ESE EJÉRCITO QUE VES.
Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás,
tratando de ser lo más,
y de parecer lo menos.
Poetas Muertos
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27/5/13

Historia real de una guerra naval en el Estrecho












EL CAÑONERO “DATO”

      
        
       
         El pequeño buque de la Escuadra, habitualmente se encontraba en Ceuta. Allí fue donde conocieron sus Oficiales la preparación del Movimiento Militar.

         Quince o veinte días antes del inefable 18 de Julio, el Comandante del Cañonero, Capitán de Corbeta D. Manuel Súnico, se puso en relación  con el entonces Teniente Coronel Yagüe.

         El 17 de Julio y alrededor de las cinco de la tarde llegaba desde San Fernando, el Alférez de Navío Casajús con una carta en la que al Comandante Súnico se le daban instrucciones concretas de secundar abiertamente la decisión que se iba a tomar por el Ejército. Ese mismo día, alrededor de las once de la noche, se proclama el estado de guerra en Ceuta, siendo ocupada la población por las Tropas ya en contra del “Gobierno de Madrid”. En el “Dato” se captó un “radio” de Melilla conociendo la proclamación del estado de guerra en dicha Plaza.

        El Cañonero, a las dos de la madrugada del día 18, sale de Ceuta para cruzar el Estrecho de Gibraltar protegiendo los transportes de Tropas que era de esperar se harían en seguida a la Península. Se creía por otra parte que el transporte “España 5” saldría de Alhucemas con Tropas para España.

       En pleno Estrecho de Gibraltar, a las siete de la mañana del mismo día, un “radio” del Ministerio de Marina ordenaba al “Dato” bombardear la población de Ceuta hasta agotar la mitad del cargo de munición, y comunicarlo después de realizarlo. Más tarde se volvió a recibir otro “radio” del mismo Ministerio insistiendo en ello. Como es natural no se atendió. Repitiendo dicho Ministerio la misma orden de nuevo, ni se contestó.

Cañonero “Dato”

       En estas circunstancias, se ve al transporte “España 5”. El “Dato”, momentos antes había captado un “radio” dirigido a aquel buque en que el Ministerio de Marina le ordenaba se encaminara a Cádiz. En vista de la obediencia del buque al Gobierno de Madrid, se decidió a detenerlo, poniendo antes un “radio” al Departamento de San Fernando pidiendo instrucciones respecto al mencionado transporte.

       Antes que la Comandancia General de San Fernando le contestara, desde Ceuta, se le dijo que hiciera entrar en el puerto al “España 5”. Dándole  las órdenes oportunas desde el Cañonero y haciendo caso omiso a éstas, se preparó un cañón con el que apuntándole se le conminó a entrar inmediatamente en dicho puerto.


















Buque de Transporte “España 5”

        El día 19 de julio, saldría el Cañonero para Algeciras, escoltando a un barco de la Compañía Ibarra en el que se conducía a la Península un Tabor de Regulares.

 Por desgracia, hubo que convencerse pronto, de que estando la Escuadra con las dotaciones sublevadas, y en contra del Movimiento y de España, el paso por el Estrecho de Gibraltar en el que siempre había varias unidades “rojas", era infranqueable. ¡El mar no era un camino! y al levantamiento militar había que buscarle otra senda para llegar a la salvación de España. Por fortuna, se encontraron en el aire derroteros que permitirían el paso de pequeños Grupos de Regulares en viejos hidroplanos que se habían reunido en Cádiz y en los que había de cubrirse de gloria por su valor y entusiasmo otro Oficial de Marina, Ruiz de la Puente, que pocos meses después había de perecer víctima de un accidente estúpido en Pollensa, adonde fuera en cumplimiento de un deber sagrado.

También se utilizaron algunos aviones JUNKERS 52, como puente aéreo para el transporte de Tropas a la Península. Después, al ser Franco dueño por completo del mar, ya no fue necesario este género de puente aéreo.






El Hidroavión republicano - Dornier Wall -, prestó grandes servicios en la guerra de Marruecos, de los ocho que había en 1936, los nacionales lograron capturar tres.





     A pesar de todo, el convoy desde África era casi imprescindible y había que arriesgarlo todo por traerlo a España. Se acordó que el día 5 de agosto, festividad de Nuestra Señora de África, había de tener lugar el episodio del que el pequeño Cañonero había de ser el principal protagonista. Dicho día había de salir la expedición de madrugada. Estaba constituido el convoy, por dos barcos mercantes, "Ciudad de Ceuta" y "Ciudad de Algeciras", un transporte, "España 5", un pequeño remolcador, "Arango", y una casi minúscula embarcación, el "Benot". Como buques de guerra encargados de la escolta, el Cañonero "Dato" y el Guardacostas "Uad Kert". El paso del Estrecho de Gibraltar iba a ser precedido de un bombardeo aéreo sobre la Escuadra "roja" que conociendo su estado de anarquía era de presumir huiría dejando libre el paso en cuyo momento un avión haría una señal, lanzando unas humaredas blancas, que previamente se convino como la orden de zarpar la expedición.


