Sáhara. Mínima parte de lo que allí pasó
A
principios del decenio de los 70, los vientos descolonizadores de África llegan al Sáhara Español: El 20 de Mayo de 1.973 se produce el primer ataque
del Frente Polisario: Un asalto al puesto
de la Policía Territorial del Pozo
de Janquel Quesat, a 42 kilómetros al
norte de Edchera, comenzando así los enfrentamientos con elementos
pertenecientes a esta organización. Tras otras escaramuzas, unos meses más
tarde, concretamente a partir del 26 de Enero de 1.974 se iniciaron diversos ataques
y hostigamientos en la zona de Tifariti,
Hausa y Edchera. Por otro lado, a partir de este año, debido no solo a las
tensiones internas de la población
saharaui sino también a las apetencias anexionistas de Marruecos, se ordenó reforzar la frontera norte y los destacamentos
de esta zona. No en balde, las Fuerzas
Armadas Reales de Marruecos, habían comenzado a lo
largo del 74 a concentrar Unidades (la famosa Brigada del Golán, que había
combatido en Siria contra Israel) al sur del río Draa, en unas posiciones claramente provocadoras hacia las
fuerzas españolas.
Las
bases principales del Ejército marroquí
se encontraban en Tarfaia, la antigua
Villa Bens al norte de Daora, Abattih al norte de Sequen, Meseied al norte de la zona
montañosa de Argan y en Zag al noroeste del puesto de Edcheiría. La profundidad de este despliegue venía dada por las
unidades que ocupaban Tantán, Gulimin
e incluso Agadir. La Presidencia del
Gobierno dictó una Directiva (2/74), aprobada por la Junta de Defensa Nacional, estableciendo unas normas para elaborar una
serie de planes de defensa para el Mando Unificado Canarias-Sáhara. Entre
los objetivos prioritarios se encontraban: "defender la integridad de nuestros
territorios africanos, su mar territorial y espacio aéreo y asegurar el
ejercicio de la soberanía en ellos, haciendo uso de la fuerza si fuera
preciso". Por tal motivo el Tercio
dio protección a numerosas bases en el interior como Hausa, Echedeiria, Mahbes, etc. Las unidades de la VII Bandera fueron alertadas y se turnaban
en la defensa de estos destacamentos. Sin embargo el día 11 de Septiembre se
suspendió, por orden superior y de manera temporal, la protección a estos
puntos, concentrándose las unidades en el cinturón defensivo alrededor de Smara temiéndose un ataque a la ciudad
santa del desierto. Unos días más tarde, desde el 18 de septiembre al 24 del
mismo mes la VII Bandera salió de
nuevo, por orden del General Jefe del
Sector, a cubrir una posición de espera en Gaada (cuello de Matgrada),
replegándose posteriormente a su Cuartel de Smara.
A partir del 27 de Septiembre de 1.974 se empezaron a realizar destacamentos en
la zona de Saguia el Hamra. No
obstante, a la vista de cómo se iban desarrollando los acontecimientos, España
fue modificando su actitud y anunció la organización de un referéndum, que
debería celebrarse antes de Julio de 1.975…
Por
su parte el General Jefe del Sector del
Sahara ordenó la organización de una posición defensiva entre Daora y la Sebja de Um Debóaa para cerrar la posible penetración de fuerza
enemiga desde el norte por la carretera que conducía desde Tah a El Aaiun, en el lugar conocido como Aguiul Tel-li.
En
la noche del 17 de Diciembre de 1.974 se produjo, por parte de un grupo de 19
saharianos del Polisario, un
hostigamiento al puesto de Tifariti.
Los rebeldes pretendían atacar la sede del Gobierno y secuestrar al intérprete Kureina. No lo consiguieron y tras el
tiroteo se retiraron en dirección a Mauritania.
Al amanecer del día 18 salió en su persecución una unidad de la Policía Territorial (47 hombres) que
cayó en una emboscada en la zona de Gleibat
Akyeyemat y Gor le Freinina, a 8 o 10 km. de la frontera sufriendo un
muerto, 8 heridos y 2 desaparecidos. Se solicitaron refuerzos y el General Jefe del Subsector mandó una patrulla
de Tropas Nómadas a las órdenes del Teniente Rogelio García de Dios, dos aviones Saeta y dos Secciones de la IX
Bandera al mando de los Tenientes
Mariano Cuesta Nuñez (4º Tercio) y Enrique
Alonso Marcili (3er Tercio). Los 19 hombres del Polisario se encontraban ocultos en una zona de cuevas fuertemente parapetados
por las rocas.
