
El presente
artículo no tiene otro objeto que el de rendir mi modesto homenaje de gratitud
y respeto a los autores de seis libros, dedicados todos ellos a temas de
milicia, y en cuyas páginas aprendí, por encima de cualquier otra cosa, la
asignatura sublime del amor a España.
El calificativo de “incunables” con el que los denomino,
no responde obviamente a la acepción que de dicha palabra nos da el Diccionario
de la Real Academia de la Lengua (desgraciadamente, y bien que me gustaría, no
tengo ningún incunable en mi biblioteca), pero con esta noble palabra lo único
que pretendo expresar es el gran amor que a los mismos le tengo. En cada uno de
ellos, aprendí materias distintas, tales como: Moral Militar y Ordenanzas,
Contabilidad, Topografía y Tiro, Armamento, etc. Disciplinas todas que
enriquecieron mi formación cultural y militar y que hoy, al recordarlas, con mi
agradecimiento profundo a sus autores, hacen que dichos libros me evoquen una
muy profunda nostalgia que se traduce en el hecho de que ocupen un lugar
destacado en los anaqueles de mi modesta biblioteca.
Por supuesto, que además de estos seis libros que saco hoy
a la luz, muchos más comparten con ellos los honores de “incunables”, pero al
no ser posible materialmente relacionarlos a todos, reciban al menos, en esta
modesta representación de seis de sus compañeros, el sentido homenaje al que se
hicieron acreedores todos los demás.
Y ya sin mas dilación comienzo resaltando que, entre los
libros cuya lectura ha dejado una mas profunda huella en mi interior, ha sido,
sin ningún género de dudas el “Mosaico Militar” del General Don Luis
Bermúdez de Castro y Tomás. El propio autor lo subtitula como libro de “Historias,
historietas, anécdotas, episodios, alegorías, tipos y costumbres de la vida
militar de antaño”. Y la verdad es que todo su contenido responde muy
cumplidamente a tan sugestivo subtítulo.
La edición que poseo, y que guardo como oro en paño, está fechada en
Madrid en 1951 (cuando aún vivía casi nonagenario el General Bermúdez de
Castro) y de su lectura y su enunciado se puede dar una idea bastante acertada
de su contenido. Sus páginas son un dechado de amenidad, de cultura, de
gracejo, de bellísima literatura, que nos hace trasladarnos, siquiera sea con
la imaginación, a otras épocas y a otros escenarios de nuestra Historia. Creo sinceramente que al General Bermúdez de
Castro –como a tantos otros- no se le ha hecho justicia en cuanto a su valía
literaria. Su nombre debe ir unido indefectiblemente a los del : Marqués de
Santa Cruz de Marcenado, Almirante, Villamartín, Muñiz y Terrones, Melitón
González (cuyo verdadero nombre era Pablo Parellada), Barado, Gómez de Arteche
y un largo etcétera de escritores militares célebres que harían interminable la
relación de esta distinguida nómina literaria. Bermúdez de Castro estuvo a la
altura literaria de cualquiera de ellos, dejándonos su “Mosaico Militar” como la prueba más fehaciente de su magnífica
prosa y de su amplia cultura profesional y científica, no reñida con la gran
amenidad que hace gala en sus escritos.
Al “Mosaico Militar” le sigue en este orden afectivo que
he trazado (aunque lo cierto es que a todos los aprecio por igual) el
libro del Comandante de Infantería Juan Eusebio García Rodríguez “Topografía
Militar elemental y sus Problemas”. Texto de obligada consulta en las
Academias Regimentales de nuestros Cuerpos y Dependencias y utilísimo a
profesores y alumnos por la claridad de sus conceptos y la precisión de su
contenido. En sus páginas se reflejaba con diáfana claridad la resolución de
los mas complejos problemas de Rumbos, Azimuts, Convergencias, Declinaciones,
Nortes Lambert y Magnético, etc. que tanta lata nos dieron (a mi por ejemplo,
muchísima) en nuestras largas horas de aprendizaje y estudio de la noble
ciencia de la Topografía. El Comandante Eusebio (como cariñosamente se le
conocía) nos dejó plasmados en su inimitable “Topografía”en forma y manera
magistrales, los métodos para resolver de una manera fácil y sencilla “que nos
entraba por los ojos”, los problemas más arduos y las cuestiones topográficas
mas inentendibles, pero de tan alta utilidad para la profesión militar, pues el
adentrarnos en su conocimiento nos iba a servir, nada menos, que para saber
movernos con precisión en el campo de batalla, observar, informar al mando,
conducir una patrulla de reconocimiento, levantar un itinerario, leer en un
plano, etc. Todo ello y mucho mas se encerraba en las páginas acogedoras y
eminentemente didácticas de la “Topografía
Militar “ del Comandante Eusebio.
