ESE EJÉRCITO QUE VES.
Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás,
tratando de ser lo más,
y de parecer lo menos.
Poetas Muertos
INICIO

1/10/13




LA RECLUTA DE LA “HUESTE”
DESDE LA ANTIGÜEDAD MAS REMOTA HASTA EL TRATADO DE LAS “LEYES DE PARTIDAS”
 (AÑO 1.263)




INTRODUCCIÓN.-   


La guerra entre los humanos ha sido una constante que se ha venido manteniendo desde el ayer mas remoto hasta el hoy mas reciente. La guerra, constituye la parte básica y primordial de la Historia, al estar relacionada, desde las más antiguas y primitivas sociedades, con los factores esenciales de su existencia. El alimento y un lugar seguro donde guarecerse, fueron las dos necesidades absolutas y perentorias para el hombre primitivo, como, salvadas las abismales distancias que nos separan de aquellos incipientes núcleos de población, aún lo siguen siendo para el hombre de hoy.  Pero estas cosas que el hombre necesita para su sustento y cobijo, así como otras muchas que desea, tales como pareja, riqueza, poder y prestigio, etc. sólo están disponibles en pequeñas cantidades, de ahí, que individuos y sociedades, se hayan venido combatiendo desde la antigüedad más remota, para intentar conseguirlas. La agresividad y la belicosidad en los hombres, no son resultado ineluctable de ningún instinto o innato estímulo psicológico, que sin embargo se configuran como naturales en el seno de ciertas sociedades primitivas.  Todos los vestigios que descubrimos perdidos en la noche de los tiempos nos demuestran, que desde un principio los hombres tuvieron que organizarse para su defensa; de ahí que sus moradas, a la par que refugios, tendrían que ser también cobijos, por lo que durante milenios habitaron en cuevas o cavernas abiertas en acantilados de muy difícil acceso, o bien en habitáculos construidos sobre estacas o pilotes en lagos y pantanos, que les sirvieran a modo de fosos defensivos.  Como armas de guerra, el hombre del paleolítico utilizó una especie de cuchillos y otros objetos cortantes de piedra, junto a arcos, hojas y puntas de lanza de hueso, pedernal y asta de reno.

 

Pero resultaba de una total evidencia que el hombre solo poco o nada podía hacer frente al ingente cúmulo de peligros y traiciones de todo tipo, que en su devenir diario le asechaban. De ahí, que para su defensa tuvo que optar por agruparse, formando, lo que vino en llamarse en el correr de los siglos : tribus, huestes, mesnadas, tropas asalariadas, Guardias Viejas de Castilla, Tropas de la Santa Hermandad, etc. hasta llegar a constituir, en los inicios del Siglo XVI, el embrión y la base de los ejércitos permanentes.  De todas estas denominaciones, he escogido la “HUESTE” para rotular este artículo; y lo he hecho, tanto por sus connotaciones eminentemente castrenses, como por la sonoridad y belleza de la palabra en sí.
 
 

 
LA RECLUTA DE LA “HUESTE”, DESDE LOS ANTIGUOS TIEMPOS HASTA LAS “LEYES DE PARTIDAS” DE ALFONSO X EL SABIO (AÑO DE 1.263)
Al investigar en archivos y consultar en textos antiguos la Recluta entre los pueblos germanos, celtas e iberos, me llamó poderosamente la atención como Profesor Mercantil, el que la denominación con que se definía en dichos antiguos pueblos a la prestación de servicios castrenses, tuviese un nombre tan ligado a nuestra actual actividad mercantil  y empresarial como “Clientes” y su derivado principal “Clientela”. Y así fue, aunque nos pueda parecer extraño, pues tal prestación en los pueblos antiguos recibió el nombre de “Clientela Militar”.

La “Clientela”, suponía en realidad un “pacto de trabajo” con un patrono muy especial dedicado exclusivamente a guerrear, al que seguía un individuo (el cliente), a cambio del sustento y protección, obligado a su vez bajo juramento a seguir en cuantas operaciones de guerra interviniese su “patrono”. De tal forma, que si éste (el patrono) moría en la batalla, el “cliente” debería suicidarse, porque visto el pacto contraído y la ineficacia de sus servicios, había perdido su razón de ser, toda vez que debía de haber salvado la vida de su jefe cubriéndole con su cuerpo en el combate.
 



En la antigua Roma, y durante la época Republicana, la Jurisdicción militar – en la que se encuadraba la Recluta- era ejercida por los Cónsules, en su condición de jefes del ejército, siendo la primordial característica de este ejército su minuciosa organización. El Ejército Romano estaba organizado en “Legiones”, a cuyo frente, y por delegación del Emperador, se encontraba el “Magistri Militum”, al que le estaban directamente subordinado los “Prefectos”, los “Tribunos” y los “Centuriones”. Tenían facultades para dar la orden diaria y transmitir el “santo” a los centinelas y puestos avanzados del campamento. Vigilaban el diario ejercicio de los legionarios y aprobaban los castigos a que eran sometidos los mismos por sus faltas, a propuesta del prefecto y del tribuno. Ni que decir tiene, que la piedra angular de las legiones era el “Legionario”, cuya recluta, en un principio voluntaria y estimada como timbre de honor entre “ciudadanos romanos”, al irse ampliando las fronteras del Imperio, hubo que dar entrada en las legiones  a ciudadanos procedentes de inferior clase social. El tiempo máximo de servicio quedaba establecido en veinte años, recibiendo a su final el legionario que hubiese cumplido bien sus deberes, lo que hoy llamaríamos la “Licencia Absoluta” (Missio Honesta), haciéndole entrega de una importante cantidad de dinero o de tierras para su cultivo y labranza, origen de muchas colonias romanas a lo largo y ancho del Imperio. 

