14/7/18

BOTÓN DE ANCLA Y LENGUAJE DE LA MAR














BOTÓN DE ANCLA Y LENGUAJE DE LA MAR




Diego Quevedo Carmona, Suboficial Mayor del Arma Submarina de la Armada española




El día 9 de julio de 1802 por una Real Orden se empieza a usar el "Botón de Ancla".


BOTÓN DE ANCLA



Lenguaje de la mar

Todo este asunto de como hablábamos en los barcos, si es jerga o lenguaje, nomenclatura, terminología o lo que queramos llamarle, ha hecho que recuerde y vengan a mi mente todo un universo de palabras y expresiones que tenía ya olvidadas de puro desuso.


No se trata de abundar en tecnicismos, pues todas las ciencias los tienen, la medicina, la arquitectura o el derecho, son pródigos en términos y palabros que nos suenan extraños de específicos que son. Del mismo modo, la construcción naval, la meteorología, la astronomía y otras ciencias que tienen conexión directa con la vida en la mar, obligan igualmente al uso de una terminología técnica específica que no admite más comentario y que encontraríamos en cualquier diccionario. Son lo que significan y punto.

Si decimos palmejar, imbornal o estopor para referirnos a determinadas partes o componentes de un buque o paralaje, alidada o incluso corrección Givry (o semiconvergencia) cuando trabajamos la posición de un buque, sería algo aburrido, así se llaman y punto.

Sin más valoración que la de hacer un mero recopilatorio, sorprenden por ejemplo el uso muy común en los barcos de diminutivos como Saltillo, Atillo, Cacillo, Cabilla o Portillo. O de aumentativos como Timón (que no es un timo muy grande), Botalón o Portalón. Y con otro sufijo también tenemos otros aumentativos como Camarote, Pinzote y Manguerote. Tenemos hasta Calabrote que suena feo y todo.

A la sala de estar le llamamos Cámara y las Bodegas no son precisamente para envejecer el vino. De hecho antiguamente las Bodegas se cubrían con Cuarteles sobre las Galeotas y así cerrábamos la Brazola.

La despensa de la cocina es la Gambuza. A un cuarto o almacén para guardar cosas le llamamos Pañol, el Limpiaparabrisas es el Vistaclara y las escaleras son Escalas. Las hay De Gato y Real, como si los no felinos y los plebeyos no las pudiésemos usar. Ah! por cierto, las cosas que se guardan en el Pañol no son cosas, son Pertrechos.

El Puente no es para cruzar un río y la Cubierta no es lo que nos cubre, en realidad es el suelo.

A la Brújula le llamamos Compás, y al compás……..pues también le llamamos Compás. Los mapas son Cartas, el Horario del lugar no es la hora de un sitio, es un ángulo. La altura de un astro no es la distancia que le separa del suelo, también es un ángulo. Y Azimut sea probablemente la única palabra del diccionario donde se admite la “z” y la “i” juntas.

Pero eso sí, los mástiles del barco, no son mástiles, son simplemente Palos, esa es fácil, pero claro para liarlo cogemos y les damos nombres y así tenemos Bauprés, Trinquete, Mayor, Mesana. En ocasiones hay dos Palos Mayores, en ese caso en un alarde de imaginación les llamamos Proel al de más a proa y Popel al de más a popa.

Perico, Juanete o Cangreja no son un pájaro, una dolencia del píe o la hembra del cangrejo, resulta que son velas. Hay docenas de nombres para las velas, no sorprende que con tantas la imaginación se resienta y la vela situada por encima del Juanete se llame Sobrejuanete y la situada por encima del Perico la llamemos Sobreperico. Y a determinadas Velas pequeñas la llamamos Velachos (Altos si se aparejan por arriba y Bajos si lo hacen más bien por debajo). Imaginación, siempre imaginación.

Y navegar A La Capa no es precisamente hacer la guardia con semejante prenda.

Atracar un barco no es robarle a punta de pistola. Y estos no se amarran con cuerdas, lo hacemos con Cabos (Alambres o Estachas). Al rabo o la punta de una cuerda le decimos Chicote y si se forma un Seno, no es lo que estáis pensando. Además si en un extremo va una Gaza no quiere decir que en el otro vaya Cisjordania.

Para dejarlo más claro aún, si lo que queremos es amarrar un objeto que se encuentra ya a bordo, lo que hacemos es trincarlo. Y tampoco se hace con cuerdas, en este caso se hace con trincas.

Los cubos se llaman Baldes y la cubierta no se riega, aunque lo hagamos con mangueras, la cubierta se Baldea.

