LA CODORNIZ
revista más audaz,
para el lector más inteligente.
CONSEJOS A UN NIETO IMBECIL
Querido nieto: Acaba de decirme tu padre lo que hiciste el domingo: darle a un pobre los cinco duros que tu mamá, a costa de algún fuerte sacrificio, pone a disposición tuya cada día festivo para que quedes bien a las reuniones sociales en las que concurres. ¡Imbécil entre los imbéciles! ¿Te parece bonito lo que hiciste?
La caridad es algo muy distinto
a lo que tu pareces creer, pequeño mentecato. Debemos socorrer a los pobres,
sí, porque para eso están, pero no debemos corromperlos con unas dádivas escandalosas.
Al pobre hay que darle una peseta (antes eran diez céntimos, pero hay que tener
en cuenta que la vida ha subido), y eso, solo en las épocas propicias, como por
ejemplo son las de los fríos y, preferentemente, la de Navidad. Darle a un
pobre una peseta de cara al verano ya es estúpido, pues el verano es una
estación en la que el pobre puede vivir perfectamente con cualquier cosa que se
encuentre en la basura y con el sol que la naturaleza le regala generosamente. Dársela
en Navidad es distinto, pues aparte que hace frío y puede perecer helado -lo
que nunca nos perdonaríamos las personas caritativas-, también él tiene derecho
a celebrar tan hermosa fiesta con turrones y otras chucherías.
Y tú le has dado a un pobre cinco duros en pleno mes de junio. ¿No te da vergüenza ser tan redomadamente botarate? ¿Qué quieres, idiota? ¿Qué el pobre viva en la abundancia y se de a la molicie, trastornando así el orden social? O, ¿acaso pretendes que con ese pequeño capital comience a especular y a hacer negocios?
AZCONA
PAPA


