No se hace uno viejo por haber vivido muchos años,
se hace uno viejo por haber defraudado su ideal.

Gral. MacArthur.
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24/2/22

CONVERSACIONES DIABÓLICAS




 LA CODORNIZ

La 

revista más audaz, 

 para el lector más inteligente.


 

CONVERSACIONES

DIABÓLICAS

SILLA ELÉCTRICA


  En la sala donde se encuentra la silla eléctrica entran el policía y el criminal condenado a muerte. La única silla que hay en la sala es precisamente la eléctrica. La silla decorada en Kilovatios imitación cuero.

POLICÍA.- Permítame que le quite las esposas. Yo he perdido varias por dejármelas puestas en los electrocutados. Siempre se funden.

CRIMINAL.- (Quitándose las esposas) Como quiera: aquí las tiene.

POLICÍA.- Gracias (Señalando a la silla eléctrica) Por favor: tome usted asiento.

CRIMINAL.- No, muchas gracias. Prefiero estar de pie. (Sonríe) Es que quiero crecer.

POLICÍA.- Me da no sé que el que esté usted de pie...

CRIMINAL.- No se preocupe. Es que no estoy cansado. No obstante, si usted quiere sentarse, no deje usted de hacerlo por mi.

POLICÍA.- No se haga rogar tanto. Considere que está en su casa. Siéntese con toda confianza.

CRIMINAL.- ¡Está bien! Ya que tanto insiste, lo haré. (Se sienta en la silla eléctrica)

POLICÍA.- Ahora espere un momento, que enseguida le electrocuto.

CRIMINAL.- (Enciende un cigarrillo y cruza una pierna sobre la otra) No se preocupe. No tengo prisa.

POLICÍA.- ¡Cierra el interruptor que suministra energía a la silla, pero el criminal sigue fumando con toda tranquilidad.) ¡Vaya! ¡Ya se han vuelto a fundir los plomos! (Abre el cajetín)

CRIMINAL.- (Levantándose de la silla eléctrica) Espere. Yo he traído unos plomos por si acaso. Déjeme un destornillador. (Se sube las mangas de la camisa y coloca los plomos) A ver: cierre el interruptor cuando yo lo diga... ¡Vuelve a la silla eléctrica.) ¡Ya!

POLICÍA.- (Lo cierro, pero tampoco ocurre nada.)

CRIMINAL.- (Contrariado.) Déjeme un momento la llave inglesa. Me parece que ya sé de qué se trata. (Sin levantarse de la silla, aprieta un tornillo del respaldo) Cierre ahora. Creo que ya está.

POLICÍA.- (Acciona el interruptor y esta vez el criminal queda electrocutado) ¡Vaya! ¡Ya es hora! Ahora recogerá la ceniza. Ya estoy harto de oír decir a mi mujer que me voy dejando la ceniza de los electrodomésticos por todas partes.

OSCAR PIN











Who Can It Be Now

https://youtu.be/XuFC6ud1cAQ