La Recluta de la “Hueste” en la Época Hispano-Goda, no se estableció, en principio, como algo permanente, pero si el mantenimiento del orden interno o las necesidades de la guerra lo demandaban, entonces el Rey, hacía la llamada a las armas, que si era urgente por una necesidad imprevista, la convocatoria se hacía a “son de cuerno”. Puesta de manifiesto la contingencia y hecha la “llamada”, bien en la forma antedicha, bien por la publicación de edictos reales en las villas y ciudades importantes, ya ese, llamémosle “servicio militar”, era obligatorio y general incluso para los eclesiásticos, con la sola excepción de los menores de veinte años y de los incapacitados por enfermedad. La “Hueste” durante la campaña no percibía sueldo, únicamente vestido y manutención a cargo del Estado, y a su terminación recibían en premio – al igual que los legionarios romanos- tierras en propiedad para su cultivo. El incumplimiento de acudir a estos servicios de armas motivó la promulgación de algunas disposiciones sancionadoras que alcanzaron rango de ley en el “FUERO JUZGO” o “Liber Iudiciorum” (Libro de los Jueces), promulgado el año 654 por Recesvinto, y que Fernando III El Santo hizo traducir del latín en 1236, al dárselo como Fuero Propio a la recién conquistada ciudad de Córdoba. El “Fuero”, en su Libro IX (Título II) , califica como faltas gravemente reprensibles, las de “ Los siervos fuidos e de los que se tornan”; así como “ De los que no van (no acuden) en la “hueste” al ser llamados, e de los que fuyen della”.  Las faltas menos graves se castigaban con penas pecuniarias o subsidiariamente con azotes, cuya ejecución se hacía “en día de mercado”, a la vista de todos y en gradual escala a la falta cometida. Por último, el Fuero recoge la mas grave falta que podía imputársele a un jefe en la campaña, como es la “cobardía”: Si el que ha de mandar cient ommes en laHueste”, deja su campanna en la batalla y se torna para su casa”.En ese malhadado supuesto, la sentencia del Fuero contra el cobarde es inflexible: Deue ser descabezado”.
Invadida la Península por los Árabes en el año 711, dio comienzo en nuestra Patria, una larguísima e ingente tarea de Reconquista, que se inicia en el 718 con Pelayo, en los riscos de Covadonga y se culmina en 1492, con la toma de Granada por los Reyes Católicos.  La Recluta de la “Hueste” que configuran en esta época los incipientes ejércitos cristianos, estaba formada, en su mayor parte,  por vasallos unidos por un vínculo de dependencia y fidelidad a su Señor. Junto a “Feudatarios” o súbditos de un Soberano, al que debían prestar servicios personales; estando obligados unos y otros (vasallos y feudatarios) a seguir a sus respectivos Señores y  auxiliarles en sus luchas y algaras. En los “Anales Toledanos” se dice : Salió una algara de la Hueste, e lidió con los Alárabes, e mataron a mas de mil e quinientos dellos”.  Formaban también en las huestes hispanas del Medievo- si bien estos con carácter voluntario- , aquellos que habían nacido para guerrear, haciendo suyo el aserto castrense de “Mi lecho es el duro suelo, mi descanso el pelear”.  Tropas escogidas y muy duchas en el arte de la guerra, que se empleaban para hacer algaras y correrías en tierras de enemigos. Tropa profesional, en la terminología de hoy, como los famosos “Almogávares”, que en el Siglo XIII, llevaron triunfantes por los caminos del Mare Nostrum, las barras de la Corona de Aragón, a través de Sicilia, Calabria, Basilicata y Malta, atravesando victoriosos las murallas de Bizancio (Constantinopla) y entrando vencedores en los Ducados de Atenas y Neopatria.
 


 
Respecto al Procedimiento Legislativo durante la  Edad Media en los Reinos Cristianos, se caracterizaba por una gran proliferación de normas, plasmadas en Ordenamientos de índole local o “Fueros Provinciales”, de estilo muy heterogéneo, hallándose en alguno de ellos, abundantes preceptos de carácter militar, junto a obligaciones castrenses, así como los castigos que su incumplimiento acarreaban; como el hecho de no acudir a la “hueste” al ser requerido para ello, o al “fonsado”(trabajar en la confección de un foso de defensa en una plaza fuerte); o la falta muy grave, de no acompañar al Rey en la guerra o correría, estando obligado por vínculo de vasallaje. Junto a estas faltas  “por omisión”, encontramos la tipificación de otras, también muy graves como, las de “Facilitar armas o datos sobre la composición de la hueste al moro”, o el incumplimiento de los deberes del “Atalayero”(antecesor de nuestro actual centinela), como los de dormirse o dar voces imprudentes de las que pudiera aprovecharse el enemigo. Falta gravísima era el “Insulto de obra al superior”, que podría estar sancionada hasta con la mutilación de la mano ofensora.  Estaban también sancionadas por los distintos Códigos, las diversas formas específicas del “Fraude Militar”, principalmente la falta de equidad o aprovechamiento personal en el reparto del botín de guerra, así como los homicidios y robos perpetrados durante las algaras y acciones guerreras, que ocasionaban el desprestigio y el buen nombre de la “hueste” militante.