Cuaderna y Cuadernal no tienen nada que ver entre sí. Y un Motón no es una moto grande.

Y por último, como en la mar no hay árboles, pero eso no quiere decir que no nos gusten, al conjunto de Palos, Vergas y Velas de un barco le llamamos Arboladura y cuando la mar es más que Muy Gruesa decimos que está Arbolada. Aunque en esos momentos lo último que se ven son pájaros en sus ramas.




Francisco Javier de la Uz Jiménez

2/7/18

LOS ESPAÑOLES DEL LAGO ILMEN















LOS ESPAÑOLES DEL LAGO ILMEN



Arturo Pérez-Reverte




Hay cosas de las que no se habla mucho. Historias incómodas que, sin embargo, están ahí y forman parte de nuestra memoria. Comentaba eso el otro día con un amigo cuyo abuelo, ex Soldado republicano, se alistó en la División Azul para ayudar a su padre encarcelado tras la Guerra Civil. Ése fue el caso de muchos de los voluntarios para Rusia, en cuyas filas, junto a falangistas y anticomunistas, hubo otros que fueron por necesidad, hambre o deseo de aventura. El caso es que, sin distinción de motivos, y aunque su causa fuese una causa equivocada, todos ellos, compatriotas nuestros, combatieron allí con mucho valor y mucho sufrimiento. Por eso, para recordarlos, voy a contar hoy la historia de los españoles del lago limen.

10 de enero de 1942. Imaginen el paisaje: nieve hasta la cintura, un lago helado, grietas y bloques que cortan el paso, temperatura nocturna de 53° bajo cero. En una orilla, medio millar de Soldados alemanes cercados y a punto de aniquilación por una gigantesca Ofensiva rusa. En la orilla opuesta, a 30 kilómetros, la Compañía de Esquiadores del Capitán José Ordás: 206 extremeños, catalanes, andaluces, gallegos, vascos... La orden, cruzar el lago y socorrer a los alemanes cercados en un lugar llamado Vsvad. La respuesta, muy nuestra: «Se hará lo que se pueda y más de lo que se pueda». El historiador Stanley Payne definió aquella acción en tres escuetas palabras: «Una misión suicida». Y lo fue.

«Nosotros, los españoles, sabemos morir», escribe un joven Teniente a su familia en vísperas de la partida. Apenas se internan en el lago empiezan a cumplirse esas palabras. Arrastrando entre la ventisca los trineos con las ametralladoras -que pronto se llenan de bajas-, la columna de hombres vestidos de blanco avanza por el infierno helado. Veinticuatro horas después, la mitad está fuera de combate: 102 muertos o afectados por congelación. El resto, tras superar seis grandes barreras de hielo y grietas con el agua hasta la cintura, con casi todas las radios y brújulas averiadas, alcanza la otra orilla. Allí, uniéndose a 40 letones de la Wehrmacht, los 104 españoles bordean el limen hacia la guarnición cercada, peleando.

El 12 de enero, los españoles toman la aldea de Sadneje y la defienden de los contraataques soviéticos. A esas alturas sólo quedan 76 hombres en condiciones de luchar. El 17 de enero, 37 de ellos toman varias aldeas necesarias para proteger su avance: Maloye Utschino, Bolchoye Utschino y, atacando a la bayoneta, Shiloy. El contraataque ruso es feroz, y de los 37 sólo sobreviven 14. Dos días más tarde, en Maloye Utschino, otra Sección de 23 españoles y 19 letones encaja el contraataque de una masa de blindados, artillería, aviación e infantes soviéticos, y sólo logran replegarse, tras defender tenazmente sus posiciones, cinco españoles y un letón (mensaje del Capitán Ordás al Cuartel General: «La guarnición no capituló. Murieron con las armas en la mano»). Veinticuatro horas después, otro violento avance de blindados rusos es detenido con cócteles molotov (mensaje de Ordás: «Punta de penetración enemiga frenada. Los rusos se retiran. Dios existe»).

Amaneciendo el 21 de enero, los Divisionarios siguen avanzando hacia Vsvad y se encuentran con una Tropa que al principio creen enemiga, pero que a la luz de bengalas reconocen como la Guarnición alemana a la que han ido a socorrer. Abrazos y lágrimas que se hielan en la cara (mensaje al Mando: «En la madrugada de hoy, restos de la Compañía española y la Guarnición alemana de Vsvad se han abrazado»). Misión cumplida. O, al menos, ésa.