"El 4º Tercio que se había desplazado desde el sur del Sahara al norte con motivo de la lucha
contra el Frente Polisario, se
mantenía de reserva en Edchera, mandando una Compañía
helitransportada al Aaiún y otra motorizada a Smara, donde estaba yo. Hay que tener en cuenta
que muchas unidades del 3er Tercio
estaban destacadas fuera de esta base reforzando puestos. Al ocurrir el
hostigamiento a Tifariti, hubo que salir de inmediato y ocurrió que
aunque el Jefe de la VII Bandera era
el responsable de esta acción por encontrarse en su zona de operaciones, la única
Unidad disponible en ese momento era la 3ª Compañía de la IX Bandera del 4º Tercio en reserva, saliendo el Tte. Mariano Cuesta con una Sección y
yo con otra, por no existir ningún Oficial del 4º Tercio. Ambas Secciones iban al mando del Capitán de la VII D. Fernando Enseñat Sánchez Cruzat con
una pequeña Plana Mayor también de la VII
Bandera, entre los que se encontraba el Brigada ATS. D. Antonio Belda Valero, un magnífico tirador de fusil, además
de buen ATS".
Por
su parte el Coronel Enseñat que fue el
Capitán de la VII que mandó las dos Secciones Legionarias durante el
combate, describe de los preparativos del mismo: "En la tarde-noche del día 18 de Diciembre habían empezado a
llegar a la pista de Smara las bajas sufridas por la Policía Territorial, teniéndose ya
conocimiento de la muerte de algunos de ellos.
Por eso, no quiero terminar sin un
recuerdo para el entonces Brigada ATS D.
Antonio Belda Valero, que ya había causado baja en la VII Bandera y su relevo precisamente en esos días se había
incorporado, que exigió, como más antiguo, formar parte de la Unidad
helitransportada. Las bajas habidas hasta la noche del día 18 y el peligro de
las que podían sufrirse, aconsejaban la presencia de un muy cualificado
sanitario. También hacer mención al Legionario
Antonio Monreal Rueda, operador de radio, pues para el Capitán de la VII Bandera que iba a mandar las dos
Secciones había que designar a un operador. Se pidieron voluntarios en la 1/VII
para tal cometido, dieron el paso al frente todos los operadores y algunos que
no lo eran; al cuestionarles por qué se ofrecían si no tenían la especialidad,
manifestaron que estaban dispuestos a aprender su manejo aquella misma
noche…"
Tras
haber desplegado sus tropas en la frontera del Draa, Marruecos rehuyó un
enfrentamiento abierto con el Ejército
español, que mantenía a la Legión
en primera línea de combate. Oficiales marroquíes comenzaron la identificación
y captación de antiguos combatientes del Ejército
de Liberación, que ya habían intervenido en la guerra de 1.957-58, integrándolos
en el que sería llamado FLU (Frente
de Liberación y Unidad) para recibir, durante seis meses, instrucción
terrorista encuadrados en el 7º Batallón
Meharista de Tantán. En los
primeros meses de este año se calculaba en unos cuarenta los comandos que ya
estaban preparados para la acción, encontrándose distribuidos a lo largo de la frontera
en las bases militares marroquíes de Tarfaya,
Abattih, Meseied y Mosbah.
El
10, dos Patrullas del Grupo de Smara de la Agrupación de Tropas Nómadas, denominadas “Pedro” y “Domingo”,
recorrían la frontera en misión de vigilancia, y a la altura de Mahbes y de la Sfeia perdieron el contacto con la base. Los soldados indígenas,
que habían sido captados por el Polisario,
se sublevaron y capturaron por sorpresa a dos Tenientes y seis Soldados
europeos de la 1ª Patrulla, y a dos Tenientes, un Sargento y cinco soldados
europeos de la 2ª. Murió el Soldado
Ángel Moral. A modo de respuesta y como Unidad de reacción se constituyó el
Subgrupo Táctico Matachel formado
por la 3ª Cía. y dos Secciones de la 2ª Compañía de la VII Bandera. El Subgrupo
Táctico se dirigió al Pozo Moslami
sin que pudiese tomar contacto con el enemigo.
