27/11/18

LA VERDADERA HISTORIA DEL CUADRO DE GUERNICA
















El Guernica de Picasso nada tiene que ver con el bombardeo de Guernica.


...su nombre verdadero es: "RECUERDO A MI AMIGO SANCHEZ MEJIAS"

Picasso



Ignacio Sánchez Mejías

Torero español, escritor y dramaturgo

El 6 de junio de 1891 nacía en el domicilio familiar de la sevillana calle de la Palma (hoy Jesús del Gran Poder) Ignacio Sánchez Mejías. Tras cursar estudios en el Colegio de los Padres Escolapios, ingresó después en el Instituto de Segunda Enseñanza. Su padre, médico-cirujano, pensaba orientar la vida profesional de Ignacio hacia esa disciplina pero el joven ya comenzaba a sentirse atraído por el mundo de los toros. En esos años conoció a José Gómez Ortega, quien desde ese preciso instante hasta el fatal 16 de mayo de 1920 e incluso con posterioridad marcó su existencia.

Una personalidad el todo singular, hecha a sí mismo y que conoció en vida el éxito. En el fondo, la tarde de Manzanares, dentro de su trayectoria vital, ocupa el lugar propio de un dramático accidente en el camino, porque no necesitaba de ella para entrar en los Anales de la Tauromaquia. Mecenas y amigo de la intelectualidad de su época, conferenciante ilustre, autor de teatro… pero, sobre todo, vocacionalmente torero, nacido y crecido a la vera de Joselito.


Sánchez Mejía llora la muerte de Joselito en la Plaza de toros de Talavera de la Reina. Toledo


Con el transcurrir del tiempo, sería uno de los toreros fundamentales de su época, así como también pieza clave de la intelectualidad de los años 20 y 30 del pasado siglo. Más allá de su brillante paso por los ruedos, introdujo de lleno a la Tauromaquia, si por entonces aún no se hallaba allí ubicada, dentro del ámbito de la cultura. Su trágica muerte en Manzanares y la posterior publicación por parte de Federico García Lorca de su obra “Llanto por Ignacio Sánchez Mejías”, terminaron por convertir al diestro hispalense en un auténtico mito.

¿EL GUERNICA?

El cuadro lo encargó el Gobierno Republicano en 1935, por el que paga 150.000 ptas. de la época, y su nombre verdadero es "RECUERDO A MI AMIGO SANCHEZ MEJIAS", el inolvidable torero que murió en agosto de 1934. Cuando le hacen el encargo se lo dedica a su gran amigo muerto; lo tenía finalizado en Febrero de 1937, y cuando ocurre el bombardeo de GUERNICA, estaba ya colgado en el pabellón de España, en la Exposición Universal de París. El nombre "Guernica" se le ocurrió en Junio de 1937 al delegado de Cultura de la Generalitat, por lo que su auténtico nombre (RECUERDO A MI AMIGO SANCHEZ MEJIAS), se sustituyó por el nombre de "GUERNICA".


El Guernica no representa ningún bombardeo, sino la muerte de un torero, con el toro encampanado, los caballos espantados, las plañideras gesticulantes, la bombilla de la enfermería y el estoque partido en primer plano.

El torero, yace ROTO, con su espada ROTA, pues ha perdido, y el toro aparece con la espada clavada, con mirada mansa, que es como era "Granadino" (el toro que lo mató). La simbología de la madre con el niño en brazos, llorando, es la de todas las madres al perder a su hijo, sin importar la edad de este (perder un hijo es antinatural, pues normalmente mueren primero los padres), por lo que muestra su gran angustia, así como todos los otros personajes, pues era un torero muy admirado.



Ólio sobre lienzo de Picasso

Ramón Fernández Palmeral:

El bombardeo de Guernica se produjo el día 26 de abril de 1937, y el mega cuadro de más de 300 kilos de peso se presentó prácticamente una semana después de dicho bombardeo, concretamente el día 4 de mayo de 1937. Según Picasso tardó 60 días en pintar el mural que tiene unas dimensiones de 3,5 metros de altura por 7.77 metros de longitud. Se sabe pues que la obra no se pintó con motivo del bombardeo y que no representa el bombardeo de la ciudad de Guernica como SI presenta la propaganda de la memoria histórica nacionalista y socialista, y la de la II República en aquella época.