El 24 de enero, retirándose ya todos hacia el lago para regresar a sus líneas, los rusos les cortan el paso en Maloye Utschino. Quedan 34 españoles vivos, la mitad heridos. Los que pueden combatir se presentan voluntarios para recuperar la aldea y los cadáveres de sus compañeros muertos cinco días atrás. Apoyados por un blindado alemán, 16 españoles atacan y la toman de nuevo. El termómetro marca 58° bajo cero y el frío hiela los cerrojos de los fusiles. Por fin, tras desandar camino por el lago acompañando a los alemanes rescatados, los españoles regresan a su punto de partida. De los 206 hombres que salieron dos semanas atrás, sólo hay 32 supervivientes entre ilesos y heridos. Todos recibirán la Cruz de Hierro alemana, la Medalla Militar colectiva, y el Capitán Ordás, la individual.

El más exacto resumen de su epopeya lo hace el último intercambio de comunicaciones entre Ordás y el Cuartel General: «Dime cuántos valientes quedáis en pie»... «Quedamos doce».


Descripción ampliada de la batalla en la entrada:

LA COMPAÑIA DE ESQUIADORES 250 Y LA EPOPEYA DEL LAGO ILMEN




Francisco Javier de la Uz Jiménez



11/6/18

AL ATEO PRESIDENTE DEL GOBIERNO














Por mi parte, con este titular, nada más lejos está el insulto o descalificación al Presidente actual del Gobierno de España, solamente me remito a transcribir sus palabras en un programa de Televisión, y a la carta que escribe su colega socialista francés a su hijo sobre el aprendizaje de la Religión. 

En septiembre de 2014, Risto Mejide, popular personaje televisivo con fama de independiente, ha entrevistado en el estreno de su programa de entrevistas televisivas en La Cuatro "Viajando con Chester" a Pedro Sánchez, nuevo líder del Partido Socialista Obrero Español.

Por fin, vamos a sentar en Chester (el sofá de la entrevista) al jefe de la Oposición. Arrancamos con el flamante secretario general del PSOE Pedro Sánchez”:


-¿Tú eres católico? - preguntó en cierto momento el entrevistador.

- No. Yo soy ateo.

- Eres ateo.

-.

-Profundamente ateo.

-Ateo a secas, jajaja...

-Bueno, los hay que son agnósticos, los hay que, bueno, tienen su...

- Soy ateo. Soy ateo y creo que la Religión no debe estar en las aulas, debe estar en las Iglesias. En el aula se tiene que “formar ciudadanía”, no se tiene que formar...pues... gente con creencias religiosas. Eso pertenece al ámbito privado.

El líder socialista no aclaró qué significa "formar ciudadanía". ¿Podría ser lo mismo que "formar socialistas" o "formar laicistas"?

Risto en cierto momento le espeta directamente al político:

- Te escucho hablar y tengo un síndrome del zapaterismo. Estoy escuchando a Zapatero versión 2.0.


Pues bien, en estos tiempos en que todo está en discusión reproducimos esta interesante carta escrita por el socialista Jean Jaurés, líder socialista francés  (1859-1914), diputado del Partido Obrero Francés, fundador del periódico L'Hurnanité, en el que precisamente publicó esta carta dirigida a su hijo. Texto citado por Pildain en las Cortes de la II República.



El socialista francés Jean Jaurés

QUERIDO HIJO, me pides un justificante que te exima de cursar la Religión, un poco por tener la gloria de proceder de distinta manera que la mayor parte de los condiscípulos, y temo que también un poco para parecer digno hijo de un hombre que no tiene convicciones religiosas. Este justificante, querido hijo, no te lo envío ni te lo enviaré jamás.


No es porque desee que seas clerical, a pesar de que no hay en esto ningún peligro, ni lo hay tampoco en que profeses las creencias que te expondrá el profesor. Cuando tengas la edad suficiente para juzgar, serás completamente libre; pero tengo empeño decidido en que tu instrucción y tu educación sean completas, y no lo serían sin un estudio serio de la Religión. Te parecerá extraño este lenguaje después de haber oído tan bellas declaraciones sobre esta cuestión; son, hijo mío, declaraciones buenas para arrastrar a algunos, pero que están en pugna con el más elemental buen sentido. ¿Cómo sería completa tu instrucción sin un conocimiento suficiente de las cuestiones religiosas sobre las cuales todo el mundo discute? ¿Quisieras tú, por ignorancia voluntaria, no poder decir una palabra sobre estos asuntos sin exponerte a soltar un disparate?

