Mañana es 14 de abril. Para ti
y para mí, un día como cualquier otro.
Para los mitómanos de la
segunda república (esa pintoresca troupe formada por lo mejor de cada casa:
comunistas, podemitas, antisistema, independentistas y filoterroristas), un día
para inflar su leyenda a costa de la verdad histórica y escenificar su
revanchismo.
Ellos colgarán sus banderas
tricolores por todas partes, tratando de aparentar que son mayoría. ¿Y tú?
Contéstales con un sencillo pero significativo gesto. ¿Puedes compartir en tus
redes sociales esta imagen?
Nuestro silencio les ha dado
alas durante muchos años y ahora sienten que ha llegado la hora de reivindicar
la herencia de aquella segunda república nefasta que tanto dolor y tanta sangre
trajo a España.
Frente a los que quieren
deslegitimar nuestro orden constitucional apelando a paraísos que nunca
existieron, demuéstrales que la mayoría de españoles no deseamos conmemorar uno
de los períodos más desastrosos y violentos de nuestra historia, que desembocó
en una mortífera guerra civil cuyas secuelas esta gente se empeña en que
sigamos padeciendo.
Si callamos, nos impondrán una
ficción ideológica, excluyente y maniquea, de lo que sucedió durante la segunda
república. Ya lo están intentando, de hecho.
La verdad es bien distinta de
la que cuentan. La segunda república, ya lo sabes, se proclama en 1931 tras
unas elecciones municipales que ganaron los partidos monárquicos. Y no había
cumplido un mes cuando se desencadena la quema de iglesias, conventos y colegios
religiosos. Esta imagen es del colegio de Nuestra Señora de La Salle de Madrid
en 1931:
En esta otra, podemos ver cómo
rescatan a a las religiosas del convento Isabel la Católica:
El odio religioso, llevado al extremo del saqueo y la profanación, será un fenómeno recurrente durante los años de la segunda república.
También lo será la violencia con que marxistas, anarquistas e independentistas tratarán de alterar el orden constitucional recién inaugurado. Los golpes de Estado de las izquierdas y los nacionalistas previos al alzamiento del general Franco dan una muestra del ambiente prebélico que se respiraba en aquella “arcadia” republicana:
• El mismo 14 de abril, Lluís Companys, líder de ERC, proclama el estado catalán de manera unilateral. Horas más tarde, Francesc Macià proclama la república catalana. ¿Te suena?
• En enero de 1932 se produce la primera insurrección anarquista.
• En enero de 1933, la segunda.
• En octubre de 1934 y para evitar que gobiernen las derechas de la CEDA, ganadoras de las elecciones, el PSOE, apoyado por la CNT, da un golpe de Estado que fracasa en Madrid y Barcelona pero triunfa en Asturias, donde adquiere proporciones de revolución.
• Aprovechando la revolución de octubre en Asturias, Companys y Macià vuelven a proclamar el estado catalán.
• En febrero del 36 se celebran las últimas elecciones generales democráticas en un clima de enorme tensión social y política.
Entre las elecciones de
febrero y el alzamiento, se produjeron en España 444 asesinatos, 1593 heridos,
440 iglesias quemadas y destruidas y más de 2000 huelgas.
A esta segunda república
vuelven los ojos con embeleso los que mañana, 14 de abril, se pasearán por las
calles exhibiendo la tricolor o colgándola de la balconada del ayuntamiento de
turno.
Inaugurarán plazas con nombres
republicanos cantando “La Internacional”, inundarán las redes sociales con
eslóganes revolucionarios. En fin, la patochada de todos los años.
Sólo que este 14 de abril es
diferente por la situación que atraviesa España, que interpretan como el
derrumbamiento del que llaman el “régimen del 78”. Quieren asestarle el golpe
definitivo, y trabajan incansablemente por dinamitar lo que tanto trabajo costó
construir.
A diario cuestionan nuestra
democracia, nuestra Constitución; aplauden los ultrajes a la bandera de todos,
la que nos une, la bandera nacional; se alían con los independentistas para
desmembrar la unidad de España y quieren acabar con nuestras tradiciones;
atacan tu libertad religiosa porque, por suerte, ya no pueden quemar iglesias.
Son esos mismos. Ya los conoces de sobra.
Por favor, comparte la imagen
que te muestro al principio en tus redes sociales para mostrarles que el 14 de
abril no hay nada que celebrar.
Luis Fernando García-Mauriño Martínez




