ESE EJÉRCITO QUE VES.
Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás,
tratando de ser lo más,
y de parecer lo menos.
Poetas Muertos
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24/3/14


CRÓNICA EMOCIONADA DEL NOMBRAMIENTO DEL TERCIO “GRAN CAPITÁN”  PRIMERO DE LA LEGIÓN, COMO HERMANO DE HONOR DE LA REAL  HERMANDAD Y COFRADÍA CORDOBESA DE NUESTRO SEÑOR DE LA CARIDAD.

(18-Septiembre-1951)
 

INTRODUCCIÓN.-   Desde primeras horas de la mañana del miércoles 9 de Abril de 1952 (Miércoles Santo), se había corrido el rumor por la ciudad de Córdoba, de que con el fausto motivo de haber sido nombrado el Tercio “Gran Capitán” Primero de La Legión, HERMANO DE HONOR de la Real Hermandad y Cofradía del Señor de La Caridad, en atención a que el ilustre guerrero Don Gonzalo Fernández de Córdoba, había pertenecido en calidad de hermano y benefactor de dicha Cofradía  desde su Fundación, una representación de legionarios del citado Tercio, llegaría a la ciudad por la tarde en el tren correo procedente de Málaga, al objeto de rendir honores y dar escolta al Stmo. Cristo Crucificado, titular de la Cofradía, en su estación de penitencia del Jueves Santo por las calles cordobesas.  Confirmada la noticia, los cordobeses por millares se echaron a la calle, y varias horas antes de la llegada del convoy militar, abarrotaban ya el itinerario por donde había de discurrir el desfile de la unidad legionaria. En efecto, pasadas las seis de la tarde llegó a la estación de Córdoba el tren correo procedente de Málaga que traía a las fuerzas legionarias del Primer Tercio de La Legión. En los andenes de la estación fueron recibidos por la Junta de Gobierno de la citada Hermandad, así como por representantes del Gobierno Militar de la Plaza, junto a una inmensa multitud de cordobeses, entre los que destacaban muchos antiguos legionarios, que llenaban por completo los andenes de la antigua estación ferroviaria cordobesa.



Una vez desembarcadas las fuerzas legionarias ( una sección al mando de un teniente, con escuadra de gastadores y banda de cornetas y tambores), y tras dar novedades por el Oficial al Jefe más caracterizado presente en el acto de recepción, formaron en la plaza que da acceso a la entrada principal de la estación y puestas las armas sobre el hombro, el cornetín de órdenes lanzó al aíre los vibrantes ecos de la contraseña  de La Legión y cual un alud verdoso que como huracán desaforado deja asombrados a quienes lo presencian, dio inicio el desfile por las calles de la ciudad, al paso legionario característico de este glorioso Cuerpo. Abría la marcha, delante del Cabo de Gastadores  ( un hercúleo Cabo de raza negra y aventajada estatura) (1), y al objeto de indicarle el itinerario fijado desde la estación al cuartel de “Lepanto”,  un policía municipal montado en bicicleta en la que campeaba el distintivo heráldico del Excmo. Ayuntamiento de Córdoba, regido a la sazón en ese año de 1952, por aquel gran alcalde que fue Don Antonio Cruz-Conde y Conde.

