ESE EJÉRCITO QUE VES.
Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás,
tratando de ser lo más,
y de parecer lo menos.
Poetas Muertos
INICIO

30/9/16

QUERIDO JAIME












Hermanos Rodríguez-Colubi

Han pasado muchos días desde que te fuiste al Cielo, Jaime. Y te echamos de menos. La vida te golpeó como a pocos, y desde joven. Y sin embargo, tu enorme gallardía,  tu extraordinaria nobleza, tu hombría emergieron siempre por encima de toda adversidad. Y en los albores de tu vida aquí, demostraste una dignidad de gigante. No hay un solo día que no pensemos en ti. Y, fíjate, hasta tenemos  el tic informático de mandarte algo sobre nuestra querida Patria, sobre nuestro adorado Ejército. Es igual, no hace falta. Seguro que te enteras de todo desde tu privilegiado sitio, allá junto a los luceros.

Antes de dejarnos, nos prometiste hacer una visita a Melilla. Ciudad que te sorprendió, en tu primera visita hace muchos años, por su espíritu castrense y por su españolidad.  Como disfrutar de las  comidas paracas y de la División Azul. No ha podido ser, Dios te ha reclamado junto a él.

Queremos decirte que seguimos teniéndote de referencia. Fuiste  nuestro consejero,  confesor, cómplice,  hermano mayor, amigo del alma. Quien te ayuda cuando más hace falta, quien te da calor y cariño, quien nunca te deja sólo.

También queremos que sepas que tus adorables hijos te añoran. Cómo no.  Especialmente Pepe del que fuiste manos y pies desde antes de que callera en una silla. Pero no te pongas triste, Jaimón. Hemos de decirte que, cuando tiene alguna debilidad, se levanta en seguida. Siempre hay quien le recuerde que su padre está ahí viéndole, desde el Cielo. Es su mejor medicina.  


Jóse, Jaime y Gonzalo Rodríguez-Colubi

Puente de Santiago. Melilla La Vieja 2012

Un beso, nos veremos.


Hermanos Rodríguez-Colubi Balmaseda

29/9/16

LA FALSIFICACIÓN DE LA HISTORIA












El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha reivindicado ayer en el Parlamento catalán su propuesta de celebrar un referéndum de independencia en otoño de 2017 si antes el Gobierno central no se aviene a negociar uno pactado, oferta en la que continuará insistiendo. Y ha asegurado que existe “una opción real” de acordar esa consulta con un futuro y nuevo Gobierno de España.

Desafió una vez más al Estado e incluso le dio un ultimátum: o España llega a un acuerdo con Cataluña en ese sentido en julio de 2017 o convocará la consulta de forma unilateral en la segunda quincena de septiembre de 2017.

A propósito de la propuesta de este político “reivindicalista” hay que dejar claro a los secesionistas catalanes cuál es la verdadera historia:  

El escritor Jesús Laínz desenmaraña en su último libro «España contra Cataluña» (Encuentro Editorial) las mentiras históricas sobre las que se asienta el nacionalismo catalán desde hace un siglo. Los documentos escritos nos revelan que el secesionismo catalán nunca tuvo razón de ser en la Historia compartida entre Cataluña y el resto de territorios españoles. La Cataluña medieval y la Corona de Aragón, la Conquista de América, la lengua catalana, el 1714, la Guerra Civil... son algunos de los episodios que, tergiversados, se ponen al servicio del imaginario independentista. 



Las diez mentiras del separatismo al servicio de la secesión

    1.    Cataluña fue un Estado en el pasado, luego tiene el derecho a serlo en el futuro

En primer lugar, no es cierto que haber sido un Estado en el pasado legitime secesiones futuras. Todos los países de Europa, sin excepción, son el agregado de múltiples territorios que fueron Reinos, Principados, Repúblicas, Ducados, Cantones, Condados y Señoríos. Y algunos de ellos hasta tiempos tan recientes como el siglo XIX: por ejemplo, Alemania e Italia. Y, en segundo, los Condados catalanes nunca conformaron un Reino independiente, sino que pasaron en el siglo XIII de la soberanía de los Reyes francos a la de la Corona de Aragón. Por el contrario, otras regiones españolas actuales (Asturias, León, Castilla) sí fueron Reinos y, sin embargo, no se deduce de ello derecho alguno a la secesión.