El tercero de mis “incunables” era – y es- un libro
singular. Singular por su método y singular por sus características. Sus
medidas de doce por seis centímetros, lo hacían perfectamente acoplable al
bolsillo superior de nuestra guerrera o sahariana. Su nombre “ESPADÍN”.
Sus autores: los capitanes José Garrido Garrido y Sebastián Hazañas Volpini,
infante el primero y artillero el segundo. Y si como digo, singulares eran sus
medidas (por lo pequeñas) no menos singular por lo atractivo y conciso era su
método. No es posible condensar en mejor forma, en sus 341 paginitas de papel
biblia, los mas variados y dispares temas de la ciencia y arte de la
milicia. “Espadín”, subtitulado por sus
autores como “Prontuario de Milicia y datos de interés general”,
constaba de XIV Capítulos. Por ellos, iban desfilando (nunca mejor dicho) con
marcial armonía y alta precisión la Táctica, el Tiro, las Transmisiones, el
Régimen Interior de los Cuerpos, el Protocolo y los escritos militares, el
Reglamento para el Detall y la Contabilidad Militar, la Justicia Militar etc.,
así como una serie de tablas y resúmenes como colofón, que hacían de este pequeño
librito un compañeros insustituible y valiosísimo para todos aquellos que nos
honramos en profesar la noble carrera de las armas. Como decía, guardo como oro
en paño un ejemplar de “Espadín” (edición 1961), que tantas veces llevé conmigo
en mis múltiples salidas al campo y que tan útil me fue cuando ejercí el
profesorado, primero en los antiguos Campamentos de la Milicia Universitaria y
después en la prestigiosa Academia de Infantería de Toledo.
El cuarto de mis “incunables” es un texto al que, por
motivos obvios, le tengo especial cariño. Se titula “El Oficial de
Complemento del Ejército Español” y está escrito en el año 1929 por los
Capitanes Don Félix Ocaña Torrado ( de Artillería) y Don Baltasar Gil Marcos (
de Caballería) . Se imprimió en Junio de dicho año en la Imprenta del
Colegio Santiago de Valladolid. Dedican los autores su texto al Excmo. Sr.
General de División Don Rafael Pérez Moreno “Porque bajo sus órdenes como
Profesores del Curso para Oficiales de Complemento, nació la idea de este
modesto libro, que nos permitimos dedicar a V.E. con sumo agrado y profundo
respeto”, según tenor literal de la expresiva dedicatoria. Indican los autores en el “Prólogo”, que la
obra representa: “Una Orientación y Guía para la Formación de Oficiales de
Complemento en nuestro Ejército”. El contenido de la obra (de 269 páginas) está
dividido en tres partes: La primera está dedicada a la “Educación Moral”,
la segunda a la “Formación Militar”, y la tercera a la “Instrucción
Técnico-Táctica “. En resumen,
excelente obra ésta de nuestros compañeros Ocaña y Gil Marcos, que vino a
llenar en su día – últimos años de la Monarquía de Don Alfonso XIII y durante
la II República- una importante laguna
en lo referente a la enseñanza y planes de estudio, para los jóvenes españoles
que deseasen alcanzar la honrosa condición de Oficiales de Complemento. La
importancia del texto lo demuestra la concesión de la CRUZ de 1ª Clase del
Mérito Militar con Distintivo Blanco, con que fueron recompensados sus autores.