Iniciado el desfile entre los aplausos de miles de cordobeses, pronto llegaron los legionarios a enfilar la gran avenida cordobesa que lleva el honroso y marcial apelativo del egregio vencedor de Ceriñola y Garellano.  Pasaron después por la calle del Conde de Gondomar y Plaza de Las Tendillas, (nominada entonces Plaza de “José Antonioen honor del Fundador de la Falange), en la que al decir de un viejo cronista de la ciudad “no cabía un alfiler y los aplausos se tornaban ensordecedores”, donde los legionarios rinden honores al Gran Capitán que da nombre a su Tercio, girando la cabeza con brío en un solemne “vista a la derecha” al pasar junto a la estatua ecuestre de Don Gonzalo Fernández de Córdoba, que preside la céntrica plaza cordobesa. Rebasadas “Las Tendillas”, y ya en una topografía urbana descendente ( Lo de “Córdoba la llana” es un tópico un tanto inexacto)(2) bajan por la calle del pretor Claudio Marcelo, Fundador de la ciudad,  para seguir por San Pablo y San Andrés hasta rebasar el Arroyo de San Lorenzo y calle de María Auxiliadora, que les llevaría a su final a desembocar en la Ronda del Marrubial, donde se encontraba situado el acuartelamiento del Regimiento de Infantería “LEPANTO” Nº 2, que serviría de alojamiento a los legionarios durante su estancia en la capital cordobesa. (3) Impresionante como acabo de relatar, el recibimiento que dispensó Córdoba a las Fuerzas legionarias del Tercio Gran Capitán, en esta su primera llegada a la ciudad califal, en la tarde del Miércoles Santo de 1952. Al día siguiente 10 de Abril (Jueves Santo), al encenderse las primeras luces de la noche, la sección de legionarios del Tercio Gran Capitán, rindió honores y dio escolta al Santísimo Cristo Crucificado, Titular de la Cofradía, en su estación de penitencia por las calles cordobesas.



BREVE SEMBLANZA HISTÓRICA DE LA REAL HERMANDAD Y COFRADÍA DE NUESTRO SEÑOR DE LA CARIDAD.-
Cuenta Ramírez de Arellano en sus “Paseos por Córdoba” que “ Hacia el año 1400, eran tantos los desvalidos que fallecían en la mayor miseria por falta de medios para su asistencia, que algunas personas de la alta jerarquía cordobesa se asociaron con la idea de recogerlos y darle los socorros necesarios”.  Pero no sería hasta el año 1443, cuando aún sin formar hermandad, distintos nobles e hidalgos cordobeses comenzaron a reunirse y empezaron a dejar sentadas las bases para la fundación de una hermandad hospitalaria y benéfica; hermandad que aún demoraría casi cuatro décadas su puesta en funcionamiento, pues hasta los inicios de 1480 no queda establecida oficialmente, siendo su primer Hermano Mayor Don Gonzalo Rodríguez.  Los Reyes Católicos, por Real Cedula de 30 de Julio de 1483 “Mandan a las justicias de sus Reinos no consintiesen que persona alguna perturbase a aquellos hermanos o cofrades de la Santa Caridad,  en las mandas y limosnas hechas a favor de los pobres”. Desde su fundación, la pertenencia como hermano de la Hermandad de la Caridad fue símbolo de prestigio y una de las distinciones más honrosas que buscaban los cordobeses; toda vez que para su ingreso se exigían acreditar “pruebas de nobleza”, sin excluir a persona alguna por elevada posición que tuviese. Entre la ilustre nómina de personajes relevantes que figuran como hermanos de esta Real Hermandad y Cofradía de la Caridad destacan: El Emperador Carlos I de España y su hijo Felipe II; los duques de Sesa, los marqueses del Carpio, de Almunia y de Comares, junto a toda la nobleza cordobesa entre la que destacamos a Don Gonzalo Fernández de Córdoba, nuestro “GRAN CAPITÁN”, cuyo nombre ostenta con honor y orgullo el Primer Tercio de nuestra gloriosa Legión Española.
Relativo a su acción benéfica, desde su fundación constituyó la primordial misión de la Hermandad el sostenimiento del Hospital de la Santa Caridad de Nuestro Señor, situado en un antiguo edificio renacentista, ubicado en las inmediaciones de la célebre Plaza del Potro cordobesa. (4) En 1851, declarada en España la Beneficencia Municipal, desaparece el Hospital de la Santa Caridad, y la Hermandad se traslada a la iglesia de San Francisco, ocupando la imagen del Cristo Titular un retablo de piedra en el pórtico de acceso al claustro, trasladado posteriormente a la actual capilla del Sagrario. En 1891 se reorganiza la Hermandad y tras nuevas y variadas vicisitudes acaecidas a lo largo del pasado Siglo XX en las que se ve inmersa pero sin llegar a desaparecer, llega hasta esta segunda década del Siglo XXI, conservando su sede canónica en la iglesia conventual de San Francisco, practicando con una gran fe y entusiasmo , dentro de sus posibilidades, lo preceptuado en sus Reglas centenarias: la caridad hacia los pobres y las obras de beneficencia.  En cuanto a las imágenes sagradas que rinde culto la Hermandad, se trata de un Cristo en el suplicio de la Cruz y una Virgen Dolorosa a sus pies. El Cristo es una talla de autor anónimo, que según consta en una Escritura fechada en Córdoba el 26 de Abril de 1614, fue donada al mercader Juan Draper, por la Hermandad de San Bernardino del Convento de San Francisco, en pago a una deuda de 1.500 reales contraída con el citado mercader, y que éste, a su vez dona al Hospital de La Caridad con la condición de que todos los años se apliquen dos misas por su eterno descanso.  La Dolorosa que  figura a los pies del Cristo, está atribuida al escultor Juan de Mora  y es del Siglo XVIII.  