2.    Cataluña no participó de la historia de España

La primera capital de la Hispania romana fue Tarragona. Y la primera de la Hispania visigoda, Barcelona. Durante la Edad Media, los catalanes participaron, al igual que los demás españoles, en la Reconquista. Jaime I de Aragón, por ejemplo, conquistó el Reino de Murcia en nombre y por cuenta de su yerno Alfonso X de Castilla. Participaron en el proceso repoblador, pero no solo de Valencia y Baleares, sino también de territorios castellanos como Valladolid o Sevilla. La sevillana Coria del Río, por ejemplo, fue otorgada por Alfonso X a «150 ornes de Catalunna». Y los catalanes participaron durante siglos en todos los hechos de armas de la historia de España: conquista de Granada, Navarra, Nápoles, América, Tercios de Flandes, Lepanto, etc.

3.    Los catalanes medievales no se consideraban españoles

Todos los testimonios de aquella época demuestran lo contrario. En su «Llibre dels feits», escrito por Jaime I, él mismo explicó sobre la colaboración de los soldados catalanoaragoneses en beneficio del Reino de Castilla «Porque lo hemos hecho en primer lugar por Dios, en segundo por salvar a España, y en tercero para que tengamos el gran honor de que gracias a nosotros se haya salvado España». Y al salir en Lyon del Concilio en el que se había ofrecido para ir en Cruzada a Oriente, declaró: «Barones, ya podemos irnos, que hoy ha sido honrada toda España». Y de Ramón Muntaner nos ha llegado la mejor explicación de la solidaridad política que, por encima de ambiciones y enfrentamientos, informó a todos los Monarcas medievales españoles, cuando reclamó una política conjunta de todos los Reyes «de España, que son una carne y una sangre».

4.    Los catalanes fueron excluidos de América

En primer lugar, todo el victimismo queda anulado de raíz pues, aun en el caso de que hubiese sido cierta la exclusión, sus destinatarios no habrían sido los catalanes, sino los súbditos de los territorios de la Corona de Aragón. La confusión inicial nació de que los derechos sobre las tierras recién descubiertas derivaban del Tratado de Alcaçovas que puso fin a la guerra lusocastellana por el trono de Enrique IV y que otorgaba a Castilla las tierras que se descubrieran hacia el oeste. Aragón no era parte en este acuerdo, tanto por no participar en la pugna por el trono como por no tener litoral atlántico. A pesar de alguna confusión jurídica inicial y de muy corta duración, la orden dada por Isabel y Fernando en 1501 a Ovando sobre que «no haya extranjeros de nuestros reinos y señoríos» se refería a los flamencos de la corte de Felipe el Hermoso y estaba destinada a prohibir el comercio de las Indias con y desde puertos de Flandes. La realidad fue, además, que los aragoneses y los catalanes participaron desde el principio en la empresa americana, monopolizada, eso sí, desde los puertos castellanos hasta su liberalización por Carlos III. Por ejemplo, el Jefe militar del segundo viaje de Colón fue el ampurdanés Pedro de Margarit al frente de doscientos soldados catalanes. El primer Vicario apostólico en las nuevas tierras fue Bernardo Boil, benedictino de Montserrat. Jaime Rasqui fue uno de los conquistadores del Río de la Plata. Juan Orpí fundó Nueva Barcelona en Venezuela Juan de Grau y Ribó, compañero de Hernán Cortés, se esposó con Xipaguazin, hija de Moctezuma. Y el leridano Gaspar de Portolá conquistó California.

