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y de parecer lo menos.
Poetas Muertos
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14/12/15

LA VERDADERA HISTORIA DE SANTA CLAUS












¿Cuál es el origen de Papá Noel?

Además de la fiesta religiosa de la Navidad, la fiesta del 25 de diciembre es la elegida por la tradición más reciente para asignar a esa fecha el día en que Papá Noel o Santa Claus reparte regalos en las familias. Pero ¿quién este personaje? ¿Es Papá Noel o Santa Claus? ¿Qué personaje representa? ¿Existió realmente o es una fábula? ¿Quién fue San Nicolás?



John Moore (1.928 – 2.014), inglés que hizo durante muchos años de Papá Noel para los anuncios de Coca-Cola. Fuera del tiempo navideño, trabajaba de taxista y camarero.

Diciembre es el mes de Santa Claus, abreviatura traducida de las lenguas germanas de San Nicolás, que vivió entre en los años 255-355, quien fue Obispo de Myra -ciudad de Asia Menor, actualmente en Turquía- en tiempos del Emperador Constantino. Desde el 1.087, sus reliquias se veneran en Bari (Italia). La devoción de San Nicolás, a lo largo de tantos siglos, es muy extensa: es uno de los santos más populares en oriente y occidente y uno de los primeros no mártires venerado por todas las iglesias cristianas desde el siglo IV.

En Europa, hay más de seis mil templos dedicados a este santo. Es Patrono de países enteros como Rusia, Grecia, Serbia, Bulgaria; hay naciones como Austria que tiene 15 localidades que se llaman San Nicolás. Su nombre es topónimo de miles de barrios y aldeas, de puertos, bahías, ríos e islas. Es protector de todos los hombres del mar, de farmacéuticos, peregrinos, viajeros, escolares, panaderos, molineros, banqueros, casaderas de cierta edad, notarios y un largo etcétera. Entre otros apuros, se acude a su garantizada intercesión en las necesidades de tipo económico. Y actualmente, cuando llega la Navidad, los niños de todo el mundo esperan que San Nicolás les traiga sus regalos. En la tradición cristiana latina, su fiesta se celebra el 6 de diciembre. 

¿Santa Claus o Papa Noel?

En algunos países se confunden Santa Claus y Papa Noel, y aunque el personaje es el mismo, el origen del nombre no y merece la pena una breve explicación. Ambos apelativos tienen su origen en el inicio del protestantismo que invadió Europa central a partir del siglo XVI. La nueva confesión cristiana prohibió cualquier culto a los Santos; la veneración a San Nicolás fue destituida en su función de obsequiar a los pequeños y, por tanto, se procuró disolver al Obispo oriental en el decorado navideño. Así, en Inglaterra, el que trae los regalos a los niños pasó a llamarse Father Christmas (Papá Navidad); la traducción en francés será Papa Noel; y en muchos lugares de Alemania ese papel lo desempeñará Kriss Kringle (una corrupción de Christkindle, es decir, Cristo Niño, el Niño Jesús). 

La devoción que a San Nicolás se extendió en Holanda fue exportada, por los colonos protestantes a Nueva Ámsterdam (ahora Nueva York), en 1.642. Aun- que esta práctica estuviera prohibida, en su patria original Sinterklaas siguió trayendo sus regalos a los hijos de estos holandeses de América, que mantuvieron al Obispo de Myra -un tanto secularizado- como aglutinante y símbolo de la propia identidad nacional. Sus vecinos de otras procedencias adoptaron con gusto al simpático personaje, cuyo nombre modificaron un poco, convirtiéndolo en Santa Claus -suena prácticamente lo mismo que Sinterklaas-, hasta reducirlo para el lenguaje coloquial a un simple Santa.

El moderno Santa Claus

Los perfiles de su actual figura, completamente ajenos a los de un Obispo, quedaron fijados a partir del 23 de diciembre de 1.823, cuando en el Troy Sentinel apareció el poema de C. C. Moore titulado «Una visita de San Nicolás», que comienza: "Twas the night befare Christmas ... " ("Era la noche antes de Navidad ... ").

El Dr. Clement Clarke Moore (1.779-1.863), hijo de un Obispo episcopaliano, Ministro de esa confesión era profesor de literatura griega y hebrea en el Seminario Teológico General de Nueva York.

El 24 de diciembre de 1.822, al caer la tarde, su esposa comprobó que le faltaban algunas cosas para la cena, y pidió al marido que fuese a comprarlas. A su regreso, Clement se entretuvo un rato con el guarda Jan Duychinck: un holandés gordo y efusivo, con ganas de contar las tradiciones navideñas de su tierra, en particular las costumbres relacionadas con Sinterklaas. Ya en casa, el Dr. Moore, mientras su mujer preparaba la cena, redactó en verso para sus tres hijas «la visita» que le había hecho San Nicolás. La figura que describió era la misma de Duychinck: un sujeto cordial, de gruesa barriga, ojos chispeantes, nariz roja y mejillas -también sonrosadas- con hoyuelos, a quien, cada vez que estallaba en un sonoro "jo, jo, jo", estaba a punto de caérsele al suelo la pipa que llevaba entre los dientes. Aunque el "visitante" se llamaba San Nicolás -no Santa Claus-, carecía de cualquier reminiscencia religiosa y, desde luego, nada tenía de Obispo: el objeto de su visita era, cabalmente, modificar las ideas extendidas sobre la índole, presencia y comportamientos del personaje. Del Santo cristiano sólo conserva una barba blanca como la nieve. La nieve, precisamente, condiciona el traje de pieles -pronto sería sustituido en la imaginería popular- con que lo envolvió Moore, así como la escenografía de trineos arrastrados por renos (son ocho, cada uno con su temperamento y su lugar propio en el tiro, cuyos nombres conocen todos los niños americanos: Dasher, Dancer, Prancer, Vixen, Come, Ctupid, Donner y Blitzen).