TRANSCRIPCIÓN DEL ACUERDO DE LA JUNTA DE GOBIERNO DE LA REAL HERMANDAD Y COFRADÍA DE NUESTRO SEÑOR DE LA CARIDAD, OFRECIENDO EL TÍTULO DE “HERMANO DE HONOR” AL TERCIO GRAN CAPITÁN, PRIMERO DE LA LEGIÓN Y ACEPTACIÓN EMOCIONADA DEL CITADO TERCIO.
”En la Ciudad de Córdoba, siendo las ocho de la noche del día 18 de Septiembre de 1951, bajo la presidencia del Director Espiritual de esta Real Hermandad, Don Miguel Vigara Ruiz-Moyano, y del Hermano Mayor de la misma Don José María Carrero Rivas, y con asistencia de los Señores directivos: Don Bernardo, Don Juan y Don Fernando López Baena, Don Pedro Ruiz Lucena, Don Antonio Castillo Moya, Don Moisés Andrés López, Don José Granadino Vico, Don Pedro Martínez Hidalgo, Don Antonio Álvarez Fernández, Don Manuel Martínez Hidalgo, Don José González Salazar, Don Manuel de Miguel Sanz, Don Francisco Vilavert Macías, Don Rafael López Baena y Don Joaquín Sánchez Crespo, celebró esta Real Hermandad del Señor de La Caridad junta de Gobierno, en el transcurso de la cual el Hermano Mayor propone se ofrezca el Título de “HERMANO DE HONOR” al Tercio Gran Capitán, Primero de La Legión Española, en atención a que aquel gran guerrero perteneció como hermano dilecto de la misma desde los primeros días de su fundación, cuando los Reyes Católicos la protegieron decididamente con sus favores. Es acordada tal designación por unanimidad, así como le sea comunicada oficialmente al referido Tercio,  mediante artístico pergamino que a tal efecto se mande hacer”. Y siendo este el único asunto que tratar, se levanta la sesión  siendo las nueve horas de la noche del día arriba referenciado”
Notificada oficialmente tan honrosa distinción ( en artístico pergamino según establecía el Acuerdo referenciado) al Tercio Gran Capitán, su Coronel Jefe, el Ilmo. Sr. Don Luis de la Puente y López de Heredia (5) (que estaba recién incorporado, pues había tomado posesión del mando el 24 de Septiembre de ese año, relevando al Coronel Don Alberto Serrano Montaner por su ascenso a general(6) la acepta complacido, y agradece en su nombre y en el de todo el personal del Tercio el honor del nombramiento, manifestando en tal sentido a la Junta de Gobierno de la citada Real Hermandad, que cada año, con el superior permiso del Ministerio del Ejército, y siempre que las necesidades del servicio lo permitan, una sección de caballeros legionarios al mando de un oficial, con escuadra de gastadores y banda de cornetas y tambores, se trasladará desde Tahuima (Melilla) sede de su acuartelamiento, hasta Córdoba, al objeto de rendir honores y dar escolta en la salida procesional del Jueves Santo a las sagradas imágenes ( un Cristo Crucificado y una Dolorosa ) de la citada Real Hermandad y Cofradía. Acompañarán también a la Junta de Gobierno en su estación de penitencia una representación de Sres. Jefes, Oficiales y Suboficiales del citado Primer Tercio.  
 


