ESE EJÉRCITO QUE VES.
Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás,
tratando de ser lo más,
y de parecer lo menos.
Poetas Muertos
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3/10/13

Huérfanos coptos: impresionante poema













El término copto hace referencia a los egipcios que profesan algún tipo de fe cristiana, ya sea en la Iglesia Copta, en la Iglesia Ortodoxa Copta, en la Iglesia Católica Copta o en la Iglesia Evangélica Copta.

Los coptos constituyen uno de los grupos etnoreligiosos principales en Egipto y la mayor comunidad cristiana en el Medio Oriente, así como de la minoría religiosa más grande de la región, lo que representa alrededor del el 10% de la población egipcia.

Históricamente, hablan el idioma copto (descendiente del demótico).  En copto, se denominan a sí mismos como ou.Remenkīmi en.Ekhristianos, que literalmente significa "egipcio cristiano". Actualmente también hablan árabe.

Histográficamente, la historia del pueblo copto se remonta a tiempos del antiguo Egipto. Los miembros de la Iglesia Copta consideran que muchos de sus ascendientes fueron constructores de las pirámides. Sus antepasados más cercanos se convirtieron al cristianismo en el año 42 dC, en el siglo I, y a través de los años conservaron su religión, a pesar de la conquista musulmana de Egipto 600 años más tarde, con lo cual, el país se perfiló con una mayoría islámica. Desde entonces, los coptos han sido objeto de discriminación y diversas persecuciones religiosas, aun en la era moderna, además de ser el blanco de ataques de grupos militares extremistas islámicos.

En varias ciudades de Egipto, los cristianos residen en una zona comúnmente conocida como el «barrio copto». Destaca la comunidad de los Zabbaleen, quienes son importantes recolectores de basura en El Cairo.





IMPRESIONANTE POEMA

Difundido por la web CopticOrphans, esta hermosa poesía a modo de oración es un reflejo de la forma en la que los cristianos orientales, ya sea en Egipto o en Siria, en Túnez o en Libia, viven como minoría asediada por el auge islamista. Un precioso himno de fe del que presentamos la traducción sobre la versión inglesa.


Moriré... pero moriré con mi fe.
Mi vida ha perdido su sentido,
mi pluma sufre con la injusticia, 
mi país no quiere escucharme,
cada fiesta me hace llorar...

Moriré... pero moriré con mi fe.
Moriré en la Iglesia de los santos,
por un bombazo o cortado en dos.
No uno, sino treinta morirán
y ¿dónde estarán quienes debían protegerme?

Moriré... pero moriré con mi fe.
Moriré en el tren de Samalot.
¿Tememos a la muerte?
La muerte nos enviará al cielo
y veré al Señor que me salvó.

Moriré... pero moriré con mi fe.
Moriré en el norte o en el sur,
en un día normal o en día de fiesta.
Ya me llamen asesinado o mártir,
lo importante es morir con mi fe:
entero o a pedazos,
en la calle o en la iglesia.
He vivido toda mi vida acechado
y sólo el Señor me ayuda.

Moriré... pero moriré con mi fe.
¿Por qué queréis forzarnos a huir
y expulsarnos de nuestra patria?
Ésta es mi patria,
la patria de mi padre:
y no nos iremos.

Moriré... pero moriré con mi fe.
Si te acosan en el trabajo
o te complican la vida
nunca abandones la fe de tu padre.
Antes de que él muriese me encomendó:
moriré... pero moriré con mi fe. 








Francisco Javier de la Uz Jiménez

3 comentarios:

Gonzalo Rodríguez-Colubi Balmaseda dijo...

