ESE EJÉRCITO QUE VES.
Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás,
tratando de ser lo más,
y de parecer lo menos.
Poetas Muertos
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22/2/14

INMIGRACION IRREGULAR DEMAGOGIA Y CINISMO









¡VIVA LA GUARDIA CIVIL!
 ¡ARRIBA ESPAÑA!

INMIGRACIÓN IRREGULAR

La Asociación Pro Guardia Civil (APROGC) lamenta profundamente el fallecimiento de inmigrantes en su intento de entrar en España, los recientemente acaecidos en Ceuta, y todos aquellos que se han producido y que desgraciadamente se puedan repetir. Si por algo es conocida la Guardia Civil a lo largo de su historia es por su acción humanitaria de salvar vidas pagando un alto precio en otras sacrificadas de guardias civiles; si ahora no hemos podido salvarlas los primeros en desesperarse son los guardias civiles que allí estaban.

El problema de la inmigración irregular ni es culpa de los guardias civiles, ni tampoco ellos pueden arreglarlo. Es un asunto que quizás no tenga solución y que traspasa las voluntades de las personas y de los estados. Y que se presta también a la demagogia y al cinismo. Y mucho de eso es lo que vamos a denunciar aquí; hagamos primero un poco de pedagogía para los ignorantes en la materia.

La leyes de nuestro país nos encargan la vigilancia y protección de fronteras marítimas y terrestres, al CNP por los puntos habilitados para entrar en España, y a la Guardia Civil por los no habilitados. Y eso es lo que se hace en Ceuta y Melilla, cumplir lo que nos ordenan las leyes, y por lo tanto los ciudadanos. Si entre todos decidimos que no haya fronteras, ni vallas, ni concertinas, y que cualquiera pueda entrar en España sin requisito alguno, los guardias civiles seremos los primeros en cumplir esa norma. Lo que es injusto e indecente es culpar a los guardias civiles por hacer el trabajo que se le ordena, y hacerlo bien, sacrificando su integridad física, su reputación e incluso su humanidad. Esos guardias civiles no se lo merecen. Una vez más desde APROGC observamos con hastío cómo se vuelve a poner en tela de juicio la legalidad de las actuaciones de los guardias civiles de Ceuta y Melilla.

No nos cansaremos de explicar que en materia de inmigración irregular no sólo es aplicable la Ley de Extranjería (como se la conoce) sino que también los acuerdos de readmisión firmados entre España y Marruecos, la normativa europea y las interpretaciones jurídicas que hagan de ellas los tribunales, y el sentido común no lo olvidemos. Todos sabemos que los inmigrantes que pretenden entrar en España saltando las vallas, a nado, u ocultos en vehículos lo hacen de manera ilegal y no acorde ni con las leyes españolas ni tampoco europeas. La gran pregunta es ¿qué hacemos entonces? ¿Intentamos evitarlo o los dejamos pasar? Porque las dos cosas a la vez no es posible. Aquí es donde los hipócritas, los acomplejados y los que tienen mala conciencia salen a la luz. Callan cuando los que quieren entrar agreden gravemente a los agentes de la autoridad que por su condición deben de carecer cualquier derecho, escuchan sólo una versión de lo que allí ocurre (nunca la versión de los guardias civiles, esa no interesa) y corren a los medios a acusar a los agentes de malos profesionales, delincuentes (por no respetar las leyes), inhumanos y a veces de asesinos. Eso sí, lo hacen desde la lejanía de la cómoda civilización, calientes frente al televisor o tecleando el ordenador comprado con dinero de las subvenciones oficiales. Por favor, respeten a los que hacen cumplir las leyes, no hacemos otra cosa. O pidan que se cambien.

