ESE EJÉRCITO QUE VES.
Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás,
tratando de ser lo más,
y de parecer lo menos.
Poetas Muertos
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8/9/15

RESCATAR ESPAÑA

 





GENERAL DÁVILA

RESCATAR ESPAÑA 
(Teniente General Emilio Pérez Alamán)

BANDERA SPAINEn esta entrega continuo las reflexiones de las dos anteriores, especialmente para dar contestación a los que comentaron las mismas en forma amplia y comprometida, a la vez que les animo a seguir en esa actitud de colaboración. A los otros muchos lectores interesados en el asunto, aunque no hagan comentarios, les solicito sus críticas constructivas sobre lo que se expone, para disponer del mayor número de opiniones que ayuden a encontrar las soluciones que se necesitan y deseamos.

Con esta finalidad comienzo por interpretar que, hasta ahora, todos los comentaristas estamos de acuerdo y somos conscientes de la difícil situación en la que nos encontramos y que creemos necesario buscar formulas para corregir el rumbo que lleva a España hacia donde no deseamos muchos españoles. Así mismo se observa en los comentarios que no todos coincidimos en la forma de variar esa trayectoria, por lo que intentaré explicar y razonar lo que expresa el título de este artículo.


En primer lugar se debe reconocer la dificultad que supone recuperar la iniciativa perdida, lo que requiere contar con la participación de la mayor parte de quienes sienten el problema y la necesidad de solucionarlo, a pesar de la actividad imparable de los que van teniendo resortes de poder y la permisividad con la que realizan sus acciones por encima del bien y del mal, sin ninguna o con la mínima actuación de los garantes del orden constitucional.

Así, hemos visto en los últimos días de Agosto, como la reacción por la agresión a Inma Sequi del Partido VOX de Cuenca, se ha limitado a la condena oficial de algunos sin pretender molestar demasiado; solo los más atrevidos han manifestado aquello de: “si hubiera sido al revés y un militante de Podemos es el atacado por alguien de la extrema derecha, la que se hubiera armado”. Al mismo tiempo, las demostraciones de los independentistas son cada día más desafiantes y de flagrante chulería, con la única respuesta de que a lo mejor salen de Europa y que van a tener dificultades para pagar las pensiones, a la vez que se insinúa lo que perdería España sin Cataluña. Para colmo hay que oír, a los que ya no disimulan, hablar abiertamente de una Cataluña dentro de una España diferente.

Sin duda en este ambiente tan irritante, es muy difícil mantener la serenidad necesaria para defender las creencias y sentimientos agredidos, pero la actitud de limitarse a expresar en círculos afines quejas y lamentos no sirve para aportar soluciones a lo que pasa y tanto disgusta. Tal vez por ello algunos de los comentaristas opinan que solo es posible una solución drástica, criticando mi criterio de alentar al conjunto de la sociedad civil para que se involucre frente a los que manifiestan, sin tapujos, sus intenciones de desmembrar España o convertirla en otra cosa diferente.



Por supuesto que afirmar que es el momento de la pluma y la palabra no excluye, ni mucho menos, presentar en actos públicos y con gran visibilidad, las ideas y propuestas que muestren quienes y como somos los que defendemos la España de siempre y en progreso desde su larga Historia.

Esta preocupación, provocada por los sempiternos elementos que desean la destrucción de lo hecho en siglos por los españoles y en contra de la mayoría de ellos, la manifiestan últimamente muchos analistas, repitiendo una cita atribuida al Canciller de Hierro von Bismarck, que no me importa repetir: “ La Nación más fuerte del mundo es sin duda España, siempre ha intentado autodestruirse y nunca lo ha conseguido. El día que deje de intentarlo volverá a ser la vanguardia del mundo” (siglo XIX).

Por desgracia, la sentencia del Canciller tiene su fundamento en las diversas ocasiones que las opciones enfrentadas sobrepasaron los límites tolerables, aunque la realidad de España siempre permaneció hasta nuestros días y es esa realidad la que debemos mantener sin fisuras ni atajos en el contexto del siglo XXI

En consecuencia y dadas las circunstancias del momento, creo que es aconsejable presentar argumentos para conseguir con ello recuperar la iniciativa perdida, para lo que hay que demostrar que: la validez de las razones, el número de españoles que las presentan y la firmeza y seguridad en su exposición, resultan convincentes para todos aquellos que, siendo contrarios a la intolerancia radical que les disgusta y oprime, no encuentran alternativa en la que confiar el destino que quieren para España.


Por incómodo que resulte nuestro presente y muy preocupante futuro, al menos a corto plazo, no existen acciones internas que justifiquen medidas que vayan más allá de las expuestas y por otro lado, salirse de ellas supondría la intervención internacional en los asuntos internos de España, con resultados que, como la experiencia nos dice, serían los más interesantes para el exterior y no los más beneficiosos para ningún español, piense como piense.

