ESE EJÉRCITO QUE VES.
Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás,
tratando de ser lo más,
y de parecer lo menos.
Poetas Muertos
INICIO

16/2/15

HOSPITAL VIGIL DE QUIÑONES

















HOSPITAL VIGIL DE QUIÑONES




Hace mas de una década que las instalaciones del moderno  Hospital Militar  Universitario Vigil de Quiñones de Sevilla, el segundo en importancia de la Sanidad Militar del momento, que prestaba  servicio al colectivo militar de la zona y a parte de  la población civil de las sevillanas  barriadas Elcano , Pineda y Montequinto, receptor de urgencias de  Ceuta y peñones norteafricanos,  y que disponía de una capacidad supletoria de hospitalización extra para   casos de catástrofes, fueron transvasadas a la Junta de Andalucía tras numerosa reclamaciones de la misma  para que, según decían sus responsables políticos, prestar servicio sanitario  a través del SAS (Servicio  Andaluz de Salud) , perdiendo su carácter militar.
El motivo real del traspaso de dependencia  del hospital fue, eso creo,   el afán depredador de las autoridades de la Junta  de Andalucía para incrementar su activo   con unas instalaciones sanitarias modélicas , y   el impulso de algunos incautos o incompetentes  dirigentes del MINISDEF  que creyeron haber descubierto otro bálsamo de Fierabrás  con la externalización de servicios en empresa civiles  y  afrontaron la  optimación   ( palabra que en léxico militar es entendida, irónicamente, como disminución o desaparición)  de la Sanidad Militar, a fin de    compaginar las necesidades de la  Sanidad Asistencial ( que atiende, mediante el abono de una cuota,   al personal militar y civil   de dicho ministerio así como al de la Guardia Civil,  como a sus familias ) mediante la subcontratación con empresas sanitarias civiles ,  y la Sanidad de Campaña ( que atiende al personal militar en ejercicios y maniobras así como al que toma parte en Operaciones    fuera del Territorio Nacional    en cualquier contexto y que  los nuevos cometido  asignaban a las FAS ).
Aunque hubo protestas de algunas organizaciones sevillanas  por la no activación inmediata de los servicios hospitalarios para la atención a la población civil que llegaron incluso a presentar denuncia en los juzgados,  el  sobreseimiento y archivo  de las mismas  y la recolocación  de los trabajadores civiles dentro de la localidad   las  fueron acallando  y poco o nada se ha sabido de ellas después.
Una década mas tarde el hospital  sigue cerrado, se le ha desprovisto de parte de sus  equipos  para su instalación en otros hospitales de la Comunidad ( acción que , en terminología logística  militar, se denomina,  “canibalización” ) lo que  ratifica las falsaria razones de la Junta para  las insistentes y reiterativas  reclamaciones del traspaso de dependencia ,   e incluso  ha pretendido desposeerle del nombre del insigne  médico militar andaluz  que ostenta la instalación, Rogelio Vigil de Quiñones ( Marbella, 1862-1934), héroe de los últimos de Filipinas y de la guerra del Rif, y que estuvo destinado en  varias unidades sevillanas.
 Recientemente han vuelto a aparecer voces, entre otras del  Colegio de Médicos de Sevilla,  que reclaman la puesta en servicio del hospital, y  que han coincidido  en el tiempo  con el repunte de algún problema médico como  la alarma sobre el  ébola y la saturación de las urgencias con la gripe, etc , así como la de   los  sanitarios eventuales de larga duración  del  SAS que reclaman por la precariedad de sus contratos.
En cuanto a la “optimación” de la Sanidad Asistencial Militar, ha seguido progresando adecuadamente  ( favorecida también culpablemente por los usuarios del ISFAS  quienes han preferido, en muchos casos,  a  derivarse a los hospitales civiles con concierto en lugar de a los militares donde aún  mantienen centros ),habiéndose cobrado , como última pieza, el hospital Militar San Carlos de San Fernando (Cádiz) ,  también trasvasado a la Junta y que ya lleva varios  meses sin actividad,   a la  vez que cada vez hay menos compañías sanitarias civiles que  se presenten anualmente a la licitación del  concurso para la prestación de servicios al ISFAS ( Instituto Social de las FAS) y/o con menores prestaciones para los usuarios,   y que la “externalización“ de servicios   es tan fiable que, recientemente, una compañía de transporte aéreo civil ha dejado en tierra a un contingente militar que viajaba a una ZO  aludiendo la  peligrosidad de la tarea lo que ratifica, también, el buen ojo clínico de algunos aficionados gestores ensimismados con el paradigma de la externalización obviando que un principio logístico  militar es, (o era) la “ seguridad de actuación”.
Y aquí viene la cuestión : ¿Es necesario poner en servicio  nuevamente el hospital  Vigil de Quiñones  de Sevilla y pueden  ser compatibles las necesidades del  Servicio de Salud de la Junta de Andalucía y la de la Sanidad Militar?. 
