No se hace uno viejo por haber vivido muchos años,
se hace uno viejo por haber defraudado su ideal.

Gral. MacArthur.
Poetas Muertos
INICIO
Mostrando entradas con la etiqueta La Reforma - Co. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta La Reforma - Co. Mostrar todas las entradas

17/10/22

LA REFORMA ---La Codorniz

 



LA REFORMA

La revista más audaz,

 para el lector más inteligente.







   Durante cuarenta años, hemos venido viviendo en nuestra casa sin hacer ninguna reforma apreciable.    
  Eso sí, hemos ido progresando económicamente, pero utilizando las mismas sillas de rejilla para sentarnos, la misma mesa de castaño para comer, las mismas cortinas de un color sufrido para limpiarnos las manos, la misma tina de cinc (grande, ovalada y con un refuerzo de madera bajo el fondopara bañar_


nos los sábados y los mismos cojines con un gato bordado para depositar nuestros sudores.        En muchas ocasiones se nos ocurrió reformar la casa y renovar el mobiliario, pero no lo hicimos por respeto al abuelo, el cual siempre se oponía diciendo que no había necesidad, que así vivíamos bien y que el gasto era innecesario.                                                                     Con motivo de la muerte del abuelo, todos lloramos mucho, porque lo sentimos enormemente.  

  A los pocos días del entierro nuestro hermano Juan, que vivía en Londres, trabajando de intérprete en una agencia de viajes, pues a él siempre se le dieron bien eso de las relaciones públicas, y que ahora se quedó a vivir entre nosotros al encontrar aquí un empleo más ventajoso que el otro, nos dijo que ya había llegado la hora de emprender la reforma del piso y la renovación del mobiliario y que con ello no creía ofender la memoria del abuelo.                Desde hace un par de meses todos los miembros de la familia, que somos bastantes, subimos y bajamos las escaleras y nos movemos con una ilusión que yo nunca conocí en la casa, la cual no es necesario que


  diga que la tenemos llena de albañiles y raro es el día que no nos llaman por teléfono para anunciarnos el envío de unas nuevas sillas, de una nueva mesa o de unas nuevas cortinas.

  Me gustaría que vieran ustedes el nuevo cuarto de baño, con su bañera fija su ducha de teléfono, su lavabo con dos grifos, uno para el agua caliente y otro para la fría, su bidé y su retrete o excusado que por lo bonito y reluciente que es, con toda seguridad que se debe llamar de otra forma más moderna.                  

  Los vecinos que aún no han hecho reforma (porque aún les vive el abuelo, porque no se atreven o porque no pueden), pues la casa es vieja y de renta antigua, nos critican y dicen que hay que ver lo poco que tardamos en profanar la memoria del viejo, si aún estaba caliente el cuerpo cuando vieron un cojín en el cubo de la basura y yo qué sé cuántas habladurías más, fruto de la envidia y de la falacia.  

 Justo es reconocer también que ha habido una gran coincidencia, pues el abuelo se murió el mismo día en que se desrejilló del todo la última silla, en que estaba a punto de descalabrarse totalmente la mesa pues no creemos que quedase sitio para ponerle un tornillo más, en que a las cortinas les había comenzado a crecer moho y en que los cojines contaminaban con su olor el ambiente de la casa de tal modo que asomarse a respirar el aire contaminado de la calle y comenzar a revivir todo era uno.            


 Por otra parte, a unos muebles y enseres que han durado cuarenta años, no se les puede pedir más, pues estaban más que amortizados.                            
  Y para cuando se terminen las obras, la marcha de los albañiles pensamos celebrarla por todo lo alto, a base de vino champán y licores, como está mandado, en lugar de hacerlo con agua de litines como hacíamos hasta ahora las celebraciones.
                                                                 JULIO PINEDO 






Time of the Season --- Haley Reinhart & Casey Abrams

https://youtu.be/ZbaoHwRX7BQ