Mi nombre es Carlos Sidrach de
Cardona Díaz y, como muchos ya sabéis, vivo en Las Palmas de Gran
Canaria. Digo esto para identificarme y no esconderme de lo que
escribo a continuación; algo, en cambio, de lo que muchos se esconden o no
quieren que se recuerde porque, simplemente, “suena feo”.
Cuando yo era muy pequeño —juro que lo
recuerdo perfectamente—, mi padre trabajaba como médico en un hospital
perteneciente a lo que se denominaba entonces Instituto Nacional de
Previsión (INP), y ya en aquella época la sanidad existía con carácter
“universal y gratuito”.
Mi
padre también era entonces director y médico del hospital de ENSIDESA
(Empresa Nacional Siderúrgica SA), una empresa perteneciente al Instituto
Nacional de Industria que daba de comer a 25.000 familias en empleos
directos y a unas 100.000 más en indirectos.
Como empleados de ENSIDESA, recuerdo
que teníamos, al igual que el último de sus trabajadores, derecho a una
vivienda construida por la propia empresa y que se iba pagando mes a mes de
la nómina. Por Navidad, todos los hijos de los trabajadores disfrutábamos
de regalos de Reyes. Se disponía también de un economato con productos a
precios asequibles; de una escuela de aprendices, donde los hijos de
los empleados aprendían un oficio sin pagar ni tan siquiera los cuadernos,
y se colocaban después en las propias empresas del INI; disfrutábamos de
residencias para vacaciones de verano, y existía una universidad laboral,
inaugurada por Griñón, donde muchos hijos de mineros se hicieron peritos de
Minas sin pagar un solo duro, y eso que estaban internos. Asimismo, muchos
hijos de obreros pudieron estudiar en Madrid alojados en el Colegio Mayor
del INI, al que nosotros llamábamos “El Negro” por el color de sus paredes,
y que estaba situado situado frente al “César Carlos”, del S.E.U., en la
calle de Ramón Menéndez Pidal.
Todos estos beneficios sociales y
muchas cosas más los he vivido yo. No me lo han contado, y lo recuerdo con
extraordinaria nitidez a pesar del paso del tiempo. ¿
Dónde coño estaban entonces CC OO,
UGT, USO, CSIF, CNT y toda esa panda de aprovechados que viven de las
millonarias subvenciones, en lugar de las cuotas de sus afiliados?
¿Consiguieron ellos estas cosas? ¡Claro que no! Y no lo hicieron porque,
desgraciadamente, debido a la férrea dictadura que nos atenazaba, algunos
de ellos estaban en la cárcel. Y digo “desgraciadamente” por el término
verbal en pasado: “estaban”; porque lo que me gustaría decir es “están”.
A raíz de lo que os comento, he
investigado en los libracos de leyes y esto que sigue es lo que he
encontrado en cuanto a logros sociales.
¿Queréis saber quiénes fueron socialistas y sociales de
verdad?
Pues
estas son las leyes franquistas del Fuero del Trabajo. En plena Guerra
Civil, el 9 de marzo de 1938, Franco dicta la Ley del Fuero del Trabajo, en
beneficio de los trabajadores. En base a esta ley fundamental, se aprueban
las siguientes leyes:
1 de septiembre de
1939. Ley del subsidio familiar.
23 de septiembre de 1939.
Ley del subsidio de vejez.
13 de julio de 1940. Ley
del descanso dominical y días festivos.
25 de noviembre de 1942.
Ley de patrimonios familiares.
14 de diciembre de 1942.
Ley del seguro obligatorio de enfermedad.
Para dar
cobertura a esta ley, se construyó toda una red hospitalaria dependiente de
la Seguridad Social:
—
Residencias hospitalarias, 292.
— Ambulatorios, 500.
— Consultorios, 425.
— Residencias concertadas, 96.
26 de enero de 1944. Contrato de trabajo, vacaciones
retribuidas, disfrute de la maternidad para las mujeres trabajadoras y
garantías sindicales.
19 de noviembre de 1944.
Paga extraordinaria de Navidad (persiste, pero se silencia quien la creó).
18 de julio de 1947. Paga
extraordinaria del 18 de julio. También persiste en la actualidad, aunque
se ha trasladado de fecha haciéndola coincidir en junio con la onomástica
del Rey, para no recordar a su creador ni herir susceptibilidades.
14 de junio de 1950. Reforma del I. N. P., para
garantizar una mejor cobertura en la acción protectora.
22 de junio de 1956. Legislación de accidentes de
trabajo.
24 de abril de 1958. Legislación de convenios
colectivos.
23 de abril de 1959. Legislación de mutualidades
agrarias. En estas leyes se encuadraron más de dos millones de trabajadores
del campo, tanto por cuenta ajena como propia.
2 de abril de 1961. Ley del seguro de desempleo.
14 de junio de 1962. Legislación de ayudas a la
ancianidad.
28 de diciembre de 1963. Ley de bases de la Seguridad
Social.
31 de mayo de 1966. Ley de Régimen Especial Agrario.
2 de octubre de 1969. Ordenanza General del Campo,
donde se establece la jornada laboral de 8 horas.
20 de agosto de 1970. Mutualidad de Autónomos
Agrícolas.
23 de diciembre de 1970. Ley de Empleo Comunitario.
Por tanto, ya desde el 20
de noviembre de 1975, fecha en que murió Franco, todos los trabajadores
españoles tenían absolutamente cubiertas por el Estado nacido del 18 de
julio de 1936 todas las contingencias siguientes:
Seguro de Desempleo.
Subsidio de Vejez.
Invalidez permanente total.
Invalidez absoluta.
Gran invalidez.
Discapacitados y
disminuidos.
Subsidio de ancianidad.
Enfermedad común no
laboral.
Accidente común no laboral.
Subsidio familiar.
Protección a las familias
numerosas.
Asistencia farmacéutica.
Asistencia médica.
Asistencia hospitalaria.
Vacaciones retribuidas.
Descanso Dominical y en
días festivos.
Paga extraordinaria de
Navidad.
Paga extraordinaria del 18
de julio.
Pagas sobre beneficios.
Convenios laborales.
Representación sindical.
Jurados de empresa.
Representación en los
consejos de administración de las empresas.
¿Defienden, pues, los
actuales sindicatos de clase los intereses de los trabajadores? ¿Han hecho
algo importante en estos treinta largos años, aparte de parasitar y
fagocitar al Estado?
¡Por Dios, no me toquéis los cojones! ¡Y menos, con nuestro dinero!
Un abrazo.
Santi.
Una vez visto lo que antecede, me
planteo una pregunta, a la que encuentro enseguida la respuesta.
Si se pudieron hacer tantas mejoras
SOCIALES, con muchísima menos riqueza, ¿cómo es que ahora,
para poder subsistir sin que nos
intervengan (que al final lo harán, pero esa es otra cuestión), se han
de recortar mejoras sociales
conquistadas hace muchos años, antes de la democracia?.
La respuesta es bien sencilla: No
había políticos ni partidos ni sindicatos tragones, ni comunidades
autónomas nacionalistas plagadas de
CHUPONES.. Por lo que no había FRAUDE FISCAL ni CORRUPCIÓN,
o al menos, no tanta como ahora.
Cada día que pasa tengo más claro qué
es lo que sobra en España... es la putrefacta CASTA POLÍTICA... capaces de
arruinar el país y todas nuestras familias con tal de salvarse ellos y sus
escandalosos sueldos y " extras ".
Fermín.
Chevi Sr.
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