ESE EJÉRCITO QUE VES.
Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás,
tratando de ser lo más,
y de parecer lo menos.
Poetas Muertos
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15/4/14

FRASES DE ORIGEN MILITAR














“CON CAJAS DESTEMPLADAS”
Con gran enfado y enojo.


“Cajas” eran llamados los tambores, y siempre estaban “templadas”, es decir, con los parches tensos, salvo en actos envueltos en tristeza, como imposición de castigos o ceremonias fúnebres. Hoy en día aún pervive parte de esta antigua tradición cuando en Semana Santa, como evocación de dolor por la muerte de Cristo, “se destemplan los tambores”.


“VETE A LA PORRA”
Despedida de malos modos a alguien que nos ha contrariado


































La "porra" era el bastón que portaban los tambores mayores, encargados, entre otras cosas, de regular  los arrestos por faltas leves. El bastón se clavaba en el centro del campamento y cuando un mando quería corregir  una falta mandaba al soldado “a la porra”, donde debía aguardar hasta que se decidiese el castigo correspondiente.

"VÁYASE AL CARAJO"
Despedida con desprecio a alguien que molesta.


































Los mástiles de las antiguas carabelas tenían una cofa en forma de canastilla desde donde se observaba el horizonte. Los marineros asociaban el mástil y su cofa con el órgano sexual masculino por lo que terminaron llamando a ésta "carajo". Permanecer en la cofa un par de horas, aguantando frío, lluvia, viento y grandes balances, era un verdadero suplicio. De ahí surgió el castigo que se imponía con la orden  "¡Váyase al carajo!".


“CAMBIAR DE CHAQUETA”
Tomar una postura distinta a la que antes se defendía.


En el siglo XVII, durante las guerras religiosas sostenidas en Europa entre católicos y protestantes, las casacas que llevaban unos y otros se diferenciaban por el color, mientras que los forros eran todos similares. Así, cuando les convenía, las tropas daban la vuelta a las casacas e iban trampeando  hasta salir del apuro, llegando a combatir contra sus correligionarios  y a favor del otro bando.



“A MI PLIN”
Me importa muy poco.


































El General Prim, personaje popular y de gran prestigio, estaba hacia 1.868 implicado en la lucha política. Cuando a alguien se le preguntaba “¿A quién prefieres para sustituir a Isabel II?", la respuesta común y evasiva, como queriendo decir que les llegaba con el General, era: “A mí, Prim”.


“ESTAR BAQUETEADO”
Sentirse maltratado o cansado.

Proviene del antiguo castigo militar denominado “carrera de baquetas”, aplicado por falta grave. Consistía en hacer pasar al penado entre dos filas, de hasta 100 soldados cada una, que portaban las baquetas o varillas de acero de atacar la pólvora en los fusiles. El castigado, con el torso desnudo, corría entre las filas mientras era azotado. Esta cruel corrección fue abolida en 1821.


“DE TIROS LARGOS”
Con atavíos especiales para asistir a actos importantes.


En el ámbito militar se denominaban "tiros" las correas o tirantes que sujetaban el sable a la cintura. Solo cuando se quería hacer ostentación se dejaban los tiros sueltos o "largos".


“METERSE EN CAMISA DE ONCE VARAS”
Complicarse la vida sin necesidad.






















Una "camisa" o cortina era, en la antigüedad, un lienzo de muralla entre dos torreones o fuertes, batido por las armas de fuego desde éstos. Si, además, tenía  una altura respetable, sobre los diez metros (11 varas), atacar o combatir por ese lugar era tarea imposible por arriesgada y casi inútil.


“SE ARMÓ LA DE SAN QUINTÍN”
Se desató una pelea, reyerta o disputa violenta.






















Alusión a la célebre batalla de San Quintín (1.557) en la que las tropas españolas  de Flandes invadieron el norte de Francia y derrotaron al ejército francés causándole 10.000 bajas. Posteriormente, la ciudad gala fue violentamente saqueada. San Quintín quedo así como sinónimo de violencia furiosa e incontrolada.


“SE LE VE EL PLUMERO”
Se notan las verdaderas intenciones de alguien.

Alusión al penacho de plumas que coronaba el morrión o sombrero de los miembros de la Milicia Nacional a partir de 1820. Esta fuerza liberal fue disuelta  por los absolutistas y, en esta época conservadora, cuando alguien descubría sus pensamientos o mostraba ciertas tendencias liberales, se decía que se le veía el plumero.


“PERDER LOS ESTRIBOS”
Perder el control sobre uno mismo.
















En Caballería, los "estribos" son los apoyos de los pies del jinete cuando está montado. Si se pierden los estribos, se pierde el modo de sujetarse en la caballería con la seguridad debida y el cuerpo queda incontrolado sobre la montura.