Nos hemos acostumbrado a asimilar los bulos como ciertos. A las reinterpretaciones que hace la Historia, y, cómo no, con el tiempo nos hemos olvidado de las verdaderas razones que llevaron a estos cambios, unas veces por error y otras por conveniencias políticas. El Guernica de Picasso, uno de los cuadros más afamados del siglo XX, es uno de estos bulos. Con este trabajo pretendo argumentar que el cuadro Guernica nada tiene que ver con los bombardeos de la ciudad vasca de Guernica.

La realidad es que el conocido y mal llamado Guernica de Picasso es una metamorfosis de su obra anterior, la suma de su época monocromática, expresionismo, cubista y surrealista radical. Sin duda, además hay que buscar los antecedentes de cuadros históricos como “El tres de mayo”, “Los caprichos” y “Desastre” de Goya; además de otro cuadro de gran parecido como “La guerra” (1894) de Rousseau, el Aduanero, con el caballo y los muertos tendidos en el suelo. (Rousseau le dijo una vez a Picasso “tú y yo somos los mejores pintores del momento, yo en estilo moderno y tú en estilo egipcio”). Intuía que el cubismo era como un jeroglífico.

Hemos de observar, minuciosamente, la propia obra de Picasso con sus minotauros, por lo tanto, es evidente que el Guernica es el compendio de sus etapas anteriores, consecuencia final del proceso y continuación de la obra de un artista. Ello no quiere decir que Picasso fuera insensible a los hechos de la guerra civil, ni mucho menos, sino que no es cierto que Picasso se inspirara en el bombardeo de la ciudad vizcaína por la Legión Cóndor alemana, en apoyo a la sublevación militar, en el aeródromo de Burgos.

Encargo de un mural      

En un decreto de Manuel Azaña, a la sazón Presidente de la II República española, en La Gaceta de la República, el 19 de septiembre de 1936, y ha propuesto del director de Bellas Artes Josep Renau, Picasso es nombrado director honorario del Museo del Prado; por ello no vino a España a ejercer el cargo, ya que era honorario.

Como la República quería dar una imagen de vanguardia y modernidad, que esta fue una de sus grandes apuestas revolucionarias desde el 14 de abril de 1931, remover los anquilosados cimientos de la España católica y tradicional caciquil, propusieron al ya internacional Picasso un mural para el Pabellón de España en la Exposición Internacional de París Artes y Técnicas de la Vida Moderna del verano de 1937, cuyos arquitectos del pabellón español fueron José Luis Sert y Luis Lacasa.


Picasso trabajando en el Guernica. Dora Maar. Reportaje sobre la evolución del Guernica. Taller de Picasso en Grands Agustins, París 1937


Desde el principio de la guerra el gobierno de la II República española había buscado la colaboración de los más destacados artistas españoles como medio de propaganda. Se cree que la mediación con el genial Picasso se hizo primero a través de su amigo José Bergamín, a primeros de enero de 1937 (uno de los que habían dirigido la evacuación del Museo del Prado hacia Valencia en noviembre de 1936). También intervinieron Max Aub, que era desde diciembre del 36 hasta julio del 37 agregado cultural de la Embajada de España en París con el embajador Luis Araquistáin. El comisario de la exposición era, desde febrero, José Gaos, que también habló con Picasso varias veces porque el mural no avanzaba. El encargo del mural fue por un importe de 150.000 francos franceses (una cantidad astronómica, casi el 15% de todos los gastos del pabellón español, según Javier Tussel) en concepto de “gastos” que le pagó Max Aub el 28 de mayo de 1938, aún la obra sin acabar.


