¿DONDE ESTÁ TODO EL MUNDO?
Por Pinki Ruiz de Eguílaz
Por Pinki Ruiz de Eguílaz
http://verne.elpais.com/verne/2015/04/15/articulo/1429098765_280220.html
Si existen miles de millones
de posibilidades de que haya civilizaciones inteligentes, ¿por qué ninguna ha
contactado todavía con nosotros?
Todo el mundo siente algo
cuando está en un sitio desde el que se ven muy bien las estrellas en una noche
especialmente estrellada y mira hacia arriba y ve esto.
Algunos prefieren lo
tradicional y se sobrecogen por la belleza épica del universo o les impresiona
su absurda escala. Yo, personalmente, me decanto por la clásica “crisis
existencial y posterior comportamiento extraño durante la siguiente media
hora”. Pero todo el mundo siente algo.
El físico Enrico Fermi también
sintió algo: ”¿Dónde
está todo el mundo?”.
Un cielo repleto de estrellas
parece enorme... pero lo que vemos no es más que nuestro vecindario
más próximo. En las mejores noches posibles podemos ver hasta 2.500 estrellas
(aproximadamente una cienmillonésima parte de las estrellas de nuestra
galaxia), y casi todas ellas están a menos de 1.000 años luz de nosotros (o un
1% del diámetro de la Vía Láctea). Así que a lo que realmente estamos mirando
es a esto:
Cuando se enfrentan al tema de
las estrellas y galaxias, una pregunta que atormenta a la mayoría de los
humanos es: “¿Hay más vida inteligente ahí fuera?”. Veamos algunos números.
Hay tantas estrellas en
nuestra galaxia (100.000 - 400.000 millones) como galaxias hay en el universo
observable, aproximadamente, así que por cada estrella en la colosal Vía Láctea
hay toda una galaxia ahí fuera. Si las sumamos todas llegamos
al intervalo típicamente citado de entre 1022 y 1024 estrellas
en total, lo que significa que por cada grano de arena en cada
playa de la Tierra hay10.000 estrellas ahí fuera.
El mundo científico no acaba
de ponerse de acuerdo sobre qué porcentaje de esas estrellas son de “tipo
solar” (similares al Sol en tamaño, temperatura y luminosidad): las opiniones
suelen estar entre el 5% y el 20%. Quedándonos con el cálculo más conservador
(5%), y el extremo más bajo del número total de estrellas (1022),
nos da 500 trillones o 500 millones de billones de estrellas de tipo
solar.
También hay un debate sobre
qué porcentaje de esas estrellas de tipo solar podrían ser orbitadas por un
planeta similar a la Tierra (uno con temperatura y condiciones similares que
pudiese tener agua líquida y albergar potencialmente una vida similar a la de
la Tierra). Algunos dicen que serían hasta el 50% de ellas, pero vamos a quedarnos
con el más conservador 22% que se extrajo de un estudio reciente de
la PNAS. Esto sugiere que hay un planeta potencialmente habitable como la
Tierra orbitando alrededor de al menos un 1% del total de estrellas del
universo —un total de 100 millones de billones de planetas parecidos a
la Tierra.
Así que hay 100
planetas análogos a la Tierra por cada grano de arena del mundo.
Piensa en ello la próxima vez que estés en la playa.
A partir de aquí no tenemos
más remedio que entrar completamente en el terreno de la especulación.
Imaginemos que después de millones y millones de años de existencia, un 1% de
esos planetas parecidos a la Tierra desarrollan vida (si eso es verdad, cada
grano de arena representaría un planeta con vida en él). E imagina que, en el
1% de esos planetas, la vida avanza hasta un nivel inteligente como lo hizo aquí
en la Tierra. Esto significa que habría 10.000 billones de
civilizaciones inteligentes en el universo observable.
Volviendo a nuestra galaxia y
haciendo el mismo cálculo con la estimación más baja de estrellas en la Vía
Láctea (100.000 millones), obtendríamos que hay mil millones de
planetas análogos a la Tierra y 100.000 civilizaciones inteligentes en nuestra
galaxia.
El SETI (Search for
Extraterrestial Intelligence, o Búsqueda de inteligencia extraterrestre) es
una organización dedicada a prestar atención a las señales de vida inteligente.