Para que nadie pueda alegar ignorancia, explicaremos cómo y porqué actuamos los guardias civiles en la frontera de Ceuta y Melilla ante los intentos de entrada irregular. La Fiscalía General del Estado define jurídicamente los requisitos que tienen que cumplirse para poder considerar que un inmigrante ilegal "ha entrado en España", y pisar suelo español justo en el momento de la entrada por punto no habilitado no lo es. En esa situación no procede la apertura de un expediente de expulsión y sí, la aplicación de la devolución contemplada en la Ley de extranjería, la readmisión en virtud del acuerdo Hispano-Marroquí o simplemente evitar el intento de entrada. La decisión de una u otra medida, se toma en base a las circunstancias especiales que concurran en cada caso por lo que no es posible establecer un protocolo generalizado. El acuerdo de readmisión se puso en marcha para que la entrada irregular de inmigrantes por Ceuta y Melilla no fuera ni posible ni rentable, y para ello se estableció la obligación de Marruecos de readmitir en su territorio a aquellas personas que fueran sorprendidas intentando entrar a España desde su territorio. En ese momento los guardias civiles que observan esos intentos de entrada primero piden apoyo a las fuerzas de seguridad marroquíes, luego intentan disuadir a los asaltantes con los medios y procedimientos de uso legales disponibles, y finalmente interceptan a los que pueden. En los casos en los que se aplica la devolución, los inmigrantes son conducidos al CNP y en los que se aplica la readmisión son readmitidos por los puntos que Marruecos establece." Nombrar como “devolución en caliente o expulsiones ilegales” a evitar los intentos de entrada ilegal en el mismo momento en que estos se están produciendo es una canallada que los guardias civiles no nos merecemos. Estamos contemplando atónitos cómo esa cantinela va siendo repetida en los medios de comunicación y en conferencias que destacados activistas pro derechos humanos van ofreciendo por toda España, y asistimos con tristeza como en algunos guardias civiles ese mensaje ha llegado a calar inexplicablemente.

Por otra parte a aquellos que dicen que se vulnera el derecho de asilo de los inmigrantes que intentan acceder violenta e ilegalmente, les invitamos a leer la sentencia del TC 53/2012 de 27 de febrero de 2002 en la que se precisa, que el estado español protege, conforme a lo dispuesto en el artículo 33.1 de la Convención de Ginebra, a quienes acceden a un puesto fronterizo y en él denuncian un temor fundado de ser perseguidos, debiendo permanecer en las dependencias adecuadas del puesto fronterizo hasta que se resuelva la petición de asilo. Fuera de esas condiciones el solicitante de asilo en frontera carece de todo derecho, ni constitucional ni legal a entrar o a circular por España.

Desde APROGC consideramos que la incorporación de las recomendaciones del Consejo de Europa de 1995 para aplicar el procedimiento de readmisión acelerada de inmigrantes ilegales a Marruecos, estableciendo concretamente los puntos de puesta en frontera, contribuiría eficazmente a eliminar las dudas respecto de las actuaciones en materia de inmigración y dejaría sin argumentos a los que especulan con la ilegalidad de nuestro trabajo.

La Asociación Pro Guardia Civil (APROGC) pretende desarrollar su actividad de defensa de los intereses de los guardias civiles desde la más absoluta lealtad al gobierno de la nación, sea del color que sea, así como a sus instituciones, y no participará en las efímeras polémicas mediáticas que tengan su origen en las decisiones legítimas tomadas por los gobernantes, como la colocación o retirada de la llamada concertina o en declaraciones de miembros de los distintos Ministerios, por considerar que no nos corresponde a nosotros manifestarnos al respecto. Sin embargo creemos imprescindible que algún representante del Gobierno se pronuncie rotundamente en defensa de la legalidad de las actuaciones de los guardias civiles de Melilla por que es incuestionable que las dudas que se ciernen sobre su trabajo ha llegado a calar en algunos. Y que se haga de manera responsable; nuestro Ministro del Interior no puede salir al paso de alguna noticia periodística sin documentarse antes de manera rigurosa, la prudencia debe ser su guía. Si conoce algún caso de incumplimiento de las normas por parte de algún agente bajo su mando, debe actuar con rigor y prontitud, se lo exigimos porque eso beneficia a los miles de guardias civiles que actúan con exquisita profesionalidad y arriesgando sus vidas diariamente, en las aguas próximas a Ceuta, o en la valla que rodea Melilla.

Madrid, 10 de febrero de 2014

José V. Ruiz de Eguílaz y Mondría
Coronel de Caballería

3 comentarios:

José Antonio dijo...

