ESE EJÉRCITO QUE VES.
Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás,
tratando de ser lo más,
y de parecer lo menos.
Poetas Muertos
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7/11/16

DESTRUCTORES LEGALMENTE CONSTITUIDOS














DESTRUCTORES LEGALMENTE CONSTITUIDOS

von Thies

El enfrentamiento conocido hoy de forma casi obligatoria como guerra civil o incivil, dejando a un lado la realidad de una guerra de Liberación, auténtica Cruzada, enfrentó a dos conceptos de España.
El bando nacional se distinguió por su ideología y por su capacidad de construcción y de reconstrucción; el bando (banda de bandidos) de los rojos (hoy falsamente “republicanos”), por todo lo contrario, ya que carecía de concepto de España, porque lo suyo era convertir a este territorio europeo en un fleco del sistema soviético, además de su capacidad para el crimen, el saqueo y por destruir.
Sus descendientes políticos y mediáticos han superado esa capacidad destructora, aunque con mayor vileza, ya que no se trata ahora de una lucha a muerte, a tiro limpio, si no a un plan implacable de destrucción, sin que enfrente tengan hoy a nadie que se lo impida, porque hasta la “Derechona” mediática y política ve con ojos generosos sus actos destructivos como algo natural, dada la existencia de esa ley de la Memoria Histórica, creada por un retrasado mental en el papel de Presidente de un presunto gobierno.

La capacidad destructiva de esta tropa
“progre”, con la aceptación sumisa de una
Derecha vergonzante, no tiene límites
conocidos.

Si quisiéramos hacer una lista de destrucciones se nos acabaría el tiempo que Dios nos concede de vida, así que vamos a mostrar sólo una de las facetas de esta gentuza, capitaneadas por dos alcaldesas (Madrid y Barcelona), que al igual que el caballo de Atila, no dejan crecer la hierba. Nos imaginamos que Atila tendría, además de ese caballo, algunas yeguas, así que corregiremos la frase por aquello de la igualdad de género, y diremos que con “este par de yeguas no se deja crecer la hierba”. 
Pero ¡ojo! empleamos el término “yeguas” como eufemismo, y el que quiera saber qué es eso, que ojee la Gramática Española, que no le vendrá mal.
Vamos a centrarnos en el odio hacia algunos escultores catalanes, por parte de los catalanistas, nacionalistas y separatistas, muy propio de esta tropa de indeseables, y hemos elegido, entre muchos, a sólo seis.

Empezaremos, por aquello de ser la última noticia, con Josep Viladomat, autor de la estatua ecuestre del Generalísimo Franco que estuvo en el patio de Armas del Castillo de Montjuich en Barcelona, después fue quitada, y por decisión personal del Coronel Director, el Coronel Montesino Espartero, expuesta en una sala del museo. Finalmente fue almacenada a raíz de la inicua entrega de Castillo y Museo (éste para su dispersión) a los enemigos viscerales de España y del Ejército. Estatua que, ya decapitada por orden superior municipal o taifa, es llevada al Mercado del Borne a una payasada organizada por la impresentable Colau.

Los ilotas de la “yegua” catalana de Atila (eufemismo…) colocaron sobre el caballo a una muñeca
hinchable, la mancharon con pintura, la derribaron, arrastraron…,sin que nadie de la política y de la prensa de la llamada Derecha criticara esta vileza. Dios quiso que este escultor no sufriera la humillación de ver lo que se hacía con su obra, porque había muerto en el año 1989.


La capacidad destructiva de la tropa
“progre”.

Y ya que citamos el aquelarre del Borne, vamos a traer aquí a otro de los escultores catalanes más odiados por el sistema, Federico Marés, cuya estatua “La Victoria”, fue retirada de la base del Monolito en una plaza de Barcelona, ya que esta banda sólo sabe de derrotas. Tampoco Marés sufrió esta humillación porque había muerto en 1991. Coleccionista de arte y de objetos diversos, crea su propia Fundación que posteriormente cede al Ayuntamiento. 

Una de sus obras más valiosas fue su participación en la reconstrucción de los monasterios de Poblet y Santes Creus (arquitecto Monravá), al principio de los años 40, restaurando las tumbas de los Reyes de Aragón, un excepcional trabajo para el que utilizó los centenares de piezas de alabastro de esas destruidas tumbas, completándolas Litografía (1839) de Francisco Javier Parcerisa con el alabastro de la misma cantera de Beuda (Gerona). Hasta 1952 no se pudo ver la obra terminada. Esculturas de Marés en Barcelona y estatua del pintor Goya en Zaragoza. Algunas de las esculturas de animales del parque Vicen i Vives necesitan restauración por haber sufrido la acción de desaprensivos.

Pasemos a otro escultor odiado por el sistema. Esta vez hablaremos de Jordi Puiggalí, al que vemos llorando al ver su obra destruida mientras que Hereu, el alcalde de Barcelona que había ordenado su demolición, le consuela hipócritamente.
Ocupémonos ahora de otro escultor odiado, cuyas obras han sufrido daños por “yeguas” y “percherones” de mala raza. Se trata esta vez de Josep Clará, cuya estatua en el Monumento a los Caídos en Barcelona fue derribada en una inicua acción de los que no dejan creer la hierba. La Fundación Clará fue cerrada debido a la falta de subvenciones municipales, falta de atención y de cuidados . Recordemos a la “Diosa” que en los últimos 12 de octubre vemos dar la espalda al horrendo monumento al traidor Maciá, para poder ver mejor el bosque de banderas españolas. Todo un espectáculo, algo inusual en Barcelona.

Sigamos pasando lista, esta vez hablaremos de Josep Llimona, de una familia de artistas (hermano del pintor Joan Llimona, también sus hijos María y Rafael eran aristas, y una sobrina suya, Mercedes Llimona, dibujaría en “Flechas y Pelayos”).
Pese a la propaganda interesada en decirnos que la Generalidad protegió la Catedral de Barcelona de cualquier asalto o saqueo, la realidad fue otra, por eso un retablo de Llimona, en una capilla lateral, pudo ser destruido con toda impunidad (también sufrió daños la tumba de Santa Eulalia y se saquearon ornamentos y lámparas). Otro ar-tista que tuvo la suerte de no ver destruida su obra, ya que había muerto en 1934. Una de sus esculturas más conocidas es “Desconsuelo”, en el parque de la Ciudadela, de la que existe una copia de tamaño natural en la planta baja de Capitanía General, junto a una salida trasera. Pero su obra está en muchos lugares de Barcelona, en el friso del Arco de Triunfo, o “La Primera Comunión” en el Museo Nacional de Arte de Cataluña.

España es el país occidental donde más se ha destruido su Patrimonio Nacional. Nada se resiste a la pisada “progresista” de caballos y yeguas de Atila, ni museos, ni bibliotecas, ni observatorios, ni monu-mentos… Las Cruces a los Caídos han sufrido la vesania más satánica, de una forma que podríamos decir, absoluta. Y es que la Cruz es para los del bando de la “banda de bandidos”, algo insoportable, lo mismo que para Drácula o cualquier vampiro de servicio. 


“von Thies”