No se hace uno viejo por haber vivido muchos años,
se hace uno viejo por haber defraudado su ideal.

Gral. MacArthur.
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4/1/23

EL TREN --- La Codorniz





 LA CODORNIZ

La  

revista más audaz, 

 para el lector más inteligente.



EL TREN


-Usted ¿de donde es?

- De Barcelona

- Y desciende

- En Sevilla

- Yo, por el contrario, soy de Sevilla.

- ¿Y desciende en Barcelona?

No; desciendo en Sevilla.

- ¿Qué estación es esta?

- No lo sé; es la primera vez que viajo. Ni siquiera sé lo que es una estación.

- Yo sí; pero no se lo quiero explicar. Mi hermana también es de Barcelona.

- ¿Por qué?

- ¡Cómo por qué? Du hermana, ¿de donde es?

- Yo no tengo hermana.

- ¿Lo dice por modestia o...?

- No, no; porque efectivamente no la tengo.

- Entonces no puedo hacerle comprender el motivo de que mi hermana sea de Barcelona. Para comprender esto hay que tener hermana.

- ¿Fuma usted?

- Gracias. Nunca fumo cigarros.

- Tampoco yo.

- Entonces ¿por qué me ofrece?

- Precisamente por eso; porque no fumo. Si yo fumase no se los ofrecería. Quiero deshacerme de estos que tengo a toda costa. ¿No conoce usted a nadie que fume?

- Sí; conozco a uno, pero estamos reñidos.

- ¿No podrían hacer las paces?

- ¡Nunca! Ofendió gravemente a mi padre.

- Comprendo; pero con la excusa de este puro...

- ¿Está usted loco? ¿Cree usted que ofender a un padre es una cosa sin importancia?

- Completamente. ¿Por qué ha de importarme a mi su padre? Tal vez si fuese el mío... Piense que si su padre fuese el mío, seríamos hermanos. Y en vez de eso, estamos aquí discutiendo como estúpidos. ¿Fuma usted?

- ¡Pero si ya me lo ha preguntado antes y le he contestado todo aquello que le he contestado.

- ¡Ah!, cierto. Usted es ese señor al que han ofendido a su padre, pero que ha hecho las paces con el ofensor por causa de un cigarro puro...

- Precisamente.

- Ya me parecía. Es que soy un gran fisonomista. Si no me equivoco, he debido conocerle en un viaje bastante reciente, me parece...

- En efecto; en este que estamos haciendo.

- Como usted ve, tengo buena memoria. Usted no fuma ¿verdad?

- Ya le he dicho...

- Es verdad; recuerdo que no fuma. Y, además, recuerdo el por qué; usted mismo me lo ha dicho; no fuma por causa del disgusto de cierto cigarro que le robaron a su padre. ¡Pobre hombre!...

- ¿Qué dice usted?

- Pensaba en mi Padre. ¡Pobre mujer! Ahora pensaba en su madre. Después le arrestaron.

- ¿A quién?

- A mi padre. Otra vez pensaba en él. Pienso un poco en su madre y otro poco en mi padre. También pienso mucho en los pobres...

- ¿Estamos ya en Sevilla?

- ¡No sé!

- ¿Cómo podríamos saberlo? ¡Ah, quizás haya una manera! Yo se lo he preguntado a usted y no ha sabido responderme. Ahora pruebe usted a preguntármelo a mi.

- ¿Estamos ya en Sevilla?

- No sé.

- ¡Qué lástima! No va a haber forma de saberlo. En cuanto lleguemos a Sevilla haremos una reclamación a la compañía. ¿Sabe usted hacer reclamaciones?

- No las he hecho desde niño...

- El tren se ha parado; ¡han gritado Sevilla! 

- Falta saber si es verdaderamente Sevilla o si lo han gritado por capricho.

-Bajemos. Si resulta que han gritado por capricho, regresamos y damos la señal de alarma. Así se para. ¿Es esto Sevilla, señor?

- No sé, Estaba por preguntárselo a usted.

- ¡Pero si ya me lo ha preguntado usted antes y le he dicho que no lo sé...

- ¡Ah, es verdad! Ya nos conocíamos. ¿No es usted aquel señor que tenía que bajarse en Sevilla conmigo? Si no me equivoco nos hemos conocido en el viaje. Perdone; ¿es esto Sevilla?






GORRIONCILLO PECHO AMARILLO

https://youtu.be/adcinrGhOp4 ---MIGUEL ACEVES MEJIA  

 

https://youtu.be/DHPYn7-_e5g --- LOLA BELTRÁN