En cuanto al abastecimiento de la Hueste en la España medieval, es regla primordial e imprescindible en el “Arte de la Guerra”, que los ejércitos, tanto en paz como en campaña, habrían de ser abastecidos con víveres y alimentos, así como satisfechas dentro de lo posible y según las vicisitudes de la campaña, sus necesidades de vestuario, equipo e impedimenta. Ya en el Reino de Castilla se dictaron una serie de leyes y pragmáticas tendentes a buscar la mejor manera de abastecer a sus huestes en suministros de “boca y guerra”, arbitrándose para tales efectos los recursos necesarios. A tal fin, los monarcas castellanos, en el orden de abastecimiento de su huestes y mesnadas tuvieron como libro de cabecera “El Fuero de Teruel”, promulgado en el postrer decenio del Siglos XII, y en el que, con sabio efecto jurídico, se prevenía : “Que adonde la hueste hiciera provisiones para pernoctar, hallándose ya reunida, a su vista el notario con el juez y los alcaldes, escriba o señale en todas las paradas los hombres, armas y bestias que componen la hueste”. Y añade el fuero en forma muy convincente y astuta “por si alguno huyese de la hueste  con hurto o llevase a los sarracenos algún mensaje”.  Para los amantes de nuestra historia militar, no se nos puede ocultar, que en los párrafos transcritos del “Fuero de Teruel”, se configuran por vez primera en la milicia, siquiera sea de una forma embrionaria, la institución de la ”Revista de Comisario”, en la que los puestos de Interventores y Comisarios de Guerra, los desempeñan el notario y los jueces que se aluden en el Fuero. (1)
 



CONCLUSIÓN.-

En resumen, y para concluir, como hemos visto en las líneas que anteceden, la Recluta de la “Hueste” en la España medieval, así como las penas y castigos a los transgresores, se fue fraguando a través de los distintos Fueros y Edictos locales, reguladores de un incipiente Derecho Penal que tuvo su cabal reflejo en el llamado “FUERO REAL” (Año 1255), y que culminó, ocho años mas tarde, en el famosísimo “TRATADO DE LAS LEYES DE PARTIDAS” (Año 1263), del Rey Alfonso X El  Sabio. El  “Tratado de Partidas” es el primer y gran Código de la España medieval. Consta de una compilación de siete grandes leyes que abarcan desde “El Estado Eclesiástico”(Ley I), al “Derecho Penal”(Ley VII); regulando también todo lo relativo a “Emperadores y Reyes”(Ley II), a la “Justicia”(Ley III), al  “Matrimonio y los Contratos”(Leyes IV y V), y “De los Testamentos y las Herencias”(Ley VI). El Código de las Siete Partidas se caracterizó en fin, además de procurar la difusión de los diferentes saberes conocidos hasta la época, por el propósito de reducir la gran variedad de los derechos locales, a un único derecho territorial común a toda la Monarquía.
Finalmente,  y como veterano infante, no podría concluir el presente artículo sobre la “Recluta de la Hueste”, sin expresar mis mejores sentimientos de admiración, cariño y respeto al  Soldado de Infantería de todos los tiempos. Aquel, que a través de los siglos, siempre llegó al campo de batalla al ritmo pausado del “paso ordinario”. Cargado con su armamento e impedimenta, soportando en infinidad de ocasiones, tanto las inclemencias de un sol abrasador como el frío glacial de las estepas. Aquel, que al ser herido, regó con su sangre tierras extrañas, dando así, a los más remotos confines savia de España. Aquel, cuyo cuerpo yace en ignorado lugar, al morir por la Patria sin el anhelo pobre de egoístas miras. Aquel, en fin, que marchó al combate acompasando su pisada al son marcial de tambores y clarines de las bandas de guerra, haciendo suyo el dicho castrense de “ Que marchar con música de guerra es siempre marchar con gloria”.
 
 

NOTAS


 

1.       En este vendaval que nos abruma, arrasador de ceremonias, costumbres y tradiciones militares, en este año 2013, por el que con mayor o menor fortuna transitamos, se acaba de suprimir en el Ejército Español la más que centenaria “Revista de Comisario”.
 
 

Por Francisco Ángel CAÑETE PÁEZ

Licenciado en Ciencias Económicas
Comandante de Infantería
Profesor Mercantil

 

27 comentarios:

Santos Martínez Valledor dijo...

Querido amigo,no dejas de sorprenderme cada nuevo artículo supera al anterior por la gran cantidad de detalles que aportas en tus comentarios y desarrollo de los mismo,te ánimo a escribir un libro de nuestro amado Grupo de Fuerzas de Regulares de Tetuán .1,creo que te encuentras en el mejor momento para llevarlo a cabo. Mi más sincera felicitación . Un fuerte abrazó de tu amigo. Santos

Santos Martínez Valledor dijo...

Querido amigo,no dejas de sorprenderme cada nuevo artículo supera al anterior por la gran cantidad de detalles que aportas en tus comentarios y desarrollo de los mismo,te ánimo a escribir un libro de nuestro amado Grupo de Fuerzas de Regulares de Tetuán .1,creo que te encuentras en el mejor momento para llevarlo a cabo. Mi más sincera felicitación . Un fuerte abrazó de tu amigo. Santos

Mª José Morgan dijo...

Mi querido amigo y admirado Francisco Ángel: Como siempre, interesante las historias que nos haces llegar, leerte, para mi, es un ejercicio de aprendizaje, mucho ha llovido desde esos años, pero tú con tu saber hacer, nos transportas a hechos verídicos de la época medieval. Cada uno de tus articulo son dignos de ti y de leer. quedo en espera de tu próximo trabajo que se que lo estudias minuciosamente, siempre mis felicitaciones.

P.D. Gracias a Dios nos ha tocado vivir en este y anterior siglo ¿No crees lo mismo?