“SER UN VIVA LA VIRGEN”
Ser persona despreocupada e irresponsable.






















En nuestros antiguos buques de guerra, los marineros de guardia, al cantar el turno asignado, gritaban sus nombres. Al último que había formado le correspondía la última guardia y, además de su nombre, debía exclamar "¡Viva la Virgen!". Como los que solían dar este grito eran casi siempre los mismos, es decir, los más holgazanes, torpes o indolentes, se les fue asociando con esta expresión que ha perdurado en el tiempo.


"PONER UNA PICA EN FLANDES"
Llevar a cabo con esfuerzo algo complicado.


Durante la Guerra de Flandes, la mayor dificultad para el ejército español era enviar a sus soldados hasta aquellos territorios, ya que estaban rodeados por naciones enemigas. Los tercios debían viajar por el Mediterráneo hasta Italia para enlazar con el llamado Camino Español que recorría éste país y cruzaba los Alpes para llegar hasta el norte de Europa. Este colosal esfuerzo de cruzar unos 1.000 Km, cargados con todo el equipo, entre el que se incluían las picas que portaban los soldados, hacían de este viaje una gran proeza.


“DEJAR EN LA ESTACADA”
Abandonar a una persona en una situación comprometida.























"Estacada" se llamaba el palenque o campo de torneo donde peleaban los caballeros en la Edad Media. Después de la lucha, solo quedaba dentro de la estacada el malherido o el que había tenido problemas.


"TENER UN OJO A LA FUNERALA”
Tener un ojo morado y semicerrado por una contusión.

“Funerala” es el modo de llevar las armas en señal de duelo, es decir, apuntando hacia el suelo. Se entiende que un ojo contuso con el parpado caído, que parece mirar al suelo, está “a la funerala”.


“APAGA Y VÁMONOS”
Calificar de disparatada o ilógica una decisión.
















Se cuenta que, como la vida militar en campaña requiere brevedad y diligencia, se hizo un concurso para ver cuál de los dos candidatos a sacerdotes castrenses decía misa en menos tiempo. Subió el primero al altar, saludó a los soldados, dio a todos la bendición y pronunció  el “ite, misa est” de conclusión de la misa. Tras esto, el segundo cura se acercó al altar y le dijo al monaguillo: “Apaga y vámonos”.


“DE PUNTA EN BLANCO”
Impecablemente vestido para asistir a algún acto.
























Tiene su origen en la forma de presentarse de los caballeros medievales, que vestían la mejor armadura que tenían para ir al combate o a los torneos, actos para los que además sus armas, lanzas, espadas, etc., iban con las puntas descubiertas, libres de sus fundas y vainas, para intimidar a sus rivales.


“ESTO ES UNA BICOCA”
Es algo fácil de lograr y muy beneficioso.


Proviene de la batalla de la Bicoca (Italia) sostenida en 1522 entre las tropas imperiales de Carlos I y las francesas. La rápida, aplastante y rentable victoria de España, que quedó dueña de Lombardía casi sin esfuerzo, hizo difundir la palabra “bicoca” asociándola a algo fácil de conseguir y muy rentable.


“A MANSALVA”
Con abundancia, pródigamente.















Proviene del antiguo término militar “disparar a mano salva”, que se utilizaba cuando el tirador artillero podía efectuar gran cantidad de disparos desde un lugar seguro.


“A BOMBO Y PLATILLO”
Llamando mucho la atención.


La frase proviene de la ostentación y sonoridad de los desfiles militares, en los que tenían y tienen gran protagonismo las bandas de música con sus grandes bombos, platillos y percusión, utilizados no solo para mantener el ritmo, sino para captar la atención del público.


“PASARLAS CANUTAS”
Tener grandes problemas y dificultades.


La “canuta” era un pliego manuscrito, sellado y firmado por su jefe, que el soldado recibía al finalizar su servicio militar, acreditando sus datos, destino y vicisitudes en campaña. Se le entregaba dentro de un canuto o cilindro estrecho y de mediano tamaño. Esta licencia absoluta suponía el principio de una nueva vida llena de dificultades y penurias si el ex soldado no poseía oficio ni medios para sobrevivir.



“OIDO AL PARCHE”
Prestar atención.



El parche es la piel o membrana del tambor. Había que estar atento a su sonido pues se utilizaba para trasmitir órdenes del mando.




"ESTAR OJO AVIZOR"
Estar atento.


Avizor es corrupción de la palabra francesa “aviseur” que designaba al vigilante o centinela, que tenía que la obligación de mantenerse alerta.






Francisco Javier de la Uz Jiménez

2 comentarios:

G. uillermo dijo...

Javier, muy interesante.

Jose V. Ruiz De Eguílaz y Mondría dijo...

Ahora estamos en el "Apaga y vámonos"
Como siempre muy bueno Javi.