CONCLUSIÓN.-
  Y aquí concluimos esta crónica emotiva. Desde el año 1952, la fuerzas legionarias del Tercio Gran Capitán, Primero de La Legión, en su condición de “Hermano de Honor” de la Cofradía de Nuestro Señor de La Caridad, y sin más excepción que los años 1995, 1996, y 2009, han rendido honores y dado escolta al Cristo Crucificado titular de la citada Hermandad en la noche cordobesa del Jueves Santo, así como llevado el Cristo en la Cruz a hombros de sus legionarios, en el Vía Crucis Penitencial de la mañana del Viernes Santo. Y así debe continuar en el futuro, en que llegados los días solemnes de nuestra Semana Santa, el Señor de La Caridad esperará con divina impaciencia la llegada de sus valientes y leales legionarios a la ciudad de Córdoba, para que con la marcialidad  y disciplina que distinguen a tan brillantes fuerzas, le den escolta y le acompañen en su tradicional estación de penitencia, para que esa Cruz con su divina Carga se mantenga siempre en pie, al lado de la Santísima Virgen María. Esperamos y confiamos que este vendaval laico que nos invade no acabe con la marcial presencia de nuestros soldados dando escolta a las sagradas imágenes cuando procesionen por las calles y plazas de los pueblos y ciudades de España. 



EPÍLOGO EMOTIVO
 Han pasado vente años desde aquel 1952, en cuya Semana Santa, rindió honores por vez primera y dieron escolta, legionarios del Tercio Gran Capitán, al Stmo. Señor de la Hermandad de La Santa Caridad cordobesa en su estación de penitencia en la tarde noche del Jueves Santo de ese año.  Ha pasado el tiempo y ahora nos encontramos en una mañana del mes de Septiembre de 1972, y en el Acuartelamiento Legionario de “García-Aldave” en la plaza de Ceuta. Un Teniente de Complemento, procedente de la Milicia Universitaria, recibe de manos del Excmo. Sr. General Subinspector de La Legión Don Antonio Maciá Serrano, el honroso Título de “LEGIONARIO DE HONOR”, en atención, según reza el pergamino que le acaba de entregar el General A las muchas pruebas de afecto a la Legión que nos tiene dadas”; y en la mente de este Oficial, cual si de un mágico caleidoscopio se tratase, se hacen visibles las imágenes, cuando siendo un niño de 11 años y en una  tarde del Miércoles Santo de 1952, esperó en la estación de Córdoba durante varias horas la llegada del tren que traía a  los legionarios que iban a desfilar y dar escolta al Señor de La Caridad, y que después fue corriendo, acompañando a estos en su desfile, desde la estación hasta el cuartel de “Lepanto”. Estaba escrito que este niño desde sus juveniles años, tuvo muy claro su amor a la gloriosa Legión de España. Y a la vista está, que cuando ya se encuentra transitando por  este terrenal valle de lágrimas en la séptima década de su vida, la sigue amando con la misma o mayor intensidad.
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                _______________________________                                                                                                          

