CRÓNICA DE UN IRRESPONSABLE
(Se venden preservativos de castigo con cresta de gallo tomatero)
La revista más audaz,
para el lector más inteligente.
Generalmente cuando transcribo un artículo de la Codorniz suelo sonreír varias veces, pero hoy pensé que no acababa el artículo, aunque esto no tiene que pasarle necesariamente a usted, así que no tema y lea si le apetece, con arrojo y destemor.
Como esto es un desenfreno y aquí todo el mundo quiere meter mano a la madre Patria digo yo si no habrá que repartir la vez entre los patriotas salidos como en casa de la Claudia. La competencia arrecia y los partidos políticos andan en plan de hacerse el gracioso para atraer público a su barracón. Ahora en los mítines actúan payasos a parte de los oradores, se regalan globos, se fríen churros, se rifan muñecas, se echan las cartas, se exhibe a la mujer barbud coronada, se venden bragas con los colores de la senyera, de la ikurriña o de la bandera bicolor, se ofrecen diafragmas femeninos en forma de hoz y martillo u preservativos de castigo con cresta de gallo tomatero y divisa de Alianza Popular. Luego se limpia la basura de los recintos, cuando el eco de las promesas de libertad está colgado todavía de las lámparas, con una bayeta morada de la enseña republicana. En las concentraciones de antes el padre Peyton vendía rosarios. En las peregrinaciones a Lourdes se rociaban las pústulas y la fe de los creyentes con agua mineral bendecida y sin gas. Y en las manifestaciones de la Plaza de Oriente se pedía la oreja del prójimo agitando los pañuelos de Sabadell. Cilicios, sol, moscas, humo de tagarnina y látigo emplomado para flagelantes liberales, material de derribo del franquismo, exvotos de cera, maniquíes de Solana para el cabaret de la reforma democrática.
MATERIAL GIRL