Si estamos en lo cierto y hay 100.000 civilizaciones inteligentes o más en nuestra
galaxia, e incluso si solo una fracción de ellas está enviando ondas de radio o
rayos láser u otros modos de intentar contactar con otros, ¿no debería la colección
de satélites del SETI estar captando todo tipo de señales?
Pero no lo ha hecho. Ni una.
Nunca.
¿Dónde está todo el mundo?
Y la cosa se vuelve aún más
extraña. Nuestro sol es bastante joven comparado con la edad del universo. Hay
estrellas mucho más viejas con planetas parecido a la Tierra mucho más viejos,
lo que en teoría debería haber dado civilizaciones mucho más avanzadas que la
nuestra. Por poner un ejemplo, vamos a comparar nuestra Tierra de 4.540
millones de años con un hipotético Planeta X de 8.000 millones de años de edad.
Si el Planeta X tiene una
historia parecida a la de la Tierra, veamos en qué punto estaría su
civilización a día de hoy (usamos como referencia el periodo naranja para
mostrar lo enorme que es el periodo verde):
La tecnología y el
conocimiento de una civilización tan solo 1.000 años por delante de nosotros
nos resultarían tan chocantes como lo sería nuestro mundo para una persona
medieval. Una civilización con un millón de años de adelanto con respecto a la
nuestra sería tan incomprensible para nosotros como lo es nuestra cultura
humana para los chimpancés. Y el Planeta X nos lleva 3.400millones de
años de ventaja...
Hay algo llamado Escala
de Kardashov que nos ayuda a agrupar civilizaciones inteligentes en
tres amplias categorías según la cantidad de energía que usan:
Una Civilización Tipo
I tiene la habilidad de usar toda la energía de su planeta.
Nosotros no llegamos a ser un Tipo I del todo, pero nos quedamos cerca (Carl
Sagan creó una fórmula para esta escala que nos sitúa en una civilización Tipo
0,7).
Una Civilización Tipo
II puede aprovechar toda la energía de su estrella anfitriona.
Nuestros débiles cerebros apenas pueden imaginar cómo se podría hacer esto,
pero lo hemos intentado lo mejor que hemos podido, imaginando cosas como la esfera de Dyson.
Una Civilización Tipo
III arrasa a las otras dos, accediendo a un poder comparable al de
toda la galaxia de la Vía Láctea.
Si este nivel de avance parece
difícil de creer, recuerda el Planeta X de antes y sus 3.400 millones de años
de desarrollo de ventaja. Si una civilización del Planeta X fuera parecida a la
nuestra y hubiera sido capaz de sobrevivir hasta llegar al nivel del Tipo III,
lo natural es que probablemente ya hubiera dominado el viaje interestelar,
incluso podría haber colonizado toda la galaxia.
Otra hipótesis de cómo podría
producirse la colonización galáctica sería creandomaquinaria que
pueda viajar a otros planetas, pasarse unos 500 años autorreplicándose usando
las materias primas del nuevo planeta y después mandar dos réplicas a hacer lo
mismo. Incluso sin viajar a una velocidad que no se acerque ni a la de la luz,
este proceso colonizaría toda la galaxia en 3,75 millones de años, un relativo
abrir y cerrar de ojos cuando hablamos de una escala de miles de millones de
años:
Siguiendo con la especulación,
si un 1% de la vida inteligente sobrevive el tiempo suficiente como para llegar
a ser una civilización Tipo III colonizadora de galaxias, nuestros cálculos de
antes sugieren que debería haber al menos 1.000 civilizaciones Tipo III solo en
nuestra galaxia —y teniendo en cuenta el poder de tal civilización, lo más
probable es que su presencia fuera bastante notoria. Y, aun así, no vemos nada,
no oímos nada y no nos visita nadie.
Bienvenido a la paradoja de
Fermi.
No tenemos respuesta para la
paradoja de Fermi —como mucho podemos ofrecer “posibles explicaciones”. Y si
preguntas a diez científicos distintos cuál creen que es la correcta, te darán
diez respuestas distintas. ¿Recuerdas cuando los humanos del pasado debatían
sobre si la Tierra era redonda o si el Sol giraba alrededor de la Tierra o
pensaban que ese rayo había caído por Zeus, y ahora nos resultan tan primitivos
y desinformados? Pues así es cómo estamos nosotros con este tema.