Jesús García Olmos. dijo...

Mi querido amigo y Comandante D. Francisco, como siempre, tu narración excelentemente documentada, y de muy amena lectura, me han hecho deleitarme durante su lectura. Espero ansioso la continuación de éste. Excelente el apunte a la siempre y leal Infantería Española, temida y alabada por otros ejércitos. Como siempre – a pesar de que me reñirás- a la orden de Usía y de España, y como recordatorio a mas de algún despistado que anda por ahí:….” Jure por Dios y por mi honor y prometí a España, besando con unción la Bandera, obedecer y respetar al Rey y a nuestros Jefes, no abandonarles nunca y derramar, si es preciso, en defensa de la soberanía e independencia de la Patria, de su unidad e integridad territorial y del ordenamiento constitucional, hasta la última gota de mi sangre”…y eso no tiene fecha de caducidad, eso se lleva en la sangre. Un abrazo estimado Paco de un ferviente patriota.

Juan Garrido dijo...


Mi querido amigo y Respetado Comandante, hoy nos ha deleitado con una narración extraordinaria de una parte de la historia de España como fue la Edad Media, una época muy conflictiva. El artículo suyo LA RECLUTA DE LA “HUESTE” me ha llevado a conocer unos acontecimientos que desconocía, admiro su maestría literaria al comentar los hechos que acontecieron y las leyes que se promulgaron y lo ha hecho de una manera muy clara y sencilla para el lector. Desgranando su magnífico Artículo, me ha llamado la atención la procedencia de la palabra “clientes” su derivado “clientela”, nada que ver con el significado que hoy utilizamos al referirnos al citado sustantivo, ya sabemos que este término procede de los pueblos germanos, celtas e íberos y suponía un Pacto con su patrono, que a cambio del sustento y protección era de obligado cumplimiento salvaguardar la vida del patrón a costa de perder la suya y si éste falleciera en combate, el “cliente” se suicidaría. Mi querido amigo, enriquecedor este trabajo que hoy nos ha ilustrado sobre la “RECLUTA DE LA HUESTE” y el broche de Oro lo ha puesto al hacer una Mención Especial al SOLDADO DE INFANTERIA de todos los tiempos. Mi Respetado Comandante, muchas gracias por hacernos partícipes de esta magnífica obra literaria. Reciba un Abrazo, su antiguo subordinado, Juan.

José Antonio dijo...

Francisco Ángel, mi Tte. Col., amigo compañero:
Valor: Reconocido. – El tuyo.

Y es que hay que ser un valiente de verdad y estar muy seguro del terreno que se pisa, para abordar ese profundo y universal tema humano social que da esencia trascendente a tu magistral trabajo histórico. Y tú lo has abordado, y con la maestría y el acierto que te caracterizan. Al transitar por él, su lectura aparece fluida y natural, todo encaja a la perfección, conceptos, vocablos sempiternos, motivaciones, legislaciones, ideales y fines trascendentes…; pero a nadie puede escapar que todo ello tan sólo puede conseguirse tal y como tú lo consigues, con absoluta y vocacional entrega a un trabajo que, en estos patéticos tiempos del final de la civilización cristiana occidental (que es la única que podría ser la guía de las demás, también mortecinas, civilizaciones mundiales), constituye un trabajo de necesidad vital para todos.

Si queremos, podemos intentar engañarnos, pero la realidad es inexorable. El pretender vivir sin de verdad conocer a Dios –causa y origen de todo lo existente–, tan sólo ha conducido a lo largo de los tiempos pasados al efímero recurso de la guerra y de la falsa paz alternadas, como norma permanente de vida. Observemos cómo se reclutan en nuestros días las hordas irracionales y suicidas (que no huestes) que destruyen la debida convivencia nacional, aquí y por todo el ancho mundo. ¿Qué opinan al efecto, los grandes teólogos y los grandes filósofos? Al final, va a resultar que han de ser las débiles pero acertadas voces las que salven la civilización.

Y tu voz, siempre acertada, afortunadamente cada vez es menos débil. Un fuerte abrazo legionario y a tus órdenes,

José Antonio Chamorro Manzano
XVI Promoción AGM

Jose V. Ruiz De Eguílaz y Mondría dijo...

Paco Ángel, como sigamos aprendiendo nos echan de la Caballería.
Magnífico, en tu línea.

Anónimo dijo...

Querido Paco, Mi Comandante:

Al igual que otros compañeros comentaristas, quedo pues sorprendido con este formidable relato, articulado con antecedentes históricos, los cuales relatas en la trayectoria de cómo se formaron los primeros defensores de poder y hacienda.

De seguir por este camino de sorpresa, para todos los que te leemos, te rogaría no nos metas en "ATAPUERCA" ...¡no seré capaz de hacerte comentario al respecto!.

Envidia sana supone para el lector interesado observar tu trayectoria, como historiador, donde escudriñas en los más insólitos temas, a la espera de tu siguiente artículo.

En otro orden de cosas, debo decirte que he leído tu reseña sobre el Día Nacional de UNAMU (Milicias Universitarias), extrayéndose de la misma una completa descripción por tu parte de tan singular acontecimiento...

Por todo ello, te transmito mi más cordial enhorabuena.

Con un fuerte abrazo.

Salvador Soria Soria.
Alférez (IPS).
Legionario de Honor.

Anónimo dijo...