NOTAS  

  1. Años después, tuve el gusto de saludar personalmente a este Cabo de raza negra, cuya imponente presencia al frente de la escuadra de gastadores tanto me impresionó (téngase en cuenta mis juveniles 11 años) en esa tarde cordobesa del Miércoles Santo de 1952.  El Cabo se llamaba Johny, había servido, al parecer, en el Ejército de los Estados Unidos, y era un afamado boxeador. En Melilla era muy conocido pues estuvo bastante tiempo destinado en el “Tercio Gran Capitán”, y tengo entendido que al cesar en el servicio activo, ejerció unos años como fotógrafo en el citado Tercio.
  2. La diferencia de altitud en la topografía urbana cordobesa es bien notoria, hasta el punto que durante la dominación árabe , la ciudad se dividió en dos partes claramente diferenciadas: La “Axarquía” o parte baja y la” Almedina” o parte alta, separadas por un lienzo de muralla, formando compartimentos estancos entre ambas, a las que se accedía a través de unas pequeñas puertas o “Portillos”.
  3. El Cuartel del antiguo Regimiento de Infantería de “LEPANTO” nº2 ( luego de La Reina), es hoy un Centro Cívico de primer orden, que acoge: un Dispensario de la Cruz Roja, un Ambulatorio, un Circuito infantil con su pequeño jardín y hasta una piscina cubierta.
  4. El antiguo edificio gótico-renacentista que ocupó durante varios siglos el Hospital de la Santa Caridad lo ocupan  hoy el Museo Provincial de Bellas Artes y el del pintor cordobés Julio Romero de Torres.
  5. El Coronel de la Puente, ejerció el mando del Tercio Gran Capitán, desde el 24 de Septiembre de 1951 hasta el 15 de Mayo de 1952, siendo designado para sucederle el Coronel Don José Pérez Pérez  (Orden de 21 de Mayo de 1952 (Diario Oficial Nº 115)
  6. A Don Alberto Serrano Montaner le cabe el honor de haber sido el coronel que más años consecutivos mandó un Tercio de la Legión Española a lo largo de su historia. Fue designado para el mando del Tercio “Gran Capitán” por Diario Oficial Nº 67, de fecha 22 de Marzo de 1942, y tomó posesión del mando el día 10 de Abril del citado año; mando que ejerce hasta su ascenso a General de Brigada el  26 de Junio de 1951  (Diario Oficial Nº 141) . Sumando un total  de: 9 años, 2 meses y 16 días)

 

Por Francisco Ángel CAÑETE PÁEZ

Licenciado en Ciencias Económicas
       Comandante y Legionario de Honor
 
 
 
 

12 comentarios:

Juan Garrido dijo...

Mi querido amigo y Respetado Comandante, he leído con muchísima atención su excelente Artículo. Nos ha descrito gran parte de la Historia sobre los orígenes de la Real Hermandad del Señor de la Caridad, cuyo cometido principal fue la ayuda imprescindible que necesitaba dicho Hospital para ayudar a los más desfavorecidos, de ahí la gran importancia que adquirieron los hermanos que surgieron con el único fin de aportar sus donativos para el bienestar de los necesitados. No sabía que personajes tan importantes en la historia de España como el Emperador Carlos I y su hijo Felipe II entre otros, eran hermanos de la citada Hermandad. Ha destacado la procedencia del Señor de la Caridad de autor desconocido, pero llama la atención que fue a parar a manos de un mercader para hacer frente a una deuda contraída por la Hermandad de San Bernardino del convento de San Francisco, que lejos estaba el Sr. Juan Draper que nuestro Señor de la Caridad iba a ser tan querido y venerado por sus cordobeses y sus Legionarios del Tercio Gran Capitán, que con orgullo y honor ostentan el título de Hermano de Honor de la Real Hermandad y Cofradía del Señor de la Caridad desde Septiembre de 1951. Muy agradecido mi comandante Cañete, por hacernos recordar el hermanamiento que existe entre la Real Hermandad del Señor de la Caridad y el Tercio Gran Capitán, sabe muy bien el cariño que Córdoba siente por sus legionarios y en su excelente narrativa nos ha desvelado el cariño que desde muy pequeño sentía por la Gloriosa Legión. Le reitero las gracias por hacernos recordar la Historia y vicisitudes por las que tuvo que pasar nuestra Real Hermandad del Señor de la Caridad. Un Fuerte Abrazo, de su antiguo subordinado. Juan Garrido.

Jesús G. Olmos. dijo...

... Mi querido Comandate y amigo, como siempre genial, me ha evocado, mi adolescencia y juventud, en mi Málaga natal, dónde vivi muy fervorosamente la Semana Santa, y dónde todos los años, iba ha ver desde el desembarco, la guardia y proseción de la Legión, con el Stº Cristo de la Buena Muerte y su Madre Mª Santisima de la Soledad (Muy vinculada historicamente a la Armada Española-a la que pertenecí-), -que me gusta recordar que es malagueño-, y que tanta unión tiene a mi tierra y a ese pueblo, qwue cada año , espera su llegada, como hijos que vuelven a casa.....Como siempre a la orden de Usía, mi comandante y amaigo Paco...Un aabrazo de un leal amigo....