5.  En 1714 Cataluña perdió su independencia al ser conquistada por España 

No es cierto que Cataluña fuese un estado soberano en 1714, sino un territorio con algunas instituciones propias, como en cualquier otro lugar de la Europa del Antiguo Régimen, y parte constituyente de la Corona de Aragón, es decir, de España. No es cierto que se tratase de una guerra entre castellanos y catalanes, sino entre partidarios de dos candidatos al trono de España. No es cierto que lo que moviese a los catalanes fuera la castellanofobia, sino la francofobia. No es cierto que Felipe V suprimiera la soberanía nacional representada en las Cortes catalanas, pues eran estamentales y no representaban a soberanía nacional alguna. No es cierto que Felipe V incorporara Cataluña a Castilla, sino que uniformizó legislaciones y centralizó el Gobierno, fenómeno general en toda la Europa de aquel tiempo, lo que también conllevó grandes cambios en la vieja planta castellana, detalle que no suele recordarse. No es cierto que los catalanes fuesen austracistas y los castellanos, borbónicos: muchos de los más importantes gobernantes castellanos fueron austracistas y en Cataluña hubo comarcas enteras que se destacaron por su borbonismo. No es cierto que Cataluña fuese austracista desde el primer momento, pues las Cortes catalanas juraron por Rey a Felipe V en 1702, tres años antes de hacer lo propio con el Archiduque Carlos tras el desembarco angloholandés en Barcelona. No es cierto que en el famoso 11 de septiembre combatieran catalanes contra castellanos, pues hubo castellanos defendiendo Barcelona del mismo modo que el Ejército de Felipe V contó con miles de voluntarios catalanes. Y no es cierto que los catalanes austracistas fueran separatistas, sino que presumieron de ser los más españoles de todos.



        6.    Cataluña es otra nación por tener otra lengua

Una lengua no equivale a una Nación. Si en la ONU hay 193 Naciones y en el mundo varios miles de lenguas, ¿faltan miles de naciones en la ONU o sobran miles de lenguas en el mundo? Todos los países europeos son multilingües, con la única excepción de Islandia. Y España no es precisamente el más multilingüe de todos: más variedad de lenguas hay en Francia o en Italia.

7.  La castellana es una lengua impuesta a los catalanes por la fuerza

La extensión del castellano sobre tierras catalanas comenzó en la Edad Media, cuando fue consolidándose como la lengua franca, la lengua en la que era más fácil entenderse dada su mayor extensión territorial, su mayor número de hablantes y su posición geográfica central. Los lingüistas lo han explicado mil veces. Un solo ejemplo: Jaime II de Aragón, siglo XIII, escribía sus cartas a los reyes musulmanes de Granada en castellano, sin que el Rey de Castilla tuviese participación, influencia, autoridad ni culpa alguna en ello. El cultivo literario de la lengua castellana, que no alcanzó ninguna otra lengua española, su prestigio y su peso económico provocaron el abandono paulatino de las lenguas de alcance regional, como ha sucedido siempre en todo el mundo. Fueron los propios catalanohablantes, empezando por las élites sociales e intelectuales, los que fueron pasándose a la lengua castellana y abandonando la lengua catalana. Así lo hicieron Despuig, Martí de Viciana, Viñoles, Boscán y Timoneda en los siglos XV y XVI. Muchos catalanes incluso recomendaron el abandono de la lengua catalana, como Antonio Capmany, que la consideró «un idioma antiguo y provincial, muerto hoy para la república de las letras»; o nada menos que Aribau, que animó al Gobierno español a que «generalizase en todos sus dominios una misma lengua». Las medidas de extensión de la lengua común de la Monarquía (que no es lo mismo que la extirpación de las regionales, lo que sí se hizo, por ejemplo, en la Francia republicana), tomadas desde el comienzo del siglo XVIII, palidecen en comparación con el abandono por parte de los hablantes. Así lo reconocieron todos los ideólogos nacionalistas. Cambó, por ejemplo, declaró en 1916 que «quienes más han trabajado para la destrucción de la personalidad catalana han sido los propios catalanes».

