Alfonso Ussía.- La Razón
11feb16
Intentarán
politizar a las Fuerzas Armadas, promocionando a quienes infravaloren el honor
del uniforme en beneficio de los intereses personales.
Asesores
venezolanos y cubanos podrían llegar a España para pudrir las esencias de
nuestros ejércitos.
Comparten
la misma ilusión Sánchez e Iglesias.
Humillar a los militares, a los miembros de la Institución que más pruebas de
lealtad, respeto y disciplina han aportado en los últimos años. Las Fuerzas Armadas ocupan un lugar de
privilegio en la admiración de la ciudadanía. Servicio y no enriquecimiento;
abnegación y jamás indolencia; entrega de la vida en defensa de España y el
orden constitucional.
Sánchez ha prometido la titularidad del Ministerio de Defensa a una comandante retirada que previamente
colaboró con Podemos y que pretende
sustituir la jerarquía del honor, el valor y el servicio, implantando un
sistema asambleario. Una comandante que se marchó del Ejército de Tierra mandará sobre los Generales y los Almirantes,
asesorada por su íntima amiga y antimilitarista obsesiva Irene Lozano, la tránsfuga aferrada a los placeres del poder.
Iglesias tiene ya asignado el Ministerio
de Defensa a su General, el compañero Julio,
que fue el JEMAD durante el periodo
zapateril. Curioso regate del destino. La Comandante Cantera colaboró con Podemos y terminó en el PSOE.
El General compañero Julio, se
ofreció al PSOE y hoy es la gran
esperanza militar de Podemos. Un
militar político, de escasa milicia y mucho despacho, nada apreciado por sus
ambiciones políticas por sus compañeros de armas. Se dice que alcanzó las tres
y cuatro estrellas del Generalato con menos horas de vuelo que un teniente
recién salido de la Academia de San
Javier.
Una
y otro, infectarán los ascensos e interpretarán a su capricho méritos y
trayectorias. Una y otro aceptarán una reducción drástica del presupuesto para
la defensa nacional.
Una
y otro promoverán la mediocridad y castigarán la brillantez y la justicia
jerárquica. Una y otro representarán a dos dirigentes políticos que ya han
hecho pública su animadversión hacia las Fuerzas
Armadas y los militares. Una y otro considerarán apropiado y conveniente
desalojar de los territorios separatistas a las pocas unidades que aún
mantienen en lo alto del mástil la Bandera. Una Bandera que el dirigente de Podemos e impulsor del General compañero Julio, aborrece según propio reconocimiento. Una y otro intentarán
politizar a las Fuerzas Armadas,
promocionando a quienes infravaloren el honor del uniforme en beneficio de los
intereses personales, resumen de la metástasis militar por excelencia.
Pero
hay algo, un detalle, una información que me han hecho llegar unos amigos que
me ha preocupado seriamente. Los asesores. Los asesores venezolanos y cubanos
que podrían llegar a España para
pudrir las esencias de nuestros Ejércitos.
No son unos torpes ni unos alucinados este grupo de amigos venezolanos. Son
catedráticos, médicos, empresarios y curiosamente, un militar que cumplió a las
órdenes de Chávez y ha sido
perseguido por Maduro. Me asegura
que ya están elegidos los asesores venezolanos que ocuparán los más altos
despachos del Ministerio de Defensa y
de las Jefaturas del Estado Mayor del
Ejército de Tierra, de la Armada y del Ejército del Aire. Asesores no
contratados para asesorar, sino para mandar sobre los militares españoles. Es
decir, la más rotunda y provocadora humillación a nuestros soldados.
Podemos exige Defensa e
Interior. Que se prepare para similar humillación la Guardia Civil.
La
sonrisa amable y forzada del dirigente
estalinista se convertirá en una mueca de asco cuando Pedro Sánchez le conceda el poder sobre nuestras Fuerzas Armadas, la Guardia Civil y la Policía Nacional. No se trata de alarmismo. Se
trata de encajar las piezas de pasadas palabras –in vídeo véritas–, para
completar el puzle de la anti-España.
Francisco Javier de la Uz Jiménez