Dejemos a un lado la política y las discusiones, y veamos lo que se refiere a los conocimientos indispensables que debe tener un hombre de cierta posición. Estudias mitología para comprender la historia y la civilización de los griegos y de los romanos, y ¿qué comprenderías de la historia de Europa y del mundo entero después de Jesucristo, sin conocer la Religión que cambió la faz del mundo y produjo una nueva civilización? En el arte, ¿qué serán para ti las obras maestras de la Edad Medía y de los tiempos modernos, si no conoces el motivo que las ha inspirado y las ideas religiosas que ellas contienen? En las letras, ¿puedes dejar de conocer no sólo a Bossuet, Fenelón, Lacordaire, De Maistre, Veuillot y tantos otros que se ocuparon exclusivamente en cuestiones religiosas, sino también a Corneille, Racine, Hugo, en una palabra, a todos estos grandes maestros que debieron al cristianismo sus más bellas inspiraciones? Si se trata de derecho, de filosofía o de moral, ¿puedes ignorar la expresión más clara del Derecho Natural, la filosofía más extendida, la moral más sabía y más universal? -éste es el pensamiento de Juan Jacobo Rousseau.

Hasta en las ciencias naturales y las matemáticas encontrarás la Religión: Pascal y Newton eran cristianos fervientes; Ampère era piadoso; Pasteur, probaba la existencia de Dios y decía haber recobrado por la ciencia la fe de un bretón; Flammarion se entrega a fantasías teológicas. ¿Querrás tú condenarte a saltar páginas en todas tus lecturas y en todos tus estudios? Hay que confesarlo: la Religión está íntimamente unida a todas las manifestaciones de la inteligencia humana; es la base de la civilización; y es ponerse fuera del mundo intelectual y condenarse a una manifiesta inferioridad el no querer conocer una ciencia que han estudiado y que poseen en nuestros días tantas inteligencias preclaras. Ya que hablo de educación: ¿para ser un joven bien educado, es preciso conocer y practicar las leyes de la Iglesia? Sólo te diré lo siguiente: nada hay que reprochar a los que las practican fielmente y con mucha frecuencia hay que llorar por los que no las toman en cuenta. No fijándome sino en la cortesía, en el simple «sayo, vivre», hay que convenir en la necesidad de conocer las convicciones y los sentimientos de las personas religiosas. Si no estamos obligados a imitarlas, debemos, por lo menos, comprenderlas, para poder guardarles el respeto, las consideraciones y la tolerancia que les son debidas. Nadie será jamás delicado, fino, ni siquiera presentable sin nociones religiosas.

Querido hijo: convéncete de lo que te digo: muchos tienen interés en que los demás desconozcan la Religión; pero todo el mundo desea conocerla. En cuanto a la libertad de conciencia y otras cosas análogas, eso es vana palabrería que rechazan de consuno los hechos y el sentido común. Muchos anticatólicos conocen por lo menos medianamente la Religión; otros han recibido educación religiosa; su conducta prueba que han conservado toda su libertad. 



Líder socialista en un mitin

Además, no es preciso ser un genio para comprender que sólo son verdaderamente libres de no ser cristianos los que tienen facultad para serlo, pues, en caso contrario, la ignorancia les obliga a la irreligión. La cosa es muy clara: la libertad exige la facultad de poder obrar en sentido contrario. Te sorprenderá esta carta, pero precisa, hijo mío, que un padre diga siempre la verdad a su hijo. Ningún compromiso podría excusarme de esa obligación.


(Texto sacado del Diario de Sesiones de las Cortes españolas, 1 de marzo de 1933)





Francisco Javier de la Uz Jiménez


9/6/18

PARDINES, MEDIO SIGLO DEL DÍA EN QUE ETA DECIDIÓ MATAR
















El Guardia Civil gallego fue la primera víctima de la banda terrorista ETA, en 1968.




El Guardia Civil José Antonio Pardines Arcay, gallego de Malpica de Bergantiños (La Coruña), de 25 años, regulaba el tráfico en Aduna (Guipúzcoa) cuando un fatal cruce de destinos acabó con su cuerpo con cinco disparos en el suelo, en medio de un charco de sangre, la primera que la banda terrorista de ultraizquierda ETA derramó en el País Vasco.

Este primer asesinato de ETA sucedió el 7 de junio de 1968, hace ahora medio siglo, y significó el inicio de una trayectoria terrorista que se ha prolongado durante casi cinco décadas y ha dejado 853 víctimas mortales hasta su disolución definitiva este mismo año.

