EL ENEMIGO EN CASA
En la guerra, el enemigo es el
enemigo, y como tal actúa, es decir, que siempre será nuestro enemigo
(Perogrullo). Pedirle, por favor, que deje de ser enemigo porque se pone en
pecado mortal, es perder el tiempo, así que lo que hay que hacer es agacharse
cuando dispare, y dispararle a ser posible antes de que se agache. No hemos
copiado a Sun Tzu, sencillamente consideramos que esta teoría se basa en la ley
natural, la misma que rechaza el bodorrio marica.
Inglaterra hace lo que ha hecho
toda la vida, pasarse los tratados por el forro de los pantalones (trousers
liner), así que el de Utrech lo coge cuando le interesa y lo arrumba a un
rincón cuando le molesta ¿Qué le vamos a decir? ¿Qué sea buen chico (be good
boy)? A Inglaterra hay que plantarle cara en el tema de Gibraltar, con y sin
monas dentro, y como las únicas formas de hacerlo es por la vía diplomática o
por la económica, por ahí hay que atacarla de forma implacable.
La vía diplomática no consiste en
sentarse a discutir el problema del Peñón, porque Inglaterra desprecia esa vía,
sino implicando a organismos internacionales, como hizo Castiella al final de
los años 60. Ahora se puede implicar a la ONU y a la CE ¿y por qué no a la
OTAN?, porque, pese al apoyo masónico de muchos gobiernos europeos a
Inglaterra, las cartas de España son tan buenas que con inteligentes jugadores
(diplomáticos) deberían mover a esos organismos a presionar a Inglaterra para
que deje de hacer de chula del Estrecho (stop exercise “chula” of the Strait…).
La experiencia nos dice que
esperar que la diplomacia mueva a Inglaterra a reconsiderar sus abusos, es una
utopía, así que si esto fracasa se ha de actuar con firmeza de la otra forma:
la económica, cerrando la verja y aislando al Peñón, caiga quien caiga. Mas
para eso es fundamental que todos los españoles estén tan unidos para luchar
por la recuperación de la colonia que nuestra aliada Inglaterra tiene en
territorio español, como unidos están los ingleses para mantener esta colonia
en tierra “aliada”. Y aquí está nuestro principal problema, que por las trazas
parece insoluble, porque España es el país del mundo, no importa el hemisferio
ni el clima, que tiene más traidores por kilómetro cuadrado.
Hemos podido presenciar en prensa
radio y televisión unos espectáculos que sólo gracias a nuestra capacidad de
sufrimiento, hemos podido soportar. Espectáculos que jamás se hubieran podido dar
en Francia, Italia o Rusia, donde el número de traidores por kilómetro cuadrado
es irrelevante. No es que tengamos traidores en casa, es que los tenemos en
cantidades industriales.
Nuestra capacidad de asombro está
bajo mínimos, y sin embargo, el espectáculo que vemos en esas tertulias donde
al patriotismo le llaman patrioterismo, nos ha hecho vomitar. Los partidos
políticos nacionalistas y separatistas apoyan las tesis inglesas, y un
auténtico miserable apellidado Mas, pretende celebrar con los llanitos el 300
aniversario de la ocupación inglesa. Este individuo ignora que los primeros
traicionados cuando se arrió la bandera del pretendiente austriaco para izar la
británica, fueron los catalanes.
Varios periódicos de difusión
Nacional como EL PAIS o EL PERIODICO, ayudados por PUBLICO, la tribuna del
retorcido Enrique Sopena, son como piedras en el difícil camino de un ministro
de Exteriores, personaje con reaños como no los habíamos visto desde la
desaparición de Castiella. Y como la formación de la opinión que ejerce tal
prensa es más que notable, resulta estremecedor leer, por ejemplo, los
comentarios del Foro sobre Gibraltar en PUBLICO. Pese a que nuestra imaginación
es desbordante, jamás hubiéramos pensado que se podría llegar al nivel de
vileza de ese Foro. Pero no olvidemos a aquellos políticos, entre los que están
también los del PP de la zona, que tienen negocios en Gibraltar y hasta
relación directa con empresas que están allí para defraudar a Hacienda.
¿Pero qué diablos le pasa a
España? ¿Es que ya ha desaparecido sin combate? ¿Por qué somos líderes
mundiales en falta de patriotismo y en número de traidores? ¿Qué o quiénes nos
han llevado a esta situación? Las crisis puede irse paliando y quizá con el
tiempo se supere ¿pero cuándo y cómo se va a solucionar en España esta crisis
de valores? ¿Cuándo estos elementos miserables, al servicio de Dios sabe qué o
quiénes, van a dejar de ser los creadores de la opinión pública?
Y ahora una última pregunta ¿Por
qué ha de ser la Guardia Civil la que asuma el artículo 8º-1º de la
Constitución? (*) ¿Cuándo el Ejército va a cumplir con su obligación y dejará
de ocultarse tras los pantalones caídos de un ministro que, como aquel Serra
II, es testaferro de las fábricas de armamento norteamericanas? El Ejército no
puede intervenir de forma contundente contra el terrorismo de ETA; no puede ni
siquiera recordar que están ahí para mantener la unidad de España; y tampoco puede actuar para
defender nuestra integridad territorial ¿Es que sólo sirve para morir por
cuenta de otros en Afganistán? (**)
"von Thies"
http://www.elimplacable.es/
"von Thies"
(*) Las Fuerzas Armadas
constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire,
tienen como misión garantizar la soberanía y la independencia de España,
defender su integridad territorial y el orden constitucional.
