No se hace uno viejo por haber vivido muchos años,
se hace uno viejo por haber defraudado su ideal.

Gral. MacArthur.
Poetas Muertos
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20/1/22

LA CODORNIZ IX






LA CODORNIZ

La

revista más audaz,

 para el lector más inteligente



NUESTRA PÁGINA DE POLÉMICA

¡NO, SEÑOR MIHURA!

Sr. Don Miguel Mihura

                        Madrid

    Mi querido amigo:

    Supongo que a estas horas su tía estará disgustadísima por su reciente carta dirigida a mí, en la que usted se dedicaba exclusivamente a hablarme mal de ella. Yo, en la piel de su tía, me enfadaría también si un sobrino me llamase vieja pesada, agria y pedante. Pero como no tengo el gusto de ser su tía, lo único que puedo hacer es dolerme de que usted la trate con una crueldad tan poco simpática.                            

    Yo, señor Miura, que soy un poco menos despiadado que usted, llevo varios meses buscando gentes gruñonas como su tía para devolverles su optimismo perdido. Mi tratamiento lo realizo a través de mi <<Crítica de la vida>>, y consiste en destruir las pequeñas causas que producen el mal humor. Si, por ejemplo, su tía gruñe porque sube el alpiste, yo procuro que el alpiste baje. Si su tía se queja de que las lechugas están un poco pálidas, yo consigo que las lechugas adquieran un hermoso color verde. Y automáticamente, su ti deja de gruñir: su carácter se endulza, sus patas de gallo desaparecen, y comienza a estar preparada para reírse con los chistes que usted publica de vez en cuando en esas páginas.   

    Si hay tanto ceño fruncido en el mundo, es porque nadie ha sido lo bastante terco para combatir las eternas y a veces ridículas causas de estos fruncimientos. Y eso es lo que yo me propongo hablando del pimentón, de la patata y de tantas cosas que usted omite en su carta malignamente. Me parece más humano curar a los amargados de su amargor, que seguir su procedimiento, antihumorístico y brutal, de asfixiar al que gruñe en el bolsillo de un personaje de Herreros.

    Lo mismo que usted va al médico para que le sane de un arrechucho hepático, su tía acude a mi para que yo libre a su mundillo de los tiquismiquis que la encolerizan. 

    Personalmente, no comparto ni mucho menos su asquerosita pretensión de que todos vivamos en un mundo fantástico, plagado de ranas, gitanos y hormigas.

Gitanos -Hormiga - Rana

 

    Si a usted no le gustan las patatas, ni el queso, ni el pimentón, a mí, en cambio, me repugnan las ranas, los gitanos, y no digamos las hormigas.  

    Soy menos cerebral que usted, y en lugar de pensar en la luna, que ya está tan vista, cojo mi estilográfica como una lanza y lucho por un mundo real más limpio, más bueno y más confortable. Ambiciono calles espaciosas, gentes sanas, aires puros, grifos con agua caliente de verdad y tranvías acogedores. planeo multitudes bien vestidas, contentas y respetuosas. Pienso niños bien educados, sin tizas que escriben palabras feas. Sueño con tiendas abarrotadas de cosas fresquísimas: de salmonetes sin espinas, de colonias, pomadas y cosas supérfluas que perfumen la vida. Yo combato para convertir la Tierra en una Jauja próspera y tranquila.poblada de hombres de grandes vientres y fácil sonrisa. Deseo buena calefacción; y ascensores infalibles; y vecinos que se saluden cordialmente de ventana a ventana; y buenos postres; y "Metros" holgados; y comerciantes honestos; y tabacos ricos... ¡Tantas cosas, señor Miura, de las que usted cuando escribe -solo cuando escribe- prescinde con tanta facilidad!     

Tierra de Jauja

    Pero mi Jauja no se consigue haciendo chistes ni trepando a las nubes. Usted con sus pájaros, sus vacas rubias y con todas esas cosas tan chistosas que menciona en su carta, ni desterró los tópicos, ni pudo hacer olvidar a lagente la dureza del mundo actual. Usted quiso acabar con los cascarrabias haciéndoles burla, y es tan facil como civilizar negros del Congo sacándoles la lengua. Por eso, yo, comprendiendo que por este camino no íbamos a ninguna parte, he pedido una barba a un tío mío, que tiene dos, me la he puesto encima de la cara y he bajado del Olimpo de los Humoristas a ganar palmo a palmo la Jauja de mis sueños.

    ¿Cree usted que con estas críticas no voy a conseguir nada? Yo le aseguro que algo ya he conseguido. No mucho, lo reconozca; pero en los cincuenta años que calculo viviré todavía, espero lograr bastantes mejoras más. Incluso que los tranvías no sean tan repulsivos. Porque para reunirme con usted en su mundo lleno de ranas, gitanos y hormigas, siempre estoy a tiempo.

    En cuanto a las lamentaciones por la suerte que LA CODORNIZ, su hija, ha corrido en mis manos, permítame una sonrisa irónica. los padres desnaturalizados pierden todo derecho a llorar por sus hijos. Temo no haber olvidado que, hace cosa de trinta meses, vendió usted su hijita al mejor postor, como una esclava, cuando se aburrió de alimentarla con los pájaros fritos y los caballos blancos de su ingenio.  


    Se parece usted mucho, querido suegro, a esos papás que casan a sus niñas por dinero y que luego, tarde ya, se lamentan de lo infelices que las pobrecitas son junto a sus yernos ricachos. Pero en este caso puede usted estar tranquilo: LA CODORNIZ y yo nos queremos mucho, nos llevamos muy bien, y tenemos cada día más amigos en todas partes. 

    Que usted lo pase bien en su nube irreal en compañía de sus poéticos bichitos. Yo me quedo aquí abajo con la barba de mi tío del brazo la hija que usted abandonó,  luchando fanáticamente por el pimentón nuestro de cada día.                                                                                                                                  Le saluda con todo respeto su jove yerno.

ALVARO DE LA IGLESIA




Living Doll

    

Cliff Richard

https://youtu.be/FywWztbig9k