Teniendo en cuenta que  un hospital no es solo un edificio de mas o menos valor económico, sino , sobre todo,  una   organización sobre la que se sustentan  los varios centenares de facultativos y personal auxiliar que lo activan y el presupuesto necesario para su sostenimiento y ,dado que  el Servicio Andaluz de Salud ya cuenta  con otros dos Hospitales Generales ( Nuestra Señora de Valme y Virgen del Rocío)   ubicados en la misma zona , entiendo que la Junta no será propensa  a dotar y sustentar un nuevo hospital a escasa distancia de los mencionados, aunque presumo que sí sería receptiva a derivar a algunos de sus enfermos  a otras  instalaciones en caso de  saturación de sus servicios  sanitarios y de disponer de una  reserva de camas en caso de contingencias–como  se activó en el caso  de la EXPO 92.    
En cuanto a la importancia de  Sevilla en la Sanidad de Campaña Militar y  la contribución de los médicos militares  a la Sanidad  española  , ésta   comenzó su participación activa cuando, junto con Cádiz y a través de las Casas de Contratación de ambas  ciudades, constituyeron la base de  proyección y sostenimiento  de las Unidades militares terrestres y navales que , desde el siglo  XV , marchaba al  descubrimiento, conquista y colonización del  Nuevo Mundo y con médicos militares andaluces o de unidades de su demarcación que fueron  a aquella ZO .
 Se inició con   el primer medico  con carácter oficial y con jurisdicción  en América, el  militar sevillano Diego Alvarez Chanca ( 1450?-1515), que acompaño a Colon en el segundo de sus viajes y continuó  por, entre otras importantes incorporaciones,  con el médico militar  Fco. Javier Balmis Berenguer ( 1753-1818), que encabezó la Real Expedición Filantrópica de la vacuna (llamada expedición Balmis en su honor) que, a partir de  1803  dio la vuelta al mundo en una  corbeta de la Armada  llevando la vacuna de la viruela  a todo el imperio español , con el capitán médico  Santiago Ramón y Cajal ( 1852-1934), que fue premio Nobel de medicina ( uno de los dos únicos premios Nobel con carácter científico que tienen españoles)  y ,aunque en otras ZO,s. (en los campos de prisioneros de la 1ª guerra mundial y en Melilla durante el desastre de Annual)  con  el comandante médico Fidel Pagé Mirave (1886-1923),  descubridor  de la anestesia epidural de la cual se benefician la mayoría de las mujeres del mundo y algunos hombres, etc . Pero es que , mas  recientemente, a finales de los años 80 del anterior siglo,  es en el propio  Hospital Militar Vigil de  Quiñones donde nació , y creó Escuela  bajo la dirección del entonces  comandante médico Carlos  Álvarez Leiva,   un nuevo concepto sanitario  operativo, los EMAT,s ( Eslalon  Medico Aerotransportado) ,  que  resolvió el apoyo médico a los contingentes militares españoles recientes que salían al exterior , y que la  mayoría de los servicios de urgencia actuales ( incluyendo los SUMA, SAMU, etc) han nacido de la mente de médicos militares baqueteados en la Medicina de Campaña, incluyendo el servicio de TELEMEDICINA a través del Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla ( Madrid)-aun no adoptado por la sanidad civil- , que lleva asistencia en tiempo real de facultativos de  todas las especialidades  a  los contingentes y buques  españoles desplegados en todo el mundo.
Pero, por otro lado, también  recientemente  el triángulo geográfico  formado por  ROTA-SEVILLA-MORON  se ha convertido en una base de proyección militar tanto conjunta  como combinada (potenciada recientemente con nuevas  incorporaciones  de efectivos norteamericanos) hacia los Teatros de Operaciones de  Oriente y África, por lo que no es descabellado pensar que el hospital Vigil de Quiñones podría ser un elemento  con capacidad de apoyar al personal militar de dichas instalaciones, proyectar órganos sanitarios de campaña como antaño  hacia dichos Teatros,  de acoger y tratar  a las bajas que se repliegan de los mismos-incluyendo las de Ceuta y Melilla-, a enlazar con ellos a través de la TELEMEDICINA de Campaña , que disponga de una reserva de camas para atender cualquier contingencia en caso de catástrofe sanitaria local, regional o  nacional  y, dada la variabilidad de las misiones que reciba, emplear , mientras tanto, los servicios /horas excedentarios disponibles para atender  los requerimientos  sanitarios de refuerzo de la UME y del Servicio Salud  de Salud.
Si   conseguimos solventar las reticencias que existen entre los diferentes partidos políticos y Administraciones ,  y tener la mira  puesta en el interés general  lograremos entre todos  salvar al Hospital Vigil de Quiñones y que  Sevilla siga disponiendo lo que por historia, tradición e importancia   nunca debió perder; en caso contrario, lo enterraremos  definitivamente y seremos sus responsables.


   
Francisco Javier Membrillo Becerra.  
Cor. De Caballería

2 comentarios:

Gonzalo Rodriguez-Colubi Balmaseda dijo...

¿Sabíais que el Regimiento de Infantería “Soria” 9 es el más antiguo de Europa? ¿Sabíais que estuvo a punto de disolverse, y en el último minuto de la prórroga trasladado de Sevilla a Fuerteventura? ¿Sabíais quien le hizo caer en su antigüedad al JEME y al Teniente General Porgueres, Capitán General de la RMSUR de la época y uno de los principales impulsores del plan NORTE?
¡El “JEME” inglés! Tócate los cataplines

Javier de la Uz dijo...


Por el artículo y por el comentario: ¡Manda huevos! Que diría aquél...