El coronel Alamán Castro da la voz de alarma ante la
nueva afrenta al Ejército por parte de la casta política: “Quieren convertirnos
en una mierda de soldados"
El Gobierno se ha propuesto
acabar con los militares que no cumplen en su puesto de trabajo. El Ministerio
de Defensa está preparando una resolución para endurecer las condiciones de los
militares. Habrá serias medidas disciplinarias para los que hagan trampas.
Acabar con el absentismo. Este es el objetivo que se ha fijado el departamento
que dirige Pedro Morenés. La nueva normativa que está preparando endurecerá
ostensiblemente los horarios y condiciones de trabajo de los militares.
Según el borrador de
“Resolución X/2012, de la secretaría de Estado de Defensa, sobre ordenación del
tiempo de trabajo del personal militar”, la nueva normativa se centrará en dos
puntos principales:
- Por un lado, acabar con el
absentismo. La resolución que se ha redactado aplica duras condiciones para
acabar con aquellos militares que no acuden a su puesto de trabajo. Son estas:
1. Habrá inspecciones para
controlar la asistencia de los militares. Cada trimestre, los mandos de primer
nivel deberán enviar un informe sobre las horas de trabajo del militar.
2. Aquellos que no acudan a
trabajar por un motivo justificado, serán sancionados con medidas
disciplinarias. El documento no concreta cuáles, aunque sí destaca que se
prestará “especial atención a las acciones de fraude en el cumplimiento del
horario”.
3. “No se autorizarán
ausencias cuando se trate de atender deberes de carácter público o personal que
puedan realizarse fuera de la jornada de trabajo”.
4. Todas las ausencias, aunque
sea temporales, del puesto de trabajo deberán ser justificadas documentalmente.
5. La administración militar
revisará especialmente las bajas médicas: será obligatorio presentar un parte
médico al primer día de ausencia y se entregará al día siguiente de su
expedición.
6. La administración también
revisará mediante reconocimientos médicos periódicos la situación real de
aquellos militares en situación de incapacidad temporal. No podrán negarse a
someterse a chequeos.
- El otro asunto destacado de
la resolución será la ampliación de los horarios de trabajo de todos los
militares:
1. Trabajarán media hora más,
hasta un total de 37, 5 horas semanales. O, lo que es lo mismo, 1.647 horas
anuales.
2. Tendrán derecho a una pausa
diaria, pero únicamente de 20 minutos.
3. En cuanto a los puestos de
especial dedicación, tendrán una jornada de 40 horas semanales. Aquí se
incluyen quienes presten servicio en gabinetes de altos cargos, en unidades
vinculadas a consejo de ministros.
4. El Subsecretario de Defensa
aprobará en el primer trimestre del año el calendario laboral.
5. El horario de trabajo será
de 7:30 a 15 horas de lunes a viernes.
6. En Cuarteles Generales: de
07:30 a 17:30 de lunes a viernes y de 9 a 14 los sábados.
7. Los militares tendrán
derecho a vacaciones: un mes natural o 22 días hábiles. No habrá días
adicionales por antigüedad.
8. Se suprimen los días de
permiso por asuntos propios.
9. Se suprime el pasaporte
anual para que los militares destinados en Canarias puedan viajar a la
Península con cargo al Estado.
Código de buenas prácticas
El Gobierno también tiene
previsto aprobar un código de buenas prácticas para los militares. El objetivo
es que los cargos públicos fomenten la productividad entre los militares. En él
se incluirán las siguientes medidas:
- Restricción del acceso a
Internet, potenciando el uso de la intranet corporativa. Solo dispondrán de
conexión a la Red aquellos militares cuyo puesto de trabajo requiera su uso
obligatorio y tendrán restricciones.
- Obligatoriedad de realizar
cursos de formación para el mejor desempeño del puesto de trabajo.
- Exigirán la justificación de
todas las ausencias, incluidas las de menos de dos días en las que se alegue
enfermedad.
- Todos los militares deberán
fichar a la entrada y a la salida de su trabajo. Portarán distintivo, tarjeta
corporativa o identificación electrónica.