Anónimo dijo...

Querido amigo, mi Comandante:
Detenidamente he leido tu artículo, casi parecería, por la descripción del pasaje, que aquel niño, en infancia cordobesa, de nuevo este próximo Miércoles Santo día 16 de abril, iría a recibir en la estación del AVE,a los legionarios del Tercio Grán Capitan, acompañándoles, con su correr ligero y emocionado, en sintonía al reglamentario paso del 1º Tercio. cruzando las calles de Córdoba.
¡¡ Cuanto tiempo ha pasado !!...semilla que prendió en tu corazón, y que con el tiempo se ha transformado en un fuerte arbol, de profundas raices, en el amor a España.
Aquí, en la Málaga marinera, la chiquillería hace
lo mismo...año tras año.
El Jueves Santo Malagueño,obliga a chicos y grandes. El puerto de la Bella Málaga, recibirá con júbilo, con el alboroto de la chiquillería, la llegada de la legión, (por cierto, este año le corresponde al 1º Tercio. Gran Capitán)...
Con los sones emocionados de El Novio de la Muerte, en formación, y sobre la cubierta del Buque, Contramaestre Casado, se irá acercando al punto de atraque para posteriormente proceder, el desembarco de las unidades.
La chiquillería malagueña, a todo correr,( y como a ti te sucedía de niño), acompañará a la legión hasta la puerta de la Iglesia, plaza de Fray Alonso de Santo Tomás.
Después de tantos años, no puede ser borrada la tradición.

El relato, orígenes de la cofradía de Nuestro Señor de la Caridad, así como, los antecedentes y vivencias de tu niñez, obliga a decirte una vez más. Enhorabuena.

Con un fuerte abrazo.
Salvador Soria Soria.
Alférez IPS.
Legionario de Honor.

,

Jesús G. Olmos. dijo...

...Estimado paisano Salvador, me has vuelto ha retrotraer, a mi infancia en mi Málaga natal, al igual que mi querido Comandante y AMIGO Paco, que me une una gran amistad, asi como a su queridisima esposa (d.e.p.) Paqui y su hija Natacha....Tú breve relato, me ha hecho verme de crio, corriendo, tras La Legión, despùés, de la larga espera de su desembarco, tan marcial y tan emotivo, así como su guardía de Honor en su capilla antes de de su salida prosecional. Amigo Salvador, si voy por Málaga, espero, que me dejes tomar un café contigo, y conocerte, pues siendo amigo de Paco, doypor hecho, tu Amor a muchas cosas en común.... Un fuerte abrazo....

jabu.59 dijo...

Mi estimado y respetado Cte, amigo Paco: Estamos ante otro magnifico, cronológico y espiritual articulo de la Cofradía de la Real Hermandad del Señor de la Caridad, venerada con gran devoción por la ciudad de Córdoba y los cordobeses, pero esta Cofradía como otras la pizca de sal siempre la pone nuestra querida Legión Española (en este caso el 1º Tercio, Gran Capitán) existiendo una simbiosis de hermanamiento que la hace imprescindible en nuestra querida Semana Santa principalmente andaluza. Tuve el honor de ser testigo junto con mi esposa e hijos y el propio Cte de la devoción y respeto que se les manifiesta venera a ambos. No quisiera cerrar este comentario con una cita que esta vez corresponde a uno de los Militares mas Ilustres que ha dado el Glorioso Ejercito Español, que no es otro que Don Gonzalo Fernandez de Córdoba, que dice " «Los que mandan Ejército un día como hoy no deben ocultar el rostro», arengó el Gran Capitán a sus hombres ante la decisiva lid de la batalla de Ceriñola. Fin de la cita. Mi mas sincera enhorabuena Maestro. Un fuerte abrazo. José Antonio.

José Antonio dijo...