Para echarle un vistazo a
algunas de las explicaciones posibles de la paradoja de Fermi más debatidas,
vamos a dividirlas en dos amplias categorías —aquellas explicaciones que
entienden que si no hay ningún indicio de las civilizaciones de Tipo II y Tipo
III es porque no existe ninguna de ellas ahí fuera, y aquellas
otras que asumen que sí que están ahí fuera, pero no estamos viendo ni oyendo
nada de ellas por otras razones:
Grupo 1 de explicaciones: no
hay indicios de civilizaciones superiores (Tipo II y III) porque no
existen civilizaciones superiores.
Aquellos que suscriben las
explicaciones del Grupo 1 señalan algo llamado el problema de la no
exclusividad, que rechaza cualquier teoría que diga “hay civilizaciones
superiores, pero ninguna de ellas ha establecido ningún tipo de contacto con
nosotros porque todas _______”. La gente del Grupo 1 se fija en los cálculos
que dicen que debería haber tantos miles (o millones) de civilizaciones
superiores que al menos una de ellas debería ser la excepción
a la regla. Incluso si esa teoría afectara al 99,99% de las civilizaciones, el
otro 0,01% se comportaría de forma distinta y seríamos conscientes de su
existencia.
Por tanto, dicen las
explicaciones del Grupo 1, debe ser que no existen civilizaciones super
avanzadas. Y como los cálculos sugieren que hay miles de ellas tan solo en
nuestra galaxia, algo más debe de estar pasando.
Ese algo más se llama El
Gran Filtro.
La teoría del Gran Filtro dice
que, en algún punto desde la pre-vida hasta la inteligencia Tipo III, hay un
muro contra el que todos o casi todos los intentos de vida chocan. Hay alguna
etapa del largo proceso evolutivo que es extremadamente improbable o imposible
que la vida supere. Esa etapa es el Gran Filtro.
Si esta teoría es cierta, la
gran pregunta es ¿en qué punto de la línea temporal ocurre el Gran
Filtro?.
Resulta que, cuando estamos
hablando del destino de la humanidad, esta pregunta es muy importante.
Dependiendo de dónde ocurra el Gran Filtro, nos deja tres realidades posibles: somos
excepcionales, somos los primeros, o estamos jodidos.
1. Somos excepcionales (el
Gran Filtro está detrás de nosotros)
Una esperanza que tenemos es
que el Gran Filtro esté detrás de nosotros —hemos conseguido superarlo,
lo que significaría que es extremadamente inusualque la vida llegue
a nuestro nivel de inteligencia. El diagrama de abajo muestra solo a dos
especies consiguiendo pasarlo, y nosotros somos una de ellas.
Este escenario explicaría por
qué no hay civilizaciones Tipo III… pero también significaría que nosotros podríamos
ser una de las pocas excepciones ahora que hemos conseguido llegar tan lejos.
Significaría que hay esperanza. Superficialmente, esto suena un poco a la gente
de hace 500 años sugiriendo que la Tierra es el centro del universo —implica
que somos especiales. Sin embargo, algo que los científicos llaman
“sesgo antrópico” sugiere que cualquiera que se plantee su propia rareza forma
parte inherentemente de un “caso de éxito” de la vida inteligente -y ya sean
realmente inusuales o bastante comunes, los pensamientos que se plantean y las
conclusiones que sacan serán idénticos. Esto nos obliga a admitir que ser
especiales es, al menos, una posibilidad.
Y, si somos especiales,
¿exactamente cuándo nos convertimos en especiales? —esto es, ¿qué paso
superamos en el que casi todos los demás se quedan atascados?
Una posibilidad: el Gran
Filtro podría estar muy al principio —podría ser increíblemente inusual que la
vida comenzase en absoluto. Esta es una candidata porque hicieron
falta unos mil millones de años de existencia de la Tierra para que finalmente
ocurriera, y porque hemos intentado minuciosamente replicar tal acontecimiento
en laboratorios y nunca hemos podido hacerlo. Si este es efectivamente el Gran
Filtro, significaría que no solo no hay vida inteligente ahí fuera, sino que
puede que no haya ningún otro tipo de vida.
