ESE EJÉRCITO QUE VES.
Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás,
tratando de ser lo más,
y de parecer lo menos.
Poetas Muertos
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20/8/14

VIVA EL REY. VIVA FRANCO. ARRIBA ESPAÑA.


Angelito Cerdido (Jr), magnífico Jinete, Militar, Profesor, hombre de negocios con éxito, y sin embargo amigo, nos manda esto.





EL CAMIÓN QUE ESTUVO 35 AÑOS 

OLVIDADO





EL CAMIÓN QUE ESTUVO 35 AÑOS OLVIDADO
FOTO: A. FERRERAS / VÍDEO: O. CHAMORRO

         HISTORIA


                En la primera mitad de 1975, un camión Pegaso modelo 3050 sale de la cadena de montaje de la Empresa Nacional de Autocamiones S.A. (ENASA), destinado a cumplir su servicio en el Ejército de Tierra. Sin embargo, su primer (y único) cometido va a ser distinto al del resto de ejemplares producidos 
                Como todos los camiones fabricados por la marca del caballo alado, realiza un rodaje de aproximadamente 1000 kilómetros. Inmediatamente después se produce la entrega al Ejército de Tierra, donde entra en servicio el 3 de junio de 1975. Tras partir del acuartelamiento donde se encuentra estacionado, el 3050 con matrícula ET-59373-1 es conducido hasta la Plaza de Armas del Palacio Real de Madrid. En su plataforma trasera se ha instalado un armón de artillería sobre el que, ahora, se depositaba un féretro. Es domingo 23 de noviembre de 1975.
                Poco antes del mediodía, el Pegaso, con un oficial del Ejército de Tierra al volante y otro en el asiento del acompañante, es escoltado a ambos lados por militares a caballo. Lentamente, comienza a recorrer los 60 kilómetros que separan ese regio lugar de otro no menos conocido, el Valle de los Caídos. Tras una hora de trayecto, y llegado a su destino, son bajados del armón los restos mortales de Francisco Franco.
                Tras cumplir este único cometido el Pegaso, con bastidor 107000182 y número de inscripción 59373 en el Servicio de Automovilismo del Ejército de Tierra, regresa a Madrid, y es llevado a la Agrupación de Transporte (AGTP) número 1 de Canillejas, donde se estaciona al fondo de una nave. Allí permanecerá inmóvil los siguientes treinta y cinco años.
El rescate de 2007
                En noviembre de 2007, es sacado de su letargo para realizar un trayecto corto, de tan sólo 17 kilómetros, aunque ya sobre una plataforma. La razón principal es simple: el 17 de febrero de 2004 el Pegaso fue dado de baja, según consta en un acta de la Agrupación de Apoyo Logístico (AALOG) número 
                Su nuevo destino será el Parque y Centro de Mantenimiento de Vehículos Rueda (PCMVR) nº 1, situado en la localidad próxima de Torrejón de Ardoz. Allí, igualmente inalterado, es incluido en la colección de vehículos del Museo de Automóviles del Ejército, un lugar que guarda auténticas joyas del automovilismo militar y civil, conservados gracias al empeño del jefe del PCMVR, el coronel Juan Carlos Núñez, y del trabajo de especialistas militares coordinados por los subtenientes Tomás Gil Corrochano y Antonio Amarante Romero.
                En julio de 2014, el Pegaso vuelve al salir a la calle para ser protagonista de la sesión fotográfica que ilustra este artículo. Pese a que su mecánica mantiene intacta, desde su último y único servicio no ha se ha hecho ningún tipo de revisión sobre ella. Sin embargo, se ha intentado arrancar, pero un fallo en el mecanismo de puesta en marcha impide volver a escuchar su veterano pero nuevo motor diesel de 6 cilindros en línea, 10.170 centímetros cúbicos y 170 CV de potencia.

Pese a todo, hay elementos que certifican que el tiempo no ha pasado por este vehículo militar. Frente al puesto de conducción, en el impecable cuadro de instrumentos, un velocímetro Jaeger indica la vida recorrida por este Pegaso: 01344 kilómetros. Y un último dato más: treinta y nueve años después, sus neumáticos originales 13.00-20 Pilote XL aún conservan en su interior el aire con el que fueron hinchados… en 1975.

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Chevi Sr.

1 comentario:

Gonzalo Rodríguez-Colubi Balmaseda dijo...

Soy franquista hasta la médula y hasta la muerte. Y cada día mas, por que el tiempo me da la razón. Pruebas y razones tenemos sobradas.