MI RESPUESTA AL MINISTRO
¿Cuándo no ha sido así, señor
ministro Morenés? ¡Qué poco sabe de lo
nuestro! No somos políticos, quitando los indeseables de nosotros, que usted y
el resto de políticos tienen tan cerca. Nosotros los sentimos tan lejos y
ustedes, naturalmente, compensan tan generosamente.
Sobre las inspecciones: Todos
los militares hemos estado inspeccionados todos los días por nuestro superior
inmediato y éste por el suyo y así respectivamente. De acabar con el absentismo
se encargaban, todos lo días a todas las horas, también los anteriores.
Siempre han sido castigados
los militares cuando no asistían a sus obligaciones. Cuando eso sucedía, sin
necesidad de nombrar un juez, los mandos de primer nivel tenían facultades pera
arrestar en un castillo (cárcel militar en nuestro argot) hasta dos meses,
pena, que una vez cumplida, se podía recurrir judicialmente y de la que siempre
se daba cuenta a la autoridad superior.
En caso de que recurrido el
arresto éste hubiese sido injusto, se arreglaba con un “usted perdone”, sin
derecho a indemnización alguna, y un arresto al superior injusto.
Respecto a “la atención a las
acciones de fraude en el cumplimiento del horario”, siempre ha estado
castigado. Siguen otro montón de chorradas que nada tienen que ver con
nosotros, pues las bajas médicas, reconocimientos periódicos, siempre se han
llevado así.
Y ahora viene lo más interesante de lo que nos
cuenta el despistado señor Morenés, que, sabiendo tanto de lo nuestro, debe
tener unos remordimientos de conciencia inmensos, por la estafa que supone que
no nos hayan pagado nunca, ni nos paguen, horas extraordinarias. Se ha olvidado
nuestro ignorante ministro de algunos detalles importantes, seguro que ha sido
sin querer, dada la alta diligencia del ministro y su interés por hacernos la
vida agradable.
Veamos. La ampliación de los
horarios de trabajo de todos los militares: Se suprimen los días de permiso por
asuntos propios. Nunca hemos tenido esos días. Los sargentos de semana, uno por
compañía, solo podían salir en la semana a la calle tres horas y media al día,
horas de paseo de la tropa, estoy hablando de los de mi época, no habrá variado
mucho, venían hace una semana al mes cuado las cosas iban bien.
Los oficiales de semana tenían
que asistir al desayuno, comida y cena de la tropa. Naturalmente fuera de las
ocho horas de jornada.
El oficial y el suboficial de
guardia tenían que estar 24 horas sin dormir, cuando las cosas iban bien,
hacían ese servicio de 2 a 3 días al mes, naturalmente al día siguiente a
seguir el horario normal.
El capitán de cuartel no podía
salir del cuartel durante las 24 horas del día, se solían hacer 4 ó 5 servicios
al mes, cuando las cosas estaban bien.
Durante las maniobras, solían
durar una semana, todos estaban de servicio 24 horas todos los días, durmiendo
en el suelo, y comiendo cuando se podía, casi nunca caliente, o no durmiendo
cuando los ejercicios eran nocturnos, siempre, y más cuando eran con fuego
real, expuestos a graves peligros.
Naturalmente, importaba muy
poco que fuese fiesta o no. Luego había otros servicios no periódicos, actos
públicos, normalmente en días de fiesta, visitas de autoridades, inundaciones,
incendios, etc. y alguno más me olvidaré.
Nunca por ellos se cobró, ni
se cobra una peseta. Supongo que el tan justísimo y diligente ministro, tendrá
todo esto en cuenta y lo considerará en lo sucesivo horas extraordinarias a
cobrar, como hacen el resto de los españoles y me temo muy mucho que también el
ministro.
Señor ministro, esto que le
parece a V.E. tan extraordinario e increíble es lo que venimos haciendo en el
Ejército, por lo menos desde el año 1958, que yo ingresé en la Academia.
Precisamente la misma Academia en la que nos quieren hacer mitad soldado y
mitad ingeniero industrial. Es decir, una mierda de medio soldado y una mierda
de medio ingeniero. Que la Patria no se lo agradezca y Dios sí se lo demande.
Francisco Alamán Castro
Coronel y colaborador de AD
José V. Ruiz de Eguílaz y Mondría
Coronel de Caballería