Bocetos preparatorios del Guernica


Después de una crisis creativa, acuciado por las prisas, dibuja los primeros bocetos serios a lápiz, que son del 18 de abril (unos trazos de un toro, un caballo, mujer con lámpara), antes del bombardeo de Guernica que sucedió el 26 de abril; y el día 10 de mayo aparece el puño con una hoz y un martillo (del comunismo), que desaparecería de inmediato. Conocemos las fotos del proceso gracias a las fotos de Dora Maar y a la República que se las pagó. Los bocetos más serios son del 1 de mayo, aparece un caballo alado sobre un toro, como Pegaso o el alma del caballo resucitado. Aparecen todas las figuras de la obra final: el toro, la mujer con la luz, el guerrero en el suelo y el caballo. En otro boceto del 1 de mayo, un pequeño caballo alado escapa de la herida del caballo central, aparecen un soldado romano (lleva un casco y una lanza) derribado, el toro y la mujer de la lámpara. La lanza, al final de proceso de creación, quedará lanceada y rota en el cuerpo del caballo. El 8 de mayo introduce a la estremecedora madre con el niño muerto, una rueda de un carro, y el caballo muerto que cae sobre el guerrero y el 11 de mayo empieza a pintar sobre el lienzo definitivo hasta el 4 de junio, fecha de su culminación. El 11 de mayo vemos al guerrero con el puño alzado en el centro, los símbolos del cuadro están prácticamente armados, menos el hombre muerto y el puño que será quitado, luego separará la mano del cuerpo y quedarán independientes, decapitado. El 13 de mayo, pinta una espada rota (armas anacrónicas en una guerra con armas de fuego y cañones), esta mano tiene 6 dedos, una mano que se aferra al arma. El 4 de junio aparece la cabeza decapitada que espira. Y también la flor en la mano con la espada.


La primera imagen del Guernica. El 1 de mayo Picasso realizó los primeros bocetos y el 4 de junio la terminó.

Foto: Dora Maar / Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía

En realidad Picasso pinta el mismo cuadro que el de los bocetos germinales, antes del 26 de abril, es decir, es una metamorfosis desde el principio la final, pintado en 20 días.

Picasso estaba en su casa de Antibes (Francia) cuando se enteró de la noticia, esta, tuvo repercusión porque casualmente unos periodistas extranjeros estaban en Guernica.

Lo que le ocurrió es que los sucesos bélicos de la guerra acuciaron la urgencia de entregar el trabajo en el verano (se inauguró el 12 de julio de 1937).

Si fuera la ciudad de Guernica estaría el roble milenario o los símbolos del Señorío de Vizcaya: lobos cebados en corderos, calles con vascos, bombas; sin embargo, hemos visto que los temas estaban elegidos previamente al bombardeo de Guernica, es un proceso largo creativo como lo demuestran los múltiples bocetos anteriores al 26 de abril.

Cuando se expuso el cuadro en París no tenía título ni estaba firmado. Se le conocía como: “Gritos de niños, gritos de mujeres, gritos de pájaros…”, era el lema del cuadro. Un poema de escritura automática de Pablo Picasso, para los aguafuertes de “Sueños y mentiras de Franco” aparece escrito: gritos de niños gritos de mujeres gritos de pájaros gritos de flores gritos de maderas y de piedras gritos de ladrillos gritos de muebles de camas de sillas de cazuelas de gatos y de papeles gritos de olores que se arañan gritos de humo…


¿Cuándo y cómo se le bautizó como Guernica?

Como no gustaba el cuadro instalado ya en el pabellón, el público europeo le daba la espalda, porque el tema era sangriento y Europa se encontrada en vísperas de un desastre mundial; “ante este malestar general, el pintor guipuzcoano Julián Tellaeche Aldasoro y un puñado de políticos también vascos pidieron que se sustituyera el cuadro por otro de Aurelio Arteta, un tríptico sobre la guerra civil (según Joaquín de la Puente, p. 80 de su libro Guernica)”. Esto lo cuenta el escritor Manuel Llano Gorostiza. Como no consiguieron tal sustitución, los responsables políticos del pabellón español se vieron obligados a reinterpretar el tema del gran lienzo-mural, y lo relacionaron con el bombardeo de la ciudad vizcaína Guernica, que había ocurrido por la misma fecha de la ejecución del cuadro.

