12/11/17

EL NAUFRAGIO PEOR QUE EL DEL TITANIC QUE EL MUNDO IGNORÓ












En 1945, hacia el final de la Segunda Guerra Mundial, una tragedia marítima sumó miles de víctimas a la pérdida humana que se vivió en la época. Un transatlántico de línea alemán, fue torpedeado por un submarino soviético, provocando un naufragio peor que el del Titanic.


El naufragio alemán que resultó ser peor que el del Titanic

El transatlántico de línea alemán “Wilhelm Gustloff“, construido en el astillero Blohm & Voss, sirvió al Tercer Reich desde 1938, durante el periodo de la Alemania nazi en tiempo de paz. En la Segunda Guerra Mundial sirvió como buque nodriza de submarinos, como buque hospital y como transporte de evacuación durante la Operación Aníbal hacia el final de la contienda.



Sin embargo, esta embarcación sufrió un terrible final el 30 de enero de 1945, cuando fue torpedeado por un submarino soviético S-13 bajo el mando de Aleksandr Marinesko, hundiéndose con 9.343 personas a bordo.

Este saldo de víctimas fatales lo llevaron a ser considerado como la mayor catástrofe marítima de todos los tiempos, incluso superando las calamidades combinadas del Titanic (que se hundió tomando más de 1.500 personas después de golpear un iceberg) y Lusitania (que se hundió con 1.119 personas).

El “Wilhelm Gustloff” fue bautizado con el nombre del líder asesinado del partido nazi suizo. El colosal barco midió 25.000 toneladas de peso y casi 700 pies de longitud con una capacidad de carga de 2.000 personas. En sus primeros días, el barco fue utilizado como crucero de lujo para los trabajadores alemanes del Tercer Reich de Hitler y, hasta el estallido de la Segunda Guerra Mundial, había realizado más de cincuenta travesías.

En 1941, cuando Hitler lanzó la “Operación Barbarroja” contra la Unión Soviética, el Ejército alemán llegó a las profundidades del territorio de la Unión Soviética hasta que Stalin dio la vuelta y en octubre de 1944, el Ejército Rojo de la Unión Soviética había librado a los alemanes de la Unión Soviética y entró en Prusia del Este. Temiendo al cercano Ejército Rojo, los civiles alemanes de Prusia Oriental huyeron a los puertos del Báltico y el Wilhelm Gustloff, además de otras naves, fue presionado para evacuar a millones de alemanes, tanto civiles como militares.

La nave empezó a navegar, sobrepasando con creces su carga permitida, 10.582 personas (alemanes, prusianos, lituanos, letones, polacos, estonios y croatas) habían sido amontonadas en el barco drenando las piscinas y sacando todos los muebles disponibles en el barco. Para empeorar las cosas, sólo un barco torpedero lo acompañó, debido a que de los tres escoltas militares designados, dos se rompieron.

Los pasajeros no sabían que un submarino soviético estaba siguiendo el movimiento del barco y tan solo una hora después de su partida, la nave fue bombardeada por tres torpedos rusos, cada uno golpeando su blanco. Entonces, se desató el caos mientras la gente saltaba al agua.


El balance de víctimas fue peor que el del Titanic

La temperatura exterior era de -18ºC y debido a este clima severamente frío, varios barcos salvavidas se congelaron en la cubierta. Los niños se ahogaban en chalecos salvavidas que eran demasiado grandes para ellos. Mientras tanto, algunas personas quedaban atrapadas bajo las cubiertas y otras eran aplastadas en las escaleras.

Sólo muy pocos, 1.252 para ser precisos, sobrevivieron. Se estima que 9.343 personas murieron, la mitad de ellos niños -seis veces más de los 1.517 que murieron en el Titanic en 1912-. Irónicamente, la fecha del naufragio fue el cumpleaños de Wilhelm Gustloff, nacido el 30 de enero de 1895.

Los medios no se hicieron prácticamente eco de la catástrofe del “Wilhelm Gustloff”, a pesar de ser un naufragio peor que el del Titanic.

A pesar de la magnitud de la tragedia, el mundo no prestó mucha atención ni se compadeció demasiado. Se manejan tres teorías sobre porqué se ignoró de un modo tan descarado.

En primer lugar, el incidente involucró al pueblo alemán y debido a la Segunda Guerra Mundial, se especula que como no mucha gente simpatizaba con Alemania, se decidió mantener el suceso en segundo plano.

Por otra parte, se cree que hubo una reacción mínima ante este gran desastre, debido a que la gente había sido informada acerca de la existencia de campos de exterminio nazis y que el nombre de la nave homenajease a un líder nazi no ayudó a aumentar la empatía hacia los afectados.

Además, a diferencia del Titanic, los historiadores sostienen que no había mucha gente rica en el barco y que, por eso, este naufragio no ocupó demasiados titulares.




Francisco Javier de la Uz Jiménez


1 comentario:

Jaime dijo...

La hipocresía de la sociedad humana, solo hace ver lo que le interesa.
Sabemos los miles de niños que mueren de hambre en África y en Asia y en el mundo.
El líder de la Iglesia católica pide a los Gobiernos que dejen los discursos vanos y actúen ya contra las causas de la falta de acceso a los alimentos de cientos de millones de personas