8.    España es reaccionaria, a diferencia de Cataluña

Olvidando el hecho de que las primeras Cortes europeas fueron las leonesas, y viniendo a tiempos más cercanos, la Cataluña del siglo XIX se caracterizó por ser una abundante fuente de pensamiento conservador y el principal reducto, junto a las provincias vasconavarras, del absolutismo y el carlismo. Cataluña fue la única región española que se alzó en armas cinco veces en defensa de los sagrados derechos del trono y el altar, además del especial entusiasmo con el que los catalanes lucharon contra la Francia revolucionaria en 1793 y la napoleónica en 1808: durante el trienio liberal (1820-23), en defensa de la Regencia de Urgell contra la Constitución de Cádiz; en 1827, la Guerra dels Agraviats o dels Malcontents, que reivindicaron el apartamiento de los ministros liberales y el restablecimiento de la Inquisición; y en 1833-40, 1846-49 y1872-76, las tres guerras carlistas. Mientras tanto, gran parte de la España castellana se distinguía por su apoyo al liberalismo. Por otro lado, Cataluña fue la fortaleza del proteccionismo frente al librecambismo, Prat de la Riba y otros liguistas fueron partidarios del sufragio censitario, y Cambó y la Lliga apoyaron a Primo de Rivera y a Franco. 

 9.    España ha sido belicista, a diferencia de Cataluña

¿Habrá que olvidarse, pues, de los almogávares, que dejaron imborrable recuerdo en el Mediterráneo a golpe de espada? ¿Y de los reyes catalanoaragoneses que expulsaron a los moros de España y a continuación se dedicaron a conquistar Cerdeña, Sicilia e Italia? En tiempos más cercanos, Cataluña fue la región española que más encarnizadamente se alzó contra la invasión napoleónica, según palabras del Mariscal Berthier. Los gerundenses prefirieron morir antes que entregarse. Y la primera batalla ganada a los franceses fue la del Bruch. La prensa catalana, de todas las tendencias, incluida la de la extrema izquierda republicana y anticlerical, fue extraordinariamente agresiva y patriotera tanto contra los alemanes en la crisis de las Carolinas en 1885, como contra los marroquíes en la de Melilla de 1893, como contra mabises (guerrilleros independentistas cubanos y filipinos) y yanquis en las guerras de Cuba y Filipinas. Cataluña fue la primera región en levantar tercios de voluntarios para todas esas guerras, como ha quedado inmortalizado en incontables versos, cuadros y periódicos de la época.

  10.     La de 1936 fue una guerra entre España y Cataluña

Habrá que olvidarse, por lo tanto, de los dos principales apoyos eclesiásticos de Franco, los cardenales Gomá y Pla. Y de un Cambó que, tras medio siglo de liderazgo catalanista, puso su fortuna a disposición de Franco y organizó en París, junto con Llonc, Ventosa, Estelrich y otros huidos de la Cataluña republicana, la Oficina de Propaganda y Prensa para defender el bando franquista ante la opinión pública europea y organizar su servicio de espionaje. Cambó también fue el responsable del manifiesto que secundaron cientos de personalidades catalanas de la política, la empresa y la cultura en el que proclamaron que «como catalanes, afirmamos que nuestra tierra quiere seguir unida a los otros pueblos de España por el amor fraternal y por el sentimiento de la comunidad de destino, que nos obliga a todos a contribuir con el máximo sacrificio a la obra común de liberación de la tiranía roja y de reparación de la grandeza futura de España». Otros catalanes que se distinguieron por su apoyo a Franco fueron, entre otros muchos, Josep Pla, Eugenio d'Ors, Agustí Calvet, Federico Mompou y Salvador Dalí. Por no hablar de los miles de Alcaldes, Gobernadores, Procuradores, Diplomáticos y Ministros catalanes del Régimen franquista.