Mástil del Cañonero “Dato”, inscripción en él, y Monumento al “Convoy de la Victoria” en Ceuta.

         El avión, en efecto, hizo la señal convenida en cuyo momento se empezó a disponer la marcha de los barcos.
         Había salido del puerto el Guardacostas "Uad Kert" y estaba haciendo lo propio el "Dato", cuando se acercó al último una gasolinera que llevaba una orden de suspender la partida. La causa de esta determinación fue la siguiente: El hidroplano que tripulaba el heroico Teniente de Navío Ruiz de la Puente, había lanzado una bomba sobre el Destructor "rojo" "Lepanto" que causó dos muertos y varios heridos en la tripulación. El Destructor fue a Gibraltar, haciendo imposible el poder transportar "las tropas y menos aún desembarcarlas en la bahía de Algeciras, mientras estuviera en la posesión inglesa.


Guardacostas “Uad Kert”

        Una vez que el buque "rojo" salió de Gibraltar, pudo hacerla la expedición de Ceuta. Alrededor .de las tres de la tarde se dio por fin la orden de partida. realizándose en el siguiente orden: En primer lugar el Guardacostas "Uad Kert" al que seguía el Cañonero "Dato", viniendo después el mercante "Ciudad de Ceuta", el "Ciudad de Algeciras", el "Arango" y el "Benot".
        Soplaba un fuerte levante que unido a una mar gruesa obligaron al pequeño buque "Benot", cargado con una batería, a retroceder y buscar abrigo en el puerto por temor a un naufragio casi seguro.
       Seguía su marcha hacia Algeciras, con toda normalidad, la expedición, cuando se divisó por babor y casi a mitad del Estrecho de Gibraltar, al Destructor "rojo" "Alcalá Galiano". Cuando estaba a unos diez mil metros de los barcos mercantes "Ciudad de Ceuta" y "Ciudad de Algeciras", abrió contra ellos un intenso fuego de cañón. El "Dato", que iba detrás de los dos mercantes, maniobró para protegerlos, colocándose entre ellos y el Destructor, a la vez que hacía fuego contra este último.
       Mientras el "Dato" evolucionaba para colocarse en la posición deseada, el Destructor se dirigía hacia la cola del convoy disparando sus piezas sin cesar y manteniendo un duelo artillero con el "Dato" a distancias no muy superiores a cuatro mil metros. Las salvas del Cañonero cada vez mejor lanzadas amenazaban averiar seriamente al Destructor, el cual, una vez que pasó por detrás del último buque de la expedición; buscó refugio detrás de un barco mercante inglés, perdiéndose poco después en el horizonte.


Gráfico que indica la trayectoria del convoy escoltado por el Cañonero “Dato” mientras era atacado por el Destructor “Alcalá Galiano”
        Si se considera la diferencia de elementos ofensivos y defensivos que existen entre el Destructor con sus treinta y seis nudos de velocidad, cinco cañones de 120 mm., uno antiaéreo de 75, cuatro ametralladoras antiaéreas y seis tubos de lanzar torpedos, con los del pobre Cañonero que a duras penas logra una velocidad máxima de 14 nudos, y que como elementos ofensivos tiene cuatro cañones de 101 mm., dos de 47 y dos ametralladoras, no hay quien se explique una huída vergonzosa sin haber causado ni un herido leve en toda la expedición, ni el menor desperfecto, pues a pesar de la serie interminable de disparos que hizo, ninguno dio, ni aproximadamente, en el blanco.
       Después de este desigual combate, el convoy entró en Algeciras alrededor de las seis de la tarde, desembarcando las fuerzas seguidamente y con toda felicidad.
       El General Franco, a la sazón en África, enviaba al día siguiente, al jefe de la Base del Ferrol, un "radio" que decía así:
       "Día de ayer llevamos a cabo operación batida escuadra en el Estrecho y llegamos a Algeciras con un convoy de cinco barcos con material y Tropas, acompañados por acción aérea y naval, un Cañonero (el "Dato "), un Torpedero (el "19") y un Guardacostas "Uad Kert".
       Acción aérea admirable y eficaz, logrando despejar camino.
       Pero ya en aguas inglesas, un Destructor que se vio acosado por aviones, nos retrasó paso. Destructor desembarcó en Gibraltar dieciocho muertos y veintiocho heridos graves hechos por nuestros "hidros". Logramos que Gobernador Gibraltar le obligue a hacerse a la mar. Llegaron otros barcos escuadra que fueron ahuyentados por nuestros aviones, haciéndoles importantes blancos. Destructor "Lazaga" acudió en auxilio barcos enemigos. Los demás fueron huidos. Hubo nuevo intento de ataque y el Cañonero "Dato" puso en fuga a enemigo. La escuadra tuvo importantes bajas, con muchos muertos y heridos. Por nuestra parte no tuvimos una sola baja ni daños en el material.