Chevi, mi General: Como corresponde a tu notoria hidalguía y hombría de bien, prestas un gran servicio a la justicia debida para con el benemérito Cuerpo de la Guardia Civil, al presentarnos este tema de actualidad en estos momentos de injurioso acoso al que el Cuerpo y sus agentes se hallan sometidos por los profesionales de la demolición antinacional y por los vividores demócratas-de-toda-la-vida-desde-que-murió-Francisco Franco. Sobre lo de Melilla, no tengo nada que aportar que pueda ser novedoso para las personas de limpia conciencia y de amor patrio; ahí están los vídeos de la Tv y la catadura inmoral de los injuriantes.

Pero la fotografía del guardia civil a caballo; ella sí que me ha hecho recordar…, a mi padre, hacia finales de los años cuarenta y comienzos de los cincuenta. Yo le vi, muchas veces, prestar servicio con esa uniformidad y con caballos de tan buena planta, por zonas de sierra, cuando los bandoleros o maquis decían que venían a liberar al pueblo (saqueando las humildes viviendas de los trabajadores camperos, y secuestrando y apaleando a quienes creyeran que podían sacarles dinero o información sobre los movimientos de los guardias civiles). Tengo una anécdota, que le oí referir a mi padre o a alguno de los otros agentes del puesto: En uno de sus recorridos, llegaron mi padre y su compañero de pareja a una finca de caza, se acercaron al caserío para comprobar la tranquilidad conveniente a sus moradores, y mientras hablaban con el encargado apareció una de las sirvientas de la dueña, con una bandeja y dos vasos de agua, que comunicó a mi padre que –la Señora no podía recibirles, por algún motivo banal. Hay que decir que la señora se hallaba enojada con mi padre, desde que hacía algún tiempo le fue interceptada una furgoneta que transportaba ilegalmente unos centenares de conejos hacia Madrid. La dueña trato de persuadir a mi padre, para que no cursará la correspondiente denuncia; y como eso no podía evitarse, pues ella se enojó con mi padre.

Para no hacer sufrir desaire a la sirvienta; mi padre tomó un vaso, le dijo a ella –que diera las gracias a su señora, por aquella atención, pero que no tenía sed; aunque seguramente su caballo sí. Entonces, fue pasando el agua a la palma de una mano, mientras el caballo refrescaba su lengua gustosamente. E igual hizo su compañero de pareja.

José Antonio Chamorro Manzano
XVI Promoción A G M

Gonzalo Rodríguez-Colubi Balmaseda dijo...

ÓRDENES Y CIRCULARES DE LA GUARDIA CIVIL
SERVICIO EN FIESTAS Y ROMERIAS (6 de febrero de 1846)
PRIMERA SECCION - Circular.- Son repetidos los casos en que las ferias y romerías de los santuarios inmediatos a los pueblos, en la celebración de quintas y sorteos y otras reuniones populares, en los que por presentarse los guardias sólo con el sable envainado, y por dar auxilio a la autoridad, que reclama una sola pareja, se han suscitado conflictos de gravedad, en que por el primer momento los guardias no han quedado con la superioridad física y moral que siempre deben tener, consecuencia natural del modo en que en principio se presentan a la muchedumbre en casos de esta especie; muchedumbre, en la que a más de los díscolos, que en todas hay por la circunstancia especial del día, suele haber algunos ebrios a quienes les es fácil hacer contravenir la ley; he determinado que para lo sucesivo se observen por los Comandantes de Puesto las siguientes reglas:

1ª.- Siempre que las autoridades locales pidiesen auxilio al puesto de la Guardia Civil, para mantener el orden público en las ferias, romerías, celebración de sorteos o alguna otra circunstancia que haya de producir la reunión de todo el pueblo, el servicio, si el puesto es de Caballería, se dará a caballo, prestándolo en el campo o en las calles; y si hubiese de presentarse en casas particulares, o iglesias, armados los guardias con todas sus armas.

2ª.- Si el puesto fuera de Infantería, armados los Guardias con su fusil y cartuchera.