Aquel mismo día murió también, abatido por la Guardia Civil, el asesino de Pardines, el dirigente etarra Txabi Etxebarrieta, a quien la izquierda abertzale convirtió en un mártir y un mito y al que, aún hoy, 50 años después, sigue tributando reconocimientos y homenajes con la connivencia de las instituciones.

El nombre de Pardines, mientras, pasó al olvido, como demuestra una encuesta llevada a cabo el año pasado por el Euskobarómetro vasco, que preguntó por la identidad de la primera víctima mortal de ETA, cuestión que únicamente supo responder correctamente el 1,2% de los encuestados.

Para recuperar su memoria, el Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo ha editado este año un libro sobre el asesinato del Guardia Civil, titulado “Pardines, cuando ETA empezó a matar”, coordinado por el profesor Gaizka Fernández Soldevilla y por el periodista y director del Centro Florencio Domínguez. 

Este monográfico, además de rescatar la memoria de Pardines, escruta la causa judicial del asesinato, hallada en Galicia cuando se creía ya extraviada y desmonta algunos de los mitos establecidos en el País Vasco, a fuerza de ser repetidos por la izquierda abertzale.

Pardines, adscrito a la Unidad de Tráfico de la Guardia Civil, a la que pidió incorporarse por su afición a las motos, regulaba la circulación en una carretera local de Aduna cuando dio el alto a un SEAT 850 cupé con matrícula de Zaragoza en el que, para su desgracia, viajaban Txabi Etxebarrieta y otro miembro de ETA, Iñaki Sarasketa, ambos armados.

El Guardia siguió al vehículo con su motocicleta y lo hizo parar a la altura del kilómetro 446,5, tras lo que pidió al conductor (Etxebarrieta) el permiso de circulación, que cotejó con el número de bastidor del coche y, tras poner objeciones porque no coincidía, fue asesinado sin que llegara a tocar su arma, a diferencia de la versión que difundió la propia banda.


 Sepelio el 7 de junio de 1968 tenía lugar en la localidad coruñesa de Malpica el entierro del Guardia Civil José Antonio Pardines Arcay. EFE

“El relato creado por ETA en 1968 es el de un duelo del salvaje Oeste, en el que Pardines había parado el coche y había echado mano a su pistola para atacar a los dos etarras, pero ellos fueron más rápidos”, destaca Fernández Soldevilla, quien añade que, de esta manera, el nacionalismo radical “convirtió al asesino en víctima y a la víctima en agresor”.

“Le dieron la vuelta a los hechos, tergiversándolos y de esa manera intentan justificar todos los atentados que han llegado después”, resalta el historiador.

Además de la sentencia sobre los hechos, el propio Iñaki Sarasketa, único testigo de los hechos que sobrevivió a aquel 7 de junio, refutó esta versión en varias entrevistas, en las que aseguró que Etxebarrieta disparó contra el Guardia cuando este, de cuclillas y dando la espalda a los etarras, hizo ver que la documentación no coincidía con el coche.

Sarasketa, fallecido el año pasado, aseguró también que sólo disparó Etxebarrieta y que él sugirió desarmar al Guardia y huir. Otro dato que no había sido refutado pero que el expediente policial y el análisis balístico ponen en duda, ya que las cinco balas que acabaron con la vida de Pardines correspondían a dos pistolas diferentes.

ETA no había planeado matar a Pardines, pero sí había adoptado la decisión histórica de comenzar a asesinar. En concreto lo hizo apenas cinco días antes del asesinato de Pardines, en una reunión de su dirección en Ondarroa (Vizcaya), donde eligió a sus dos primeros objetivos: los Jefes de la Brigada de Investigación Social de Vizcaya, José María Junquera, y de Guipúzcoa, Melitón Manzanas, al que la organización mató dos meses después.

Cuando se toparon con Pardines “ya habían decidido matar” y disparar sobre el Guardia de Tráfico “fue una decisión de los etarras, de Txabi Etxebarrieta, que era un jefe de la banda”, subraya Fernández de Soldevilla.

Aquel 7 de junio de 1968 apenas se sabía nada de ETA y la Guardia Civil, que abatió a Etxebarrieta horas después en un enfrentamiento en Benta Haundi, a las afueras de Tolosa, no conocía su identidad ni relacionaba todavía el asesinato de Pardines con la organización terrorista. Lo hizo al día siguiente, cuando fue detenido Sarasketa en la localidad de Régil.

La memoria de Etxebarrieta la cultiva una asociación civil creada en Bilbao, su localidad natal, que ha organizado esta semana actos de recuerdo al asesino etarra.

