ESE EJÉRCITO QUE VES.
Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás,
tratando de ser lo más,
y de parecer lo menos.
Poetas Muertos
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29/11/13

EL 7º DE CABALLERÍA NO HA MUERTO.
















Por todos son conocidas las hazañas del 7º de Caballería, pero esta vez no voy a hablar del famoso Regimiento Americano.

Como reza en su página principal www.7decaballeria.blogspot.com somos un grupo al que "nos une la afición a las motos, los caballos, y a pilotar toda clase de artefactos/as" entre otras cosas, y como aún no puedo publicar en dicha página, tengo ahora un proyecto y tiempo libre, y lo más importante, que aquí cada uno viene a "hablar de su libro", pues yo os hablo hoy del mío.

Tras sufrir un aparatoso pero milagroso accidente en octubre del año pasado con mi antigua HD SPORTSTER IRON 883:


Recientemente recibí mi nueva máquina, HD DYNA STREET BOB:



Y como el espíritu jinete es así y uno no puede parar quieto, aprovechando un viaje que tengo que hacer por compromiso familiar voy a hacerle unos km a la máquina para hacer un buen rodaje al motor nuevo. 

El trayecto:



Hasta aquí no hay nada que se salga de lo normal, pero todo esto es el comienzo de mi preparación personal para conseguir la acreditación Saddle Sore de la Iron Butt Asociation (IBA) americana, de la cual hablaré ya en el blog del 7º cuando "Papi" me de permiso para publicar.

Servidumbres:
- Llegada a destino NLT 1200.

Limitaciones:
- No utilizar autovías. 

Consecuencias:
- Frío, mucho frío. 
- Posible hielo en la carretera. 

Acciones derivadas:
- Abrigarse. Crítico las manos. 
- Salida con tiempo para ir tranquilo y sin presión. 

Si todo va bien, a la finalización de esta primera toma de contacto publicaré la crónica correspondiente. 

Continuará...

Chevi Jr.

6 comentarios:

Cristina Fdez. de Valderrama Alonso dijo...

Pero José, ese viaje familiar.... ¿Donde están los asientos para Sónica, Jimena y Julia?

Jose V. Ruiz De Eguílaz y Mondría dijo...

¿Fecha?

Ramón Muñoz dijo...

Pues nada, valor y adelante. Ah, y, eso sí, abrígate bien el pechito que el frío es muy traidor. Suerte y disfruta mucho.

Gonzalo Rodríguez-Colubi Balmaseda dijo...

Me alegro de que no pases por Cebreros. Suerte.

Javier de la Uz dijo...

¡Qué envidia! Yo lo máximo que llegué a tener fue un “Vespa 125”, eso sí, la disfruté un montón en Écija y sobre todo, una larga temporada en Sevilla.
Te deseo lo mismo ¡disfrútala mucho!

José Antonio dijo...

Nuestro esforzado y más atlético Caballero Andante, de la española sublime Orden de Caballería Andante del Club de Los Poetas Muertos, Chevi Jr., nos anuncia una próxima salida suya, en la que cabalgando no sobre rocín flaco sino sobre brioso corcel mecánico, recorrerá la ruta que por el sur de Gredos lleva hacia la Extremadura. No osarán contra él los pillos, bribones, malandrines y demás granujas que habitualmente enderezamos desde nuestras almenas de Cajón de Sastre, no osará ninguno de ellos perturbar su pacífico paso; pero si va él advertido de la mala compañía que habrá de hacerle el imperante frío de la época –que algunos alaban por aquellas tierras como el más entendido curador de buenos jamones–. Pues vaya nuestro Chevi Jr., acompañado de nuestros mejores deseos de buen viaje para él y para su briosa cabalgadura. Y esperamos impacientes su prometido relato final de esa tan brava aventura.

Por lo que a mí respecta, mi primera experiencia motorizada data de cuando yo tenía nueve años; el pequeño puesto de la Guardia Civil, en donde prestaba servicio mi padre, tenía asignada una moto Harley-Davidson con sidecar, y los niños de allí –siempre que el guardia conductor tenía abierta la puerta del local en el que estaba aparcada, por estar preparándola, la rodeábamos, admirábamos sus diversos elementos componentes y hasta pedíamos permiso para sentarnos un momento en su asiento, empuñar sus manillares y hacer ruido con la boca como su fuésemos “a cien”–. Un día en el que mi padre debía desplazarse al lugar en donde ya habían comenzado las obras para construir el Valle de los Caídos, me propuso acompañarle. Imaginad la alegría que me proporcionó, creyendo yo que en todo momento íbamos “a cien”, y además estuvimos en la entrada a la excavación para la que sería grandiosa basílica, pero que por entonces no alcanzaría más allá de treinta metros.

José Antonio Chamorro Manzano
XVI Promoción A G M