No se hace uno viejo por haber vivido muchos años,
se hace uno viejo por haber defraudado su ideal.

Gral. MacArthur.
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21/6/23

CONSEJOS A LOS NAUFRAGOS I

 




 LA CODORNIZ

La  

revista más audaz, 

 para el lector más inteligente. 



CNOSEJOS A LOS NAUFRAGOS

(1949)


    Antes de que tenga lugar el naufragio, es decir, con cierta anticipación, piense usted en los días que ha de permanecer en el bote salvavidas con otros naúfragos, si las cosas van bien.. Aconsejo algunas lecciones y algunas prácticas de remo. Aprenda uster lo que es bogar y ciar, elementalmente. Son movimientos distintos. En términos generales, se boga para ir a la pesca de la sardina o para competir en la regata Oxford - Canbrige, y se cía en góndola con la colaboración de otro remero que toca la mandolina al claro de luna. La ciaboga es el tercer movimiento -en política se conoce por <<la tercera posición>>-, mezcla de las dos anteriores, que pretende la neutralidad de la embarcación, por mrdio de impulsos contradictorios en sus dos bandas. No sería yo un noble consejero si, confundiendo las experiencias de tierra con las de mar, aconsejara la ciaboga en los botes de naúfragos. La mar es cosa muy seria y, en la mar, la ciaboga no conduce a ninguna costa importante.

Ciaboga


    Prepárese algunos víveres personales para estas jornadas de remo, y piense que de ninguna manera ha de dejarse dominar por el deseo de didtribuirlos, llegado el caso, entre sus compañeros de infortunio. Recuerde la fábula de <<La cigarra y la hormiga>> y no contribuya con su actitud a propagar el desdén por estas antiguas prácticas lecciones de moral que sus bondadosos progenitores trataron de inculcarle cuando era niño. Yo se que algunos escritores que no han logrado mejorar nunca su lóbrega situación económica, lanzan descomunales diatribas contra las fábulas, considerándolas como capítulos de un manual de perfecto bulto biológico con el corazón en las mandíbulas. ¡Alto ahí! No haga usted caso, caballero. Nadie le ha querido tant como sus ancianos padres, y ellos, que le explicaron como vuela el vibrátil y tornadizo colibrí y cual es la misión de la máquina neumática, trataron de moldear su tierno corazón con enseñanzas inexorables. No les decep_


cione usted. Usted cómase solo sus provisiones porque para eso ha sido usted un naúfrago previsor.. Modestia, sin embargo. No conserve en la boca el palillo de dientes despues de las comidas en el bote. Estos alardes de superioridad gastronómica, que en las ciudades solo tienen un elegante valor anecdótico, suelen acarrear en un bote de naúfragos consecuencias que usted mismo puede imaginarse. No irrite usted a la cigarras que tienen un remo en la mano. Generalmente, estas mentes sencillas no han leído a Esopo.






Al Alba