ESE EJÉRCITO QUE VES.
Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás,
tratando de ser lo más,
y de parecer lo menos.
Poetas Muertos
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30/9/16

QUERIDO JAIME












Hermanos Rodríguez-Colubi

Han pasado muchos días desde que te fuiste al Cielo, Jaime. Y te echamos de menos. La vida te golpeó como a pocos, y desde joven. Y sin embargo, tu enorme gallardía,  tu extraordinaria nobleza, tu hombría emergieron siempre por encima de toda adversidad. Y en los albores de tu vida aquí, demostraste una dignidad de gigante. No hay un solo día que no pensemos en ti. Y, fíjate, hasta tenemos  el tic informático de mandarte algo sobre nuestra querida Patria, sobre nuestro adorado Ejército. Es igual, no hace falta. Seguro que te enteras de todo desde tu privilegiado sitio, allá junto a los luceros.

Antes de dejarnos, nos prometiste hacer una visita a Melilla. Ciudad que te sorprendió, en tu primera visita hace muchos años, por su espíritu castrense y por su españolidad.  Como disfrutar de las  comidas paracas y de la División Azul. No ha podido ser, Dios te ha reclamado junto a él.

Queremos decirte que seguimos teniéndote de referencia. Fuiste  nuestro consejero,  confesor, cómplice,  hermano mayor, amigo del alma. Quien te ayuda cuando más hace falta, quien te da calor y cariño, quien nunca te deja sólo.

También queremos que sepas que tus adorables hijos te añoran. Cómo no.  Especialmente Pepe del que fuiste manos y pies desde antes de que callera en una silla. Pero no te pongas triste, Jaimón. Hemos de decirte que, cuando tiene alguna debilidad, se levanta en seguida. Siempre hay quien le recuerde que su padre está ahí viéndole, desde el Cielo. Es su mejor medicina.  


Jóse, Jaime y Gonzalo Rodríguez-Colubi

Puente de Santiago. Melilla La Vieja 2012

Un beso, nos veremos.


Hermanos Rodríguez-Colubi Balmaseda

4 comentarios:

Javier de la Uz dijo...


Tuve la gran suerte de conocer a Jaime primero en Écija, hace ya muchos años en una visita a Gonzalo y más tarde en Melilla, en la boda de su sobrina Elena, donde compartimos sólo unos días, pero que fueron muy intensos.

Es de las personas que me alegro de haber conocido a lo largo de mi vida. Sensato, afable, magnífico padre y sobre todo, gran cristiano. Gonzalo, que me ha tenido al corriente de su enfermedad, me comentaba la entereza, serenidad y fe que demostraba en todo momento.

El Señor lo tenga en su Gloria junto con vuestros padres y hermana Marta. Yo, así lo pido y deseo de corazón, poniendo mi granito de arena con mis súplicas ante Él.

Gonzalo Rodríguez-Colubi Balmaseda dijo...

Gracias Javier, un fuerte abrazo.

Jose V. Ruiz De Eguílaz y Mondría dijo...

Queda muy emotivamente demostrado que "La muerte no es el final"
El Señor lo tenga en su Gloria.

BORJA dijo...


YA SABEIS GONZALITO QUE OS QUEREMOS A TODOS LOS HERMANOS