¿¿¿PORQUÉ LOS CATALANES HABLAN TAN
ALTO, EN CATALÁN????
Cuando yo tenía pasta para viajar por el mundo mundial me encontraba con
infinidad de catalanoparlantes.
¿Pero, no eran tan tacaños estos tíos? Pues menudos viajes se pegan. ¿Y de
dónde sacarán tantas vacaciones? ¿No eran éstos los que estaban todo el día
trabajando?
Eran como una epidemia. Catalanes, japoneses y alemanes inundaban las
cabalgatas de turistas, mirando ruinas y
monumentos.
En términos estadísticos, la población de turistas está surtida de
diferentes nacionalidades, por tanto me parece
sorprendente que, por el sencillo procedimiento de escuchar, la muestra
extraída de esa población, esté tan sesgada hacia estos grupos tribales. Bueno,
cursiladas científicas aparte, ¿cómo ha sido posible que destaquen en los
viajes estas tribus?, porque la verdad es que viajar viajamos todos, españoles,
franceses y chinos también.
La conclusión es evidente: estas tribus se hacen notar. ¿Pero cómo? Los
alemanes, tan rubias ellas y tan rubios ellos, tan guapas y guapos, y esbeltos
y esbeltas, tan orondos y orondas y tan rosados y rosadas. Los
japoneses son inconfundibles, sobre todo por el arte que tienen en empujar y
colarse en las colas, y también porque el arroz estriñe.
Pero los catalanes…. Ay, amigos, los catalanes…. Los catalanes se detectan
porque hablan muy alto, cuando hablan en catalán. Porque cuando uno se dirige a
ellos y entabla una conversación en español bajan el tono. Esto pueden
comprobarlo Vds. mismos cuando vuelvan a tener pasta para viajar, si es que no
lo han comprobado ya.
¿Y esto por qué es? Yo mantengo una teoría que no he podido contrastar con
mi prima ni tampoco con mi gato el Sr. Barney, porque ni la una ni el otro me han
hecho ni puto caso.
Lo que quieren es que nos enteremos que saben hablar catalán, y no como
Aznar que le daba vergüenza y lo hablaba en la “intimitat”, como si en la
intimidad se hablara nada. Querido José María, en la intimidad sólo se hace y
no se habla, como mucho se jadea o se pregunta ¿qué tal he estado? Y se
responde: bien, mal o como siempre.
Y estarán Vds. Preguntándose: ¿ porqué quieren que sepamos que saben
catalán?. Pues no tengo ni idea. Si lo supiera sería independentista y del
Barsa. Como no lo sé pues me quedo en “Madrit” sin saber catalán y me fastidio
con ser del “Madrit”.
Un día se me ocurrió preguntar a una pareja que hablaba a gritos en catalán,
que si estaban sordos. No puedo transcribir su respuesta aquí, por si hay niños leyendo esto pero puedo decir
que no les gustó.
La realidad, queridos amigos, es que a los catalanes les mola ser de
Cataluña, aunque hayan nacido en Senegal y por tanto están muy orgullosos de
hablar en su lengua y a mí me parece muy bien. Lo que ya no me parece lo mismo
es que hablen a gritos. Porque un día, comiendo un plato de spaguettis en un
garito de Venecia escuché a grito pelao:
—!!Escolta Jordi, saps que aquí a Venècia diuen els
italians que va néixer Cristóbal Colom—diu la xica.
— Seran ximples! no saben
que Cristòbal néixer a la Rambla de Catalunya. !!Castellans de merda— diu el
noi.
Perdonen los
catalanohablantes de los Poetes porquí jo se escucar català però no se
escruixir-lo, como bon castellà analfabet.
Por cierto, alguno de Vds.
sabe como le puedo decir a Word que no estoy escribiendo en Catalán?, porque el
japonès capullo, que hay escondido en todo PC, me està cambiando todo y me està
poniendo subrayado en rojo todo.
Ah, por fin,
continuaré con el relato.
Me dirigí a ellos con
la mayor de las educaciones y les dije: __ Disculpen, queridos compatriotas
¿por qué hablan tan alto? __ No estamos hablando___ contestó el noi ___ estamos
ejerciendo nuestro derecho a decidir, y nosotros no somos compatriotas de ningún
castellà.
Y eso es lo que me
indignó, que me llamara castellà. A
mí, que soy de Madrid, de Castilla la
Nueva, como mi madre y mi abuela materna. Como mi abuelo materno, que era del
Chorrillo, Alcalá de Henares, y con toda su familia que era de Los Santos de la
Humosa y con mi padre y su familia
entera que eran de León, Castilla la Vieja. A mí ningún catalán me llama
castellà.___bramé como un toro___ yo soy español, coño.
Un italiano, que
estaba al fondo de la Trattoria se me acercó y me dijo en perfecto español: No
chille que no está Vd. hablando en catalán. Y nos marchamos el transalpino y yo
a tomar una copa al Harry’s Bar.
Este desagradable
incidente me hizo pensar que los catalanes no tienen sentido del humor y por
eso siempre están cabreados y por eso chillan cuando hablan en catalán.
Me tengo que despedir
porque acaba de entrar mi gato chillando pidiendo jamón de york.
Por cierto añado un
artículo de Sánchez Dragó, no porque me caiga bien, que no me cae si no porque
esta vez está acertadísimo.
Abrazos para todos.
Angel González Santos.