3ª.- si la autoridad no pidiese mas que una pareja, o menos fuerza que la total del Puesto, el Comandante de él, con la restante, deberá permanecer vestido y pronto a armarse con toda la que hubiere franca de servicio, en la puerta, o inmediaciones de la casa cuartel, para acudir, si es preciso, en auxilio de la fuerza empleada, lo que siempre deberá verificarse con todas sus armas la Infantería y a caballo, la Caballería.

4ª.- El Comandante de puesto estará muy atento al estado de tranquilidad, para obrar en consecuencia, con arreglo al Reglamento del Cuerpo.

5ª.- Por punto general, en casos de esta especie, el Comandante de Puesto deberá hallarse a la inmediación de la reunión con la fuerza franca de servicio, a no ser en contra tenga orden expresa de la Autoridad local, en cuyo caso permanecerá en la casa cuartel.

6ª.- Siempre que en algunos de los casos antecedentes la fuerza del Cuerpo fuese acometida por paisanos, atropellada con pedradas, palos, o cualquier otro modo hostil, insultada de un modo grave y punible, se procurará capturar a los principales motores, conduciéndolos presos a la casa cuartel, o a la cárcel, a disposición de la Autoridad militar, a quien se dará conocimiento del acontecimiento, y dándose después noticia del suceso a la Autoridad civil competente.

7ª.- La sumaria que sobre los enunciados excesos se formase, deberá pasarse a la Autoridad militar, por la que deben ser juzgados los encausados como caso de desafuero, dándose siempre conocimiento del giro que tome y de su resultado. Dios, etc., etc. El Duque de Ahumada

José Antonio dijo...

Interesante, la circular que nos presenta el Coronel Gonzalo, por cuanto nos encamina a considerar cuál sería el estado cívico de los españoles en la época en que fue creado el Cuerpo de la Guardia Civil. Indagando en testimonios de entonces, nos encontramos una sociedad atormentada por la tragedia (luctuosa y ruinosa) de la invasión napoleónica y la consiguiente larga Guerra de la Independencia, los sectores neurálgicos dominados por las sectas secretas masónicas antinacionales, las luchas antinacionales entre absolutistas (de toda la vida) y constitucionalistas (de reciente creación y al servicio del imperialismo globalizador), el bandolerismo y toda otra clase de delincuencia impunes, la mayor parte de la población rural sin escuelas,… Es decir, una situación de desesperanza total para millones de españoles; así que parece casi milagroso el que pudiese crearse e implantarse ese Cuerpo. Pero el milagro empezaba con la selección de los aspirantes a formar parte del cuerpo, a ser posible militares de intachable conducta o paisanos con informes muy favorables sobre su conducta y honradez; luego, seguían los artículos de aquellas «Prevenciones generales para la obligación del Guardia Civil» que redactó el Duque de Ahumada y cuyo artículo 1º decía: El honor ha de ser la principal divisa del Guardia Civil… 2º: El mayor prestigio y fuerza moral del Cuerpo… 3º: El Guardia Civil, por su compostura, aseo, circunspección, buenos modales y reconocida honradez, ha de ser siempre un dechado de moralidad…

Y sobre inmigraciones delictivas, tengo el recuerdo de un caso que me contó mi padre, porque en el fondo tenía su gracia: Sería hacia principios de 1951, le había llegado la noticia de que una pareja del puesto de Guadarrama (Madrid) había encontrado un numeroso grupo de portugueses que desorientados en la noche trataban de descender desde el alto de los Leones hacia el pie de la sierra. Aclaradas las circunstancias, resultaba que los portugueses creían estar descendiendo desde las cumbres pirenaicas hacia Francia; ellos habían contratado en Portugal a un camionero para que los llevase a Francia, como inmigrantes ilegales; pero después de muchas horas de viaje, ocultos con una lona y diversos sacos encima, en mitad de la noche, el camionero por fin detuvo el camión, les hizo bajar y les señaló las luces que se veían abajo, en la planicie, diciéndoles que aquello era Francia. Ellos le pagaron el precio que habían convenido, el camión se marchó de regreso y ellos…