El quinto de estos
textos a los que profeso especial cariño y que he dado en llamar “Incunables”
está escrito por un compañero “por partida doble”, toda vez , que conciliaba en
su persona la carrera militar junto a la carrera mercantil. Su título no deja lugar a dudas en cuanto a su
temática “Contabilidad Interior de los Cuerpos y Nociones de Contabilidad
General”. Impreso en Madrid el año
1959 y escrito por el Capitán de Intendencia y Profesor Mercantil José María
Arderius y Varela de Seijas, con prólogo del General Intendente de Ejército Don
Luis González Mariscal. Divide Arderius
su libro en dos grandes partes o tratados: en la Primera, nos describe los
fundamentos y principios de la “Partida Doble”, método contable éste que, desde
el año 1494 en que lo divulgó su descubridor Fray Lucca Paccioli, viene
constituyendo la base y el fundamento de la Contabilidad Financiera y la
Teneduría de Libros. La segunda parte de su obra la dedica íntegramente Don
José Maria a la Contabilidad Militar o Contabilidad Interior de los Cuerpos del
Ejército. En sus XI Capítulos de que consta, va desgranando el autor conceptos
de tan alto contenido económico-castrense como los fondos y cuentas, la
reclamación y el pago de haberes, el canje de distribuciones, la Caja Central
Militar, el arqueo mensual de caja, el cierre y apertura de cuentas, y en suma
cuantas operaciones son necesarias para llevar a cabo la reclamación, el
percibo, la distribución y el pago de haberes. Libro éste imprescindible en la
mesa de despacho de cajeros, depositarios de fondos, habilitados, capitanes de
cocina y de compañía, auxiliares de Mayoría, Jefes del Detall etc., así como de
todos aquellos oficiales y suboficiales que estuviesen llamados a desempeñar
cargos de responsabilidad económico-administrativa en los distintos Cuerpos y
Dependencias Militares.
El sexto y último de mis “Incunables” es un libro, que en
un principio me enseñó muchísimo en todo lo concerniente a la “vida militar” y
posteriormente, ya como Oficial de Complemento, fue para mí un valioso e
insustituible apoyo para toda clase de teóricas a la tropa, en las distintas
Unidades en que presté servicio activo. Su nombre ¡VENCER! lo dice todo. Su autor: el Capitán de Infantería (luego
Comandante, Teniente Coronel y Coronel):
Don Sinforiano Morón Izquierdo. Nacido en 1916, Sinforiano Morón ingresa en
el Ejército nada más dar inicio nuestra Guerra Civil, el 19 de Julio de 1936,
donde al poco, y tras realizar el curso reglamentario es promovido a Alférez
Provisional de Infantería. Durante la campaña asciende a Teniente Provisional y
finalizada la misma, y superado el curso de transformación es promovido a
Capitán de Infantería (Escala Activa)
con antigüedad de 31 de Marzo de 1942. Voluntario a la División Azul, el
capitán Morón Izquierdo pasa la frontera de Irún el 30 de Agosto de 1943, y ya
en campaña, pasa a mandar la 9ª Compañía, del III Batallón del 269 Regimiento.
Al repatriarse la División Española de Voluntarios (finales de 1943), el
Capitán Morón decide seguir combatiendo en Rusia pasando a integrarse en la
famosa y legendaria “Legión Azul”, donde permanece prestando servicios de
campaña, hasta que una vez disuelta la citada Legión, regresa a la Patria el
día 4 de Abril de 1944. Por sus méritos en la Campaña de Rusia, fue
recompensado con la Cruz de Hierro de 2ª Clase, la Cruz de Guerra de 1ª Clase
con espadas, alemana y la Medalla de la División Azul. En 1952, y
todavía con el empleo de Capitán, publica la primera edición, de la que sin
lugar a dudas, sería su obra fundamental y por la que es conocido en todo el
Ejército español: el ¡VENCER!.