Francisco Ángel, mi Tte. Col.: Es un verdadero lujo en los tiempos que corren, cuando estamos presenciando la agonía de la Civilización Cristiana; es el mayor de los lujos para las almas fieles a Dios y a la Patria, el encontrar refugio en tus crónicas históricas que tan evocativas fluyen del alma tuya. Esta crónica de hoy se encumbra ella a la mayor altura de la emotividad, con la posibilidad que tan sugestiva nos brindas de acompañar tus entusiastas vivencias personales desde siempre y tu magistral guía por el escenario urbano cordobés; escenario en el que, para la ocasión anual, se funden, en inmarcesible comunión de trascendencia eterna, cuatro motivaciones capaces de justificar de manera absoluta la entrega incondicional de toda vida humana que pretenda ser conforme a los universales designios de Dios. Son esas cuatro motivaciones: El drama de la Cruz –motivado por el sempiterno egoísmo irracional humano–, la mística devoción popular al Dios paternal intuido, la ayuda caritativa a quienes se ven en situación menesterosa para conseguirse aun una mínima digna supervivencia, y la entrega incondicional, consciente y voluntaria de la vida y las ilusiones personales, con el fin de permitir a la sociedad patria el estar en condiciones de militarmente garantizar su propia supervivencia y su debido progreso, ante la siempre acechante agresividad bélica de los poderes ambiciosos que torpemente quieren dominar el mundo o destruir la justa convivencia internacional.

Tengo que pisar el freno, para no extenderme más, pues podría perturbar la plena visión de tu magnífica crónica y los no menos magníficos comentarios de los fieles amigos que también se prestan a que de sus almas fluyan sus sinceros enardecidos elogios, a los cuales te haces sobradamente merecedor.

Un cordial saludo para todos,

José Antonio Chamorro Manzano
XVI Promoción A G M

Anónimo dijo...

Amigo Jesús:
Estoy a tu entera disposición.
LLevo viviendo en Málaga, hace 28 años y me siento malagueño por los cuatro puntos cardinales...mi cuna es almeriense pero el corazón lo tengo, como diría la canción partioooo...
En la HERMANDAD DE LA LEGIÓN, estoy siempre localizable, aunque mi día de compartir con los amigos y compañeros son los jueves. Preguntando por mi, estoy localizado.
Mi amistad con el Comandante Cañete, se remonta a los años 60...también tuve el gran honor de conocer a su esposa, queridísima Paqui.
PS: Domicilio de la hermandad:
C/ Casas de Campos 18.
Está totalmente en el centro de la ciudad.

A tus ordenes. con un abrazo.

Salvador.

Santos Martínez dijo...

Querido amigo Paco,después de leer detenidamente tu espléndido artículo ,me ha parecido emocionante que se ofrezca el título de Hermano de Honor al tercio Gran Capitán , Primero de La Leguión Española,estas ampliando mis conocimiento ,espero que sigas en esta línea y esperando al próximo .Recibe un fuerte abrazo de tu amigo. Santos

Francisco Ángel CañetePáez dijo...

A la atención del Ilmo.Sr. Coronel de Infantería Don José Antonio Chamorro Manzano.-
Mi respetado Coronel y querido amigo: Una vez más tengo que agradecerte muy sinceramente, las cariñosas , a la par que altamente emotivas frases, en las reflejas con la belleza literaria que te caracteriza, tus siempre entrañables Comentarios a mis modestos artículos. Gracias de corazón , mi Coronel. Como verás por mi Crónica", esa primera llegada de La Legión a Córdoba el Miércoles Santo de 1952, la tengo bien grabada en lo más profundo de mi mente, y hoy, transcurrido ya tantos años, y envuelto en las brumas de la nostalgia, aún la recuerdo con la clarividencia de aquel ya tan lejano Miércoles de Abril de 1952. Quedo como siempre a tus órdenes con un fuerte abrazo legionario.
Pd/ Mi gratitud también junto con mi mayor afecto, a todos los queridos amigos y compañeros que acompañan en sus Comentarios al del coronel Chamorro. Pero es lo cierto, que mis artículos no tienen mérito alguno. En todo caso el mérito lo tiene el "Blog" que me permite publicarlos , al concederme la correspondiente "Boleta de alojamiento y el asiento a la lumbre" que previene la Ordenanza.