Ahora, pasados 82 años del inicio de la guerra, parece como si el único bombardeo, de una y de otra parte de los bandos enfrentados, sólo hubiera ocurrido en la ciudad vizcaína. Los hubo en todas partes: Málaga, Córdoba, Jaén, Belchite, Alicante y un largo etcétera. Si prestamos atención al Guernica vemos que no hay nada que identifique a la ciudad vasca homónima: no hay aviones, no está el roble milenario, ni bombas, ni chapelas. Lo que sí debemos tener en cuenta es que este cuadro es un cuadro de crueldad y de símbolo general de la guerra y manifiesto contra todas las guerras, por eso es gris, blanco, negro y algunos tonos azules, colores del luto y dolor, es una denuncia contra la violencia innata del propio hombre y las guerras. Y por eso se ha usado como símbolo de No a la Guerra.

La idea es que el lienzo fuera como un muro, por eso el cuadro es mate, pintado con pintura industrial Ripolin mate. También es una implicación proletaria, aunque él era por entonces un millonario, toda una incongruencia.

Los símbolos


Uno de los bocetos. Detalle de la creación del Guernica, podemos ver de cerca el caballo agonizante que finalmente cambiaría de forma y, sobre todo, de posición, situándose finalmente en la zona superior del mismo.

Foto: Dora Maar / Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía

Todavía perdura la polémica sobre los símbolos del cuadro. Hay ocho figuras o representaciones figurativas sometidas a discusión. Picasso se negó en vida a explicar los símbolos en conflicto, consideró que el Guernica debía tener vida propia. En realidad el Guernica es un cuadro denuncia de la guerra civil española y por añadidura contra todas las guerras del mundo, en contra de la violencia del hombre, es un cuadro de realidad y crueldad elocuente. Otros autores, como Emilio F. Granell, creen que es una corrida mítica.

Como ya se ha dicho, ni en los bocetos preparatorios ni en el cuadro aparecen formas, referencias o símbolos que induzcan a pensar en el bombardeo de Guernica: aviones, bombas, llamas, el roble de la villa, vasco, boinas, nada que los identifique. Por lo tanto el cuadro es una consecuencia de la proyección en el tiempo de la obra de un artista sometido a un encargo y a un compromiso nada más. Las lecturas posteriores han sido manipuladas.

Los viajes del Guernica

Se expuso el Guernica en el Pabellón Español el 12 de julio; en el Pabellón. Después de la Exposición Internacional de París, y por deseos del gobierno de la República, el Guernica sale de Francia con idea de recaudar fondos, va a Noruega y en octubre de 1938 está en Londres (recibe mala crítica), en mayo de 1939 salieron el cuadro y los 62 bocetos, en barco para Nueva York. Se expuso junto a 344 obras de Picasso en la galería en diversas galerías y luego acabó en el Moma (las recaudaciones fueron decepcionantes). El paso del tiempo es el que le ha dado prestigio al cuadro, porque hemos de tener en cuenta que todo cuadro está unido a la fama del artista.


Traslado a España

Se había hecho varios intentos de traerlo a España en 1968 (a Franco ya no le importaba) y en 1972; se reclamó en 1977, tanto Picasso como William Rubin del Moma se negaron porque en España no había democracia.


Al Guernica se le llamó “el último exiliado”; no es correcto porque el Guernica nunca salió de España, sino de París. El Gobierno de Suárez, a través del Ministro de Cultura Iñigo Clavero, y Javier Tussel, Director General del Patrimonio, gestionan el retorno del Guernica a España aprovechando que se cumplía el primer centenario del nacimiento de Picasso en 1981. Se encontraba depositado en el Moma de Nueva York desde 1940 por el expreso deseo de Picasso de que no viniera a España hasta que acabara la dictadura del general Franco y hubiera democracia. Las negociaciones fueron duras porque no querían devolverlo, pedían que se demostrara su propiedad y que España vivía en democracia, pero hubo suerte: en la biblioteca privada de Luis Araquistáin, que estaba en Ginebra, por entonces embajador de España en París, se le compró el documento a la familia (a un hijo) donde se demostraba que la República era el propietario legal, ya que le había pagado los 150.000 francos, por “gastos”, según una nota fechada en París el 31 de mayo de 1937 más el consentimiento de los herederos (su hija Maya no estaba muy de acuerdo), y regresó a España el 10 de septiembre de 1981, a las 8:30 horas en el aeropuerto de Barajas, en un Jumbo 747 de Iberia, se llama Lope de Vega, y el Comandante de la nave era Juan López Durán. Llegó el cuadro y los bocetos, no sé si se han perdido algunos, eran 62 bocetos.


Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía

Se llevó al Casón del Buen Retiro, anexo al Museo del Prado. Luego, en julio de 1992, al Centro de Arte Reina Sofía de Madrid.

CONCLUSIONES:

Ha quedado evidente que el Guernica es un título de oportunismo político, que nada tiene que ver con el bombardeo y ametrallamiento de la ciudad vasca.




Francisco Javier de la Uz Jiménez



Fuentes consultadas:






22/11/18

UTRERA MOLINA AVISÓ DE UNA POSIBLE EXHUMACIÓN DE FRANCO
















CUANDO UTRERA MOLINA AVISÓ A FRAGA EN 2005 ACERCA DE UNA POSIBLE EXHUMACIÓN DE FRANCO



José Utrera Molina


Fue hace 13 años. Gobernaba Rodríguez Zapatero y ya se atisbaba el torrente de odio que originaría su mezquina ley de memoria histórica. Algunos, en nuestra ingenuidad, no creímos que la iniquidad de algunos pudiera llegar tan lejos. Hoy compruebo, rescatando esta carta de su archivo, que mi padre lo vio venir hace mucho tiempo, y sus pronósticos se están cumpliendo con dolorosa exactitud. Recuerdo que me avisaba continuamente: el odio pasa de generación en generación y hay que estar alerta. Él lo estaba y prueba de ello es esta sentida y profética carta que se ha cumplido en todas sus previsiones, incluida la de que su autor no haya sobrevivido para contemplar en carne mortal esta infamia que a toda España llena de oprobio. Ahí está el aviso al Partido Popular que bien poco caso hizo de la opinión de Fraga, si es que alguna vez la transmitió a los suyos, pues incumplió su promesa de derogar esa maldita ley que hoy enfrenta a los españoles con un odio revivido de hace 80 años.

Aquí dejo la carta para la historia:


«Excmo. Sr. D. Manuel Fraga Iribarne

Presidente de la Xunta de Galicia

Querido amigo:

Creo que me conocerás. Tuve contigo diversos contactos. Los primeros, cuando fui Gobernador de Sevilla. Los últimos, en mi penosa singladura como Ministro Secretario General del Movimiento. Soy pues, una sombra, un recuerdo, un superviviente de una etapa que por estimar que fue fecunda me ha obligado a mantener una lealtad que no ha conocido ni la claudicación ni el desvío.

Posiblemente te extrañará esta carta mía. La escribo, no para hacerte ninguna recomendación interesada, ni para solicitar de ti favor alguno. Lo hago consciente de mi deber de español en esta hora que considero peligrosa y difícil.

Tú has conocido la obra del régimen anterior, a la que prestaste tu más brillante colaboración. No voy a pedirte que la defiendas, ni que te manifiestes a su favor, Sé que verdaderamente y no es un tópico, la política es el arte de lo posible y hay cuestiones que están más allá de la barrera de cualquier posibilidad.

Creo y no soy nada catastrofista que se acercan horas difíciles, crueles, de importancia histórica desmedida. Puede ser un tiempo crucial y en él peligra nada más y nada menos que el ser de España, su identidad, su futuro orden de convivencia. No voy a pedirte que hagas declaración alguna en relación con la fechoría del Ministerio de Fomento retirando la estatua de Franco, pero hay algo que me preocupa mucho más y es el porvenir que pueda aguardar al Valle de los Caídos. De fuentes bastante solventes conozco el propósito de liquidar esa magna obra, arrancar el cadáver de Franco y el de José Antonio. Puedo asegurarte sin caer en ningún género de dramatismo que a mí personalmente, no me gustaría sobrevivir a una situación de ese tipo. Preferiría acompañar a tantos que en un sitio y en otro dieron su vida por una España mejor. Pero creo que tú tienes el deber insoslayable de influir en el Partido Popular para que esta infamia no se realice. Sería una vergüenza para todos. Una colosal indignidad y una maldición que nos afectaría degradando nuestra conducta.

