QUE HACER CON UN HIPPY
LA CODORNIZ
La revista más audaz,
para el lector más inteligente.
INDUDABLEMENTE, la llegada a un hogar de un <<hippy>> constituye un gran problema. El ama de casa consciente debe estar preparada para cualquier eventualidad, y espero que mis consejos ayuden a alguna atribulada señora que no sepa como tratar ni donde colocar al <<hippy>> que la suerte o la desgracia ha hecho caer en su casa. Los lugares más adecuados para los <<hippies>> son los que cuentan con buena ventilación, aunque no conviene ponerlos en las corrientes de aire por la cantidad de polvo que se levanta. Respecto a las flores que tales individuos se ponen en la cabellera, no conviene arrancárselas. Hay que tener en cuenta que esas flores no son un simple adorno, sino que forman ya parte de la persona del <<hippy>>. La abundancia de pelo y la escasa pulcritud del cuero cabelludo han hecho que las florecillas prendan, y es muy posible que las raíces interesen ya el cerebro.
Acerca de la limpieza, poco hay que decir; pero ese poco es importante. A los <<hippies>> no conviene lavarlos. Por muchos motivos. En el mejor de los casos, la bañera quedará definitivamente atascada. En el peor... Bien, se sabe de ocasiones en que al lavar a un <<hippy>>, este se ha disuelto por completo. Las medidas de higiene aconsejables son únicamente dos: pasarle el plumero por encima todas las mañanas y rociarle con insecticida un par de veces a la semana.
En torno a la alimentación hay que tener muy en cuenta que a los <<hippies>> deben dárseles los plátanos ya mondados; de lo contrario se fuman la cascara, se ponen insoportables y hay que darles una inyección de aguarrás en la vena. Y por último, trataremos de la importante cuestión de como librarse de un <<hippie>>. Una forma es llevárselo a San Francisco y allí, aprovechando que hay muchos como él y nadie notará uno más, darle esquinazo. Pero el método más práctico y económico es llevarle a dar una vuelta en barca y, una vez en alta mar, atizarle con el remo, y tirarle al agua. Si opta por esta solución, no olvide contratar los servicios de un buen abogado, por si acaso.
EDUARDO MALLORQUI