Otra posibilidad: el Gran
Filtro podría ser el salto de la simple célula procariota a la compleja célula
eucariota. Después de que las procariotas nacieran, se quedaron tal
cual durante casi dos mil millones de años antes de dar el salto evolutivo de
ser complejas y tener un núcleo. Si este es el Gran Filtro, significaría que el
universo está repleto de células procariotas simples y casi nada más allá de
eso.
Hay varias posibilidades más
—algunos llegan a pensar que el salto más reciente que hemos dado hasta nuestra
inteligencia actual es un candidato para ser el Gran Filtro. Aunque el paso de
vida semi-inteligente (chimpancés) a vida inteligente (humanos) no parece a
primera vista un salto milagroso, Steven Pinker rechaza
la idea de un “ascenso” inevitable de la evolución: “Ya que la evolución
no aspira a una meta sino que simplemente ocurre, usa la adaptación más útil
para un nicho ecológico dado, y el hecho de que, en la Tierra, esto haya
conducido a la vida inteligente solo una vez hasta el momento puede sugerir que
este resultado de la evolución natural es infrecuente y por lo tanto de ningún
modo es un desarrollo indiscutible de la evolución de un árbol de la vida”.
La mayoría de los saltos no reúnen
los requisitos para ser un candidato a Gran Filtro. Cualquier Gran Filtro tiene
que ser un tipo de cosa entre un millón en la que una o más ocurrencias
totalmente anormales tienen que ocurrir para facilitar una excepción absurda
—por eso, algo como el paso de vida unicelular a pluricelular está descartado,
porque ha ocurrido hasta 46
veces, en incidentes aislados, tan solo en nuestro planeta. Por la misma
razón, en caso de encontrarnos una célula eucariota fosilizada en Marte, se
descartaría el salto de más arriba de “célula simple a compleja” como posible
Gran Filtro (así como cualquier cosa anterior a ese punto en la cadena
evolutiva) —porque si ha ocurrido tanto en la Tierra como en
Marte, casi con toda seguridad no se trata de una ocurrencia anómala de las de
una-entre-un-millón.
Si en efecto somos
excepcionales, podría ser por un acontecimiento biológico accidental, pero
también podría atribuirse a lo que llamamos la Hipótesis de la Tierra
Especial, que sugiere que, aunque puede que haya muchos planetasparecidos a
la Tierra, las condiciones particulares de la Tierra —ya estén
relacionadas con las particularidades de este sistema solar, su relación con la
luna (una luna tan grande es inusual para un planeta tan pequeño y contribuye a
nuestra meteorología y condiciones oceánicas particulares), o algo del propio
planeta —son excepcionalmente acogedoras para la vida.
2. Somos los primeros
Para los Pensadores del Grupo
1, si el Gran Filtro no se encuentra detrás de nosotros, la única esperanza
que nos queda es que las condiciones del universo estén desde hace poco, por
primera vez desde el Big Bang, llegando a un punto que permitiría desarrollar
vida inteligente. En ese caso, nosotros, junto con muchas otras especies,
podríamos estar dirigiéndonos a la super inteligencia, y
simplemente no habría ocurrido todavía. Estaríamos aquí justo en el momento
adecuado para llegar a ser una de las primeras civilizaciones super
inteligentes.
Un ejemplo de fenómeno que
podría hacer esto realista es el predominio de brotes de rayos gamma,
explosiones increíblemente grandes que hemos observado en galaxias lejanas. De
la misma manera que la Tierra primigenia tardó unos cientos de millones de años
antes de que amainaran los asteroides y los volcanes y la vida fuera posible,
podría ser que el primer trozo de la existencia del universo estuviera lleno de
acontecimientos catastróficos como los brotes de rayos gamma que incinerasen
todo alrededor de vez en cuando e impidiesen que la vida se desarrollase más
allá de una cierta fase. Tal vez ahora nos encontramos en un cambio de fase
astrobiológica y esta es la primera vez que una forma de vida ha
podido evolucionar tanto tiempo ininterrumpidamente.
3. Estamos jodidos (el Gran
Filtro está por delante de nosotros)
Si no somos ni excepcionales
ni precoces, los pensadores del Grupo 1 concluyen que el Gran Filtro debe estar
en nuestro futuro. Esto sugeriría que la vida evoluciona periódicamente hasta
donde estamos nosotros, pero que algo impide a la vida avanzar
más allá y alcanzar una inteligencia superior en casi todos los casos —y es
poco probable que nosotros seamos una excepción.