Tú bien sabes que la Basílica del Valle de los Caídos es un lugar de reconciliación, aunque en algunas circunstancias la presencia de hombres adictos al ideal del 18 de julio ha podido hacer pensar a algunos que queríamos monopolizar ese monumento. Nunca fue así. Pero ahora existe el propósito claro de realizar lo que te he indicado. Tú tienes un enorme prestigio en el Partido Popular, labrado a costa de sacrificios, esfuerzos y de trabajo. Yo, que ya no soy nadie, me atrevo a pedirte que influyas para que el Partido Popular no permita tamaña felonía.

Es triste que la transición, que a mi juicio había logrado un entendimiento fecundo –que siempre creí duradero- peligre hasta el punto de dar cabida a venganzas, a ríos de odio, a inconfesables acusaciones y a entronizar el reino de la mentira y de la injustificada revisión.

Creo que España merece una convivencia en paz, con olvidos y con perdones, pero nunca con revanchas y ajustes de cuentas. De producirse estos ajustes, creo que la balanza se inclinaría siempre a nuestro favor. El propio Carrillo manifestó hace unos días que hacer la revisión del franquismo era un disparate. 

No quiero cansarte más porque, como te he escrito anteriormente, soy ya un ciudadano insignificante, una persona sin voz, una sombra perdida en el pasado, pero yo me atrevo finalmente, recordándote que hicimos guardia tú y yo ante el cadáver de Franco que hagas todo lo posible por impedir este escandaloso despropósito. Creo en tu sentido del honor y confío en que esta carta hallará cumplido eco en el corazón de alguien que, como tú, no ha dejado de ser patriota.

Un fuerte abrazo

José Utrera Molina»


La contestación de Fraga, recibida días después fue escueta y manuscrita:


Manuel Fraga Iribarne


«ESTOY MUY DE ACUERDO CONTIGO. UN ABRAZO Y FELICIDADES»


Ahí quedan retratadas dos biografías, dos formas de entender la lealtad y la dignidad.









Francisco Javier de la Uz Jiménez

20/11/18

DIVISIONARIO CENTENARIO
















DIVISIONARIO CENTENARIO


Imposición de la medalla y diploma al divisionario D.Jose Lopez Lopez en el asilo de Granada..
Ningún medio de prensa ni local ni nacional ha querido asistir...así paga esta España a sus héroes.
Nosotros no os olvidamos
Gloria a Nuestros Héroes.
ARRIBA ESPAÑA 


Chevi Sr.

14/11/18

EL ROSTRO ESPAÑOL DE MODA EN EEUU HÉROE DE GUERRA EN AFGANISTÁN



















El rostro de moda en EEUU por cantar el himno: católico de misa diaria, español y héroe de guerra





Alejandro Villanueva se ha convertido en noticia en todo el mundo de manera involuntaria



Su rostro ha dado la vuelta al mundo desde el domingo en toda la prensa deportiva y generalista de todo el mundo. Alejandro Villanueva, español nacido en EEUU, es atacante de los Pittsburgh Steelers de la NFL, y ha sido involuntariamente conocido por ser el único jugador de su equipo que salió al campo a escuchar el himno estadounidense antes del partido mientras el resto de sus compañeros protestaba contra el Presidente Trump.

Pese a haber pedido perdón a sus compañeros, Villanueva se ha convertido en un héroe para unos por su defensa del himno mientras ha sido criticado por otros no haber secundado la iniciativa liderada por sus compañeros de raza negra, que acusan al Presidente de racista.


Héroe de guerra en Afganistán

Lo que nadie duda en Estados Unidos de este jugador hispano-americano de 2,06 metros de altura y 145 kilos es de su amor por la gente del país en el que vive. Antes de ser profesional y de firmar un contrato de 24 millones de dólares, Alejandro se licenció en West Point. Sirvió en las Fuerzas Armadas siendo destinado tres veces en Afganistán, donde rescató a compañeros heridos en medio del fuego enemigo, lo que le valió ser condecorado con la Estrella de Bronce.

Pero menos conocido es que para servir a la gente, para superar los traumas de la guerra y para hacer un mundo más justo, Villanueva se apoya en Dios y en la Iglesia Católica, en la que se ha escudado en todo momento.