ABC abc.es/españa



 Francisco Javier de la Uz Jiménez

22/9/16

LA TRAGEDIA DEL CAÑONERO “GENERAL CONCHA”













La pérdida del Cañonero General Concha el 11 de junio de 1913, hace 103 años, es una de las muchas tragedias sufridas por la Armada a través de los tiempos, y una de las más desconocidas. Ocurrió al varar en la costa de Marruecos, y mientras se hundía, su Dotación, defendiéndose con gran valor, tuvo que soportar durante muchas horas el ataque de los rifeños.


Cañonero “General Concha”

Construcción

          El General Concha fue construido en Ferrol, donde se puso su quilla el 1 de mayo de 1882. Botado el 28 de noviembre de 1883, se entregó a la Armada en 1885. Fue el primero de una serie de cuatro cañoneros, completada por: General Lezo, Magallanes y Elcano.

Recibió su nombre en honor del Brigadier de la Armada Juan Gutiérrez de La Concha, ex Gobernador e intendente de la provincia de Tucumán, en el Virreinato de Buenos Aires, que se había levantado contra su Junta de Gobierno, y fue fusilado en 1810 con el destituido Virrey Santiago Liniers

Características generales

Era de casco de hierro con espolón a proa. Medía 47,87 m eslora, 7,87 de manga, 3,41 de calado y desplazaba 524 toneladas. Tenía 2 máquinas de doble expansión y 600 CV, 2 calderas, 2 hélices, alcanzaba 11 nudos y su autonomía era de 840 millas. Con capacidad para 68 toneladas de carbón, consumía diariamente 10. También contaba con aparejo de goleta, con una superficie velica de 325 m2. Su Dotación la formaban 95 hombres.

Su armamento original fue de 3 cañones "Hontoria" de 120 mm y 3 ametralladoras "Nordenfelt": 2 de 25 mm y 1 de 11 mm. 

Vida operativa

      Su base era en San Juan de Puerto Rico cuando se produjo la Guerra Hispano-Estadounidense de 1898. Durante la contienda, el 28 de junio salió a la mar con el Crucero Isabel II y el Cañonero Ponce de León, para auxiliar al Vapor Correo Antonio López de la Compañía Transatlántica, que procedente de Cádiz trataba de romper el bloqueo. El Antonio López encalló al ser acosado por el Crucero auxiliar norteamericano Yosemite, pero gracias a la decisiva intervención del Concha y demás barcos, el Vapor pudo desembarcar el material de guerra que transportaba.


Crucero auxiliar norteamericano “Yosemite” en 1898

Finalizada la guerra, el Concha zarpó en septiembre de 1899 con los Cruceros Isabel II, el Destructor Terror, y el Cañonero Ponce de León, y regresó a España. Pasó por obras, en las que en 1904 le fueron sustituidos los cañones "Hontoria" por 4 "Nordenfelt" de 42 mm Y más adelante pasó patrullar por las costas norte de Marruecos, para hacer frente a la piratería y al contrabando de armas para los rifeños.


Crucero Isabel II

















Destructor TERROR.
Del libro Buques de la Armada Española a través de la Fotografía
















Cañonero Ponce de León

Varada 


Durante un período de patrulla al mando del Capitán de Corbeta Emilio Castaño, el 3 de junio de 1913 entró de arribada en Almuñécar por un fuerte levante, tras haber carboneado en Málaga. Zarpó el día 10 rumbo a Alhucemas, y a la llegada a la costa marroquí, sobre las 3 de la mañana del día 11 se encontró cerrado en niebla, que le obligó a reducir velocidad.

Navegando muy despacio y con muy baja visibilidad, a las 8 menos 20 de la mañana chocó con dos grandes rocas en la cala de Busicut, a unos 100 metros de la costa y a unas 5 millas de Alhucemas. Sufrió algunas vías de agua y quedó varando con la proa hacia tierra, en una zona controlada por la cabila hostil de Bocoy.


Capitán de Corbeta Emilio Castaño Hernández, Comandante del General Concha.
 Foto publicada en "Vida Marítima" el 30 de junio de 1913

El Comandante intentó zafarse de las piedras al tiempo que achicaba el agua que le entraba a bordo, pero no tuvo éxito. Ante lo desesperado de la situación y al no contar con estación radio, envió un bote con 9 hombres a Alhucemas al mando del Alférez de Navío Luís F. Lazaga, para pedir ayuda. En cuanto se tuvieron noticias del accidente, varios barcos de Melilla, Cádiz y Gibraltar zarparon hacia la zona.

