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y de parecer lo menos.
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27/9/13

Isaac Peral, el visionario al que despreció España











Inventó el submarino torpedero en 1.888, décadas antes de que se convirtiera en la gran arma del siglo XX, pero su impresionante hallazgo fue ninguneado en su propio país, que se lo tomó a chufla. Este año se cumplen 125 años de la botadura de la gran creación de Isaac Peral.


Isaac Peral


        «Si España hubiese tenido un solo submarino de los inventados por Peral, yo no hubiese podido sostener el bloqueo ni 24 horas». Así lo reconocía el Almirante George Dewey, Jefe de la Escuadra estadounidense que puso cerco a Santiago de Cuba y que aniquiló a la Armada española en la bahía de Manila (Filipinas) durante la guerra entre España y los Estados Unidos en 1898.

Puerto de Cartagena


El Submarino de Isaac Peral se encuentra en la Explanada de los Héroes de Cavite, está construido en plancha de acero con una forma fusiforme y tenía capacidad para navegar a profundidades de 30 metros, tiene 22 metros de eslora y 2,87 metros de manga, unos motores eléctricos alimentados por una batería de 480 acumuladores le proporcionaban una velocidad en inmersión de 10 nudos. Su armamento estaba compuesto por 3 torpedos. 

Las primeras pruebas de mar se realizaron en Marzo de 1.889 en la Bahía de Cádiz. Este submarino fue ideado por el Teniente de Navío de 1ª Clase D. Isaac Peral y Caballero.




Aunque la historia ha adjudicado a muchos hombres la invención del submarino moderno y nunca haya quedado muy clara su paternidad, oscurecida por los intereses patrióticos, Peral fue sin duda un visionario y un ingeniero avanzado a su tiempo


«El submarino de Isaac Peral pudo cambiar el rumbo de la historia. Quién sabe si Cuba y Filipinas hubieran seguido siendo españolas...», conjetura Diego Quevedo, Alférez de Navío destinado en el Museo Naval de Cartagena y experto en la figura del inventor cartagenero. El domingo día 8 de septiembre de 2.013, se cumplieron 125 años de la botadura del mayor ingenio tecnológico que España dio al mundo en el siglo XIX: el primer submarino de propulsión eléctrica y capaz de lanzar torpedos, un novedoso buque que copiarían el resto de las Flotas Navales, con resultados devastadores en las dos Guerras Mundiales. Ese invento cambiaría para siempre la manera de combatir en el mar. Pero la miopía del Almirantazgo y del Ministerio de Marina españoles para vislumbrar su potencial sellaron su desgraciada suerte.


Primer submarino

El submarino fue botado en Cádiz el 8 de septiembre de 1888. Diez años más tarde, España perdió su doble estatus como potencia Naval y Colonial cuando fue barrida por la Flota de Dewey con una facilidad insultante. Para entonces, tanto Isaac Peral como su submarino habían corrido una suerte paralela. El inventor había muerto en 1895 en Berlín, ciudad a la que había viajado para operarse de un cáncer de piel. Tenía 43 años y había renunciado a su sueño de seguir construyendo submarinos. Desmoralizado y harto de zancadillas, pidió la baja en la Armada, y ésta ni siquiera le concedió una pensión. En cuanto a su submarino, se pudría literalmente en el arsenal gaditano de La Carraca, expoliado de sus elementos de valor y usado como retrete por el personal del astillero. En 1.929 fue trasladado a Cartagena. Y ahora acaba de pasar por el taller para hacerle un lifting contra el óxido después de estar décadas a la intemperie.

Isaac Peral y Caballero nació en Cartagena (Murcia) en 1851, donde estaba destinado su padre, Capitán de Infantería de Marina. A los ocho años presenció el embarque de un contingente de Tropas rumbo a Marruecos, y el fervor patriótico le impresionó. Ingresó en la Marina a los 14 años. Navegó en 32 buques. De sus 25 años de servicio, 16 los pasó embarcado. Alcanzó el grado de Teniente de Navío. Pasó apreturas para mantener a su mujer y sus cinco hijos, sobre todo después de abandonar la carrera militar.


1.928. El submarino de Isaac Peral regresa remolcado por "El Cíclope" a su tierra natal, después de estar abandonado y medio desguazado durante 36 años en el Arsenal de La Carraca.


Fue un hombre de ciencia. Realizó cartas hidrográficas. Publicó trabajos sobre álgebra, geometría y huracanes. La idea del submarino surgió en 1.885, cuando la Marina Imperial alemana amenazó con bloquear islas españolas en el Pacífico. Peral pensó que un submarino torpedero podría contrarrestar la superioridad naval en superficie de las grandes potencias.

Consiguió que el Gobierno aceptase su proyecto, que resultó muy polémico y tuvo apasionados defensores y detractores. Él mismo diseñó los planos, aunque no era ingeniero naval; y sería también el comandante del sumergible, que tenía una dotación de 12 hombres. La construcción se realizó en Cádiz, donde el buque era visto con cierta guasa y fue bautizado como 'el cacharro' o 'el puro'. Costó 300.000 pesetas de la época, cuando el precio de un acorazado rondaba los 40 millones.

El día de la botadura la expectación era enorme. Y también el escepticismo. Un ingeniero pidió al General Montojo que prohibiese el acto. «Vamos a hacer el ridículo. En cuanto este barco caiga al agua, empezará a dar vueltas como una pelota», profetizó. Peral pintó una línea con yeso en el casco y aseguró que el agua no la rebasaría. Y así fue. La maniobra fue un éxito y comenzaron las pruebas de mar. En los meses siguientes el submarino realizó una inmersión, siguió el rumbo fijado, lanzó torpedos... Pero el Gobierno canceló el proyecto. «No pasa de ser una curiosidad técnica sin mayor trascendencia», dictaminó el informe que lo sentenciaba.



El submarino Isaac Peral en el Arsenal de la Carraca (Cádiz), el día de su botadura (1.988)


         No solo eso, Peral fue arrestado por un incidente absurdo. Viajó con su mujer a la Exposición Universal de París. Tenía permiso del Capitán General de Cádiz, pero no del Ministro de Marina. Pasó dos meses en una celda. Pero su fama ya era tal que el Ministro se vio obligado a ponerlo en libertad sin cargos. <<Ofrecí al Gobierno mis ideas y se me han inferido agravios que no creo haber merecido como premio a mis modestos, pero leales servicios>>, escribió Peral, dolido. “Pidió la cuenta y pasó a la vida civil”. “Los ingleses le pusieron un cheque en blanco para que trabajase para ellos, pero era un patriota y se negó”, cuenta Quevedo. Siguió inventando: un proyector, una ametralladora eléctrica, un verdadero múltiple… Y fundó una empresa para instalar alumbrado público en ciudades. Pero incluso entonces se topó con la incomprensión. <<Quien pasee por la calle tendrá tremendos encontronazos con los malditos palos>>, publicó un periódico que veía las farolas no como un progreso, sino como un peligro público.


Carlos Manuel Sánchez.-




La Armada rinde homenaje al submarino Peral en su 125 aniversario




El Príncipe de Asturias, don Felipe de Borbón, ha visitado la base de Submarinos de la Armada, en el recinto del Arsenal de Cartagena donde ha presidido el acto conmemorativo del 125º aniversario de la botadura del submarino Isaac Peral, que tuvo lugar el 8 de septiembre de 1888.

 Tras las palabras de bienvenida del Almirante Jefe de Estado Mayor de la Armada, Almirante General Jaime Muñoz-Delgado, el Príncipe ha recorrido las instalaciones de la Base de Submarinos.

Tras la visita, en la Plaza de Armas del Arsenal, ha presidido el acto conmemorativo del 125º aniversario de la botadura del submarino Peral junto al Presidente de la Región de Murcia, Ramón Luis Valcárcel, entre otras autoridades.



Logo del aniversario




Restauración del primer submarino








































Interior del submarino en fase de restauración


Para conmemorar esta efemérides, el Instituto de Patrimonio Cultural de España (IPCE), dependiente del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, y el Museo Naval de Cartagena, dependiente de la Armada, han restaurado la nave diseñada por el ingeniero español Isaac Peral.


Francisco Javier de la Uz Jiménez


5 comentarios:

Ricardo Pardo Zancada dijo...

¡Que enorme tristeza da recordar la inmensa torpeza de los algunos ignorantes con mando...!
Un excelente reportaje. Enhorabuena.

Anónimo dijo...

Javier, como siempre excelente!
Saludos
Gerardo de la Maza

Jose V. Ruiz De Eguílaz y Mondría dijo...


Yo como soy muy leído...

Homo sum, humani nihil a me alienum puto.


Spanish sum, in Hispania nihil a me alienum puto.

José Antonio dijo...

Un ejemplo, ése. Un lamentable ejemplo; pero nada más que “un ejemplo más”, de entre los muchos habidos en España en todas las épocas históricas en las que no ha habido un auténtico estadista gobernando el timón del Estado. Y, por desgracia, desde cuando falleció el Rey Felipe II –año 1598–, en España no volvió a haber un auténtico estadista, hasta Francisco Franco –entre los años 1936-1975–.

Entonces, surge la pregunta, ¿Por qué el pueblo español no se ha rendido nunca?
Y, entonces, surge la respuesta, ¡Porque la filosofía de vida del pueblo español –El todo por Dios y por España–, le hace invencible!

José Antonio Chamorro Manzano
XVI Promoción AGM

Javier de la Uz dijo...

Gracias a los que leéis mis entradas y especialmente al Presidente y Administrador del Blog Coronel Ruiz de Eguílaz que me permite poder hacerlas, como también a mis superiores y amigos, que me animan a su publicación.

Permitirme plagiar al escritor español Gerardo Diego, miembro de la generación del 27, que glosando a Terencio ha escrito en su obra Versos humanos:

Versos humanos, ¿por qué no? Soy hombre
y nada humano debe serme ajeno.
Pena, amor, amistad. Si hay quien se asombre,
si hay quien se escandalice, es que no es hombre.