Un Gran Filtro futuro posible
es un suceso natural catastrófico que ocurra periódicamente, como los brotes de
rayos gamma que mencionamos antes, solo que desafortunadamente aún no han
acabado y es solo cuestión de tiempo antes de que toda la vida de la Tierra sea
aniquilada por uno de ellos. Otro candidato es la posible fatalidad de que casi
todas las civilizaciones acaben autodestruyéndose una vez alcanzan un cierto
nivel de tecnología.
Esto es por lo que el filósofo
de la Universidad de Oxford Nick Bostrom dice que“el que no
haya noticias es una buena noticia”. El descubrimiento de incluso vida sencilla
en Marte sería devastador, porque eliminaría una gran cantidad de potenciales
Grandes Filtros detrás de nosotros. Y si encontrásemos vidacompleja fosilizada
en Marte, Bostrom dice que “sería de lejos la peor noticia jamás impresa en la
portada de un periódico”, porque significaría que el Gran Filtro estaría casi
definitivamente por delante de nosotros —condenando a la larga
a la especie. Bostrom cree que cuando se trata de la paradoja de Fermi, “el
silencio del cielo nocturno vale oro”.
Grupo 2 de explicaciones: las
civilizaciones inteligentes Tipo II y III están ahí fuera -y
hay razones lógicas por las que podríamos no saber de ellas.
Las explicaciones del Grupo 2
eliminan cualquier noción de que somos excepcionales o los primeros de nada
—por el contrario, creen en el principio
de mediocridad, cuyo punto de partida es que nuestra galaxia, sistema
solar, planeta o nivel de inteligencia no tienen nada de inusual ni de
excepcional hasta que se demuestre lo contrario. También son mucho menos
proclives a asumir que la falta de pruebas de seres de
inteligencia superior sea una prueba de su no existencia —haciendo hincapié en
el hecho de que nuestra búsqueda de señales se extiende solo hasta unos 100
años luz de lejos de nosotros (0,1% de la galaxia) y sugiriendo una serie de
posibles explicaciones. He aquí diez:
Posibilidad 1) La vida
super inteligente bien podría haber visitado ya la Tierra, pero antes de que
estuviésemos aquí. En el gran contexto del universo, los seres humanos
conscientes solo han estado presentes unos 50.000 años, un segundillo. Si hubo
contacto antes de eso, podría haber hecho flipar a unos patos que habrían
salido corriendo hacia el agua y ya. Además, la historia escrita solo se
remonta 5.500 años —un grupo de cazadores-recolectores podría haber
experimentado una movida muy loca con aliens, pero no tenían
ninguna forma de contárselo a nadie del futuro.
Posibilidad 2) La galaxia
ya ha sido colonizada, pero resulta que vivimos en una zona rural y desierta de
la galaxia. Los europeos podrían haber colonizado las Américas mucho
antes de que nadie en una pequeña tribu inuit en el extremo norte de Canadá se
hubiera enterado de lo que había pasado. Podría haber un elemento de
urbanización en los asentamientos interestelares de las especies superiores, en
que todos los sistemas solares cercanos son colonizados y comunicados entre sí,
pero no sería práctico ni tendría sentido que nadie se dedicara a venir aquí a
una parte remota de la espiral en la que vivimos.
Posibilidad 3) Todo el
concepto de colonización física le resulta un concepto delirantemente atrasado
a las especies más avanzadas. ¿Recuerdas la imagen de la civilización
Tipo II de antes con la esfera sobre su estrella? Con toda esa energía, podrían
haber creado el medio ambiente perfecto para sí mismos que satisficiera todas
sus necesidades. Podrían tener formas demencialmente avanzadas de reducir su
necesidad de recursos y ningún interés por dejar su feliz utopía para explorar
el frío, vacío y subdesarrollado universo.
Una civilización aún más
avanzada podría considerar todo el mundo físico como un lugar
terriblemente primitivo, habiendo conquistado ya hace tiempo su propia biología
y cargado sus cerebros en un paraíso de vida eterna en la realidad virtual. La vida
en el mundo físico de la biología, mortalidad, deseos y necesidades podría ser
para ellos como vemos nosotros a las especies oceánicas primitivas que viven en
el mar gélido y oscuro. Para tu información, pensar en otra especie que haya
dominado la mortalidad me hace sentir envidia y tristeza.