Por
su parte, una representación de la ONU
se desplazó al Sahara en ese mismo
mes para averiguar qué estaba pasando realmente. El informe de la misión
visitadora se redactó en Nueva York
a finales de ese verano. En él se reconocía que la población estaba
categóricamente a favor de la independencia y en contra de las reivindicaciones
de Marruecos
y Mauritania. El mismo día de la llegada de la misión, el 15 de Mayo,
tuvo lugar un incidente muy grave, debido a la escalada que se produjo en los medios
empleados: Dos helicópteros españoles
UH-1D de la UHEL II, en misión de vigilancia de la frontera norte, fueron
atacados, dentro de territorio español, por dos misiles antiaéreos SAM 7,
disparados por efectivos de las FAR.
Los misiles fallaron por muy poco gracias a la pericia de los pilotos pero no
sería el último incidente de esta clase. Esa misma tarde, un grupo de marroquíes,
que se disponía a atacar la emisora de El
Aaiún fue detenido por la Policía Territorial. Otro grupo de las mismas características,
pero con armas pesadas, intentó atacar el puesto de Hagunía, pero se retiró tras el envío de varias patrullas españolas
que le causaron varias bajas. Las agresiones continuaron mientras que la visita
de Naciones Unidas recorría todo el
territorio. Otros comandos marroquíes fueron detenidos el 17 y el 20 de Mayo,
por fuerzas de la Policía Territorial,
algunos dentro de El Aaiún cuando
pretendían colocar bombas.
El
día 23 se produjo la segunda gran deserción de tropas saharauis al
servicio de España, a la que ya hemos hecho referencia. Ese día 16 agentes de
la Policía Territorial, que hasta entonces
habían luchado con una fidelidad y abnegación sin límite, desertaron del puesto
de Guelta Zemmur previo acuerdo con
elementos infiltrados del Frente
Polisario. Al saberse lo sucedido, una Sección de la 8ª Compañía salió de El Aaiún para reforzar la base de Guelta, mientras que la VII Bandera enviaba desde Smara a Tifariti a la 3ª Compañía. La
situación creada obligó al Estado Mayor
del Ejército a trasladar al territorio Unidades de refuerzo procedentes de Canarias y la Península. Así, en 1.975
la guarnición Smara aumentó
considerablemente al incrementarse con un Batallón
del Regimiento Tenerife 49, mientras que en Villa Cisneros las pocas unidades de la Legión que habían quedado en la ciudad, tras la marcha del Tercio hacia el norte, fueron reforzadas
por un Batallón del Regimiento Canarias
50 y Fuerteventura 56. Sucesivamente llegaron al Sahara una Bandera
Paracaidista (al final hubo hasta dos), dos Compañías de Carros Medios (luego llegó a desplegar un Batallón
de Carros del Alcázar de Toledo) y un Grupo
de Artillería Autopropulsada XII de la División
Acorazada Brunete. También se envió Artillería
de Campaña de los Regimientos 93 y 95 así con el Regimiento Mixto de Ingenieros
Nº 9.
Lo
cierto es que es que resultaba bastante difícil la localización de los polisarios mediante este tipo de
operaciones ya que el saharaui, con
ojos y oídos acostumbrados al desierto, era capaz de detectar a gran distancia
el mínimo destello de luz, interpretar perfectamente cualquier nube de polvo y percibir
el ruido de vehículos a muchos kilómetros, determinado de inmediato la
dirección en que se movían las patrullas
motorizadas del 3er Tercio. A
esto debemos añadir su profundo conocimiento de la zona, recorrida mil veces
desde que siendo niños cuidaban del ganado. En definitiva, los guerrilleros,
contaban con tiempo suficiente para abandonar rápidamente la zona y ocultarse.
De hecho, las partidas sorprendidas, casi siempre lo fueron por alguna patrulla
a camello, moviéndose en silencio y por zonas no aptas para vehículos.