Mi querido amigo y respetado profesor, de nuevo nos deleitas a tus incondicionales seguidores de este "blog" ante otro histórico, cronológico, documentado y ante todo magnifico articulo sobre "La recluta de las Huestes"enhorabuena mi T.Col, que para mi sabes que lo eres en potencia y sabiduría. Reiterando mi mas sincera enhorabuena. Tu alumno preferido. No quisiera cerrar este humilde comentario con una cita de Tucidides "La fortaleza de un ejército estriba en la disciplina rigurosa y en la obediencia inflexible a sus oficiales."Fin de la cita. Un fuerte abrazo Maestro.
P.D. Le comentas de mi parte al Director del blog sin conoce a Rafael Ruiz de Eguilaz y Mondria que estuve destinado con él.

Francisco Ángel Cañete Páez dijo...

Querido Alumno Preferido: En primer lugar agradecerte tu cariñoso comentario, debido no tanto a la calidad de mi artículo, sino a los muchos años que llevamos juntos , desde aquel ya lejano enero de 1980, en que te presentaste en la Academia de Infantería intentando localizar al capitán Cañete. También , quiero advertirte, en aras de esa ya larga amistad, que el Coronel Ruiz de Eguilaz ha prohibido los "Anónimos" en la publicación de Comentarios, por lo que te ruego te identifiques con tu nombre y graduación, porque aunque yo sé de sobra quien eres, no así el resto de compañeros que lean tu Comentario. En cuanto a que serviste con Don Rafael Ruiz de Eguilaz y Mondria, le daré traslado a Don José Vicente, pues está claro que se trata de su hermano.
Un fuerte abrazo.

Francisco Ángel Cañete Páez dijo...

Queridos y entrañables amigos: Santos ( amigo Santos yo te agradezco muchísimo tus amables Comentarios, pero no es necesario que los pongas por duplicado), Juan, María José, Jesús, Salvador, junto a mis dos respetados coroneles: Chamorro Manzano y Ruiz de Eguilaz, quiero expresaros a través de las presentes líneas el testimonio de mi sincera gratitud y afecto por vuestros Comentarios a mi último artículo. Os lo agradezco de corazón; en especial a mis dos coroneles Don José Antonio Chamorro ( ya no concibo un artículo mío sin su siempre importante y documentado comentario) y Don José Vicente Ruiz de Eguilaz, que, con una bondad a toda prueba, me proporciona " asilo, posada, y asiento a la lumbre" , para que mis modestos artículos vean la luz en este prestigioso blog del CLUB DE LOS POETAS MUERTOS , en su baluarte literario de amor y servicio a España, cual es "Cajón de Sastre, que tan dignamente preside y Administra. Gracias , mi Coronel. Un fuerte abrazo y quedo a vuestras órdenes. Francisco Ángel.

Francisco Ángel Cañete Páez dijo...

Queridos y entrañables amigos: Santos ( amigo Santos yo te agradezco muchísimo tus amables Comentarios, pero no es necesario que los pongas por duplicado), Juan, María José, Jesús, Salvador, junto a mis dos respetados coroneles: Chamorro Manzano y Ruiz de Eguilaz, quiero expresaros a través de las presentes líneas el testimonio de mi sincera gratitud y afecto por vuestros Comentarios a mi último artículo. Os lo agradezco de corazón; en especial a mis dos coroneles Don José Antonio Chamorro ( ya no concibo un artículo mío sin su siempre importante y documentado comentario) y Don José Vicente Ruiz de Eguilaz, que, con una bondad a toda prueba, me proporciona " asilo, posada, y asiento a la lumbre" , para que mis modestos artículos vean la luz en este prestigioso blog del CLUB DE LOS POETAS MUERTOS , en su baluarte literario de amor y servicio a España, cual es "Cajón de Sastre, que tan dignamente preside y Administra. Gracias , mi Coronel. Un fuerte abrazo y quedo a vuestras órdenes. Francisco Ángel.

Francisco Ángel Cañete Páez dijo...

A mi amigo Santos Martínez Valledor: Querido Santos, te acabo de advertir (en broma) en mi preinserto Comentario, que no es necesario que me los pongas por duplicado, cuando he incurrido en el mismo error, y por lo que entono mi "Mea culpa". Le he debido dar veces a "Publicar" y me ha salido duplicado mi Comentario. He intentado eliminar uno pero no lo he conseguido.

BELLA dijo...

HE ESTADO UNOS DIAS SIN CONECTARME A INTERNET Y A MI CIBERNAUTICA VUELTA VEO QUE CASI ME PIERDO EL FABULOSO ARTICULO DE D.FRAMCISCO CAÑETE.
COMPRUEBO PUES QUE SE MANTIENE A RAJATABLA LO QUE YO HE DADO EN LLAMAR "LIMITE 48 HORAS" Y SOLO ESPERO QUE SE LLEVE CON LA MISMA EXACTITUD PARA TODOS LOS AUTORES.
EN TODO CASO FELICITAR UNA VEZ MÁS AL SR.CAÑETE QUE NOS ILUSTRA COMO SIEMPRE CON SU BUEN HACER Y ESCRIBIR EN SUS AMENOS ARTICULOS DE TODO TIPO.
UN CORDIAL SALUDO,
BELLA DEL RIO

Anónimo dijo...