Al parecer, el poema estaba destinado, en un principio, nada más que a las hijas del profesor. Pero sus ediciones no han cesado de publicarse y constituye junto a algunos escritos de Washington Irving (1.783-1.859)- algo así como la «biblia» del Santa Claus secularizado. Entre 1.863 y 1.866, el dibujante Thomas Nast (1.840-1.902) publicó, en el Harper's Illustrated Weekly, varias viñetas que perfilaron la inconfundible figura de Santa Claus: vestido de paño con ribetes de piel blanca, gorro flácido y con su taller polar de juguetes. 


La imagen definitiva de Santa, en color, quedó fijada por Haddon Suadblom en sus diseños publicitarios para Coca Cola, realizado desde 1.931 hasta 1.964. 

El Sinterklaas importado de Holanda y recreado en los Estados Unidos cruzó el Atlántico en sentido inverso, para establecerse de nuevo en bastantes países del viejo continente (Alemania, Inglaterra, Francia, etcétera), despojado de su condición episcopal, y llamándose Santa Claus, Papa Noel o como sea.

  
El "hombre del saco" y Santa Claus


Procesión de San Nicolás en una calle de Holanda


Desde que se trasladó el cuerpo del Santo a Bari, se extendió una gran devoción popular por él en la misma región italiana, que se manifestó en canciones y dichos. Una de las letrillas que canturrean las madres mientras acunan a sus bebés dice: "Santo Nicola da Bari - fammelo crescere santo - e se non cresce santo-:- pigliatillo: San Nicolás d'e Bari, házmelo crecer santo y, si no crece santo, Ilévatelo". Algunos dicen que esta segunda alternativa -" Ilévatelo" - tiene que ver con el "hombre del saco" que en algunos sitios sirve como amenaza para los niños malos. En el folclore holandés el hombre del saco se relaciona con el Negro Piet, paje de San Nicolás, en holandés Sint Nikolaas, que derivó en Sinterklaas. Según la publicidad que hace el mismo gobierno holandés, Sinterklaas pasa casi todo el año en España, desde donde controla cómo se comporta cada niño y lo apunta en un grueso libro rojo. En alguna parte de África tomó como asistente al negro Pedro (Zwarte Piet), que le ayuda en la provisión de regalos. Según esta moderna tradición, a principios de noviembre, el Santo y Piet parten hacia Holanda en un barco. Con ellos viaja también el caballo blanco de Sinterklaas, llamado Schimmel. A mediados de mes llegan a su destino, donde son recibidos con grandes ceremonias. Los festivales de bienvenida se suceden por todo el país hasta principios de diciembre. Durante las noches, Sinterklaas y Piet cabalgan sobre Schimmel por los tejados; comprueban, a través de las chimeneas, la conducta de los niños; y dejan caer letras de chocolate, figuras de mazapán y otros pequeños regalos para los que han sido buenos a lo largo del año. Estos obsequios vienen a depositarse dentro de los zapatos, colocados junto al fuego, en los que se ha dejado alguna zanahoria o un poco de paja para Schimmel. Los niños malos deben tener mucho cuidado en no pasarse, pues a los que han sido verdaderamente detestables se los lleva Piet en su saco.


¿Quién fue San Nicolás?

 Icono se San Nicolás del año 1.294

Aunque es un Santo con una veneración muy extendida, hay gran escasez de fuentes históricas sobre su vida. La primera biografía es del siglo VIII, cuatrocientos años después de su muerte. Se sitúa su nacimiento en el año 275 y su muerte en el 345. Fue Obispo de Myra, en Asia Menor, en la época del Concilio de Nicea (325), ciudad donde fue enterrado, aunque en 1.087 se trasladaron sus restos a Bari (Italia). Desde su muerte, se le han atribuido hechos milagrosos en vida y después de muerto. Su fama de generoso con los bienes materiales, puede venir de una leyenda en la que un rico venido a menos se encontró con la imposibilidad de dar dote a sus hijas para casarlas y no se le ocurrió más que prostituirlas. Conoció Nicolás el siniestro plan y aquella misma noche se deslizó hasta la ventana del ciudadano arrojándole un saquito de oro, solucionando el problema. Su generosidad dé donante secreto se refleja aún hoy en el hecho de que, bajo el nombre de San Nicolás, los niños acostumbren a recibir, en secreto, regalos en algunos países de tradición católica. El traslado de su cuerpo a Bari en el siglo XI se debe al deseo de los cristianos del norte de Italia que organizaron una expedición en la primavera de 1.087 para rescatarlos del territorio que los sarracenos habían ocupado.

Revista Mundo Cristiano, nº 654


Francisco Javier de la Uz Jiménez

1 comentario:

Gonzalo Rodríguez-Colubi Balmaseda dijo...

Fijaros bien en las diferencias de los figurantes mundanos hispanos.
El papá Noel ese, para empezar se llama Claus. Vamos que si fuera tía se llamaría Yesika o Vanesa, mismamente. Se trata de un tío recortaito de estatura, regordete y seguramente (va siempre con un hortera gorro rojo), calvete. Y dado que procede de esos lugares tan fríos , en verano vendrá a España a tumbarse al sol. Coloraito como un guiri salmonete. Elegirá seguramente Benidorm y no le faltarán sus sandalias. Además saludará con un tonto jojojo. Vamos, un cateto impresentable de tomo y lomo.
El Rey mago es elegante, majestuoso. Y como debe ser en todos los Reyes, va a caballo. O, en su defecto, en camello.
FELIZ NAVIDAD