreo como naval
el mando lo tiene su comandante, sea cual sea la graduación del pasaje.
Troncoso alego entonces su condición de Delegado gubernativo, representante del
gobierno y el piloto cedió o le pasó lo mismo, se emocionó, pero advirtiéndole
que no podía parar motores y que tenia sólo unos cuantos minutos.
Al acercarse Troncoso al puesto, se encontró
al Sargento Brahim uld Burhui, con sus 10 askaris formados y dando novedades.
Troncoso les metió prisa, tenían un momento
para recoger el equipo y la munición y subir al Junkers, con órdenes o sin
órdenes no los iba a dejar tirados.
El Sargento Brahim lo comunicó a sus
soldados, pero le hizo saber al Comandante que no se podían ir de esa manera:
-Como que no, hay que irse
ahora mismo, Brahim, me la estoy jugando para poder evacuarte.
Hay que arriar antes la
bandera, mi Comandante, como es debido. ¿Da su permiso para disparar una
descarga de fusilaría?, no tengo corneta.
A Troncoso se le nublaron los ojos por esta
lección de lealtad a España y la impagable lección de grandeza militar del
sargento saharaui, aunque el no se quedo atrás, se jugo su carrera por sus
hombres. Esta era una de las historias cuarteleras del Sahara, hace ya 30 años.
Pero es una historia bellísima de lealtad
por ambas partes, compañerismo y disciplina militar.Lo que se conoció como
incidente de Tichla, tuvo sus consecuencias para el futuro. El General de
División que mandaba la Zona Aérea puso el grito en el cielo y pidió un Consejo
de Guerra. Zamalloa se puso de parte del Comandante y no sólo no lo arrestó
sino que lo felicitó, el Capitán General se vio obligado a hacer lo mismo y el
tema se enquistó entre ambos Ejércitos. Se puso tensísima y difícil la relación
entre el Ejército y la Fuerza Aérea, la cosa llegó hasta los ministerios, con
cada cual apoyando a sus hombres.
Ejemplo de lealtad... a España del Sargento
saharaui Brahim uld Burhui
Joaquín Serrano.