El 8
de Junio de 1.975, mientras se celebraba en el Batallón de Instrucción de Reclutas una Jura de Bandera, con la Enseña
del Tercio, se alertó a la Unidad porque se habían identificado Unidades
marroquíes que cercaron el puesto fronterizo de Tah, guarnecido por un Pelotón de Policía Territorial. Por la noche se formó un Grupo Táctico, al mando del Teniente
Coronel Travesedo, Jefe del Grupo Ligero formado por el propio GLC, la 6ª Cía.
de la VIII Bandera y una Batería de Artillería con la misión de ocupar, y
si era necesario recuperar, el citado puesto fronterizo. Ese mismo día la
tensión en la frontera con Marruecos subió alarmantemente. La
causa principal era la presencia de una Compañía
Meharista marroquí en las inmediaciones
de la base de Mahbes. Con la
intención de evitar males mayores y en previsión de alguna acción hostil la 1a Cía. reforzada con una Sección de la 2a Compañía, a las órdenes
del Capitán. D. Federico Sancho González,
se desplegó en la zona. Poco después, otras informaciones apuntaron el
incremento en el movimiento de Unidades marroquíes en el sector fronterizo. De
nuevo y con intenciones disuasorias salió otra unidad, la 3a Cía., hacia la zona caliente instalándose en el puesto de Hausa.
Al
amanecer del día 9, mientras los helicópteros armados de la UHEL certificaban desde el aire el
repliegue de las Unidades marroquíes,
el Grupo Táctico del Teniente Coronel
Travesedo ocupaba el puesto de Tah.
El 10 de Junio se presentó en el acuartelamiento de Smara la 3ª Sección de la 2a Cía., cumplimentado una singular
misión: dar escolta a un sorprendentemente
numeroso grupo de prisioneros. La Compañía
Meharista marroquí que había hecho saltar la tensión en la base de Mahbes había sido apresada al completo
en dicha zona por Legionarios del 4º Tercio.
El grupo de prisioneros lo componían un Capitán, tres Ayudantes, cinco
Sargentos Primeros, once Sargentos, cinco Cabos y dieciséis soldados con su armamento,
munición, equipos, material y vehículos, incluido un misil SAM 7.
Marcha
Verde por el desierto del Sáhara
El Coronel Adolfo Coloma, Teniente de la 6ª Cía. durante la Marcha Verde
narra la acción sobre Tah: "En 1.975,
los actos terroristas sobre personas e instalaciones (voladuras de las
estaciones de Fos-Bucraa) crearon en
el Sahara un clima de intranquilidad
y tensión. Las Fuerzas Armadas
reforzaron los destacamentos y establecieron posiciones defensivas a lo largo
de la frontera norte con Marruecos. En la VIII Bandera la 6ª y 7ª Compañías se
relevaban periódicamente en el control de las zonas A y B de la frontera. La 8ª
Cía. helitransportada, efectuaba continuas salidas de reconocimiento sobre
posibles zonas conflictivas. Durante todo el año, se produjeron muy a menudo
alertas motivadas por distintas informaciones sobre movimientos y probables
acciones del Polisario o de Unidades marroquíes. Estas alertas
suponían el acuartelamiento inmediato y, casi siempre, la salida de la Bandera en armas a la zona de posible conflicto.
Agravaba la situación el hecho de que se estuvieran produciendo deserciones
entre el personal nativo de la Agrupación
de Tropas Nómadas y de la Policía
Territorial, que culminaron con el apresamiento de dos patrullas de
nómadas.
Marcha
Verde por el Desierto del Sáhara
Sobre
las 02:00 horas del día siguiente se recibió orden de intervenir. Un mensaje
del Cuartel General decía textualmente:
Recuperar Tah a toda costa al amanecer.
A las 04:00 horas comenzaron las Unidades a disponerse para el movimiento, que
se inició poco después con la 7ª y 8ª Cía. en primer escalón, las armas pesadas
y el Puesto de Mando en el centro
del despliegue y, en segundo escalón una Unidad heterogénea constituida con personal
de Tropas Nómadas y Policía Territorial
de lo que era la Guarnición de Daora.