Rafael Areales Areales dijo...

Mi querido amigo Paco Ángel: Con este hermoso artículo en el que describes las feliz llegada de nuestras fuerzas de élite LA LEGIÓN tan querida. respetada y admirada en nuestra Córdoba, tras su nombramiento de HERMANO DE HONOR del CRISTO DE LA CARIDAD, has vuelto a poner los puntos sobre las íes en cuanto a todo lo que aconteció en tan inolvidable fecha. Te digo esto porque, yo también viví este acontecimiento con igual inquietud ( si me lo permites ) corriendo de un lado para otro para poder disfrutar del buen hacer de un grupo de Caballeros Legionarios que se desplazaban para acompañar a su venerada imagen con el mayor orgullo, respeto y cariño que el Santísimo Cristo de la Caridad imprimía e imprime en sus corazones. Has hecho una descripción completísima y me has hecho recordar aquellos años en que ya florecía en nosotros, a pesar de nuestra juventud, el verdadero cariño y amor a nuestra Patria, a su Bandera y a nuestro Ejercito. Mis despedidas ya sabes de sobra cuales son, muchas gracias, continúa con tus flamantes narraciones que las esperamos con cariño y con la seguridad de que una lección de Historia pones a nuestro alcance. A tus ordenes. Un fuerte abrazo mi Comandante.

Francisco Ángel Cañete Páez dijo...

Querido amigo Rafael: Está visto que el azar que rige nuestras vidas, en ocasiones nos produce sorpresas, como la muy grata que me acabas de confirmar. Cuán lejos estaba yo de imaginarme, que en aquel puñado de niños que, en la tarde del Miércoles Santo del Año 1952, fuimos corriendo, acompañando a la sección de legionarios, en su desfile por las calles cordobesas, desde la antigua estación de Córdoba hasta el Cuartel del Regimiento de "Lepanto", te encontrabas tu. La verdad es que me he llevado una gratísima sorpresa. Acuérdate que rebasadas las "Tendillas" abarrotadas de cordobeses empezó a llover con fuerza y temimos que el desfile se suspendiera. Pero buena es nuestra Legión para amedrentarse por una ráfagas de viento y lluvia. El desfile siguió a ese paso vertiginoso hasta el Cuartel de "Lepanto". Han pasado los años, querido amigo, y aquí estamos, tu y yo, con el mismo cariño hacia nuestra gloriosa Legión, que el que demostramos, siendo niños, en aquel atardecer primaveral y lluvioso del año 1952. Fuerte abrazo de tu amigo y compañero, Paco Ángel.
Pd/ Por favor Rafael, te ruego me apees el tratamiento de " Mi Comandante"; para ti y para todos los compañeros que nos formamos en esos Campamentos de la Milicia Universitaria,verdaderos "Santuarios del Honor", donde por encima de cualquier otra asignatura se nos enseñó la muy sublime del amor a España, soy y seré siempre : el Alférez Paco Ángel Cañete.

Francisco Ángel Cañete Páez dijo...

Un querido compañero, que ha vestido la franciscana camisa legionaria por un espacio de más de quince años, ha tenido la amabilidad de informarme que el Cabo Jhonny ( aquel que tanto me impresionó al verle desfilar al frente de la Escuadra de Gastadores en aquel ya lejano Miércoles Santo de 1952, a cuyo lado fui corriendo desde la estación de Córdoba hasta el Cuartel de "Lepanto") falleció en Melilla, el día 2 de Marzo de 2003. A su correo me adjunta una foto de la lápida de su sepultura, compuesta por una Cruz de mármol blanco en la que reza: En la parte superior figura un bajo relieve con el emblema de La Legión, y debajo "CABO 1º WHILLIANS JHONES" y junto a una cruz pequeñita la fecha de su fallecimiento " 2 de Marzo de 2003". Muchas gracias, compañero por tu entrañable envío y descasa en paz querido Cabo (al parecer, y según figura en su lápida, falleció siendo cabo Primero) Jhonny.