Siempre acertado y, lo que es mas importante, en el momento oportuno Javier. Por lo cada vez más actual, desgraciadamente.
El acoso y derribo, por utilizar un término ecuestre suave para el tema que nos ocupa, que sufren todas las comunidades religiosas (en especial las cristianas) ajenas o distintas a lo radical islámico, es algo que está a la orden del día. Y creciendo mas y mas y sin freno.
Y con el beneplácito de las naciones occidentales, que a través del cínico y perverso Nuevo Orden Mundial, empujan a nuestras sociedades a la pérdida de principios, de dignidad y cualquier valor ético o moral.
Y estas naciones, algunas convencidas (las menos), otras compradas por que “hay que estar” (las mas), tragan y tragan una y otra vez. No quieren luchar ni siquiera opinar, sencillamente no interesa. No da intereses o puntos, vamos.
Nos falta eso que dice ese precioso poema. Tener fe. Y más que nunca en nosotros mismos, alejados de corrientes oportunistas, o de la época que corresponda.
Si es verdad que estamos en un mundo “globalizador e integrador”, olvidémonos de intereses parciales de las grandes potencias y miremos la realidad antes de que sea tarde.

Jose V. Ruiz De Eguílaz y Mondría dijo...

Rabia e impotencia son los primeros sentimientos que afloran al conocer la realidad de los Coptos, sencilla y brillantemente expuesta, como es habitual, por Javier, pero al final lo que sientes de verdad es envidia, envidia de esas gentes que no dudan, y finalmente están muy por encima de los tiempos con sus modas y tendencias.

Javier de la Uz dijo...

¿Por qué los coptos apoyan al Ejército egipcio?

http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=30834

Discriminada durante el régimen de Mubarak y perseguida ahora durante los enfrentamientos entre los Hermanos Musulmanes y el ejército, la minoría copta de Egipto ha optado por la opción menos mala: ponerse del lado de los militares que al menos les defienden de los ataques terroristas. En sendas declaraciones, la Iglesia copta católica y la ortodoxa –un 9% de los 85 millones de habitantes– aclaran que los atentados son obra de extremistas, cuya violencia es rechazada por los musulmanes moderados.

Desde que estallaron los disturbios en El Cairo el pasado 14 de agosto, los coptos sufren el acoso de integristas islámicos. En los tres días siguientes unas 40 iglesias fueron quemadas y otras 23 saqueadas, según informa Associated Press. Por su parte, AsiaNews ofrece un registro aproximado del número de coptos asesinados, secuestrados o heridos, así como de las iglesias, conventos, escuelas, viviendas, coches y comercios regidos por cristianos que han sido saqueados o incendiados.

El Ejército y la Policía egipcios no han actuado siempre con la celeridad que requería el acoso a los cristianos. Pero al menos en estos momentos están decididos a frenar a los seguidores más radicales de los Hermanos Musulmanes. En general, los líderes de esta organización islamista han instigado la violencia, si bien ahora algunos de ellos empiezan a condenar tímidamente los ataques.

Ante esta situación, el patriarca de la Iglesia católica copta, IBRAHIM ISAAC SIDRAK, ha publicado una declaración en la que agradece el empeño del ejército egipcio por mantener a raya a los radicales. En concreto, el Patriarca de Alejandría manifiesta en nombre de los Obispos católicos coptos “nuestro apoyo firme, consciente y libre a todas las instituciones del país y en particular a la policía y a las fuerzas armadas por todos los esfuerzos que están realizando para proteger al país”.

Frente a la tendencia de algunos medios occidentales a presentar como víctimas a los seguidores del depuesto Presidente Mohamed Morsi, forzado a abandonar el poder por los militares, SIDRAK aclara que “lo que está sucediendo en Egipto no es un conflicto político entre facciones diversas, sino una lucha de todos los egipcios contra el terrorismo”.

En la misma línea, el portavoz de los obispos católicos de Egipto, el padre GREICHE RAFIC, insiste en que los atentados contra las comunidades coptas católica, ortodoxa, greco ortodoxa, anglicana y protestante son obra de islamistas radicales. “Los ataques a las iglesias se han producido por todo el país, pero se han concentrado sobre todo en las zonas de Al Minya y Assiut, porque es allí donde se encuentra el cuartel general de los yihadistas, responsables de esta violencia”, explica a la Agencia Fides.

“Hay que destacar –añade– que los musulmanes que viven en los alrededores de las iglesias afectadas han ayudado a los religiosos y religiosas a apagar los incendios de los edificios de culto”. Y concluye: “Esto no es una guerra civil entre cristianos y musulmanes, sino una guerra contra el terrorismo. Y la mayoría de la población se opone al terrorismo y al extremismo religioso”.