Torpedero de la misma Clase que el “19”




        En el desembarco participó brillantísimamente actuación Cañonero "Dato", Torpedero "19" y "Uad Kert", que batiéronse con gran entusiasmo y eficacia, así como los hidros de la Marina, que hicieron importantes blancos en Destructores, todos con eficacia.
       ¡Viva la Marina española!!”

       Pero los rojos no podían perdonar tan fácilmente, este paso por el Estrecho de Gibraltar en el que tenían un Destructor que no supo impedido. En efecto: A las seis de la mañana del día 7 de agosto, un avión "rojo" Lanzaba su metralla asesina sobre Algeciras. El "Dato", disparando sus piezas antiaéreas, lo ahuyenta.
       Aún no se había extinguido el eco de las explosiones, cuando por las cercanías de Punta Europa se divisaban las humaredas de tres buques de la ya "Escuadra roja".
       A las siete y media de la mañana, el Acorazado "Jaime I", y el Crucero "Libertad", a los que acompañaba un Destructor, abrían un fuego intenso contra Punta Carnero. El Acorazado, sin cesar de disparar, iba aproximándose como si fuera a entrar en Algeciras para fondear en el sitio de costumbre. Al quedar visible el Cañonero "Dato" y a una distancia no superior a siete mil metros, dirigió contra él sus disparos. Dos proyectiles de gran calibre alcanzaron al cañonero, uno de los cuales lo atravesó sin explotar; a la vez que· los impactos con los cañones de calibre pequeño, desmantelaban las superestructuras del "Dato", desmontaban sus piezas de artillería y producían incendios en las cargas de pólvora preparadas para los cañones.












Acorazado “Jaime I”
        El "Dato" seguía contestando al fuego que le hacía el Acorazado, el cual por otra parte fue aproximándose hasta quedar a una distancia no muy superior a los mil metros. ¡Un Acorazado disparando y manteniendo un duelo artillero con un buque pequeño a poco más de un kilómetro! Pocas veces se vio espectáculo semejante.
        Ante la imposibilidad de sofocar los incendios que se habían producido en el Cañonero, y no pudiendo tampoco utilizar las piezas de artillería, su Comandante dio la orden de abandonar el buque. Todavía a los que abaldonaban aquella hoguera flotante, seguía ametrallándoles el acorazado, con los disparos de sus torres, sin conseguir otro resultado que causar quince heridos entre aquella dotación heroica. Uno de ellos murió poco tiempo después.
       Viendo el incendio del Cañonero, el Acorazado se dedicó a bombardear la indefensa población, causando destrozos materiales de consideración, pero sin producir apenas víctimas.
       Todavía el "Jaime I" sin duda por no estar satisfecha su dotación del resultado de sus bombardeos, volvió a las dos de la tarde a continuar sus disparos sobre Algeciras, para marcharse al cabo de tres horas, después de causar nuevos e inútiles estragos.
       El Cañonero, que había recibido dos disparos de grueso calibre y cerca de cuarenta de los cañones de cien milímetros que utilizó insistentemente el Acorazado, se iba hundiendo poco a poco. En la mañana siguiente y una vez apagado el incendio, lo remolcaron para vararlo en un bajo de la bahía. Se conseguía evitar la pérdida de este buque que había escrito una de las páginas más gloriosas del principio del movimiento salvador y uno de los capitulos todavía inéditos de la Historia Naval, al mantener un duelo artillero con un Acorazado como el que había de ser tristemente célebre " Jaime I".
      Más tarde, al romper la barrera del Estrecho de Gibraltar el Crucero "Canarias", el 30 de septiembre y escoltado por dos Pesqueros artillados, valiéndose de sus propios medios y ligeramente arregladas sus averías, entraba en Cádiz el Cañonero histórico para que tiempo después, previamente reparado, volviera a incorporarse a la Escuadra Nacional en la que ocupa un puesto de honor indiscutible.

 Cuando el mar no era un camino, por el Dr. Julio Pardo Canalís
Oficial Médico de la Armada española


  Francisco Javier de la Uz Jiménez  

2 comentarios:

José Antonio dijo...

Ruego a Vuestras Mercedes que me disculpen por lo que voy a decir:

La legendaria acción de guerra del cañonero DATO contra los facinerosos gigantes del mar, me ha traído al pensamiento la voluntariosa acción defensora argumental dialéctica que viene realizando nuestra Fortaleza “Cajón de Sastre”, en defensa de la Verdad de España y de su Historia y de sus Instituciones Fundamentales, contra los facinerosos gigantes de la mentira y de la corrupción del alma del pueblo español.

¡Que Dios y la Patria me perdonen a mí, y a vosotros esforzados poetas os lo premien!

Anónimo dijo...

Enhorabuena! Javier, por rescatar este articulo....
un abrazo


Antonio J. Candil