Si aceptamos que la Historia no se repite pero si hay situaciones que se asemejan, podemos apoyarnos en el pensamiento de ilustres españoles que tuvieron que manifestarse en su tiempo ante el triste designio que expresaba Bismarck al referirse a nuestra Patria y la enconada actitud entre compatriotas:

Así, el ilustrado Melchor de Jovellanos expresaba en una de sus cartas en 1808:
“Quien deja de ser amigo de mi Patria deja de serlo mio.
 España no lidia por los Borbones, ni por Fernando, lidia por sus propios derechos.
 Derechos originales, sagrados, imprescriptibles, superiores e independientes de toda familia o dinastía ( léanse hoy partidos políticos, añado).
 España lidia por su Religión, por su Constitución, por sus Leyes, sus costumbres, sus usos…. en una palabra, España lidia por su libertad.”

Por no convertir este trabajo en una relación de las muchas citas que españoles de bien nos han dejado, no para ignorarlas ni desoírlas, añadiré solo el pensamiento del más cercano Julián Marías. Lo hago con la intención de motivar a unos hacia el objetivo, desengañar a otros en sus pretensiones y con el deseo de hacer pensar a todos en España. Dice así:
“España es un País formidable, con una Historia maravillosa de creación, de innovación, de continuidad de proyecto… Es el País más inteligible de Europa, pero lo que pasa es que la gente se empeña en no entenderlo.
 Lo que más me inquieta es que en España todos se preguntan ¿Qué va a pasar? Casi nadie se pregunta ¿Qué vamos a hacer?”


Reconozco que la vida resulta corta para aprender y practicar los buenos ejemplos y magníficas enseñanzas que nos han dejado insignes españoles en todos los campos de la actividad humana, pero sería recomendable que todos sintiéramos la inquietud de abarcar y transmitir al máximo su conocimiento, en lugar de privar a generaciones de la enseñanza tan rica de nuestra Historia, Artes y Ciencias, por parte de los responsables de facilitarla y exigirla. Claro que es mucho pedir a la indigencia intelectual de la mayoría, con el fatal resultado para el conjunto y las consecuencias inherentes de no aprender correctamente del pasado para labrar con lógica y fundamento el futuro.

La propuesta, tomando como base todo lo anterior, es no aceptar que la situación es irreversible por imposición de unos y que se puede revertir, por convencimiento, con razones irrefutables de la autenticidad de España como Nación.

Para ello es necesario movilizar a esa estructura horizontal de la sociedad civil, ya mencionada en las entregas anteriores, con el fin de ir mostrando sus inquietudes y propuestas cada vez que la ocasión lo exija.

La inmediata es el intento de los independentistas catalanes de romper la Unidad de España con falsedades y desprecio al Estado de Derecho, por mucho que aseguren que ellos hablan en positivo, haciendo uso de una mentira más en su argumentario, mientras los demás insultamos.

Para ello, pregunto y propongo, a falta de un refrendo oficial por parte de quien tiene la capacidad para hacerlo, ¿por qué no hacer una demostración popular que manifieste el sentimiento inamovible de los españoles por una España unida como única Nación de todos ellos tal y como la Historia la ha constituido?

La forma sería tan sencilla como difundir el mensaje para que todos los españoles, que lo consideren, exhiban el 27 de Septiembre la Enseña Nacional en todos los lugares posibles, fachadas, vehículos, sobre sí mismos, donde estimen sea más visible. No son necesarias grandes Banderas, los colores rojo y gualda se editan desde “pines”, pulseras, prendas de cabeza, pañuelos… hasta colgantes en balcones y ventanas. Todo es cuestión de voluntad de hacerlo, empezando por la de nuestros lectores que deben comprometerse a lanzar la idea a todos sus contactos y amigos en las redes con el fin de que se extienda por todos los medios que cada cual disponga.

Finalmente solo quedaría que los que deseen colaborar colgaran en las redes documentos gráficos de los resultados de la demostración.

La falta de respuesta es un riesgo que esta voluntad de bien tiene que asumir y el resultado de la prueba daría la medida sobre si existe un compromiso real para continuar en la empresa de rescatar España y no esperar a reconstruirla. La respuesta, el 28 de Septiembre, está en nuestras manos.
 Emilio Pérez Alamán Teniente General (R.)

Nota final: Con el fin de poder recibir sus propuestas, opiniones e ideas, les ponemos un correo que mantendremos abierto a partir de hoy. Les rogamos brevedad y respeto en sus mensajes, en el fondo y en la forma, con todo y con todos. Si cuelgan fotos o videos nosotros les daremos difusión y así, todos colaboraremos, unidos, al servicio de lo que dice nuestra Constitución: La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles…
Nuestro lema para el día 27 de septiembre:

27S ESPAÑA PATRIA COMÚN E INDIVISIBLE
porlaunidadespana@gmail.com

Santiago Cabanas Burkarter