Posibilidad 4) Hay
civilizaciones depredadoras aterradoras ahí fuera y la mayor parte de la vida
inteligente sabe que es mejor no emitir señales al exterior y anunciar su
ubicación. Este es un concepto desagradable y ayudaría a explicar la
falta de señales recibidas por los satélites del SETI. También quiere decir que
nosotros podríamos ser los novatos super ingenuos que están siendoincreíblemente estúpidos
y arriesgados al transmitir señales al exterior. Hay un debate ahora mismo
sobre si deberíamos participar en METI (Messaging to Extraterrestrial
Intelligence —lo contrario del SETI) o no, y la mayoría dice que no deberíamos.
Stephen Hawking advierte de que “si los alienígenas nos visitasen, las
consecuencias serían como cuando Colón llegó a América, lo que no salió muy
bien para los nativos americanos”. Incluso Carl Sagan (un partidario por lo
general de que cualquier civilización lo suficientemente avanzada para el viaje
interestelar sería altruista, no hostil) llamó a
la práctica de METI “profundamente imprudente e inmadura”, y recomendó que “los
chicos más nuevos en un cosmos extraño e incierto deberían escuchar en silencio
durante mucho tiempo, aprendiendo pacientemente sobre el universo y comparando
apuntes, antes de gritarle a una jungla desconocida que no entendemos”. Miedo.
Posibilidad 5) Solo hay un
caso de vida con inteligencia superior -una civilización “super depredadora”
(como lo son los humanos aquí en la Tierra)- que está mucho más
avanzada que todas las demás y se mantiene en esa posición exterminando
cualquier civilización inteligente una vez pasan un cierto nivel. Esto
sería una mierda. Podría ser así: exterminar a todas las inteligencias
emergentes es un uso ineficiente de recursos, seguramente porque la mayoría se
extinguen solas. Pero pasado un cierto punto, los super seres mueven ficha
—porque para ellos, una especie inteligente emergente se vuelve como un virus
una vez empieza a crecer y expandirse. Esta teoría sugiere que el que fuera el primero de
la galaxia en alcanzar la inteligencia ganó, y ahora nadie más tiene ninguna
posibilidad. Esto explicaría la falta de actividad ahí fuera porque el número
de civilizaciones super inteligentes sería solo una.
Posibilidad 6) Hay un
montón de actividad y ruido ahí fuera, pero nuestra tecnología es demasiado
primitiva y estamos prestando atención a las cosas equivocadas. Como
si entrases en un edificio de oficinas moderno, encendieses un walkie-talkie, y
cuando no escuchases ninguna actividad (que por supuesto no escucharías porque
todo el mundo está hablando por WhatsApp, no usando walkie-talkies),
concluyeras que el edificio debe de estar vacío. O tal vez, como ha señalado
Carl Sagan, podría ser que nuestras mentes funcionan exponencialmente más
rápido o más despacio que otra forma de inteligencia exterior —por ejemplo,
ellos tardan 12 años en decir “Hola”, y cuando oímos esa comunicación, nos suena
a ruido.
Posibilidad 7) Estamos
contactando con otra vida inteligente, pero el gobierno lo oculta. Cuanto
más leo sobre el tema, más me parece una teoría estúpida, pero tenía que
mencionarla porque se habla mucho de ella.
Posibilidad 8) Las
civilizaciones superiores son conscientes de nuestra existencia y nos están
observando (también conocida como “la hipótesis del zoológico”). Por
lo que sabemos, las civilizaciones super inteligentes existen en una galaxia
firmemente regulada, y a nuestra Tierra la tratan como parte de un enorme
parque natural protegido, con una política estricta de “se mira, pero no se
toca” para planetas como el nuestro. Nosotros no los percibiríamos, porque si
una especie mucho más lista quisiera observarnos, sabría hacerlo fácilmente sin
que nosotros nos diéramos cuenta. A lo mejor hay una regla parecida a la
“Primera Directiva” de Star Trek, que prohíbe a los seres super inteligentes
establecer ningún contacto abierto con especies inferiores como nosotros o
mostrarse de ningún modo hasta que la especie inferior haya alcanzado cierto
nivel de inteligencia.