Denominado el “Libro de las teóricas”, estaba dedicado al soldado español en
general “bigornia de la raza” y en sus páginas abarcaba toda una serie de
conocimientos militares que iban desde la vida diaria en las Unidades al
combate de noche y la lucha en pueblos y
caseríos, junto a nociones de Tiro, Topografía, Moral Militar, Ordenanzas,
Régimen Interior de los Cuerpos; descripción de las distintas armas que usaba
la Infantería, junto a unas nociones básicas de fortificación y hasta una
pequeña, pero muy elaborada, síntesis de las armas atómicas, bacteriológicas y
químicas. Especial atención dedica Don Sinforiano al combate y al combatiente.
Su lema de “Ver sin ser visto” se
hizo peculiar en la instrucción del soldado de Infantería. En una Revista
Militar en la que se anunciaba el ¡VENCER!
a mediados del año 1953, se definía, en su más concisa acepción terminológica,
como : “ El Tratado más
completo, ordenado, ameno y sugestivo para la instrucción del combatiente,
huyendo de lo accesorio y atendiendo a
lo fundamentalmente práctico, vivificado por cientos y cientos de gráficos que
actualizan en el instructor infinidad de sugerencias y hacen penetrar
insensiblemente en el soldado la esencia de la doctrina militar”. Libro importantísimo en suma, que ocupa también un
lugar de honor en mi modesta biblioteca militar. A esta primera edición de
1952, sucedieron otras y otras, hasta el punto de ser uno de los libros militares de mayor difusión en los
acuartelamientos y bibliotecas militares. Por Orden Circular de 17 de Marzo de
1953, fue declarado “De Utilidad” para el Ejército de Tierra, y por otra
Disposición de igual rango normativo del Ministerio de Marina de 22 de Marzo de
1954, fue declarado “de utilidad” para la Infantería de Marina.
Seis “Incunables” de la Milicia, elegidos por mi entre
otros muchos que, como decía al principio, también podían haber salido a la luz
con iguales o parecidos méritos. En el “Mosaico
Militar” de Bermúdez de Castro; la “Topografía
Militar” del Comandante Eusebio; el “Espadín”de Garrido y Hazañas, el “Oficial de Complemento del Ejército Español” de Ocaña y Gil Marcos , la “Contabilidad” de Arderius, y el ¡VENCER!
de Sinforiano Morón, he querido rendir mi modesto homenaje de respeto y gratitud
hacia sus autores y lo hago con un bello párrafo tomado del prólogo del libro
del Comandante Juan Eusebio García Rodríguez :”Gracias porque me
enseñasteis a enseñar, haciendo posible que mi experiencia didáctica
cristalizara con la lectura y el estudios de vuestras obras. Gracias, porque
influisteis decisivamente en mi formación, sembrando en mi la ilusión por los ideales y a los que
recogieron estos ideales que por mi fueron sembrados, y que con fe y
entusiasmo habéis transmitido a otros”. Gracias de todo corazón compañeros.
_________________________
·
ARDERIUS VARELA DE SEIJAS.-José María. “Contabilidad Interior de los Cuerpos del
Ejército y Nociones de Contabilidad General” (Madrid, 1959)
·
BERMÚDEZ DE CASTRO Y TOMÁS.-Luis. “Mosaico Militar”.- Artes Gráficas Aldus, S.A. (Madrid, 1951)
·
GARCÍA RODRÍGUEZ.- Juan Eusebio.- “Topografía Militar Elemental y sus Problemas”. Compañía
Bibliográfica Española, S.A. (Madrid,
1952)
·
GARRIDO GARRIDO, José y HAZAÑAS VOLPINI.-Sebastián. “Espadín”.- Artes Gráficas Minerva (Madrid,
1961)
·
GIL MARCOS, Baltasar y OCAÑA TORRADO, Félix. “ El Oficial de Complemento del Ejército Español”.-
Imprenta del Colegio Santiago.-(Valladolid, 1929)
·
MORÓN IZQUIERDO, Sinforiano.- ¡VENCER! Ediciones Gráficas
Ramón Sopena, S.A. (Barcelona, 1952)
Por el Comandante de Infantería
FRANCISCO
ÁNGEL CAÑETE PÁEZ
Licenciado en
Ciencias Económicas y
Profesor
Mercantil








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