BELLA DEL RIO, LA HUMILDAD Y LA ECUANIMIDAD NO SE HABLAN CONTIGO.
INSISTES EN PONER NORMAS EN UNA CASA DONDE ERES UNA INVITADA, DECLARAS QUE HACES SEGUIMIENTO DE SU CUMPLIMIENTO, MENUDA PACIENCIA DEBE TENER EL RESPONSABLE DEL BLOG CADA VEZ QUE COMENTAS.
LEES LOS ARTICULOS DE LOS OTROS AUTORES??? COMO NO LOS COMENTAS???
YO, ANONIMAMENTE LOS LEO TODOS, Y ME GUSTAN, Y NO COMENTO NINGUNO, NO HAGO DISCRIMINACIONES.
SI QUIERES LEER LOS ARTICULOS DEL COMANDANTE CAÑETE, LO PUEDES HACER DE UN TIRON BUSCANDOLOS EN INTERNET, YO LOS HE LEIDO, ESTAN ESCRITOS HACE AÑOS, POR ESTA CAUSA NO DEJAN DE SER EXCELENTES.
TU ADMIRADOR, "LIMITE 47 HORAS 59 SEGUNDOS".

Javier de la Uz dijo...

Sra. Dña. Bella del Río:
Me es grato saludarle, primero por hacernos amenos sus comentarios en las entradas de nuestro compañero Francisco Ángel Cañete (al que leo con asiduidad), y después, porque haya podido comprobar que se mantiene a rajatabla lo que usted ha dado por llamar “límite 48 horas” y que sólo espera que se lleve con la misma exactitud para todos los autores.

En cuanto al llamado “limite 48 horas”, desde que el Administrador del Blog y Coronel Ruiz de Eguílaz tuvo a bien disponerlo así, se lleva a cabo con escrupulosa exactitud con nuestro amigo Francisco Ángel. Sin embargo, quizá por haber tanta confianza dentro del Blog, no es imprescindible llevarlo a rajatabla, y en otras ocasiones no se ha esperado ese límite. Sirvan como ejemplo alguna de las entradas de las últimas fechas:

1.Entrada: Creación del Tercio de Extranjeros-La Legión. Organización (I), publicada por el Coronel José Antonio Chamorro el día 24/09/2013.
AL DÍA SIGUIENTE: Entrada: Pioneros en América, publicada por el Coronel Ruiz de Eguílaz el día 25/09/2013.
2.Entrada: Nada es casualidad, publicada por Javier de la Uz el día 21/09/2013.
AL DÍA SIGUIENTE: Entrada: Melilla con su Legión, publicada por el Tte. Cor. Gonzalo Rodríguez-Colubi el día 22/09/2013
3.Entrada: Rocroi, el honor de los Tercios españoles, publicada por Javier de la Uz el día 16/09/2013.
AL DÍA SIGUIENTE: Entrada: La Hipocresía del nuevo orden mundial, publicada por el Tte. Cor. Gonzalo Rodríguez-Colubi el día 17/09/2013
4.Entrada: El matrimonio homosexual en el mundo, publicada por el Coronel José Antonio Chamorro el día 20/08/2013.
AL DÍA SIGUIENTE: Entrada: El enemigo en casa, publicada por el Coronel Ruiz de Eguílaz el día 21/08/2013.
ESE MISMO DÍA: Entrada: Otoño divertido, publicada por Ángel Bogart el día 21/08/2013

Doña Bella, me gustaría hacerle ver que en este Blog, con permiso de su Administrador, es una gran familia en la que cabemos todas las personas de bien. Nadie quiere “pisar” a nadie, todos respetamos todas las entradas de igual forma, guarden o no las “48 horas” y no necesitamos un seguimiento tan minucioso.

Atentamente
Javier de la Uz

Chevi Jr. dijo...

48h es lo que va a tardar el administrador del Blog en "pegarse un tiro" con tanto cronómetro...

BELLA dijo...

SR. DE LA UZ,
EN PRIMER LUGAR ME SORPRENDE MUCHO QUE SOLO USTED SE DE POR ALUDIDO A MI COMENTARIO DEL "LIMITE 48 HORAS".(AL "ANONIMO ADMIRADOR" NO LE TOMO EN COSIDERACIÓN).
EN SEGUNDO LUGAR ,POR LO QUE USTED MISMO ESCRIBE,PUEDO COMPROBAR QUE SI ALGUIEN TIENE UNA CRONOLOGIA EXACTA DE TODO TIPO DE PUBLICACIONES ES USTED, (NO YO).
Y POR ULTIMO, ES DE AGRADECER QUE ME ILUMINE HACIENDOME VER QUE ESTE BLOG ES UNA GRAN FAMILIA DE BIEN EN LA QUE NADIE QUIERE PISAR A NADIE.
¡JAMÁS SE ME HUBIESE PASADO POR LA MENTE TAL MALEDICENCIA¡
Y DICHO ESTO LE COMUNICO QUE NO PIENSO PERDER NI UN SEGUNDO MÁS EN VOLVER A CONTESTARLE NO SEA QUE EL SR.XEVI, CON RAZON, ACABE POR PERDER LA PACIENCIA.
EN CUANTO A MI "ANONIMO ADMIRADOR" NO TENGO POR COSTUMBRE DAR EXPLICACIONES A QUIEN NO SE DIGNA FIRMAR PARAPETANDOSE EN EL ANONIMATO.
SALUDOS CORDIALES,
BELLA DEL RIO

Francisco Ángel Cañete Páez dijo...

