DIALOGO DRAMÁTICO
---¡Hola! Buenas tardes. Estoy terriblemente nervioso. ---¿Qué le pasa austed?
---Le ha sucedido una desgracia a mi hija. Figúrese que se había prometido a un muchacho que tenía trescientas mil pesetas ahorradas...
---¿Y bien?
---Pues que el muchacho se ha quedado sin un solo céntimo. Se lo hallevado el juego.
---¡Ah, era un jugador! ¿Y usted permite que su hija se case con un jugador?
---No, no; él es un muchacho excelente. La verdad es que yo le pedí las trescientas mil pesetas con el pretexto de guardárselas, y las he perdido en el juego.
---¡Desgraciado! ¿Y el muchacho lo sabe?
---Sí. En cuanto se lo confesé cayó desvanecido.
---¡Pobrecillo!... Claro, el dolor...
---Sí. En cuanto se lo confesé cayó desvanecido.
---¡Pobrecillo!... Claro, el dolor...
---Más que el dolor es el miedo.
---¿Qué miedo?
---Le diré; esas trecientas mil pesetas se las había robado a un cajero.
---¡Ah! Entonces el cajero habrá denunciado el robo.
---No, porque el novio de mi hija mató al cajero para robarle.
---¡De modo que también asesino! ¡Es horrible! ¿Y no le vió nadie mientras mataba al cajero?
---Sí, lo vió un ujier.
---¡Ah! Entonces supongo que el ujier habrá hablado.
---Querido amiogo, los muertos no hablan.
---¿Qué muertos?
---Pues el ujier. Yo le marté para que no hablase.
---¡Ah!
---Bueno, pues... adios.
---Adiós, hasta otro día.
DIALOGO NO DRAMÁTICO
---¿ Y hace mucho tiempo que es uste caballo ?
---No; si yo no soy caballo. Lo que pasa es que me visto así para que mi mujer crea que soy un caballo y no me obligue a tomar el té.
---¿ Y ese hacha ?
---Este hacha es por si, a pesar de creer que soy un caballo, se empeña en que tome el té.
---¿ Tanto ne le gusta a usted el té ?
---¡ Quite usted de ahí !
---¿ Por qué quier que me quite de aquí ?
---Es una exclamación.
---¿ Y usted cree que no le perjudica ir siempre vestido de caballo ?
---¿ Por qué me va a perjudicar ? Los caballos son animales como usted y como yo.
---Querrá decir como usted.
---Eso es lo que quiero decir; como usted.


