ESE EJÉRCITO QUE VES.
Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás,
tratando de ser lo más,
y de parecer lo menos.
Poetas Muertos
INICIO

22/9/13

MELILLA CON SU LEGIÓN





En vísperas del XCIII aniversario de su fundación, el presidente de la Ciudad, Juan José Imbroda, el comandante general Álvaro de la Peña Cuesta y el coronel jefe del Tercio Gran Capitán 1º de La Legión, Enrique Tovar Bobo, inauguraron el pasado 19 de Septiembre un conjunto escultórico en homenaje a La Legión que tanta sangre derramó por España y por Melilla tras el desastre de Annual y la posterior reconquista del territorio.



La extraordinaria obra, realizada por el escultor toledano Luis Martín de Vidales Gómez, tres veces Premio Nacional de Escultura, representa a un legionario en actitud de avance y acometividad, fusil armado en mano y portando la Enseña Nacional en la otra mientras salta un obstáculo.



 El emotivo y vibrante acto se desarrolló en el Parque Hernández pulmón del centro de la ciudad. Este parque, inaugurado en 1902, debe su nombre al que fuera en la época Comandante General y Presidente de la Junta de Arbitrios de Melilla, el General Venancio Hernández y Fernández.


                                                                 Gonzalo Rodríguez-Colubi Balmaseda

2 comentarios:

Javier de la Uz dijo...

Es de buen nacido ser agradecido, y la ciudad de Melilla lo es, agradeciendo la presencia de la Legión y recordando la llegada a la ciudad en 1.921 del Comandante Francisco Franco Bahamonde al mando de una Bandera de la Legión, para liberarla del sitio al que estaba sometida por las tropas rifeñas de ABD-EL-KRIM. Así lo rememora con un Monumento al entonces Comandante de la Legión en las inmediaciones del puerto.

Todos los españoles de bien estamos y lo celebramos junto con Melilla y sus ciudadanos.

¡Viva España!
¡Viva la Legión!

José Antonio dijo...

Melilla ¡Siempre ejemplar en la vanguardia de España! No podían faltar en Melilla autoridades con la honrosa categoría necesaria para rendir público homenaje permanente a los soldados que, en las horas de peligro vital para la ciudad, pusieron en peligro de muerte sus propias personas y la salvaron a ella. Muchos soldados murieron allí, a lo largo de los siglos; sus restos mortales no podían encontrar mejor sepultura que el suelo melillense que con tanta abnegación defendieron. Con eso, ya sería bastante para que hubiéramos de considerar sagrado y monumental el suelo de Melilla; pero, además, es justo que la ciudad se honre dedicando a aquellos tan relevante monumento ornamental, representativo de un legionario, quien a su vez constituye la más cualificada representación de cada uno de todos los legionarios y otros soldados, de cualquier Arma o Cuerpo, que allí sirvieron y entregaron su vida o sufrieron graves mutilaciones o quedaron ciegos o, en todo caso, sufrieron calamitosas penalidades de campaña.

¡Muchas gracias, Gonzalo, mi Coronel! Por tan estimulante noticia para los espíritus patrióticos.

José Antonio Chamorro Manzano
XVI Promoción AGM