Para "Anónimo": Amigo Anónimo ( No te doy el tratamiento de Compañero, porque como no te identificas, no sé si lo eres). En relación con tu comentario a Bella del Río, un tanto desabrido y fuera de lugar, tengo que aclararte algunas cosas en las que entras en confusión. Primero: Yo llego al Blog del Club de los Poetas Muertos, por un artículo que publiqué en la revista ARES, sobre la muerte heroica de un jovencísimo Educando de banda, del regimiento de caballería "Alcántara" 14, que murió en la heroica jornada del 23 de Julio de 1921.El artículo lo leyó un amigo del Coronel Ruiz de Eguilaz y se lo remitió, y el Coronel lo publicó en el blog que tan dignamente administra y dirige. Yo me pude en contacto con él y desde entonces tiene la amabilidad de cederme un espacio en su tribuna. Relativo a que todos los artículos que publico ya están publicados hace años en distintos medios, tengo que decirle que no todos, y los que publico en "Cajón de Sastre, los repaso minuciosamente, les doy nueva forma literaria y los adecúo a la actualidad vigente; así pues, siendo en apariencia los mismos, la mayoría ya los tengo muy cambiados. Y aunque así no fuera.¿Es algún delito que un artículo que escribí hace años lo vuelva a publicar actualizado en este para mi, ya muy querido blog del "Club de los Poetas Muertos" ?. Nada más amigo "anónimo", salvo que, como soy persona agradecida, agradecerte ( valga la redundancia) que me leas en Internet y en "Cajón de sastre". Un saludo cordial, y a ver si te acreditas, para que sepa con quien tengo el gusto de estar tratando. Comandante: Cañete Páez

Javier de la Uz dijo...

Sr. o Sra. Bella del Río:
Le pido disculpas por no distinguir si es varón o mujer, hasta que no ponga el nombre y apellido completo, seguiré sin saberlo. Yo le he tratado en todo momento con educación y respeto, lejos está de mi, hacer polémica de ello. Mi intención fue pretender explicarle el porqué entre nosotros no era necesario mantener a rajatabla lo que usted ha dado por llamar “límite 48 horas”.

Permítame decirle, que su arrogancia e impertinencia, al decir: “Y DICHO ESTO LE COMUNICO QUE NO PIENSO PERDER NI UN SEGUNDO MÁS EN VOLVER A CONTESTARLE NO SEA QUE EL SR.XEVI, CON RAZON, ACABE POR PERDER LA PACIENCIA”, colma mi paciencia, que no mi educación. Éste es un Blog de caballeros y señoras y usted, hasta ahora, no lo ha demostrado.

Como dice un gran poeta de este Blog: ¡¡amigo, hasta septiembre!!

Atentamente
Javier de la Uz

Anónimo dijo...

Comandante Cañete:
Nunca ha sido mi intención entrar a hablar de sus artículos, muchos menos dar la impresión de que pudieran parecerme añejos o desactualizados, era solo una referencia para aclarar a Bella del Río que puede leerlos en otros lugares y no molestar más a los lectores y comentaristas de este sitio, anónimos o no.
En cuanto a la confusión, nunca he escrito que TODOS estuvieran ya publicados, sus artículos los leo con el mayor interés y agrado, estén actualizados o no, y me he referido a ellos como excelentes, porque así lo pienso.
En cuanto a desabrido, es lo menos que se merece una persona que siendo una invitada pone condiciones, y muestra un desprecio absoluto hacia el resto de autores, que con mayor o menor fortuna, publican sobre temas similares, y nunca se ha referido a ellos, salvo para llamarles al orden por no respetar un turno, que nunca había molestado a nadie; esto se lo aseguro, porque sigo el blog hace mucho tiempo, aunque nunca intervenga. Mi sistema es ver, leer y callar, y hoy me lo he tenido que saltar.
En cuanto a fuera de lugar, es su opinión.


Bella del Río:
Ha bastado un comentario educadisimo del Sr. de la Uz para que queden al descubierto sus carencias y sus maneras, que ya me imaginaba.
No se digna contestarme, Vd. se llama Bella del Río y yo me llamo Anónimo, no veo ninguna diferencia, si quiere ahora mismo me cambio el nombre y me pongo Feo del Mar ¿le parece mejor?
Atentamente.

Jose V. Ruiz De Eguílaz y Mondría dijo...

Paco Ángel, Javi, Bella del Rio, Feo del Mar, rifirrafe al final constructivo porque es, o debe ser, entre caballeros, además tratándose de un sitio de opinión, estaba en el menú.
Feo, como eres nuevo en comentarios según comentas, decirte que muy buena la pluma; mejorando lo presente.

Jesús García Olmos. dijo...

Con el beneplácito del Sr. Administrador, solo quiero elogiar el texto del Sr. Javier de la Uz, por su exquisitez. Me encanta este nuestro pequeño y selecto grupo de amig@s. Entiendo, que la razón de ser es la publicación de artículos relacionados con nuestros Ejércitos y su Gloriosa historia por ilustres plumas, para el deleite de los lectores. Pudiendo hacer comentarios, evidentemente, que no salga de un tono correcto, y seguir divagando con gente que no presenta su identidad y lo único que pueden conseguir es, desalentar a los narradores. Como pequeño apunte, y norma no escrita, pero si sabida en el mundo de las NN.TT. (nuevas tecnologías), escribir todo el texto en mayúscula es una falta de respeto, que denota enojo, mal humor, etc. Yo los exhorto (Inducir a uno con palabras, razones y ruegos a que haga o deje de hacer alguna cosa) por el bien de todos y de su salud en particular. Un cordial saludo.

Anónimo dijo...

De un Anónimo a un Selecto.

Estimado García: Desde mi punto de vista ha cometido Vd. tres errores, a continuación voy a tratar de enumerarselos y razonar mi opinión.

1- A pesar de coincidir con Vd. en cuanto a la exquisitez del texto del Sr. de La Uz, debo decirle que no debería haber continuado en su comentario, ya que en su comienzo declara, que solo quería Vd. elogiar el texto.