“Es un ejemplo claro del peligro que corremos en el País Vasco. ETA ya no mata, ha desaparecido, pero por debajo de esta normalidad sigue un discurso de odio y sigue la tergiversación del pasado y el hecho de que se esté glorificando después de 50 años a un asesino indica que todavía tenemos un problema grave”, lamenta Fernández de Soldevilla.


EL CAMIONERO QUE SE ENCARÓ CON LOS ASESINOS DE PARDINES: "NO ME SIENTO UN HÉROE"


Fermín Garcés Hualde


"No me siento un héroe ni nada de eso; lo hice por humanidad". Son las palabras de Fermín Garcés, el camionero que hace exactamente 50 años se enfrentó a los asesinos del Guardia Civil José Antonio Pardines, la primera víctima de ETA. No tuvo miedo, pero se jugó la vida. A sus 86 años, Fermín rememora para Efe ese episodio. 

Garcés y su hija Carmen reciben a Efe en su casa de Madrid horas antes de que se cumpla medio siglo de aquel 7 de junio de 1968, cuando el Agente Pardines regulaba el tráfico en Aduna (Guipúzcoa) y fue acribillado por cinco disparos que le causaron la muerte, la primera del historial sangriento de ETA.

Fermín transportaba maíz desde Francia a Madrid y era consciente de que la carga de su camión superaba en dos toneladas lo autorizado. Por eso, cuando vio a Guardias Civiles se puso en alerta y, de repente, escuchó un sonido parecido a un disparo.

Pensó —continúa Fermín su relato— que se trataba del ballestín de su camión, que cuando se rompe suena igual que un disparo. Pero su vehículo funcionaba con normalidad. Miró a su alrededor y vio como Pardines cayó muerto, a la vez que escuchó cuatro tiros más dirigidos al Agente.

No dudó en bajarse del camión, pero los dos terroristas, Iñaki Sarasketa y Taxbi Etxebarrieta, dos jóvenes de 19 o 20 años, como llegó a calcular Fermín, tiraron la moto que Pardines había puesto delante del coche de los sospechosos y se introdujeron en un SEAT 850.

Fue entonces cuando el camionero, sin dudarlo, cogió de un hombro a Sarasketa y le espetó: "¡Quietos, asesinos, bandidos, quietos aquí!". Los terroristas le pusieron la pistola en la cabeza y no le mataron "de milagro", rememora Fermín Garcés, quien recuerda cómo hacía "culebrillas" con su cuerpo por si disparaban para evitar así ser alcanzado. O al menos, intentarlo.

Tras el camión había varios coches, que no pudieron presenciar los hechos porque el vehículo pesado impedía la visión. Fermín pidió a los ocupantes de uno de los turismos que avisaran al otro motorista de la Guardia Civil, compañero de Pardines, de que éste había sido abatido.


 Lugar en el que murió el agente Pardines, momentos después de su asesinato. EFE

Intentaron coger la matrícula del coche de los terroristas -"no llevaba ni bolígrafo", dice Fermín-. En una papelera cercana, avisó al Cuartel de Tolosa y un grupo de Guardias Civiles llegó hasta el lugar.


Al verse asediados, los terroristas salieron del coche e intentaron huir "monte arriba". Se cruzaron disparos, Etxebarrieta resultó herido -murió después- y Sarasketa consiguió llegar hasta la casa del Cura de Tolosa tras amenazar al conductor de un coche, que tuvo que llevarle, pero finalmente fue detenido.

"Fue todo tan rápido... Actué de esa forma... No me lo podía creer ni yo", relata emocionado Fermín, que pide disculpas por ello y por si en algún momento de su narración le cuesta hacer memoria de todo lo que en esos días ocurrió.

"No sabía que eran de la ETA, solo que eran unos chicos jóvenes" los que habían disparado. Cuando días después Fermín fue requerido por la Comandancia de San Sebastián, reconoció sin ningún titubeo a Sarasketa como uno de los terroristas.

A partir de ahí, la vida del camionero, que hasta entonces trabajaba para una empresa, cambió radicalmente. En la Guardia Civil le ofrecieron regalarle un camión, pero él no quería nada, solo entrar en el Cuerpo.

Hasta entonces no había ni soñado esa posibilidad, pero tras el atentado a Pardines deseó ser miembro de la Benemérita, aun consciente de que ganaría la mitad del sueldo que conseguía como camionero.

Mientras llegaba la fecha de ingreso en la Academia de Sabadell (Barcelona), Fermín pasó un mes en su pueblo, donde había gente afín a la causa etarra. Pero él no tenía miedo ni se sintió señalado. Claro que el Cabo José, "un tiarrón", ya le había dicho: "Fermín, no te preocupes que te vigilamos, aunque no nos veas".

