No se hace uno viejo por haber vivido muchos años,
se hace uno viejo por haber defraudado su ideal.

Gral. MacArthur.
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6/2/23

JACK EL DESTRIPADOR --- La Codorniz

 


LA CODORNIZ

La  

revista más audaz, 

 para el lector más inteligente.



JACK EL DESTRIPADOR

 


  Hemos encargado aun célebre dibujante especializado en ilustraciones de novelas de aventuras, que nos hiciese las de esta terrible narración. Sin embargo resulta que este conocido dibujante -que con sus dibujos ha conseguido estremecer de espanto a los lectores más curtidos en este género - ahora se ha casado, y vive en un hotelito lleno de flores, y tiene dos niños rubios como el oro, que juegan a su alrededor mientras él cuida la huerta... Publicamos de todos modos, con la narración, los dibujos que nos ha enviado bajo la influencia de su nuevo ambiente.

CAPÍTULO I
    La temible banda de Los Sarcófagos se hallaba reunida en el jardín de la tétrica guarida. Su jefe se hallaba malhumorado y furioso:     - ¿Dónde están las pistolas? -gruñó mientras daba un fuerte golpe a Tom-. No olvidéis que esta noche debemos asesinar a mister Blake.
    
CAPÍTULO II

    - ¿Está preparado el avión? -gruñó el chino encendiendo su pipa-. Tenemos que huir. La policía sabe que nosotros hemos matado a  mister Blake .  


    Corrieron presurosos hacia el lago y, al llegar, descubrieron con estupor que Jack el Destripador se había apoderado del aeroplano y huía con rapidez.


CAPÍTULO III
    Con furia loca, Pat el senegalés fustigó los caballos para que se alejaran de la ciudad. Los periódicos habían dado la noticia del asesinato de mister Blake, el gran financiero, y una mueca sarcástica de odio se pintaba en las facciones del brutal mestizo. 

CAPÍTULO IV
Tenemos que llegar a Chicago antes del amanecer -gritó Jack el Destripador, mientras el avión describía una amplia curva entre las nubes. Los demás no dijeron nada. Sabían lo que significaba la cólera de  Jack, y prefirieron guardar silencio mientras, asomados a las ventanillas, veían cruzar las nubes... 

CAPÍTULO V
    Sonaron cinco disparos consecutivos, y su cuerpo cayó a las aguas tranquilas del lago. Pronto se dieron cuenta de que Jones había sido herido mortalmente
    -¡Hombre al agua! -gritaron. Y un fornido marinero se lanzó de cabeza para rescatar el cuerpo del obeso bandido.

CAPÍTULO VI

    El detective Joe Brandon, que con tanto acierto había resuelto el caso, se acercó a Mae, la ampulosa mecanógrafa del director, que fumaba, pensativa, un cigarrillo. Sin poderse contener, tras una breve pausa, se acercó a ella y dijo:
    -Te amo, Mae.         
Fuera, sonaban todavía unos disparos.

                          FIN  
   






     SONARON CUATRO BALAZOS...TONI AGUILAR