Barcelona 16 de Octubre de 2013
Excmo. Sr. Obispo de Tarragona
Monseñor:
He presenciado por
televisión la extraordinaria ceremonia de la beatificación de mártires
españoles, a los que denominan “del siglo XX”. El siglo XX, al igual que los
siglos precedentes y los que vengan, tiene 100 años, y los 522 mártires lo
fueron sólo entre los años 1931 y 1939, sólo 8 años de este siglo. De haber
sido 522 mártires alemanes beatificados, por ejemplo, en Múnich, el gran panel habría puesto, por supuesto que en
alemán: “Mártires víctimas de la persecución nazi. 1939-1945”. Pero España y su
Conferencia Episcopal son diferentes.
También ha habido
un poco inteligente implacable servicio de seguridad que por orden del Señor
Obispo no permitía ninguna bandera, no ya de Falange o con el águila de San
Juan, es que ni siquiera un paraguas (sombrilla) con la bandera de España,
paraguas y banderas que habrían inundado la Plaza de San Pedro en Roma de
haberse celebrado allí la Beatificación. Es de agradecer que el Legado del Papa
leyera un discurso donde al menos se daban datos sobre las causas del martirio,
aunque sin citar por su nombre a los culpables, a los que cristianamente hay
que perdonar, pero ese perdón no alcanza a las organizaciones criminales a las
que pertenecían los asesinos (PCE, ER, PSOE, UGT…). A Satán no se le perdona.
También se ha echado de menos a los
innumerables mártires anónimos (aunque tenían nombre) que fueron asesinados por
los de esas siglas por llevar una cadena con una medalla o un crucifijo, por
encontrarles unas estampas religiosas, un Sagrado Corazón en sus casas o por
haber pertenecido a la Adoración Nocturna. Estos mártires anónimos deberían
haber sido recordados ¿Por qué no se hizo? ¿Por miedo? Se sabe que el santo P.
Kolpe, polaco, fue asesinado por los nazis en un campo de concentración nazi
¿dónde y por quién fue asesinado, por ejemplo, el P. Poveda? ¿Por qué ese
empeño en ocultarlo? Triste cobardía, señor obispo.
Pero es que también
hubo mártires combatientes, que al caer prisioneros fueron asesinados, algunos
torturados previamente, para que renunciaran a su fe. Para estos ni una
oración. Nada….
No podemos olvidar
a aquellos españoles, muchos de ellos jóvenes falangistas, que durante la
guerra por medio del “Socorro Azul”, conseguían introducir en las cárceles de
los ya casi mártires, las Sagradas Formas para las misas clandestinas. Una
joven falangista de esta organización fue fusilada en Barcelona por los hoy
silenciados asesinos. Siempre mujer les dijo: “por favor, no me disparéis a la
cara”.
La cobardía de la
Conferencia Episcopal quiere mostrar al mundo que esos mártires “del siglo XX”
estaban en medio de una guerra entre
azules y rojos y que ellos, sin tener nada que ver con unos y otros,
se llevaron la peor parte.
Quizá le parezca
una falta de respeto esa viñeta. Posiblemente, de haber dejado al Frente
Popular que hiciera lo que quisiera sin alzamientos que le impidieran conseguir
sus objetivos, después de unos largos años de dominio marxista en España, al
caer el muro y recuperar parte de Europa su dignidad, habría vuelto lo
religioso a la sociedad española. Pero quizá con otros 1.500 mártires más que
la victoria del 1 de abril de 1939 pudo evitar.
Y antes de terminar
quiero contarle algo personal. Mi padre, que cayó por Dios y por España (no lo
dude, por Dios y por España) al mando de una compañía de una Bandera del
Tercio, el 20 de mayo de 1937, escribía en una agenda unos meses antes,
exactamente en la noche del 31 de diciembre de 1936, desde el sótano del
Hospital Clínico, donde le habían llevado sus legionarios con una fiebre de 39
grados: “La tristeza y soledad de esta Noche Vieja se compensa con la idea de
que nuestro sacrificio servirá para que nuestros hijos puedan rezar en toda
España en voz alta”. ¿Qué le parece? ¿Eran los dos bandos iguales?
Que Dios les
perdone su tibieza, su ingratitud y su cobardía.
Le saluda
respetuosamente.
Jesús Flores Thies
Coronel de Artillería-retirado

2 comentarios:
En la beatificación, y parece ser que por sugerencia de SS el Papa Francisco, la Conferencia Episcopal prohibió la entrada de Banderas. Se supone porque éstas serían españolas, como los mártires.
El Papa ya ha dicho que nunca fue de derechas. Y la Conferencia lo hace suyo, entiendo. Lo que hay que ver, aunque seguro que no tendrían ninguna filiación política, si los beatificados mártires lo eran. Sus ideales, apostolado, trayectoria en vida y ejemplo, así parecen indicarlo.
La vida está muy bien hecha. Ya que la vida la ha hecho Dios. Dios crea el alma de sus criaturas, y dota por igual cada una de todas las almas –ya que Dios es perfecto y sus designios son universales, Él quiere a todas sus almas por igual, Él no hace unas almas mejores ni peores que otras almas–. En cada una de las almas creadas, Dios Padre imprime (inspira) Sus Sentimientos motores existenciales –Amor, Vida y Acción– y Sus designios a conseguir; y además a cada alma la dota con un elemento protector y guía: La conciencia del Bien y del Mal. Y como Dios es perfecto y pretende conseguir almas que puedan alcanzar (con propio mérito) a ser imagen y semejanza de Sí Mismo, pues las hace libres, capaces de decidir en función de su propia voluntad, aunque siempre en función de las circunstancias modificativas concurrentes en cada momento. Luego, cada una de las almas va imprimiendo todos los sentimientos e ideas e intereses y acciones y omisiones de cada momento de su vida y que constituyen su currículum vitae, y así (de manera imborrable o inmodificable) será vista ella por toda la eternidad venidera y en la universal convivencia de todas las almas habidas, con Él.
Eso que queda dicho, forma parte de la Auténtica Teología. Y desde antiguo, mentes bien capacitadas vienen alertando de que “lo único que podrá salvar la Humanidad de la catástrofe aniquiladora que se ve venir, es una auténtica filosofía de vida, una auténtica ideología, fundamentada en la Auténtica Teología”.
Yo, en mi indisimulable humildad, soy un simple repetidor de esa alerta. Pero como veía que no había otros que lo hicieran, he pretendido llegar con ella –con los principios universales de inspiración divina que conforman la Auténtica Teología– a los titulares de las más altas y diversas instancias responsables de la conducción del pueblo de Dios. Del resultado de mis esfuerzos, tendremos conocimiento Allí Arriba.
José Antonio Chamorro Manzano
XVI Promoción AGM
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