Proporcionaba seguridad a retaguardia la Sección
de Reconocimiento. Al amanecer del día 9, Tah se encontraba a la vista y las Compañías de vanguardia comenzaron a proporcionar información,
según la cual no se observaba actividad alguna, lo que quedó confirmado poco después
al alcanzar las vanguardias de Tah. Con
cierta decepción se recibió la orden de regresar a la zona de Daora y, finalmente, al día siguiente,
retornar a El Aaiún.
Como
curiosidad decir también que unos meses más tarde, el día 15 de Octubre, la Bandera salió al completo de sus efectivos
hacia la frontera con Marruecos, en la denominada operación
Acampada, que tenía por objeto detener toda posible penetración
marroquí en territorio español. El día 2 de noviembre se produjo una visita
inesperada al territorio del Príncipe Don Juan Carlos de Borbón, siendo al 8ª Cía. la encargada de rendirle
honores en el aeropuerto de El Aaiún.
La VIII Bandera formó en el patio de
armas del acuartelamiento de Sidi-Buya
junto con el Grupo
Ligero Sahariano y la Plana Mayor del Tercio para ser revisadas por
su Alteza
Real".
SAR el Príncipe D. Juan Carlos pasando
revista a la 8ª Cía. de la Legión
Nuevamente
la 6ª Cía. fue alertada el día 21 de
Junio de 1.975 y desplegó en las inmediaciones del Puesto de Tah, reconociendo la zona, que había sido
minada por fuerzas marroquíes mediante
trampas explosivas, siendo activada una de ellas por un vehículo del Regimiento
de Artillería nº 64, que realizaba un reconocimiento artillero. En esta ocasión
perdieron la vida el Tte. de Artillería
Gurrea y dos Artilleros, dando cobertura y seguridad la 6ª Cía. a las
operaciones de rescate.
El
25 de Julio el puesto de Guelta Zemmur,
en las montañas Doloa, que discurren
en dirección norte-sur paralela a la frontera con Mauritania, fue atacado y
saqueado por el Frente Polisario. Se
alertó a una Compañía de la VIII Bandera
que recorrió los 360 Km. que le separaban del fuerte, ocupándolo y dejando allí
una Sección que se fue relevando mes a mes durante todo el verano. Así cuenta
el entonces Capitán Perote su
experiencia: "El 26 de Julio de 1.975,
La 7ª Cía. se encuentra por el Guenna. Sus tres Secciones están haciendo
reconocimientos por las zonas asignadas, el Capitán está con su Plana Mayor y
la Sección de Armas de Apoyo... mi Capitán acaba de llegar un telegrama
urgente, me dice el operador radio, descífralo... ante posibles ataques libios
concéntrese en RJ28. Pocos días antes habíamos sido informados de que Gadafi ofrecía todo su apoyo a Marruecos para expulsar a los
expoliadores españoles del territorio de Sahara. Mi primer pensamiento
fue pues sí que se han dado prisa éstos... RJ28 sabía que eran las posiciones
que teníamos en la Sebja de Um Deboa para cerrar la penetración N-S Tarfaya,
Tach, Daora Aaiun. Por radio ordené a las Secciones que se dirigieran en
la dirección RJ28 encontrándonos sucesivamente sobre la marcha. Mientras iba
dando botes en el Land Rover le repetía al operador que volviese a traducir el
telegrama... está bien mi Capitán, es correcto. Como no acababa de creerlo le
pido la clave y voy traduciendo ante posibles ataques tibios concéntrese
urgentemente en RJ28. El operador había escrito libios pensando en tibios pero
no había puesto la tilde de la t y encima parecía una l. Llegados a RJ28 el Mando Superior comunica que el puesto
de Tach ha sido atacado viéndose obligada la Guarnición a abandonarlo (12
hombres de la Policía Territorial),
que una Unidad tipo Compañía de la Policía irá a tomar contacto y tratar de recuperarlo
y que yo con mi Unidad cubra su retirada ante una reacción enemiga superior.
Por Foro Cultura de Defensa
Francisco Javier de la Uz Jiménez
Javi no he podido evitar añadirte esta foto, toda vez que el Tte. abanderado soy yo.






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