2-Rompe su silencio y toma partido, no debería haberlo hecho porque Vd. ya había tomado partido anteriormente, y nadie se había metido contra Vd., forma parte de los del desprecio a los otros autores, solo entra en este sitio para elogiar, hasta el empalago desde mi opinión, los excelentes, por sí solos, artículos del comandante Cañete, le digo lo mismo que a Bella del Río, no espere ansioso el próximo, lo puede buscar y encontrar hoy mismo. Se considera Vd. parte de este pequeño y selecto grupo de amigos, ¿cómo es eso?, ni es Vd. seguidor del blog, ni ha comentado nunca la publicación de otro autor, en todo caso será amigo de Paco, yo, anónimo lector, nunca me hubiera atrevido a escribir "nuestro pequeño y selecto grupo de amig@s". ¿Se considera Vd. selecto?-

3-Arremete Vd. contra los Anónimos, y se equivoca una palabra detrás de otra, yo no divago, porque no me separo del asunto, ni escribo sin concierto ni propósito fijo, mi asunto y mi propósito era y es denunciar una actitud y un comportamiento poco correctos.
Si su asunto era alentar al comandante Paez, le aseguro que mi opinión, la de un desconocido, sobre la excelencia de sus artículos, probablemente le aliente más que toda la "bolilla" que Vd., su amigo, le propina.
Sobra la explicación de las mayúsculas, anónimo si pero inculto poco, Vd. mismo declara que todo el mundo, en las nuevas tecnologías, sabe que es una falta de respeto, ¿Cree Vd. que no lo sabía?, yo solamente las he usado en respuesta a Bella, para ponerme a su altura, al que grita le grito.
Sobra la aclaración de la palabra exhortar, se olvida Vd. que este es un sitio de Poetas, y lo que manifiesta, al hacerlo, es que Vd. piensa que está por encima de los que pudieran leer su triste comentario.

Creame, no tengo personalmente nada contra Vd., no le conozco, pero me sublevan los que intentan dar lecciones, teniendo que recibirlas, en mi opinión.
Lamento haber tenido que infringir, por segunda vez, mi costumbre de ver, leer y callar, ¿Vd. tiene costumbres?-
Atentamente.
Feo del Mar.

Jesús García Olmos. dijo...

..Gracias Sr. Anónimo, tomo nota, no comento nada más por respeto a D. José Vicente Ruíz de Eguílaz y Mondría y por que hablar con un "Iluminatis", que no tiene los arrestos de dar la cara, no merece la pena; ahora vaya Ud. haga la alusiones correspondientes.

José Antonio dijo...

Con el debido permiso de ustedes, vosotros, mis queridos lectores: Con respecto al tema del anónimo y su auxiliar seudónimo que han perturbado el respetable trascurso propio en este apartado de comentarios, voy a decir que por segunda vez en apenas tres semanas he de repetir las siguientes afirmaciones hechas por mí en:
http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7457614209827373799&postID=3550340082834085040

- (16-09-2013) No conozco ni un solo blog importante o debate televisivo, etc., en el que no haya al menos un provocador oficial (designado por algún organismo o ente encargado de dar difusión a la llamada “memoria histórica política” con la que se lava el cerebro al pueblo español). Nosotros siempre hemos tenido un tal provocador –una vez se llamaba “Vicente”, otra “coronel 123”, otra “anónimo” y ahora “Ge….”–. No se trata de un particular que pasaba por aquí y se ha metido espontáneo.

Ya se lo dije una vez a él, y desde entonces hemos convivido aceptablemente; el cumplía su obligación profesional para que su jefe no le llamase al orden o le cesase, pero sin ofender gravemente la honorabilidad de las personas; y yo me beneficiaba de sus malévolas interferencias, para decir determinadas cosas que no tenían marco propio para ser dichas.
- - -
- (16-09-2013) Lamento el percance que haya podido sufrir quien firma con el seudónimo de Geppetto; a mi entender, venía manteniendo una aceptable participación en nuestro quehacer. Le deseo un pronto restablecimiento.
- - -
Además, ahora he de añadir:
- La persona que emplea la denominación de “anónimo” y la persona que emplea el seudónimo de “Bella del Rio”, son las usufructuarias de la misma mente redactora –es decir, no existe más que una sola persona que emplea ambas denominaciones, para su trabajo perturbador–. Esa afirmación, me ha sido proporcionada por un simple análisis comparativo (gramatical, lexicológico, lógico y de redacción, de los textos contenidos en los comentarios que anteceden emitidos con ambas denominaciones). Todos quienes aquí participamos, conocemos que el hecho de redactar un escrito está sujeto al pensamiento instintivo cultural del redactor. Y ello deja huella fiel, infalseable, del autor. Pues, bien, en este caso coinciden exactamente todas las características encontradas: tono imperativo, desatención reiterada a determinadas reglas normativas académicas en materia ortográfica, peculiares estructuras morfológicas y semánticas, etc.

Rafael Areales Areales dijo...

Mi querido amigo y compañero Paco Ángel.
Leídos y disfrutados el contenido de tus artículos te dirijo estas letras para enviarte mi mas cordial enhorabuena pues, está visto que cuando das la orden de marcha a tu erudita pluma, la clase Magistral de Historia está saliendo. Planteamiento, exposición y desarrollo son de una claridad absoluta.
No dejes de deleitarnos con tus trabajos pues a la vez que nos narras episodios heroicos desconocidos o quizás olvidados, despiertas en nosotros aquellas palabras que nadie puede arrancarnos por tenerlos gravados en lo más profundo de nuestro corazón, el Amor, la Entrega y el Cariño a nuestra querida España, a su Bandera y a su Ejercito depositarios de los valores eternos.
Un fuerte abrazo y a tus ordenes.