Los rifeños de Bocoy, auxiliados por los de Beni Urriaguel, se reunieron en las alturas próximas y decidieron tomar el barco para apoderarse de todo lo que llevaba a bordo. Lo atacaron con fuego de fusilería, y sobre las 12 y media lo abordaron con botes dando lugar a un combate cuerpo a cuerpo en la zona de proa. Varios miembros de la Dotación cayeron prisioneros y el Comandante resultó muerto. Pero la determinación del Segundo, Alférez de Navío Rafael Ramos Izquierdo, logró desalojar a los atacantes y tomó el mando del barco.



Sobre las dos y media de la tarde, los atacantes propusieron sin resultado que la Dotación entregara el buque. A las cinco de la tarde aparecieron el Vapor Vicente Sáenz y el Cañonero Lauria. Hubo parlamentos desde botes, y sobre las seis de la tarde se estableció una corta tregua, en la que los rifeños retiraron varios cadáveres, el Concha evacuó heridos, y el combate se reanudó inmediatamente.

Tras nuevas conversaciones entre atacantes y atacados, y cuando el Cañonero comenzaba a hundirse de popa, uno de sus marineros fue a nado hasta el Lauria para informarle que los del Concha iban a abandonar el barco. En la oscuridad de la noche y bajo el fuego enemigo, la Dotación empezó a abandonar el Cañonero con sus botes y los del Lauria, mientras el Concha se hundía hasta quedar sumergido desde la popa a la Cámara de Oficiales.

Tras el largo combate, de los 85 hombres de la Dotación se contabilizaron un total de 44 bajas, con 16 muertos, entre los que se encontraba el Comandante; 11 prisioneros, algunos apresados en el primer asalto y otros que quedaron a bordo por estar heridos, entre ellos el Alférez de Navío Ramos Izquierdo, o por no saber nadar; y 17 heridos que fueron evacuados a Melilla. 


Prisioneros rescatados del “General Concha”. Contramaestres José Bendala Díaz (1) y José Fernández Lucas (2), puestos en libertad últimamente por los moros, rodeados del presidente de la Cruz Roja de Melilla, D. Roberto Cano, del Primero y Segundo Comandantes del Puerto, del Capitán del “Vicente Sanz” y de otras personas.

FOTO LÁZARO






















Desembarco de heridos del General Concha en Melilla.
Foto publicada en "Mundo Gráfico" el 16 de junio de 1913

Hundimiento

 Para evitar que fuera saqueado por los rifeños, el cañonero fue bombardeado el día 12 por el recién llegado Crucero Reina Regente, que no fue capaz de hundirlo. Lo consiguió al día siguiente, 13 de junio, en compañía de los Cañoneros Recalde y Lauria, aunque los rifeños habían tenido tiempo de llevarse un cañón, varios fusiles y otros objetos.


Vista de proa del REINA REGENTE. Se aprecian los cañones Hontoria de 240 mm.
Foto del libro El Crucero REINA REGENTE y su Hundimiento el 9 de Marzo de 1895












Cañonero Recalde















Cañonero Lauria

Pasado el tiempo


El Comandante Militar de Alhucemas comenzó inmediatamente las gestiones para rescatar a los prisioneros, que fueron liberados. Por su comportamiento, el Alférez de Navío Ramos Izquierdo recibió la Laureada de San Fernando en 1914. El accidente y el excelente comportamiento de la Dotación fueron muy comentados en la prensa local y nacional, y aparecieron en libros, cromos, tarjetas postales y fascículos. Tiempo después, los restos del General Concha fueron extraídos por buzos de Melilla, y su bitácora se conserva en el Museo Militar de dicha localidad.