Su mujer no se creía lo que había hecho. "¡Cómo va a hacer eso Fermín!", se preguntaba. Su hija Carmen da la respuesta: "Mi padre es muy lanzado, no tiene miedo a nada. Si ve en la calle una discusión, enseguida media".

Fermín ha desarrollado su carrera en el Parque Móvil de la Guardia Civil en la calle del Príncipe de Vergara de Madrid. No ascendió y dejó el curso de Cabo a medias porque el sueldo no le daba y tuvo que buscarse otros trabajos de tarde: acomodador, camarero, portero en el Santiago Bernabéu...

Ha sido testigo de la "increíble" evolución de la Guardia Civil, un Cuerpo que para él es "lo más grande del mundo" y cuyos Agentes merecen, a su juicio, un mejor sueldo.

En otros tiempos Fermín no hubiera imaginado que las mujeres iban a ingresar en la Benemérita. Y mira por donde, su nieta ya es Guardia. Hizo Sociología, tuvo su primer destino en una localidad de Madrid y su ilusión es entrar en alguna Unidad de Información.

Fermín lamenta que a los Agentes se les haya acosado en Cataluña. "El mundo se está volviendo loco", enfatiza.

Coincide el 50 aniversario de su heroicidad y de la muerte de Pardines con la disolución de ETA, que era algo que "tenía que llegar", porque "todo se termina, hasta las guerras", añade Fermín.

Los terroristas "han hecho mucho mal, ha durado mucho, han matado a gente e incluso a chiquillos que no tienen culpa de nada. No hay derecho", insiste.

Fermín sonríe al terminar cada frase y su expresión se dulcifica. Pese a los reconocimientos, le resta importancia a su acción. "¿Héroe de la Guardia Civil? Qué pichorras. No soy héroe. Hice lo que tenía que hacer, por humanidad". Es más que suficiente. Ya no puede haber más preguntas. 


                              






4/6/18

CUANDO ESPAÑA FUE CONSAGRADA AL SAGRADO CORAZÓN


















Monumento al Sagrado Corazón de Jesús en el Cerro de Los Ángeles



El 30 de Mayo de 1919 el Rey Alfonso XIII leyó la consagración de España al Sagrado Corazón de Jesús. Este acto se realizó en el Cerro de los Ángeles, cerca de Madrid, y ante un gran monumento de piedra del Sagrado Corazón de Jesús situada en lo alto del cerro. El Rey leyó la consagración de pie ante el Altar del Monumento con el Santísimo Sacramento expuesto. Al acto asistieron la familia Real, el Gobierno en pleno, otras Autoridades civiles, autoridades Religiosas y Militares.


El Rey Alfonso XIII lee la consagración de España al Sagrado Corazón de Jesús

TEXTO ÍNTEGRO DE LA CONSAGRACIÓN:


España, pueblo de tu herencia y de tus predilecciones, se postra hoy reverente ante este trono de tus bondades que para Ti se alza en el centro de la península. Todas las razas que la habitan, todas las regiones que la integran, han constituido en la sucesión de los siglos y a través de comunes azares y mutuas lealtades esta gran Patria española, fuerte y constante en el amor a la Religión y en su adhesión a la Monarquía.

Sintiendo la tradición Católica de la Realeza española y continuando gozosos la historia de su fe y de su devoción a Vuestra Divina Persona, confesamos que Vos vinisteis a la tierra a establecer el reino de Dios en la paz de las almas, redimidas por Vuestra Sangre y en la dicha de los pueblos que se rijan por vuestra santa Ley; reconocemos que tenéis por blasón de Vuestra Divinidad conceder participación de Vuestro Poder a los Príncipes de la tierra y que de Vos reciben eficacia y sanción todas las Leyes justas, en cuyo cumplimiento estriba el imperio del orden y de la paz.

Vos sois el camino seguro que conduce a la posesión de la Vida Eterna: luz inextinguible que alumbra los entendimientos para que conozcan la verdad y principio propulsor de toda vida y de todo legítimo progreso social, afianzándose en Vos y en el poderío y suavidad de vuestra gracia, todas las virtudes y heroísmos que elevan y hermosean el alma.


99 AÑOS DESDE QUE ALFONSO XIII CONSAGRÓ ESPAÑA AL SAGRADO CORAZÓN: CUENTA ATRÁS PARA EL CENTENARIO

El 30 de mayo de 1919 -fiesta litúrgica de San Fernando, Rey- el Monarca español Alfonso XIII se desplazó a 13 kilómetros de Madrid para inaugurar el monumento dedicado al Sagrado Corazón de Jesús y consagrar la Nación española a su protección. El acto tenía lugar en el Cerro de los Ángeles, ubicado en el centro de la geografía española.