Posibilidad 9) Las
civilizaciones superiores están aquí, a nuestro alrededor. Pero somos demasiado
primitivos como para percibirlas. Michio Kaku lo resume así:
Digamos que hay un
hormiguero en medio del bosque. Y justo al lado del hormiguero construyen una
superautopista de diez carriles. Y la pregunta es “¿Serían las hormigas capaces
de entender qué es una superautopista de diez carriles? ¿Serían capaces las
hormigas de entender la tecnología y las intenciones de los seres que construyen
la autopista a su lado?”.
Así que no es que no podamos
recibir las señales del Planeta X usando nuestra tecnología, es que ni siquiera
podemos comprender qué son los seres del Planeta X o lo que
intentan hacer. Está tan por encima de nosotros que incluso si realmente
hubieran querido explicárnoslo, sería como intentar enseñarle a las hormigas
qué es internet.
Así mismo, esto podría
responder también a “Bueno, si hay tantas sofisticadas civilizaciones Tipo III,
¿por qué no han contactado con nosotros todavía?”. Para responder a eso,
preguntémonos —cuando Pizarro se adentró en Perú, ¿se paró un momento en un
hormiguero a intentar comunicarse? ¿Fue magnánimo, intentando ayudar a las
hormigas del hormiguero? ¿Se volvió hostil y frenó su misión original para
ponerse a destrozar el hormiguero? ¿O fue el hormiguero completamente
irrelevante para Pizarro? Esa podría ser nuestra situación.
Situación 10) Estamos
completamente equivocados con respecto a nuestra realidad. Hay muchas
maneras de las que podríamos simplemente estar totalmente equivocados en todo
lo que pensamos. El universo podría parecer de una forma y ser cualquier otra
cosa completamente diferente, como unholograma.
O a lo mejor nosotros somos los alienígenas y nos han plantado
aquí como un experimento o como una forma de fertilizante. Incluso existe la
posibilidad de que todos formemos parte de una simulación por ordenador de
algún investigador de otro mundo, y que otras formas de vida simplemente no
hubieran sido programadas en la simulación.
Mientras nuestra posiblemente
inútil búsqueda de inteligencia extraterrestre continúa, no estoy del todo
seguro de mi postura. Francamente, descubrir tanto que estamos oficialmente
solos en el universo como oficialmente acompañados por otros sería
escalofriante, lo que es común a todas las tramas surrealistas listadas
anteriormente —sea cual sea realmente la verdad, es alucinante.
Más allá de su sorprendente
componente de ciencia ficción, la paradoja de Fermi también me deja un profundo
sentimiento de humildad. No solo la típica humildad de “oh, sí, soy
microscópico y mi existencia dura tres segundos” que siempre despierta el
universo. La paradoja de Fermi revela una humildad más afilada y personal, una
que solo puede darse tras pasarte horas de investigación, escuchando a los
científicos más reconocidos de tu especie presentar teoríasdemenciales,
cambiar de opinión una y otra vez y contradecirse violentamente unos a otros
—recordándonos que las generaciones futuras nos verán igual que vemos nosotros
a los antiguos que estaban seguros de que las estrellas eran
la cara inferior de la bóveda del cielo, y pensarán “madre mía, realmente no
teníanni idea de lo que ocurría”.
Para agravar la situación,
está el golpe a la autoestima de nuestra especie que conlleva toda esta charla
de civilizaciones Tipo II y III. Aquí en la Tierra somos los reyes de nuestro
pequeño mundo, orgullosos de reinar sobre el enorme grupo de imbéciles con los
que compartimos planeta. Y en esta burbuja sin competencia y sin nadie que nos
juzgue, es poco frecuente que nos enfrentemos al concepto de ser una especie
dramáticamente inferior a nadie. Pero después de pasar mucho tiempo con las
Civilizaciones Tipo II y III, nuestro poder y orgullo parece un poco como de David
Brent.
Dicho esto, dado que mi
perspectiva habitual es la de que la humanidad es una huérfana solitaria en una
roca minúscula en medio de un universo desierto, la lección de humildad de que
probablemente no seamos tan listos como creemos y la posibilidad de que mucho
sobre lo que estamos seguros pueda estar equivocado, suena maravilloso. Deja la
puerta abierta, aunque solo sea una rendija, a que tal vez, solo tal
vez, puede que haya algo más de lo que nos damos cuenta.
Chevi Sr.