 EPISODIO DEL CONCHA



Bibliografía

 - Aguilera y Elías, Alfredo. Buques de guerra españoles. 1885-1971. San Martín. Madrid, 1919.
- Anca Alamillo, Alejandro; Pazos Pérez, Lino J. Naufragios de la Armada Española y otros sucesos marítimos acaecidos durante el Siglo XX. Real del Catorce. 2006.
- Coello Lillo, Juan Luis; Rodríguez González, Agustín R. Buques de la Armada española a través de la fotografía (1847-1900). Ministerio de Defensa, Instituto de Historia y Cultura naval. Agualarga. 2001.

Tierra Mar y Aire.- 
Capitán de Navío D. Marcelino González Fernández 


Francisco Javier de la Uz Jiménez


13/9/16

SOBRE UN HIPOTÉTICO VEHÍCULO BLINDADO 8X8 PARA EL EJÉRCITO DE TIERRA
















Cosas que decimos hoy


En torno a la posible adquisición de un nuevo vehículo blindado 8x8 para el Ejército de Tierra, ¿o por qué no, un 10x10

El tema de los vehículos de combate todo terreno es un tema muy manido ya. Empezaron siendo 4x4, luego 6x6, y ahora está de moda que sean 8x8. Pero ya no son una novedad. 

Italia fue el primer país que introdujo los vehículos 8x8 ya en los años 1990, junto con los Marines norteamericanos, y el Ejército canadiense con sus LAV,s y Grizzlies

El Ejército de Tierra español viene hablando del 8x8 ya desde el final de los años 1990 y principios de los 2000, y realmente ya tiene un 8x8 con los vehículos de reconocimiento Centauro adquiridos en Italia para las Unidades de Caballería.


VEHÍCULO DE RECONOCIMIENTO DE CABALLERÍA CENTAURO 8x8



La Infantería de Marina española introdujo un vehículo 8x8 ya en 2006-2007, mientras que nada se hizo para el Ejército de Tierra. ¿Por qué? 

Ante la noticia de la posible adquisición, a finales de 2015, de un nuevo vehículo blindado para el Ejército, cabe preguntarse: ¿Por qué entonces? ¿Lo necesita verdaderamente el Ejército

Lo primero es difícil de responder o muy sencillo. El Gobierno de Mariano Rajoy dirá que era entonces cuando había mejorado la situación económica y a eso hay que responder diciendo que es una falacia ya que el presupuesto de Defensa no ha aumentado y por supuesto, no contempla el desembolso de los dos mil millones de euros que requiere el programa. Y además, ahora con el gobierno en funciones, parece que se ha paralizado casi todo, ¿o no? Y llevamos ya 260 días “en funciones” 

¿Entonces? No hay duda de que una vez más el dinero sale de los presupuestos de industria, copiando el modelo que se inició en la época de Felipe González, y que continuaron Aznar, y Zapatero. Nada nuevo, como cabía esperar ya que la inventiva de Rajoy no da para mucho. Además Morenés es ducho en el arte de manejar los fondos de otro ministerio, como ya hizo con el carro Leopard en su época de secretario de estado en el Ministerio de Defensa

Pero, ¿por qué entonces? No hay duda que la decisión revelaba una gran falta de confianza en los resultados de las elecciones. Sacando el programa entonces, se endeudaba al próximo Gobierno en algo no previsto, comprometiendo cualquier posible reforma económica, pero se contentaba a unos cuantos empresarios que esperaban sacar su tajada, a la par que se garantizaba el cobro de alguna jugosa comisión, posiblemente a repartir entre Castellana, Cibeles, Moncloa, y Zarzuela, que para todos hay, y especialmente si se considera que las elecciones estaban perdidas y esta era la última oportunidad de afanar algo. Los resultados de las elecciones, tanto en diciembre como en junio, han complicado mucho el tema. No hay duda. 