El Nuncio de Su Santidad, Francesco Ragonesi, bendijo el Monumento. Luego, el Arzobispo de Madrid, Prudencio Melo, presidió la Santa Misa. Antes de la bendición final se leyó un telegrama del Papa Benedicto XV. El nuncio impartió la Bendición Papal y, a continuación, se expuso solemnemente el Santísimo Sacramento.


Estando entonces arrodillados todos los presentes, el Rey Alfonso XIII, de pie, en nombre del pueblo español, hizo lectura solemne de la oración mediante la cual se expresaba públicamente la consagración de España al Sagrado Corazón de Jesús: España, pueblo de tu herencia y de tus predilecciones, se postra hoy reverente ante ese trono de tus bondades que para Ti se alza en el centro de la Península… Reinad en los corazones de los hombres, en el seno de los hogares, en la inteligencia de los sabios, en las aulas de las ciencias y de las letras y en nuestras leyes e instituciones Patrias”.

En la columna que sostiene la imagen de Jesucristo se leen las siguientes palabras: Reino en España. Se daba así cumplimiento a la promesa hecha por el Sagrado Corazón de Jesús al Beato Bernardo de Hoyos –“Reinaré en España”–, a la vez que se materializaba en el país la petición del Papa León XIII al consagrar el género humano al Corazón de Cristo (11 de junio de 1889), expuesta en la Encíclica Annum sacrum.


Explanada del Cerro de los Ángeles hacia el Monumento. Procesión del Santísimo Sacramento

El próximo 2 de diciembre comenzarán los actos conmemorativos del primer centenario de la consagración de España al Sagrado Corazón de Jesús que tuvo lugar el 30 de mayo de 1919, por eso, la Diócesis de Getafe ha lanzado dos páginas webs con toda la información necesaria para este gran evento:(corazondecristo.es y cerrodelosangeles.es).

En el Cerro de los Ángeles se encuentra un Monumento al Sagrado Corazón de Jesús que muestra a Cristo con los brazos abiertos. Fue construido en 1919, posteriormente en 1944 se hizo una imagen de mayor tamaño. En la columna tiene inscrito “Reino en España” y en la base del monumento "Venid a mi todos los que estáis cansados y agobiados".


BLASFEMIA EN EL CERRO DE LOS ÁNGELES

Aquel 28 de julio de 1936 unos milicianos (no se sabe muy bien a qué responde ese nombre) intentaban fusilar la fe, lo inmaterial y la esencia del pueblo español. No he encontrado mayor escándalo, odio e ignorancia durante la Guerra Civil que este acto. Por eso lo recuerdo. Es necesario y bueno para la memoria.

El 7 de agosto del 1936 otro grupo de extraños personajes, quizá los mismos, corazón borracho de odio, dinamitaban lo que quedaba del Monumento. Le pusieron de nombre Cerro Rojo.

En las páginas escritas sobre el odio y la indignidad es el hecho más destacado de la Guerra Civil. Esa es la razón por la que no debemos olvidar actitudes que después de más de 80 años algunos asaltacapillas pretenden rememorar.

Es curioso que mientras los milicianos fusilaban la imagen del Sagrado Corazón en el Cerro de los Ángeles, el Gobierno de Madrid hacía propaganda en el extranjero afirmando la libertad de cultos y el respeto a la Religión en la zona de su dominio.


Fusilamiento por milicianos republicanos del Sagrado Corazón situado en el Cerro de los ángeles, en Madrid

Es difícil encontrar un acto más absurdo, incoherente y repugnante.

La imagen que se conserva del fusilamiento del Sagrado Corazón del Cerro de los Ángeles es lo suficientemente evocadora. No necesita palabras ni ningún tipo de propaganda. En los años 80 los restos del monumento fueron enrejados para evitar robos y profanaciones.

El nuevo Monumento recién restaurado y también los restos del que fue profanado. Aquello fue una blasfemia, expresión injuriosa contra la fe.

Es historia. Nadie recuerda ya el Cerro Rojo. Es y será siempre el Cerro de los Ángeles, un camino hacia el Cielo.

Aquel lugar, el Cerro de los Ángeles es Carmelo, el perdón y el camino hacia la bondad.



Francisco Javier de la Uz Jiménez



FUENTES CONSULTADAS: