ESE EJÉRCITO QUE VES.
Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás,
tratando de ser lo más,
y de parecer lo menos.
Poetas Muertos
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28/6/13

Ruido de sables, no. Preocupación callada, si.












El General Mena asegura que no existe “ruido de sables” pero sí “preocupación callada”

El Teniente General retirado José Mena Aguado asegura que el “ruido de sables” de otros tiempos se ha transformado hoy en una “preocupación callada” de las Fuerzas Armadas ante la secesión de Cataluña.

Bajo el título “Los límites de la libertad de expresión de los militares”, el General Mena pronunció en el Centro Cultural de los Ejércitos de Madrid una conferencia que había creado una gran expectación. Ante un auditorio de casi 200 personas, en su mayoría Coroneles y Generales retirados, Mena planteó una serie de preguntas habitualmente consideradas tabú y que suelen soslayarse en el debate político.

Así se preguntó por qué los militares “han de renunciar a sus derechos ciudadanos desde que ingresan en las academias”, porque “no pueden defender la unidad de España cuando hay partidos que defienden la secesión”, o por “el súbito interés de derogar el artículo octavo de la Constitución”.

El Teniente General Mena saltó a la fama en la celebración de la Pascua Militar de 2006 al sugerir que debía aplicarse el artículo octavo de la Constitución si cualquier estatuto de autonomía rebasaba los límites establecidos en la Carta Magna, en referencia al Estatuto catalán que se negociaba en esos momentos. El citado artículo establece que las Fuerzas Armadas “tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional”.

El entonces ministro de Defensa, José Bono, le sancionó con ocho días de arresto domiciliario y fue destituido como jefe de la Fuerza Terrestre del Ejército de Tierra, aunque Mena sostuvo que la intervención del Ejército debía ser reclamada por el Gobierno o por el Tribunal Constitucional, como señala la Constitución.

Al referirse a los límites de la libertad de expresión protegida por la Constitución, la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la Convención Europea de Derechos Humanos, entre otras las leyes, Mena Aguado señaló que “resulta grotesco que quien ha jurado defender la integridad y unidad haya de permanecer callado y, sin embargo, dar su vida por España”. Justificó la ausencia de “Generales y Coroneles en activo que hubieran querido estar presentes”, pero que la obligación de permanecer callados lo impedía.

En relación al artículo octavo de la Carta Magna, el General Mena denunció la corriente de “detractores que lo califican de trasnochado y piden su derogación”. Explicó en detalle que antes de llegar al extremo de su aplicación en una situación secesionista, los Gobiernos tienen un arsenal de actuaciones legales que resumió en cuatro puntos: Presentar recurso ante el Tribunal Constitucional, aplicar el artículo 155 de la Constitución, la intervención de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y, finalmente, declarar los estados de alarma, de excepción y de sitio contemplados por el artículo 116 de la Constitución.

Respecto a una eventual supresión del artículo octavo, el General Mena señaló que sólo se podría producir a iniciativa del Gobierno, y la propuesta tendría que ser debatida y aprobada por las Cámaras, y sometida a referéndum. Se preguntó “porqué les preocupa tanto a los políticos que los militares aludan a este artículo”, cuando lo realmente importante es que “la segregación de España es inconstitucional”, enfatizó.

Finalmente hizo una comparación entre las instituciones mejor y peor valoradas por la sociedad española, en referencia a los barómetros del CIS que mes tras mes revelan que las Fuerzas Armadas, la Guardia Civil y la Policía son las únicas instituciones que obtienen aprobado. “Tiene gracia que los peor valorados en tercer lugar sean los políticos, que quieren embridar a la institución más valorada”, subrayó Mena.

Medios militares señalan que la conferencia del Teniente General retirado Mena sería la respuesta a la campaña puesta en marcha desde sectores de izquierda y nacionalistas para crear una opinión pública favorable a la supresión del artículo octavo ante una eventual reforma de la Constitución.


Francisco Javier de la Uz Jiménez

2 comentarios:

Geppetto dijo...

El general Mena sabe, igual que lo se yo y lo sabes tu que estas leyendo esto que los políticos desean borrar de la Constitución el articulo octavo porque abogan que España se pueda quebrar siempre que sea dentro de unos requisitos formales que actualmente llaman democráticos.
Los politicos saben que el ejercito no traga con semejantes presupuestos, saben que la milicia esta fundada en el amor a ESPAÑA, que la constitución es solo un mero instrumento político para el engrandecimiento de la Patria y que si deja de tener ese fin, sobra.
La Constitución es solo un instrumento, es una forma de gobierno mas, una mas de las muchas que ha tenido España y si no sirve para mantener unida a las tierras y los hombres de España sencillamente NO SIRVE
Con titulo octavo o sin el España prevalecerá por encima de los arribismos políticos .
Los ejércitos están para defender la Nación, no para defender este o aquel interés, bastardo o no.
España u eso bien lo saben los militares no es un conjunto amorfo de hombres y tierras encuadrados en una península, es la historia común de cientos de años de buen y mal hacer, es el pasado, el presente y el futuro, sobre todo el futuro, España es un legado que no pertenece ni a la generación pasada ni a la venidera, ninguna generación tiene derecho a romper España, bajo ningún concepto o circunstancia y esta verdad austera es la que no desean los políticos que en sus foros privados ya han tomado la decisión de permitir que Cataluña o Vascongadas se secesionen siempre que lo hagan conforme a unos criterios supuestamente democraticos.
Ese es en definitiva el problema, la Constitución al fin y si el momento político se complica no servirá como escusa, a nadie ni a nada, sera papel mojado y las circunstancias la rebasaran
Cosa que por otra parte y vamos a ser sinceros, importa poco ya que la susodicha forma de distribución política del poder llamada Constitución española de 1978 es una aberración tangible que nos ha llevado de nuevo al borde de la sima.
Ese es el motivo de alarma que tienen estos necios politicos que creen que cerrándole la boca a golpe de sancion como intentaron con el Teniente General Mena se la cierran a todo el ejercito.
http://lapoliticadegeppetto.blogspot.com.es/

José Antonio dijo...

Pues, a mí, eso de ruido de sables –sea en Francia, hace pocas fechas, o sea en España, de vez en cuando, o sea en USA, cada vez que destituyen a algún prestigioso General– me suena a milonga masónica en pro de los fines de globalización masiva inane pretendidos por el imperialismo totalitario (PITGI) que, habiendo alcanzado ya sus últimos objetivos de dominio absoluto sobre los actuales más de siete mil millones de “ciudadanos” terráqueos, se encuentra en el callejón sin salida de depender de la nube de “pobres diablos lastimosos y desgraciados” que integran los diferentes gobiernos territoriales y que, en su afán de robar los fondos de los organismos estatales respectivos, han dejado sin futuro digno al común de los aludidos “ciudadanos”. Es por ello, por lo que quienes personifican el poder decisorio en PITGI se muestran receptivos a los principios teológicos inherentes a la Auténtica Teología; entienden ellos que en tales principios se encuentra su única salida del callejón-sin-salida en el que reconocen ya se encuentran.

A mí, eso de ruido de sables, me suena (por ejemplo) a 23 de febrero de 1981 –la gran trampa masónica en la que pillaron desde el Rey D. Juan Carlos I, hasta el guardia civil o soldado de menor graduación y más moderno de los allí intervinientes–.

Mientras la filosofía de vida del pueblo español siga ateniéndose al ¡Por Dios y por España!, en España ni habrá ruido de sables ni correrá peligro su existencia patria. En último extremo y a falta de ejércitos nacionales (triturados por los políticos antinacionales marionetas), el pueblo español se hará guerrillero o improvisado militar, como en el 1808 y en 1936.

José Antonio Chamorro Manzano
XVI Promoción A G M