También sabe mucho de esto el ex-General José Julio, hoy en Podemos, ya que no en vano fue director de armamento y material del Ministerio de Defensa y debe ya de haber asesorado apropiadamente a Don Pablo Iglesias

Pero, lo importante sin duda no es esto, o sí. ¿Necesita este material el Ejército

Mi opinión, por mucho que pueda molestar a mis compañeros en activo, es que no. Y digo no porque el Ejército probablemente necesitaba este nuevo vehículo hace ya tres lustros. Si desde 2000, y hasta 2016, ha estado sin él, y no ha pasado nada, está claro que no lo necesita. 

El hipotético 8x8 vendría a sustituir a los BMR-600 6x6 que sorprendentemente todavía continúan en servicio en algunas unidades. El BMR fue concebido en los años 1970 y sirvió para dotar a unidades de la entonces llamada Infantería motorizable, pero no era un vehículo de combate. Las desafortunadas experiencias sufridas en los Balcanes, en Afganistán, en Irak y en Líbano han demostrado que no era un vehículo adecuado para ir a la guerra. Pero ahí sigue. 

Por otra parte, desde 2000 hasta nuestros días ha llovido mucho y el Ejército se ha reducido mucho más aún. No soy capaz hoy de figurarme adonde irían a parar los nuevos vehículos 8x8. Prácticamente no hay unidades en donde tenga un lugar en la plantilla. Hoy por hoy el Ejército, además de los carros, utiliza el vehículo blindado Pizarro, de cadenas, y el 8x8 Centauro. Quedan todavía bastantes TOAs M113 y algunos BMR, ya obsoletos, y es para sustituir a estos, que se quiere el nuevo 8x8

Pero para eso no hace falta tanto ruido ni gastar tanto. Ya va siendo hora de que nos demos cuenta de cuáles son nuestras posibilidades y examinar el papel de nuestra tan cacareada industria de defensa. 

Hablemos claro. La industria terrestre de defensa no está capacitada para fabricar al 100 por 100 un moderno vehículo de combate de ruedas 8x8. Todo, absolutamente todo, tiene que ser fabricado bajo licencia y subcontratado. Tanto si lo fabrica Santa Bárbara, hoy filial solo del gigante norteamericano General Dynamics como si lo hace cualquier otro. Lo hemos visto con el vehículo Pizarro, con el carro Leopard y con el vehículo 8x8 Centauro

Fabricar en España solo trae como consecuencia encarecer el producto final, con el único beneficio, quizás, de conservar unos pocos puestos de trabajo. Un hipotético programa para fabricar 200 nuevos vehículos 8x8 empezaría, en el mejor de los casos, hacia 2020, y a la luz de las experiencias habidas, no acabaría hasta 2030 como poco, cuando ya el concepto 8x8 esté incluso anticuado. 

Y todo para qué, ¿después de todo? Para que los vehículos acaben aparcados en los patios de los acuartelamientos sin recursos para su mantenimiento? 

Llegados a este punto, cabe preguntarse, Porqué la Infantería de Marina española ha comprado fuera su vehículo 8x8. ¿Y por qué no lo ha fabricado en España? Alguien me dirá que por razones de economía de escala ya que eran muy pocos vehículos. Pero se puede utilizar el mismo argumento con el Ejército de Tierra, y sobre todo si no se jugase ahora a adivinar cuál es el vehículo adecuado, y se hubiera procedido a adquirir ya hace mucho, el mismo vehículo que la Infantería de Marina, que por cierto no es un vehículo especialmente de uso anfibio ni nada por el estilo. ¿Entonces?


VEHÍCULO DE COMBATE PIRAÑA IIIC 8x8 DE RECONOCIMIENTO


Solo cabe concluir que, una vez más, la adquisición de nuevos vehículos blindados únicamente le interesa a la industria. Y a los que se benefician de ella. 

El Ejército se debería dar con un canto en los dientes con tener el presupuesto necesario para mantener operativos todos los vehículos y medios de que ahora dispone. No necesita más. 

Y menos un Ejército que, como dice su Jefe de Estado Mayor, no garantiza nada.


Cosas que decimos hoy y recordaremos mañana.

Antonio J. Candil Muñoz