Hijo de católicos españoles y criado en Cádiz

En una entrevista en el National Catholic Register, Villanueva explicaba que aunque nació en “Mississipi, pasé la mayor parte de mi infancia en España, un país en su mayor parte católico. Las creencias religiosas impregnan  la cultura allí de muchas maneras, hasta el punto de que realmente no se aprecian, simplemente se dan por sentado. Eso es lo que hice cuando era niño, y esa mentalidad continuó cuando mi familia regresó a los Estados Unidos en 2001".

Alejandro es hijo de un Oficial de la Armada española destinado en la OTAN, motivo por el cual viajó tanto de niño aunque la mayor parte de la infancia la pasó en Cádiz.

El atacante de los Steelers recordaba cómo le ayudó su fe en su etapa como militar y aseguraba que “cuando te envían a la guerra tienes que encontrar una manera de lidiar con el miedo que inevitablemente entra en tu corazón. Hay tantas incertidumbres acerca de lo que está por venir que tienes que conseguir ayuda de alguna parte, y el mejor lugar para encontrar ese apoyo es la Iglesia Católica”.




Alejandro, destacando por su altura a la izquierda de la imagen, en una de sus misiones en Afganistán

Si estás bien con Dios, "todo lo demás está bien"

Entrando en su experiencia de fe, Villanueva añadía que para él “la religión es una relación profundamente personal con Dios” y confiesa que es “cómo se siente más cómodo”.

“Si estás bien con Dios, todo lo demás está bien; si no estás bien con Él, todo lo demás está fuera de lugar. Estar conectado con Dios es lo más importante que existe”, afirmaba convencido.

Católico de Misa diaria

El héroe de guerra agregaba que si no se reza y no se guardan los Mandamientos, la persona que esté al lado se puede convertir en una distracción que separe de Dios. Por ello, confesaba que por eso mismo “disfruto de asistir a Misa entre semana casi más que a la del domingo, porque la Misa del día conduce más a la oración”.



Esta afirmación la explicaba afirmando que en la Misa dominical encuentra muchos obstáculos para estar en espíritu de oración. Citaba la música fuerte, la gente hablando entre ella o las personas vestidas como si fueran a la playa. “La Misa entre semana es mucho más tranquila, lo que hace que la oración sea mucho más fácil. Entonces puedes ver lo que hay mal en tu alma y puedes encontrar ánimo para hacer algo como ir a la confesión”.



La importancia de la confesión en su vida

Precisamente, este Sacramento es vital para Villanueva pues cuando se reza “vemos que hemos faltado a lo que Dios quiere de nosotros, y el siguiente paso es pedir perdón. Esto es lo que se manifiesta en el sacramento de la confesión: es el hijo pródigo regresando a su padre amoroso, que conoce su debilidad y está más que dispuesto a darle la bienvenida a su hogar”.

Pero sobre todo, Villanueva se considera hijo de la Iglesia y beneficiario de la herencia de la fe que ha transmitido desde hace más de 2.000 años. Por ello, destacaba la “pureza de la doctrina” de la Iglesia.





"La Iglesia es esencialmente la misma que con San Pedro"



“Tenemos las enseñanzas y Sacramentos que Jesús nos dio. Los hemos conservado y transmitido a través de las generaciones para que, aún hoy, la Iglesia sea esencialmente la misma que en tiempos de San Pedro. San Pedro y los otros apóstoles predicaron la Buena Noticia, bautizaron, celebraron la Eucaristía y la confesión, básicamente viviendo el Mandamiento de Jesús en Mateo 28, que muestra cómo Él está con nosotros hoy tanto como lo estaba hace 2.000 años”, añadía.

Y por último, el jugador de fútbol americano quiso resaltar que también le gusta de la Iglesia las impresionantes obras de caridad que realiza: fundar escuelas, hospitales, orfanatos o refugios para personas sin hogar. Todas estas cosas surgieron inicialmente de motivos religiosos, pero la Iglesia ha tenido tal influencia, incluso en culturas seculares, que muchas de sus instituciones son necesarias para cualquier sociedad civilizada”.




Francisco Javier de la Uz Jiménez